Guerra del agua en África

1 de enero de 2013

Fuente:  El País.

Desde el principio de este blog alertamos sobre las nuevas guerras, aquellas que no son de estado contra estado y que tienen intereses que no son meramente geoestratégicos sino que buscan el control de los recursos naturales más básicos (esto no es nuevo, ya se hacía y hace con el petróleo, por ejemplo).  Ahora le toca el turno al agua en África.  Pobres africanos, van a sufrir, ya sufren, la codicia sin límites de las multinacionales, los fondos de inversión y gobiernos extranjeros.

Multinacionales, fondos de inversión e incluso Gobiernos extranjeros se están quedando con sus aguas a través de la compra o arrendamiento de ingentes extensiones de campos de labor. Hasta ahora se había advertido del riesgo del acaparamiento de tierras, pero estos días le ha llegado el turno al agua dulce.

La fragilidad de este elemento es tal que es el único recurso imprescindible para el ser humano que no está protegido por ningún acuerdo internacional.

Parece ser que los fondos de inversión especulativos de los países ricos ya no sacan tantos rendimientos de especular en inmuebles, armas, o contra los monedas de los países, ahora parece que se han fijado en el agua y han diseñado estrategias para sacarle provecho.  Con ello no nos referimos al desarrollo de regiones para que puedan hacer un uso sostenible del agua en un entorno de economías con desarrollo humano, sino a provecho propio, provecho para los tiburones financieros.

¿Qué nos espera ver en África en los próximos años?  Nuevas formas de violencia estructural que acabará derivando en violencia directa

¿Qué se puede hacer contra todo este desbarajuste económico en el que sólo impera el egoísmo y las políticas a corto plazo?  La primer idea es que poco y menos nosotros, simples mortales alejados de los mercados financieros especulativos.  Sin embargo, si lo pensamos más profundamente es posible hacer algo contra ello:  luchar contra los paraísos fiscales, abogar por la imposición de tasas disuasorias que gravan los movimientos de capital especulativos y desvían lo recaudado a cooperación.  Es decir, podemos unirnos a los movimientos sociales o al 15 M, podemos redoblar nuestro compromiso con ellos, dado que son los únicos que, en el fondo, luchan de manera ética y noviolenta por los derechos de los pobres y los olvidados en estas nuevas guerras como la del agua.

Así, de paso, evitaremos pobreza, migraciones no deseadas y conflictos bélicos en 2013 y años sucesivos.

En el fondo, luchar aquí para que cambie nuestras instituciones políticas, sociales y económicas no es abstraerse u olvidarse del problema africano, sino trabajar en la fuente del problema.  Aquí, en los países ricos es donde están los brokers que van a acabar acaparando el agua africana, con nuestras leyes económicas (españolas y de la unión europea) es con las que se mueven, con las subvenciones y apoyo de nuestros estados.  Aquí, por lo tanto, se genera el problema y por ello aquí, con los movimientos sociales de aquí es donde hay que dar una parte importante de la batalla.


Una manera civil y pacífica de hacer cooperación en zonas en conflicto

31 de diciembre de 2012

Fuente:  Público.

España acaba de aportar 4 millones de € para pagar el salario de 84.000 funcionarios y pensionistas palestinos.  A su vez, la U.E. ha aportado este año 145 millones de € para funcionarios y pensionistas.  84.000 personas que han podido cobrar por su trabajo y, suponemos, con su sueldo han podido comprar sus alimentos, mandar a sus hijos a la escuela, pagar el alquiler, acudir al médico, vestirse, etc.  Todo ello ha supuesto un poco de normalidad en la gravísima vida cotidiana de los palestinos.  Suponemos que, a su vez, otros palestinos se habrán beneficiado de los gastos que hayan hecho funcionarios y pensionistas, por lo cual serán mucho más que esas 84.000 personas los beneficiarios.

Al menos por una vez nos parece que la cooperación en zonas de conflicto no conlleva militarización y violencia.

Al contrario, nos parece que esta es una forma correcta de combatir la violencia estructural que supone la actuación de Israel bloqueando las tasas y aranceles que recauda en su nombre y estaría obligada a transferirla en virtud de los Acuerdos de Oslo (1993).  Israel tomó esta decisión por los sucesivos intentos palestinos de ser admitido como miembro de la ONU.  Aunque ellos alegan que la retención durará unos tres meses hasta que cubra una deuda de la ANP con la compañía eléctrica israelí por valor de unos 700 millones de shékels (unos 141 millones de euros).

Pensamos que esta es una forma más correcta, efectiva y ética de cooperación internacional, sobre todo si lo comparamos con el despilfarro de nuestra misión de paz en zona de guerra (sic del ministro Morenés) en la que en 2011 nos gastamos 450’2 millones de € y en el primer cuatrimestre de 2012 167’9 millones de € para no conseguir apenas resultados que puedan mejorar la calidad de vida del pueblo afgano.


Se avecina un nuevo riesgo para la seguridad alimentaria mundial.

23 de agosto de 2012

Fuente:  Revista amauta.

La Gran Sequía de 2012 todavía no termina, pero ya sabemos que sus consecuencias serán severas. Con más de la mitad de los condados de EE.UU. identificados como zonas de desastre por la sequía, es seguro que la cosecha 2012 de maíz, soja y otros alimentos básicos será inferior a los pronósticos. Esto, por su parte, aumentará los precios de alimentos dentro y fuera de EE.UU., causando más miseria para los agricultores y estadounidenses de bajos ingresos y dificultades mucho mayores para gente pobre en países que dependen de la importación de granos estadounidenses.

En EE.UU., los alimentos representan solo aproximadamente un 13% del presupuesto de la familia promedio, una parte relativamente pequeña, por lo tanto un aumento en los precios de alimentos en 2013 probablemente no resultará demasiado abrumador para la mayoría de las familias de ingresos medianos y altos. Podría, sin embargo, producir considerables dificultades para estadounidenses pobres y sin trabajo con recursos limitados.

Sin embargo, es probable que la Gran Sequía tenga sus efectos más devastadores en la arena internacional. Como tantas naciones dependen de importaciones de granos de EE.UU. para suplementar sus propias cosechas, y como intensas sequías e inundaciones también están dañando los cultivos en otras partes, se espera que los suministros de alimentos disminuyan y que los precios aumenten en todo el planeta.

En 2007-2008, cuando el arroz, el maíz y el trigo tuvieron aumentos de precios de 100% o más, los precios fuertemente aumentados –especialmente para el pan– provocaron “disturbios alimentarios” en más de dos docenas de países, incluidos Bangladesh, Camerún, Egipto, Haití, Indonesia, Senegal, y Yemen.

El siguiente aumento de precios en 2010-11 estuvo, sin embargo, estrechamente asociado con el cambio climático. Una intensa sequía afectó a gran parte de Rusia oriental durante el verano de 2010, reduciendo en un quinto la cosecha de trigo en esa región y llevando a Moscú a prohibir todas las exportaciones de trigo. La sequía también afectó la cosecha de granos de China, mientras intensas inundaciones destruyeron gran parte del cultivo de trigo de Australia. Junto con otros efectos relacionados con los extremos climáticos, estos desastres hicieron que los precios del trigo aumentaran más de un 50% y el precio de la mayoría de los alimentos básicos en un 32%.   Una vez más, un aumento en los precios de los alimentos llevó a una agitación social generalizada, esta vez concentrada en el Norte de África y Medio Oriente.

Combinad tales conflictos con otra probabilidad: que persistentes sequías y hambre obliguen a millones de personas a abandonar sus tierras tradicionales y huir a la escualidez de villas miseria y barrios bajos en expansión que rodean las grandes ciudades, provocando la hostilidad de los que ya viven en ellas. Una erupción semejante, con horrendos resultados, ocurrió en los barrios bajos de Johannesburgo en 2008 cuando migrantes desesperadamente pobres y hambrientos de Malaui y Zimbabue fueron atacados, golpeados, y en algunos casos quemados hasta la muerte por sudafricanos pobres.

En nuestro país se acaba de aprobar la Directiva de Defensa Nacional, en la cual nada se dice sobre la seguridad alimentaria, ni de alcanzar lo Objetivos del Milenio.  Opinamos que éste debería ser uno de los puntos clave en cualquier política de defensa europea:  colaborar parar que el el enemigo del hambre no mate a ninguna persona.  Así, se combatirían también los efectos colaterales del hambre:  estallidos violentos, guerras, emigraciones, violencia, etc.

Cada vez es más urgente cambiar de un concepto militarista de defensa a otro basado en la seguridad humana y que ponga nombre a los verdaderos enemigos de España y de la humanidad:  hambre, falta de sanidad, enfermedades, falta de enseñanza, …


¿Qué hay que defender?: 200 millones de niños trabajan para sobrevivir

15 de junio de 2012

Fuente:  Público.

Muchas veces en este blog hemos hecho la pregunta de qué es lo que realmente debemos defender.  Hemos publicado que hay que optar entre dos visiones contrapuestas:

  • la opción militar que pretende defender la patria, la bandera, las instituciones, las fronteras, el territorio, …
  • la opción humana que pretende defender los derechos humanos, políticos y sociales de las personas, su medio ambiente y las conquistas políticas de las sociedades.

Cuando leemos que hay 200 millones de niños que trabajan para sobrevivir, la respuesta a qué hay que defender se nos hace evidente. Preferiríamos dedicar los 18.000 millones del presupuesto de defensa a defendernos de la necesidad de que los niños tengan que trabajar para sobrevivir, de que tantos millones de niños estén pasando hambre o, incluso muriendo.  No en vano un reciente informe dice que los niños han desplazado a los ancianos en ser el primer colectivo más pobre en España.

Hemos gastado millones de euros en «operaciones de paz» en Afganistán u otros países y preferiríamos haberlos gastado en luchar contra la pobreza en el Tercer Mundo.

Seguro que alguno nos dice que si no invertimos en militarizar la seguridad habrá en el futuro más niños explotados. Es un viejo argumento que apela al miedo para evitar cambios necesarios.

Debemos ser conscientes de que la pobreza en el mundo no es una situación que surge de no se sabe dónde.  Antes bien, somos los países del primer mundo quienes la generamos con nuestras políticas de saqueo continuado de sus recursos naturales, y los que las perpetuamos con los mecanismos financieros que les hacen empobrecerse con deudas injustas hacia el primer mundo y con la compra de armas con las que les generamos conflictos y nosotros ganamos millones.  Todo esto tiene un nombre, o varios:  políticas neoliberales, violencia estructural, injusticia social, violación de los derechos humanos, …

En el fondo, es el sistema el que no funciona:  otra razón más para ser antisistema.


El reto de desmilitarizar la idea de seguridad

10 de junio de 2012

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Publicado en el periódico semanal es hora el 8 de junio de 2012.

No hace muchos días, en la cumbre de la OTAN, el desconcertado Rajoy señaló que los recortes obligados por la crisis (a la que nos ha llevado la mala gestión política y económica y lo insostenible de nuestro sistema depredador e inhumano) no deben afectar en absoluto a la seguridad de la sociedad. Sabemos que donde él dice seguridad no se refiere precisamente a lo que nosotros podríamos entender por seguridad (protección frente al paro o la enfermedad, trabajo digno, libertad para el desarrollo personal, respeto a la naturaleza, paz y justicia, etc.), sino a inversiones en armamentos, acumulación de fuerza militar y seguidismo de la doctrina de defensa del bloque de la OTAN.

Pero su apelación a la seguridad nos permite al menos confrontar la idea de seguridad “del sistema” y de los políticos que aparentemente lo gobiernan, y la aspiración de seguridad de los que padecemos las consecuencias de sus políticas.

Donde Rajoy y sus adláteres entablan acuerdos para dar seguridad a los banqueros, a los capitales y a los especuladores, o para garantizar la “estabilidad” del sistema económico, o para fomentar un incremento de los aparatos militares mediante inversiones multimillonarias en gastos militares, o para hacer uso de la fuerza o amenazar a otros pueblos con sus alianzas militares; donde ellos hacen esto, decimos, nosotros no hablaríamos de seguridad, sino de inseguridad, de la más absoluta inseguridad.

De hecho el sistema, con su lógica de violencia y de dominación, produce inseguridad a todos los niveles y cada vez ofrece menos justificaciones para su mantenimiento: nunca como ahora ha existido tanta inseguridad en la sociedad, tanto española como mundial, ni tanta incertidumbre sobre el futuro. Nunca como ahora el paro ha sido tan escandalosamente amenazante a la seguridad de las personas y de sus “microeconomías”. Nunca antes se ha vivido de forma tan dramática la situación de los menores en el mundo y el riesgo de vulnerabilidad, empobrecimiento o esclavitud sin futuro para millones de ellos. Nunca antes, a escala global, ha crecido tanto la sobreexplotación de recursos limitados ni la consecuencia lógica de amenaza de colapso ecológico. Nunca como en el siglo último ha sido tan aberrante el crecimiento de los gastos militares y de la cifra de muertos o afectados por las guerras. Nunca antes la sensación de inseguridad mundial ha sido tan apabullante, a pesar de las desenfrenadas inversiones en armas y ejércitos. Lee el resto de esta entrada »


España no tiene enemigos militares pero sí riesgos (el engaño terminológico)

25 de mayo de 2012

Fuente:  Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España.   Félix Arteaga, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre Estrategias de Seguridad Nacional del Real Instituto Elcano.  Área:  Seguridad y Defensa.  Documento de Trabajo 19/2011.  16/12/2011

Entonces, el mundo era sencillo.

¿Recuerdan aquellas épocas, quizá no más felices pero sí más sencillas, en las que hablar de Defensa era hablar de que no invadiesen a España?

Entonces había sensación de que nos podían invadir, no en vano éramos la reserva espiritual de Occidente y el punto más neurálgico de la bola del mundo.  Entonces había que vigilar, era claro, los Pirineos ante la invasión soviética.  También el Estrecho y, un poco de reojo, a Marruecos (aunque no mucho porque realmente sabíamos que no nos podían invadir mucho).

También era claro (más para los militares que para la mayor parte de los civiles) que el enemigo era interior y que, por tanto, el despliegue debía ser masivo y territorial.  La militarización debía ser total  en lo político, en lo económico y en lo social.

Entonces, las cosas estaban claras.  Además, en España ni se discutían.

Ahora el mundo es complicado.

Luego entramos en democracia, se iniciaron los debates, la libertad de prensa y de opinión, el control parlamentario, la internacionalización de España para que «lográsemos ocupar el lugar preeminente que nos corresponde en el concierto de las naciones».    Tras el pago del canon obligatorio que supuso la entrada en la OTAN (previos acuerdos bilaterales con EE.UU y la consiguiente pérdida de soberanía nacional) entramos en Europa perdiendo un referéndum cuya redacción se traicionó al tiempo.

Así, nuestra soberanía en términos de defensa dejó de pertenecernos y pasó a estar en manos de los que realmente cuentan.

Nosotros fuimos tan felices porque estábamos en la pandilla del más fuerte.  Ahora estamos pletóricos porque el más fuerte nos pide ayuda una y otra vez y parece que no puede vivir sin nosotros y sin nuestra anuencia sumisa.

¿Qué hay que defender?

Este debate se ha complicado mucho.  Ahora casi ningún español puede estar al nivel de opinar sobre ello.  De hecho, ni la mitad ni la cuarta parte de los doscientos y pico generales que nos dirigen entran en este debate.

Además, los parlamentarios lo tienen vedado, a ellos nunca se les pregunta sobre la materia, no lo han votado ni una sola vez (tan sólo se les informa de lo que se ha decidido previamente).

Lo deciden los expertos y lo comentan los periodistas o tertulianos especializados en comentar cosas en general. Comentan desde su chusca experiencia de cuando hicieron la mili y normalmente sin ningún atisbo de pensamiento crítico y mucho menos alternativo.

Sin embargo, a nosotros nos parece un  debate clave.  ¿Qué debemos defender?  Con ello se ha de organizar la defensa, se han de declarar los enemigos, se ha de definir la estrategia y se han de implementar las tácticas.

Por ello queremos popularizar este debate un poco.  Para ello vamos a partir de una tabla que nos ofrece Félix Arteaga, en el análisis referenciado arriba.

Enemigos o riesgos.

Lo primero que queremos hacer notar es que parece que se la cogen con papel de fumar y ya no se habla de enemigos sino de un término mucho más etéreo e indefinido como son los riesgos.

El detalle nos puede parecer puramente terminológico pero tiene su enjundia:  un enemigo lo es o no lo es, lo demuestra con sus actos y políticas;  en cambio un riesgo, …

Un riesgo siempre existe, un riesgo puede ser y en la mera potencialidad encuentra su razón para estar siempre presente.

Fijaos en la problemática:  si no existiese enemigo no habría necesidad de defensa.  ¡Toma!  Y, evidentemente, esto no es asumible por los militares ni, tampoco, por los militaristas civiles que hacen negocios con las guerras.  Sin embargo, si logramos transferir el debate a riesgos, no hay ningún peligro de desaparición, porque riesgos siempre va a haber, al menos potenciales.

Nosotros abogamos por lo sencillo:  ¿Tiene España enemigos?  Si preguntamos a los militares nos van a asegurar que no.  Que actualmente no tenemos enemigos que justifiquen un despliegue y un gasto militar como el presente.  Francia no es un enemigo, Portugal tampoco, no lo es Marruecos, …

Arteaga nos sirve esta tabla sobre los riesgos que varios países (y están los grandes, por lo cual la tabla es bastante indicativa de por dónde van las políticas actuales) han definido en sus estrategias de seguridad nacional, además, nos ofrece una pequeña explicación sobre qué son riesgos:

Riesgos identificados en las estrategias de seguridad nacional vigentes

Riesgos

Estrategia/País

Terrorismo EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Estonia, Canadá, España
Proliferación EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Polonia,Canadá, España
Conflictos en Estados frágiles/regionales EEUU, Reino Unido, Rumanía, Hungría, Polonia, Canadá,España
Suministro materias primas/energía EEUU, Polonia, Estonia, España
Efectos cambio climático EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Desastres naturales Reino Unido, Finlandia, Francia, Países Bajos, Hungría, Canadá,España
Riesgos patrocinados por Estados Reino Unido
Uso fuerza armada/atentado o ataque armado al territorio Finlandia, Países Bajos
Riesgos asociados a las migraciones Finlandia, Hungría, España
Perturbación grave de las infraestructuras Finlandia, Estonia, Canadá, España
Perturbación grave de la actividad económica/flujos comerciales Finlandia, Países Bajos, Hungría, España
Espionaje Francia, Canadá
Grandes tráficos ilícitos/crimen organizado Francia, Rumanía, Polonia, Estonia, Canadá, Reino Unido
Epidemias EEUU, Francia, Países Bajos, Hungría, Estonia, Canadá, ReinoUnido
Tensiones sociales EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Ciberamenazas EEUU, Reino Unido, Estonia, España
Corrupción Estonia

Los riesgos pueden concretarse en modalidades de agresión tanto en ámbitos físicos o virtuales sobre los espacios terrestres, marítimos, aéreos/espaciales o cibernéticos –los denominados global commons– donde se desarrollan actividades vitales para la sociedad que permiten la prestación de servicios públicos y el flujo de personas, bienes, materias primas y energía. El funcionamiento en red de las relaciones sociales o de los servicios públicos obliga a proteger las infraestructuras críticas y los flujos de suministro einformación que son esenciales para el funcionamiento normal de las sociedades avanzadas.

Otro grupo de riesgos tiene que ver con los desastres naturales o accidentales debidos a la mano del hombre. Comprenden circunstancias peligrosas, disruptivas o letales, derivadas de los progresos tecnológicos y fenómenos naturales como terremotos, incendios, inundaciones o epidemias, entre otros. Son los riesgos que ocupan la parte alta del espectro de la protección civil, cuya prevención y respuesta precisa una intervención estatal para restaurar cuanto antes la normalidad (resiliencia). Las valoraciones de riesgos reflejan la preocupación de las sociedades por la delincuencia trasnacional y los tráficos ilícitos, no sólo por sus efectos sobre la seguridad y patrimonio individuales, sino también por sus efectos negativos sobre la convivencia y la cohesión social o sobre la integridad y eficacia de las instituciones que gobiernan la sociedad. Finalmente, se consideran como riesgos a la seguridad nacional las actividades de espionaje económico e industrial o las que perjudican la estabilidad económica y financiera  de un país,  así como las que ponen en peligro la convivencia y la paz social.

La Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluye como amenazas y riesgos los conflictos armados, el terrorismo, el crimen organizado, la inseguridad financiera y económica, la vulnerabilidad energética, la proliferación, las ciberamenazas, los flujos migratorios no controlados, las emergencias y catástrofes, la protección de las infraestructuras, suministros y servicios críticos, mientras que considera la globalización, el desequilibro demográfico, la pobreza y desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnológicos y las ideologías radicales y no democráticas como factores que potencian los riesgos y amenazas anteriores. 

Analizar estas frases es obligado:

  1. Ya no sólo hay que defender nuestro territorio, nuestra sociedad dentro de sus fronteras, sino que es necesario defenderlas en cualquier parte del globo.  Para ello se alega que el flujo de materiales y energía nos es imprescindible, así como que no podemos renunciar a nuestra estabilidad económica y financiera.  Aquí queremos recordar que, eso sí, con un lenguaje muy distinto, lo mismo decían los nazis alemanes u otros imperialistas que de los que aún quedan por el mundo.  Además, si nuestra defensa desborda nuestras fronteras y se mete en casas ajenas, estamos generando conflictos en los que la parte ilegítima somos precisamente nosotros.  No se sostiene.
  2. Se abre mucho el concepto de qué hay que defender:  catástrofes, pobreza, desequilibrio demográfico, el cambio climático, …  En esto estamos de acuerdo y es muy interesante.  Parece que ya no sólo hay que defender el territorio, la bandera, la soberanía nacional, las fronteras.  Sin embargo, a esta apertura en el qué hay que defender habría que acompañarla de una apertura semejante en quién decide qué hay que defender.  Si se consultase a la sociedad en cada uno de los estados, quizá nos llevaríamos muchas sorpresas y veríamos que la gente lo que quiere defender son otras cosas más coherentes con una vida mejor, más digna y solidaria, más justas con otras sociedades y con el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la calidad del medio ambiente, la justicia social, las relaciones internacionales solidarias y cooperativas, la lucha contra la pobreza, contra el sida, contra la malaria, contra las guerras, contra las dictaduras militares o civiles-militares, …
  3. En coherencia con lo anterior (qué hay que defender y quién decide qué hay que defender) sería necesario que la sociedad se plantease e hiciese llegar sus opiniones a los gobernantes militaristas cómo hay que defender lo que queremos defender.  Quizá lo lógico no sería usar métodos militares, violentos, las guerras, las injerencias, el imperialismo, el comercio y producción de armas;  sino políticas noviolentas como las que usan las ongs para potenciar el desarrollo solidario, el comercio justo, la alfabetización, la sanidad, …

Señoras, señores, la pelota está en su tejado, suya es la responsabilidad:  ¿qué y cómo quieren defender?, ¿cuáles son nuestros enemigos o los riesgos que nos acosan?, ¿quién tiene el derecho y deber de decidir las políticas de defensa?


Mariano Rajoy se convierte: «que los recortes no afecten a la seguridad de los ciudadanos»

22 de mayo de 2012

Mariano Rajoy +

Fuente: RTVE

Quién lo iba a decir, que Don Mariano, uno de los halcones del aznarato, un apéndice del sistema por tradición familiar, un opositor de primera, el líder de la derechona que ha encabezado el mayor golpe dado en la España postfranquista a las conquistas arrancadas por la movilización social durante la transición para ponernos donde siempre aspiró la derecha en tenernos, iba a cambiar de rumbo y pensar en la sociedad.

«Que los recortes no afecten a la seguridad de la ciudadanía» ha dicho.

Ya estamos de nuevo esperanzados en que las cifras del paro disminuyan para que aumente la seguridad de la ciudadanía, o que se realicen las necesarias investigaciones de políticos y banqueros corruptos que nos llevaron al desastre, o que se legisle para convertir la vivienda en un derecho y no en un objeto de especulacion y de ruina familiar, o que se reduzca en gasto militar inmoral, o que se consolide un sistema público de servicios sanitarios, educativos y sociales que impida que sólo puedan acceder a estos bienes los que tienen mucho dinero.

Todo por la seguridad de la sociedad.

Nadie lo podía pensar: La derecha más refractaria pensando en la seguridad humana y no en sus bolsillos y además diciéndole las cuatro verdades del barquero nada menos que a la cumbre de la OTAN; donde los malos se reunen para imponer la violencia estructural y la guerra a los pueblos menos privilegiados.

Tenemos un amigo aguafiestas que nos quiere convencer de que no. Que Rajoy sigue siendo Rajoy y que cuando habla de segridad no habla de seguridad humana, sino que utiliza el lenguaje y lo retuerce, lo manipula con cinismo, para decir lo contrario de lo que dice: que van a invertir más en muerte, en guerra, en armas y conflictos. Que van a seguir privilegiando un orden de violencia y de imposición. Que van a seguir dando a los bancos dinero y quitándolo de pensiones y servicios públicos. Que van a invertir en especulación y a reducir en investigación científica. Que van a seguir rompiendo la convivencia social y la cohesión con políticas antisociales, egoístas y patrioteras.

Que van a seguir confunidiéndonos y confundiendo seguridad con inseguridad e injusticia y donde ellos dicen seguridad nosotros hemos de entender violencia, donde dicen paz hemos de sospechar guerra y donde dicen justicia hemos de traducir por privilegios y desgracia.

Las recetas del sistema, que intentan arroparse del lenguaje de la seguridad, no hacen otra cosa que causarnos dolor e inseguridad y precisamente por eso, porque no van a cambiar, hemos de seguir haciendo de la lucha y de la indignación nuestros instrumentos para cambiar la maldad que ellos ensalzan.


Todo encaja: la doctrina del shock

3 de mayo de 2012

Os recomendamos muy encarecidamente que veáis (y con mucha atención) el siguiente vídeo.

Ciertamente es una hora y cuarto, pero merece muchísimo la pena.

Nosotros hemos entendido que algunas cosas dentro de este esquema de pensamiento encajan perfectamente, por ejemplo, siempre nos había llamado la atención una realidad que reconocemos existente pero que no llegábamos a entender del todo:  está claro que todos los servicios públicos se están poniendo en manos privadas.  Pensábamos (también lo defiende en el vídeo Milton Friedman) que esto no sería llevado a cabo para los servicios de defensa.  No entendíamos que el Estado quisiera desprenderse del control de aquello que, precisamente, les da el control absoluto.  Sin embargo, tras oír las declaraciones en el vídeo de Runsfeld (anterior secretario de defensa norteamericano) hemos entendido que da igual.  Que cuando los que quieren privatizarlo todo llegan al poder, lo privatizan.  Y se quedan tan anchos porque, en el fondo, luego va a quedar el control en sus manos, sus manos privadas, en sus propias empresas privadas (véase concretamente, Blackwater).

También nos ha gustado el vídeo porque relaciona varios sucesos históricos (inicio de la dictadura chilena de Pinochet, inicio de la dictadura argentina de Videla, intervención armada de la Gran Bretaña de Thatcher en las Malvinas, guerra contra el terrorismo, etc.) con la idea económica de la ideología ultraliberal o neoconservadora de Milton Friedman y sus «Chicago boys».

También nos ha gustado porque nos va recordando, una y otra vez, que las propuestas neoliberales nunca han funcionado para los países a los que se les ha obligado a adoptarlas (sin embargo, sí ha sido muy lucrativa para aquellos países, Estados Unidos sobre todo, que nunca las han adoptado, pero las preconizan para los demás).

Por último, lo aconsejamos porque el miedo, la idea de inevitabiliad de las reformas contra la gente común, el proteccionismo de los ricos, la liberalización de servicios públicos a ultranza, etc., de otras épocas las estamos viviendo en primera persona en esta.  Todo parece un plan, todo parece una lucha a largo plazo que busca, sin ningún disimulo, que los ricos sean más ricos (aunque ello convierta en más pobres a los pobres).

Esperamos vuestros comentarios.  Que os guste y os sea útil para reflexionar en estos días previos al primer aniversario del 15 M.

Por nuestra parte, volvemos a remarcar la importancia medular y central que tienen el militarismo, la guerra, los ejércitos y la violencia en todas esta políticas.

Por lo mismo, pensamos que nuestra lucha a favor de un modelo de defensa noviolento y participativo en el que la sociedad pueda decidir qué y cómo quiere defender es crucial para las propuestas alternativas.

Mucho ánimo en nuestras luchas comunes porque es muy importante que, una y otra vez, retomemos fuerzas desde la concienciación.


Felicidad interior bruta frente a producto interior bruto

28 de abril de 2012

Fuente:  Agendaviva.com

Es imprescindible que nos replanteemos nuestra contabilidad, también la contabilidad de cómo somos más ricos y qué es lo que nos interesa en los grandes parámetros.  Así, cada vez son más las críticas a tener como única vara de medir el Producto Interior Bruto.  Producir y producir, ¿para qué?  Para consumir.  Y consumir, ¿para qué?  Para consumir y para producir.  Un círculo vicioso que llega a ser asqueroso, sobre todo por las consecuencias económicas (desigualdades, injusticias) y ecológicas (rapiña al medio ambiente) que tiene.

Tener otro tipo de contabilidad distinta nos haría valorar otros factores y ser conscientes de que su promoción nos puede ayudar a ser más felices como ciudadanos, como habitantes del planeta, como trabajadores y como personas.

Nos proponen el índice de «felicidad interior bruta».  Así dicho parece una idea lilili de lo más.  Sin embargo vamos a ver qué es lo que lleva dentro la propuesta.  En definitiva se basa en cuatro pilares:

  • La equidad en el desarrollo económico y, sobre todo, un crecimiento que redunde en toda la población y especialmente en los más desfavorecidos.
  • La sostenibilidad del desarrollo basada en el respeto a la naturaleza.
  • La tradición y la cultura.
  • La buena gobernanza, la gestión pública honrada y correcta, que los gobernantes piensen, sobre todo, en cómo hacer vivir mejor al pueblo.

Evidentemente, todo es discutible y habría que precisar los términos anteriores para poder estar a gusto con ellos.  Sin embargo, aunque sea con una mirada somera, nos es fácil adherirnos a la opinión de que esta contabilidad es mucho mejor y más completa que le PIB.

Parece que la idea se va desarrollando poco a poco y hay una página que nos da información estadística sobre diferentes parámetros.

Da para pensar y nos debería servir como modelo para reordenar nuestras actitudes y políticas.


Militarización de facto de los Parques Naturales, porque los militares «tienen el predominio absoluto»

21 de abril de 2012

Fuente:  Revista Atenea.

Especialmente sangrante nos parece la resolución del Tribunal Supremo que  «ha dado la razón al Departamento que dirige Pedro Morenés. Tras ocho años de litigios, el Alto Tribunal estima que Defensa no tendrá que comunicar a la Consejería de Medio Ambiente andaluza los ejercicios que vaya a desarrollar en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz.

El Ministerio de Defensa no tendrá que ‘avisar’ a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía cada vez que se vayan a realizar ejercicios o maniobras en los enclaves militares situados en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz (el campo de tiro del Centro de Ensayos de Torregorda y el campo de tiro de armas portátiles de Camposoto) tal y como pretendía la Junta de Andalucía.

Así lo ha decidido el Tribunal Supremo en su sentencia del pasado 23 de marzo, en la que viene a ratificar la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en octubre de 2008, en la que se consideraba que la Junta se había «extralimitado en sus competencias» cuando exigía «a la administración central comunicar a la Consejería de Medio Ambiente, con carácter previo a su realización, actividades tan especialísimas y sensibles como son las maniobras de carácter militar».

En aquel momento, el TSJA anuló y dejó sin efecto la parte del Decreto 79/2004, por el que se aprobaba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, en la que se especificaba que «la realización de todo tipo de maniobras de carácter militar y ejercicios de mando» debería «limitarse a las zonas adscritas a la Defensa Nacional y ser comunicada previamente a la Consejería de Medio Ambiente», salvo en los estados «de alarma, excepción y sitio».

Tras años de litigios (que comenzaron en 2004, cuando se aprobó el polémico Decreto) el Supremo ha dado finalmente la razón al Departamento que dirige Pedro Morenés porque considera, como ya lo hizo en su momento el TSJA, que, en caso de conflicto entre la Defensa Nacional y la titularidad del espacio protegido, «siempre y en todo caso la Defensa tendría predominio absoluto», tal y como contempla la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional».

Es decir, que a pesar de las múltiples campañas que realiza el Ministerio de Defensa para lavar su imagen ecológica, lo importante y con predominio absoluto es la actividad armada. Los espacios naturales, el respeto a la naturaleza pueden y deben esperar.  ¿Qué hubiese pasado si además de información hubiesen pedido negociaciones para establecer cuáles sí y cuáles no actuaciones militares (entrenamientos, maniobras, prácticas de tiro, …) pueden ser ejecutadas en un Parque Natural?  Seguramente, el Ministro de Justicia no habría tenido más remedio que condenar a la Junta de Andalucía a prisión por desacato a la autoridad y desobediencia civil noviolenta.

Esta resolución del Tribuna Supremo le sitúan bien a las claras como netamente militarista y antiecológico.

Nos parece, por el contrario, que las argumentaciones de la Junta de Andalucía  han sido muy atinadas y lógicas:

«En su argumentación, el letrado de la Junta de Andalucía sostenía que no había «invasión competencial» alguna, sino una «articulación coordinada de distintos títulos competenciales a través de un instrumento concreto: la comunicación previa», lo que, a su juicio, era una forma de «materializar el deber de colaboración entre Administraciones», en especial «en aquellas materias o ámbitos físicos en los que confluyen distintos tipos de titularidad de unas y otras», además de inspirarse directamente «en el principio de lealtad institucional».

También alegaba la Junta de Andalucía que el hecho de comunicar previamente la realización de maniobras en el Parque Natural era necesario para que la Administración competente para la gestión de dicho espacio natural conociese cuándo se iban a realizar «al efecto de articular las medidas preventivas o, en su caso, correctoras para la protección de la fauna y la flora que pudiera verse afectada por el desarrollo de maniobras militares y prácticas de tiro, o articular y activar planes de prevención de incendios, etc».

En definitiva, quieren gestionar bien su competencia y coordinarse con los militares.  Pero, … , queda claro que a los militares no hay quien les hable, ni quien les rechiste, ni quien les pida información, ni civil que pueda coordinarse con ellos.  Porque ellos «tienen el predominio absoluto» sobre todo y, por supuesto, sobre lo civil.

También nos parece perversa la argumentación que reduce este conflicto civil-militar / parques nacionales-campos de tiro /a una polémica entre la administración autonómica y la administración del estado.  ¿De verdad no disponían de otro argumento para basar su sentencia?

Lo militar lo inunda todo, más correcto sería decir que lo invade todo.  Todo está supeditado a lo militar, pero ellos no pagan por nada.  Así, externalizando sus costes ecológicos se van de rositas otra vez sin tener que responder por sus gestiones irrespetuosas con el medio ambiente.  ¿Quién es el enemigo del medio ambiente?


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