¿Coincidencias de la Ayuda oficial al desarrollo y la exportación de armas?

18 de diciembre de 2012

El BSG + + de + la + radio

Fuente: Artículo publicado por Utopía Contagiosa en el periódico semanal Es Hora

En estas mismas páginas hemos explicado la íntima colaboración entre militarismo y cooperación al desarrollo desde lo oficial. A muchos nos puede parecer que se trata de dos realidades antagónicas, tan lejanas mutuamente como el agua y el aceite, pero la realidad de nuestro entramado de AOD demuestra la intimidad de convergencia de ambos planos en la política de asuntos exteriores al uso en nuestra casta política: dos instrumentos al servicio de la apolillada y servil (al servicio de los peores planes imperialistas de occidente) idea de España como cola de león en el panorama internacional.

Queremos destacar otra cara de la colaboración AOD/militarismo: la extraña coincidencia de destinos de la AOD española con ciertos intereses poco solidarios, entre ellos el de posicionar “la marca España” en la venta de armas.

Comencemos por indagar los principales destinos internacionales de nuestra cooperación oficial en la década 2000 (año del primer Plan Director de la Cooperación española) hasta 2010 son:

  1. América Latina, con una prioridad acusada en los países andinos (principalmente Colombia y Perú) y centroamericanos
  2. Países del África norte, con una prioridad acusada en Marruecos, Túnez, Argelia
  3. Países del África subsaharian
  4. Afganistán e Irak

Un mapa de la AOD española nos da ( http://www.aecid.es/galerias/web/descargas/Mapa_FOLLETO.pdf)

Latinoamérica

Colombia, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Haití, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, República Dominicana, Costa Rica, Brasil, México, Venezuela, Panamá, Argentina, Uruguay, Cuba

Magreb-Oriente Medio

Marruecos, Mauritania, Argelia, Territorios Palestinos, población saharaui, Siria, Túnez, Egipto, Jordania

Asia y pacífico

Afganistán, Filipinas, Vietnam, Timor Oriental, Camboya, Bangladesh

Oriente próximo

Irak, Líbano

África Subsahariana

Etiopía, Mali, Mozambique, Senegal, Cabo Verde, Níger, Guinea Ecuatorial, Sudán, Guinea Bissau, Gambia, Angola, República del Congo, Guinea Konakry, Namibia

Si comparamos este cuadro con cualquiera de los que ofrece internet sobre los países con menos índice de desarrollo humano o mayores cuotas de pobreza (en teoría la cooperación al desarrollo busca conseguir los objetivos de desarrollo del milenio y se justifica como solidaridad prioritariamente hacia los países más pobres) comprobaremos que la AOD española no persigue, precisamente, estos objetos de desarrollo del milenio, sino otro tipo de cosas.

De este modo, no podemos entender el peso de la cooperación al desarrollo con los países andinos y latinoamericanos, en definitiva los principales receptores de nuestra AOD en función de la consecución de los objetivos de milenio, ya que algunos de los países receptores de nuestra ayuda no son, ni mucho menos, de los que tienen peores índices de desarrollo y, si se nos apura, un repaso de los principales indicadores de intercambios comerciales y de posicionamiento de las multinacionales de matriz española nos podría dar alguna que otra explicación alternativa. A más abundamiento, países como Colombia, Perú o Brasil, tres de los grandes beneficiarios de la AOD española, son conforme a los criterios de la OCDE países en condiciones de ser considerados donantes y no receptores de AOD.

Pero es más, países de los que en dicho área absorben las mayores cantidades de la cooperación oficial, tanto año tras año como en el cómputo de la década, son, sintomáticamente, algunos de nuestros principales clientes en compra de armas, como es el caso de Perú, a quien hemos colocado más de 30 mill. de € en la última década y ahora aspiramos a revender 50 tanques Leopard; Colombia a quien dimos más de 300 millones de € en concepto de asesores para sus inacabados procesos de desarme y paz, y a la que vamos a surtir de aviones, barcos y blindados; o Venezuela a quien hemos vendido cerca de 400 millones de € y vamos a colaborar en crear una industria militar pujante; junto con los países centroamericanos, salpicados de oficialidad militar española. Lo mismo podríamos decir del área norafricana, donde nuestros intercambios comerciales y nuestra balanza comercial implican retornos monumentales, nuestros “intereses” geoestratégicos son obvios y nuestro negocio en venta de armas uno de los más lucrativos, según el informe del Centro Delás “La política de exportación de armamentos de los países de la Unión Europea a África (2002-10)”

No podemos señalar otra cosa, si nos atenemos a la ingente cooperación (a veces encubierta bajo el rostro humanitario pero para financiar infraestructuras de interés militar al servicio de los ejércitos invasores) destinada para Irak o Afganistán, donde las tropas españolas están pringadas hasta las canillas en la mierda del conflicto militar.

Según el Ministerio de Defensa Español en su página (http://www.defensa.gob.es/politica/armamento-material/politica-armamento-material/cooperacion-internacional/) “En la actualidad, España tiene o ha tenido intereses industriales de defensa en más de 100  países de todo el mundo. De ellos, se mantienen relaciones institucionales fluidas y continuadas con más de 70

Descontados los países de occidente, con los que nuestros flujos de intercambio de armas es constante y conocido, los principales destinatarios de nuestras ventas de armas coinciden en gran parte con nuestros destinatarios de AOD. ¿Armas a cambio de cooperación al desarrollo? Sería un intercambio perverso. Tal vez sea mejor seguir pensando en la pura coincidencia.

En resumen, una rápida comparación del mapa de nuestra cooperación con el de nuestra venta prioritaria de armamentos con el de nuestras zonas de intervencionismo militar o de implantación y retorno de dividendos de las empresas multinacionales (y tantas veces denunciadas por sus características agresivas y depredadoras) de matriz española y por los intereses “geoestratégicos” en los que España juega, nos dará mejores claves de interpretación del sentido político de la AOD española.

Esto nos debería hacer ser mucho más críticos con el discurso de la AOD y con el papel, a veces puramente voluntarista cuando no colaboracionista con un estado de cosas inaceptable, de muchas instituciones que participan del “microsector” económico de la AOD y de la burocracia creada en torno a su discurso.

Ello no quita para que el trabajo solidario de tantas ONG, muchas veces más a pesar que gracias a la cooperación oficial, sea más que meritorio en la apuesta por otro tipo de relaciones entre las sociedades del mundo.

Anuncios

Se avecina un nuevo riesgo para la seguridad alimentaria mundial.

23 de agosto de 2012

Fuente:  Revista amauta.

La Gran Sequía de 2012 todavía no termina, pero ya sabemos que sus consecuencias serán severas. Con más de la mitad de los condados de EE.UU. identificados como zonas de desastre por la sequía, es seguro que la cosecha 2012 de maíz, soja y otros alimentos básicos será inferior a los pronósticos. Esto, por su parte, aumentará los precios de alimentos dentro y fuera de EE.UU., causando más miseria para los agricultores y estadounidenses de bajos ingresos y dificultades mucho mayores para gente pobre en países que dependen de la importación de granos estadounidenses.

En EE.UU., los alimentos representan solo aproximadamente un 13% del presupuesto de la familia promedio, una parte relativamente pequeña, por lo tanto un aumento en los precios de alimentos en 2013 probablemente no resultará demasiado abrumador para la mayoría de las familias de ingresos medianos y altos. Podría, sin embargo, producir considerables dificultades para estadounidenses pobres y sin trabajo con recursos limitados.

Sin embargo, es probable que la Gran Sequía tenga sus efectos más devastadores en la arena internacional. Como tantas naciones dependen de importaciones de granos de EE.UU. para suplementar sus propias cosechas, y como intensas sequías e inundaciones también están dañando los cultivos en otras partes, se espera que los suministros de alimentos disminuyan y que los precios aumenten en todo el planeta.

En 2007-2008, cuando el arroz, el maíz y el trigo tuvieron aumentos de precios de 100% o más, los precios fuertemente aumentados –especialmente para el pan– provocaron “disturbios alimentarios” en más de dos docenas de países, incluidos Bangladesh, Camerún, Egipto, Haití, Indonesia, Senegal, y Yemen.

El siguiente aumento de precios en 2010-11 estuvo, sin embargo, estrechamente asociado con el cambio climático. Una intensa sequía afectó a gran parte de Rusia oriental durante el verano de 2010, reduciendo en un quinto la cosecha de trigo en esa región y llevando a Moscú a prohibir todas las exportaciones de trigo. La sequía también afectó la cosecha de granos de China, mientras intensas inundaciones destruyeron gran parte del cultivo de trigo de Australia. Junto con otros efectos relacionados con los extremos climáticos, estos desastres hicieron que los precios del trigo aumentaran más de un 50% y el precio de la mayoría de los alimentos básicos en un 32%.   Una vez más, un aumento en los precios de los alimentos llevó a una agitación social generalizada, esta vez concentrada en el Norte de África y Medio Oriente.

Combinad tales conflictos con otra probabilidad: que persistentes sequías y hambre obliguen a millones de personas a abandonar sus tierras tradicionales y huir a la escualidez de villas miseria y barrios bajos en expansión que rodean las grandes ciudades, provocando la hostilidad de los que ya viven en ellas. Una erupción semejante, con horrendos resultados, ocurrió en los barrios bajos de Johannesburgo en 2008 cuando migrantes desesperadamente pobres y hambrientos de Malaui y Zimbabue fueron atacados, golpeados, y en algunos casos quemados hasta la muerte por sudafricanos pobres.

En nuestro país se acaba de aprobar la Directiva de Defensa Nacional, en la cual nada se dice sobre la seguridad alimentaria, ni de alcanzar lo Objetivos del Milenio.  Opinamos que éste debería ser uno de los puntos clave en cualquier política de defensa europea:  colaborar parar que el el enemigo del hambre no mate a ninguna persona.  Así, se combatirían también los efectos colaterales del hambre:  estallidos violentos, guerras, emigraciones, violencia, etc.

Cada vez es más urgente cambiar de un concepto militarista de defensa a otro basado en la seguridad humana y que ponga nombre a los verdaderos enemigos de España y de la humanidad:  hambre, falta de sanidad, enfermedades, falta de enseñanza, …


El planeamiento militar es un jaleo, …

5 de julio de 2012

…, y es secreto, y no es democrático, y es mera copia del planeamiento OTAN, y es descoordinado, y no hay quien lo entienda (militares de alto rango incluidos), y no pasa control parlamentario, y parece el único trabajo que hacen muchos altos mandos militares con un pésimo resultado, y …

Fuente:  Revista Atenea.

…, en fin, merecería la pena revisarlo de una santa vez y que quedase algo que fuese útil, público y democrático.

1.-  Los fríos y mareantes datos militares:

Un resumen que nos ofrece la Revista Atenea sobre  el planeamiento es el siguiente:

¡Menudo jaleo de siglas, de responsables y de todo!  Claro, así quién va a intentar entender este galimatías.  ¿Quién va a ser el parlamentario que pida una comparecencia para que le expliquen este jolgorio puzzles interconectados?  Nadie se atreve, por supuesto.  Y como nadie se atreve, el Ministerio de Defensa sigue haciendo lo que quiere, cuando quiere y como quiere.  Luego se excusan públicamente en que el tema de la defensa es muy complicado y sólo apto para especialistas (no añaden militares o militaristas, pero lo están pensando).

A nosotros nos da la sensación de que les conviene hasta que los propios militares no se enteren (y esta es una sensación que cada vez tenemos más clara y, sobre todo, cuanto más hablamos con militares, a los que les importa un pimiento (perdón por la expresión) las grandes políticas del Ministerio y sólo están pensando en su día a día (ley de Carrera Militar, derechos y deberes, …).

Jesús Argumosa propone que haya una Directiva de Seguridad, otra de Defensa y una tercera Militar.  Se le olvida decir en qué se diferencian las tres, cuáles son los objetivos de todas y la forma de interrelacionarse.  Hasta que no se diga todo esto no es posible que haya un verdadero debate sobre qué hay que defender, cómo queremos hacerlo y quién es quien se tiene que encargar de nuestra defensa.

Todo es muy complejo en el mundo del militarismo.  Parece que es su objetivo fundamental y que poco a poco lo van retorciendo todo, lo van liando, lo van mezclando, lo van vaciando de significados normales y le van dotando de otros significados que nos significan nada.  Luego lo meten en un cuadro lleno de siglas ininteligibles y muy parecidas y lo centrifugan todo para que la sociedad sienta repelús.  Cuando ya lo han conseguido y la sociedad manifiesta su repelús a lo militar, se quejan de que no les apoyamos tan decididamente como deberíamos.  Entonces piden más dinero para hacer planes que nos convenzan de que son indispensables.

2.-  La alternativa noviolenta al planeamiento militar.

El planeamiento de la defensa debe ser sencillo, democrático y público.

Los temas a tratar son cuatro:

  • Qué se quiere defender.  Con dos alternativas nítidas:  o lo militar (fronteras, bandera, patria, territorio, nuestro status quo en la política internacional, las instituciones, …), o la seguridad humana (derechos humanos, políticos, sociales, ecología, solidaridad con el tercer mundo, conseguir los objetivos del milenio, etc.)
  • Cómo se quiere defender.  Y aquí las alternativas son también pocas:  o violentamente (ejércitos, armas, intervenciones en el exterior acompañadas de políticas imperialistas en lo económico, en lo político y en lo social)  o noviolentamente (fomentando la labor de las ongs, la cooperación  internacional, el comercio justo, etc.).
  • Quién nos tiene que defender.  Y aquí tampoco son tantas las alternativas:  o los militares con su deuda por la fabricación de armas ultratecnológicas y su cooptación de la investigación y el desarrollo, con su obediencia ciega, con su falta de democracia interna, etc.; o los civiles (con todos nuestros defectos, pero con ese puntillo más civilizado que tanto gusta).
  • Quién toma las decisiones en materia de defensa:  aquí también (¡qué sorpresa!) hay dos opciones:  o la habitual militarista basada en el secretismo, el elitismo, las demagogia, etc.;  o la alternativa de promover la soberanía ciudadana en los temas de defensa, democratizándolos, haciéndolos públicos y logrando que todos podamos debatir y opinar en este tema.

En en fondo, la defensa no es complicada ni difícil, no hacen falta expertos para decidirla.  Quienes así hablan son, ni más ni menos, que los que sacan partido del actual ocultismo.


Seguridad ecológica

29 de junio de 2012

Fuente:  El País.

Muchas veces nos hemos preguntado ¿qué hay que defender?  Esta es la idea clave para construir un modelo de defensa.  Actualmente, la defensa militar encubre turbios intereses (negocios de las multinacionales del armamento) o se describe académica y políticamente como una defensa ante riesgos.  Nadie nos explica qué es un riesgo y, sobre todo, nadie reconoce que esto es trampa porque un riesgo siempre existe y no se puede recurrir a riesgos sociales, políticos, económicos, militares o de cualquier otra naturaleza para acabar justificando, siempre, el mismo tipo de defensa, la militar.

La propia defensa militar actual reconoce a muchas de las características del actual sistema ecológico en desequilibrio que caracteriza al planeta como generadoras de conflictos graves a corto, medio y largo plazo:  se habla de guerras por el agua, por la energía, por las migraciones debidas a los cambios climáticos, etc.  Y con ello se vuelve a justificar la defensa militar.

En nuestra opinión, si los riesgos o los enemigos son otros muy distintos, también ha de ser otra y muy diferente la manera de encararlos.

1.-  ¿Quién es el enemigo desde el punto de vista de la seguridad ecológica?

Las catástrofes naturales, la contaminación, la lluvia ácida, la superpoblación, el cambio climático, la sequía, la deforestación, la pérdida de suelo fértil, la pérdida de biodiversidad, los problemas en la capa de ozono, la destrucción de los ecosistemas marinos, terrestres y fluviales, el consumismo exacerbado, el injusto reparto de la riqueza y de los bienes, la inseguridad alimentaria …

Nuestra relación con la naturaleza está muy bien caracterizada por Jeffrey Sachs en su artículo “Boletín de notas para Río + 20”, el cual citamos arriba como fuente:  Una de las publicaciones científicas más destacadas del mundo, Nature, ha publicado un boletín de notas mordaz antes de la cumbre de Río+20 sobre desarrollo sostenible. Las notas de la aplicación de los tres grandes tratados firmados en la primera Cumbre de la Tierra de Río en 1992 eran las siguientes: Cambio Climático, suspenso; Diversidad Biológica, suspenso; y Lucha contra la Desertificación, suspenso. ¿Puede todavía la humanidad evitar que la expulsen?

El razonamiento que sigue Sachs es contundente y lo enuncia como cosa sabida por todos:  Sabemos desde hace al menos una generación que el mundo necesita cambiar de rumbo. En vez de hacer que la economía mundial funcione con combustibles fósiles, tenemos que usar mucho más las alternativas bajas en carbono como la energía eólica, solar y geotérmica. En vez de cazar, pescar y deforestar la tierra sin tener en cuenta las repercusiones para otras especies, tenemos que acompasar nuestra producción agrícola, nuestra pesca y nuestra explotación forestal a la capacidad de carga del medio ambiente. En vez de dejar a la gente más vulnerable del mundo sin acceso a la planificación familiar, a la educación y a la atención sanitaria básica, tenemos que acabar con la extrema pobreza y reducir los índices de fertilidad en aumento que persisten en las partes más pobres del mundo.  En resumidas cuentas, tenemos que reconocer que, con 7.000 millones de personas hoy en día, y con 9.000 millones hacia mediados de siglo, todas interconectadas en una economía mundial de alta tecnología y que hace un uso intensivo de la energía, nuestra capacidad colectiva para destruir los sistemas sobre los que se sustenta la vida no tiene precedentes.

Ciertamente, hemos llegado a un punto en el que nuestra seguridad depende de la ecología.  Y no de la ecología de una ciudad o de un país, sino de la ecología a nivel planetario.  Hemos roto los equilibrios de la naturaleza con nuestro egoísmo personal y como especie animal, nos hemos cegado en un desarrollismo que nos lleva a la extinción, condenamos a una gran parte de la humanidad y de los seres vivos al hambre, a la sed y a la enfermedad, sin querer darnos cuenta de que, desde el primer mundo somos los causantes de estas situaciones tan injustas e inhumanas.

2.-  ¿Quiénes son los aliados en la seguridad ecológica?

La prevención de desastres naturales, las energías limpias y renovables, la planificación familiar, la solidaridad alimentaria, la reforestación, el cuidado de la flora y fauna, la investigación científica, el respeto a los ecosistemas, a sus dinámicas y a sus equilibrios, el decrecimiento, la justicia social, …

Las ongs que trabajan por todo lo anterior con carácter verdaderamente innovador  y las empresas y países que, poco a poco, van intentando variar sus políticas y actuaciones hacia lo ecológico.

3.-  Es vital abandonar el viejo modelo de defensa militar y adoptar un modelo basado en los grandes retos de la humanidad, uno de ellos el ecológico.

Lejos, por nuestra parte, de querer defender las viejas ideas como la patria, sí nos interesa proponer el concepto de seguridad ecológica.

Este concepto nos hace enfocar nuestras relaciones con la naturaleza como una de las principales áreas que hay que defender para poder tener una calidad de vida aceptable.  Por el contrario, lo militar que es un gasto social y ecológicamente inútil e, incluso, contraproducente, se convierte en uno de los enemigos que hay que combatir.

¿Alguien duda de que son los propios militares los principales promotores de las armas de destrucción masiva como las NBQR (Nuclear, Biológicas, Químicas y Radiactivas)?  ¿Qué puede aportar de positivo lo militar en disminuir la contaminación o en luchar contra el cambio climático?  Cualquier actuación que se nos ocurra puede ser realizada de manera más eficaz por medios civiles.  En este escenario corre prisa acometer planes de reconversión de la industria militar hacia finalidades civiles y ecológicas, también es imprescindible acabar con la producción de armas y con su comercio, y derivar estas industrias de muerte a otras que mejoren la calidad ecológica del planeta.

4.-  La seguridad ecológica nos lleva a abandonar los enfoques nacionalistas.

Aquí, en el concepto de seguridad ecológica, ya no es válido el enfoque nacional o nacionalista.  Simplemente no sirve de nada.  La contaminación no tiene fronteras ni las conocen el cambio climático, la deforestación, la sequía, la superpoblación, el consumismo, etc.  Este enfoque de nuestra seguridad es muy interesante porque nos lleva a transgredir uno de los grandes tabúes políticos de nuestra cultura, el enfoque nacionalista.  Ante él se yergue la colaboración entre países, entre municipios, entre industriales y entre ciudadanos como la única manera posible de combatir problemas que a todos nos afectan y que cada vez son de más necesaria solución.

5.-  ¿Quién es el protagonista de la seguridad ecológica?

Frente a la estatalización y la militarización de la defensa nacional o militar clásica, la seguridad ecológica potencia unos protagonistas mucho más variados.  Ciertamente las naciones pueden jugar un papel importante, pero también los juegan las empresas y, lo que es más interesante, lo puede y debe jugar el individuo y sus formas habituales de organizarse, las ongs.

Ahora el enfoque da a los ciudadanos mucho más protagonismo:  podemos “librar batallas” en los terrenos personales (moderando nuestro consumismo, por ejemplo), en los terrenos asociativos (a través de la lucha ecologista), en los terrenos empresariales (fomentando líneas de actuación ecológicas en nuestras empresas:  promoción del reciclaje, utilización de energías más limpias, etc.), y en los terrenos políticos habituales (obligando a los partidos políticos a que varíen su línea en política de defensa para defender lo que realmente es importante, la seguridad ecológica).

6.-  ¿Cuáles pueden ser los objetivos de una seguridad ecológica?

Aquí puede haber múltiples propuestas y muchas de ellas loables y perfectamente válidas.  Un buen resumen, o un buen punto de partida sería lograr los objetivos del milenio.  Si luchamos para lograrlos, nuestra seguridad ecológica, nuestra calidad de vida y nuestras posibilidades de supervivencia como especie se multiplicarían.


España no tiene enemigos militares pero sí riesgos (el engaño terminológico)

25 de mayo de 2012

Fuente:  Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España.   Félix Arteaga, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre Estrategias de Seguridad Nacional del Real Instituto Elcano.  Área:  Seguridad y Defensa.  Documento de Trabajo 19/2011.  16/12/2011

Entonces, el mundo era sencillo.

¿Recuerdan aquellas épocas, quizá no más felices pero sí más sencillas, en las que hablar de Defensa era hablar de que no invadiesen a España?

Entonces había sensación de que nos podían invadir, no en vano éramos la reserva espiritual de Occidente y el punto más neurálgico de la bola del mundo.  Entonces había que vigilar, era claro, los Pirineos ante la invasión soviética.  También el Estrecho y, un poco de reojo, a Marruecos (aunque no mucho porque realmente sabíamos que no nos podían invadir mucho).

También era claro (más para los militares que para la mayor parte de los civiles) que el enemigo era interior y que, por tanto, el despliegue debía ser masivo y territorial.  La militarización debía ser total  en lo político, en lo económico y en lo social.

Entonces, las cosas estaban claras.  Además, en España ni se discutían.

Ahora el mundo es complicado.

Luego entramos en democracia, se iniciaron los debates, la libertad de prensa y de opinión, el control parlamentario, la internacionalización de España para que “lográsemos ocupar el lugar preeminente que nos corresponde en el concierto de las naciones”.    Tras el pago del canon obligatorio que supuso la entrada en la OTAN (previos acuerdos bilaterales con EE.UU y la consiguiente pérdida de soberanía nacional) entramos en Europa perdiendo un referéndum cuya redacción se traicionó al tiempo.

Así, nuestra soberanía en términos de defensa dejó de pertenecernos y pasó a estar en manos de los que realmente cuentan.

Nosotros fuimos tan felices porque estábamos en la pandilla del más fuerte.  Ahora estamos pletóricos porque el más fuerte nos pide ayuda una y otra vez y parece que no puede vivir sin nosotros y sin nuestra anuencia sumisa.

¿Qué hay que defender?

Este debate se ha complicado mucho.  Ahora casi ningún español puede estar al nivel de opinar sobre ello.  De hecho, ni la mitad ni la cuarta parte de los doscientos y pico generales que nos dirigen entran en este debate.

Además, los parlamentarios lo tienen vedado, a ellos nunca se les pregunta sobre la materia, no lo han votado ni una sola vez (tan sólo se les informa de lo que se ha decidido previamente).

Lo deciden los expertos y lo comentan los periodistas o tertulianos especializados en comentar cosas en general. Comentan desde su chusca experiencia de cuando hicieron la mili y normalmente sin ningún atisbo de pensamiento crítico y mucho menos alternativo.

Sin embargo, a nosotros nos parece un  debate clave.  ¿Qué debemos defender?  Con ello se ha de organizar la defensa, se han de declarar los enemigos, se ha de definir la estrategia y se han de implementar las tácticas.

Por ello queremos popularizar este debate un poco.  Para ello vamos a partir de una tabla que nos ofrece Félix Arteaga, en el análisis referenciado arriba.

Enemigos o riesgos.

Lo primero que queremos hacer notar es que parece que se la cogen con papel de fumar y ya no se habla de enemigos sino de un término mucho más etéreo e indefinido como son los riesgos.

El detalle nos puede parecer puramente terminológico pero tiene su enjundia:  un enemigo lo es o no lo es, lo demuestra con sus actos y políticas;  en cambio un riesgo, …

Un riesgo siempre existe, un riesgo puede ser y en la mera potencialidad encuentra su razón para estar siempre presente.

Fijaos en la problemática:  si no existiese enemigo no habría necesidad de defensa.  ¡Toma!  Y, evidentemente, esto no es asumible por los militares ni, tampoco, por los militaristas civiles que hacen negocios con las guerras.  Sin embargo, si logramos transferir el debate a riesgos, no hay ningún peligro de desaparición, porque riesgos siempre va a haber, al menos potenciales.

Nosotros abogamos por lo sencillo:  ¿Tiene España enemigos?  Si preguntamos a los militares nos van a asegurar que no.  Que actualmente no tenemos enemigos que justifiquen un despliegue y un gasto militar como el presente.  Francia no es un enemigo, Portugal tampoco, no lo es Marruecos, …

Arteaga nos sirve esta tabla sobre los riesgos que varios países (y están los grandes, por lo cual la tabla es bastante indicativa de por dónde van las políticas actuales) han definido en sus estrategias de seguridad nacional, además, nos ofrece una pequeña explicación sobre qué son riesgos:

Riesgos identificados en las estrategias de seguridad nacional vigentes

Riesgos

Estrategia/País

Terrorismo EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Estonia, Canadá, España
Proliferación EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Polonia,Canadá, España
Conflictos en Estados frágiles/regionales EEUU, Reino Unido, Rumanía, Hungría, Polonia, Canadá,España
Suministro materias primas/energía EEUU, Polonia, Estonia, España
Efectos cambio climático EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Desastres naturales Reino Unido, Finlandia, Francia, Países Bajos, Hungría, Canadá,España
Riesgos patrocinados por Estados Reino Unido
Uso fuerza armada/atentado o ataque armado al territorio Finlandia, Países Bajos
Riesgos asociados a las migraciones Finlandia, Hungría, España
Perturbación grave de las infraestructuras Finlandia, Estonia, Canadá, España
Perturbación grave de la actividad económica/flujos comerciales Finlandia, Países Bajos, Hungría, España
Espionaje Francia, Canadá
Grandes tráficos ilícitos/crimen organizado Francia, Rumanía, Polonia, Estonia, Canadá, Reino Unido
Epidemias EEUU, Francia, Países Bajos, Hungría, Estonia, Canadá, ReinoUnido
Tensiones sociales EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Ciberamenazas EEUU, Reino Unido, Estonia, España
Corrupción Estonia

Los riesgos pueden concretarse en modalidades de agresión tanto en ámbitos físicos o virtuales sobre los espacios terrestres, marítimos, aéreos/espaciales o cibernéticos –los denominados global commons– donde se desarrollan actividades vitales para la sociedad que permiten la prestación de servicios públicos y el flujo de personas, bienes, materias primas y energía. El funcionamiento en red de las relaciones sociales o de los servicios públicos obliga a proteger las infraestructuras críticas y los flujos de suministro einformación que son esenciales para el funcionamiento normal de las sociedades avanzadas.

Otro grupo de riesgos tiene que ver con los desastres naturales o accidentales debidos a la mano del hombre. Comprenden circunstancias peligrosas, disruptivas o letales, derivadas de los progresos tecnológicos y fenómenos naturales como terremotos, incendios, inundaciones o epidemias, entre otros. Son los riesgos que ocupan la parte alta del espectro de la protección civil, cuya prevención y respuesta precisa una intervención estatal para restaurar cuanto antes la normalidad (resiliencia). Las valoraciones de riesgos reflejan la preocupación de las sociedades por la delincuencia trasnacional y los tráficos ilícitos, no sólo por sus efectos sobre la seguridad y patrimonio individuales, sino también por sus efectos negativos sobre la convivencia y la cohesión social o sobre la integridad y eficacia de las instituciones que gobiernan la sociedad. Finalmente, se consideran como riesgos a la seguridad nacional las actividades de espionaje económico e industrial o las que perjudican la estabilidad económica y financiera  de un país,  así como las que ponen en peligro la convivencia y la paz social.

La Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluye como amenazas y riesgos los conflictos armados, el terrorismo, el crimen organizado, la inseguridad financiera y económica, la vulnerabilidad energética, la proliferación, las ciberamenazas, los flujos migratorios no controlados, las emergencias y catástrofes, la protección de las infraestructuras, suministros y servicios críticos, mientras que considera la globalización, el desequilibro demográfico, la pobreza y desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnológicos y las ideologías radicales y no democráticas como factores que potencian los riesgos y amenazas anteriores. 

Analizar estas frases es obligado:

  1. Ya no sólo hay que defender nuestro territorio, nuestra sociedad dentro de sus fronteras, sino que es necesario defenderlas en cualquier parte del globo.  Para ello se alega que el flujo de materiales y energía nos es imprescindible, así como que no podemos renunciar a nuestra estabilidad económica y financiera.  Aquí queremos recordar que, eso sí, con un lenguaje muy distinto, lo mismo decían los nazis alemanes u otros imperialistas que de los que aún quedan por el mundo.  Además, si nuestra defensa desborda nuestras fronteras y se mete en casas ajenas, estamos generando conflictos en los que la parte ilegítima somos precisamente nosotros.  No se sostiene.
  2. Se abre mucho el concepto de qué hay que defender:  catástrofes, pobreza, desequilibrio demográfico, el cambio climático, …  En esto estamos de acuerdo y es muy interesante.  Parece que ya no sólo hay que defender el territorio, la bandera, la soberanía nacional, las fronteras.  Sin embargo, a esta apertura en el qué hay que defender habría que acompañarla de una apertura semejante en quién decide qué hay que defender.  Si se consultase a la sociedad en cada uno de los estados, quizá nos llevaríamos muchas sorpresas y veríamos que la gente lo que quiere defender son otras cosas más coherentes con una vida mejor, más digna y solidaria, más justas con otras sociedades y con el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la calidad del medio ambiente, la justicia social, las relaciones internacionales solidarias y cooperativas, la lucha contra la pobreza, contra el sida, contra la malaria, contra las guerras, contra las dictaduras militares o civiles-militares, …
  3. En coherencia con lo anterior (qué hay que defender y quién decide qué hay que defender) sería necesario que la sociedad se plantease e hiciese llegar sus opiniones a los gobernantes militaristas cómo hay que defender lo que queremos defender.  Quizá lo lógico no sería usar métodos militares, violentos, las guerras, las injerencias, el imperialismo, el comercio y producción de armas;  sino políticas noviolentas como las que usan las ongs para potenciar el desarrollo solidario, el comercio justo, la alfabetización, la sanidad, …

Señoras, señores, la pelota está en su tejado, suya es la responsabilidad:  ¿qué y cómo quieren defender?, ¿cuáles son nuestros enemigos o los riesgos que nos acosan?, ¿quién tiene el derecho y deber de decidir las políticas de defensa?


Convertir Bankia en un banco ético

21 de mayo de 2012

La violencia estructural es el desayuno de todas las mañana, la comida al mediodía y la cena por las noches.  Violencia estructural porque en España se perdonan las deudas a los defraudadores mientras se desahucia a los pobres que cayeron en sobreendeudamiento por culpa de la crisis; violencia estructural por la corrupción política galopante que aún nadie detiene; violencia estructural por el sistema electoral injusto que prima a unos mientras que a otros les deja sin voz;  violencia estructural por los abusos de los bancos en las hipotecas, en el cobro de comisiones, en el trato a los clientes, en la negación de crédito a las familias, por la falte de inversión en desarrollo sostenible…;  violencia estructural por la deuda militar exhorbitante y escondida a la opinión pública;  por el intento de vender armas a países, entre otros, como Arabia Saudí, no muy democráticos;  violencia estructural por el desempleo galopante del que sólo se libran los altos mandos de empresas y, también, los altos mandos militares;  es decir, porque el sistema no funciona o funciona imponiendo violentamente medidas que privilegian a unos pocos, generan injusticias aberrantes y hacen cada vez mas vulnerables y esquilmadas a las mayorías.

Por eso surge la rebeldía y la indignación social y, en ilógica consecuencia, se llenan las calles de policías para reprimir a las personas del 15 M que tienen por delito reunirse en calles y plazas para hablar de política, debatir, proponer soluciones y, en la medida de lo posible, llevarlas a cabo con su trabajo común.

¿Qué quiere la gente con respecto a Bankia?

  1. Que haya un banco grande y de fácil acceso que sea ético, esto es, que no comercie con armas, que no especule como forma de ganar dinero, que invierta en potenciar la economía real, justa, solidaria.
  2. La gente quiere un banco ético, un banco que no engañe a sus depositantes con fórmulas de inversión poco claras y nada éticas.  La gente quiere un banco ético en el que el sueldo de sus dirigentes no sea un escándalo, en el que las cuentas sean transparentes, en el que los clientes tengan la palabra a la hora de controlar sus actividades.
  3. La gente quiere que el debate se desplace desde las primas de riesgo, desde las primas a los dirigentes, desde las inversiones financieras que no se basan en nada real y no son más que apuestas con el dinero de otros, hasta las valoraciones económicas basadas en la ética.  Porque ya está bien de que el debate no lo entienda ni Dios, de que la economía siempre explique las cosas a toro pasado, de que nos intenten vender siempre que hay que dejar las soluciones en manos de expertos que realmente no saben y, lo que es peor, no les importa qué es lo que va a pasar con tus ahorros y cómo los están usando.  Ya vale de hablar sólo de beneficios en economía, hay que basar la economía en la ética.
  4. La gente quiere que se apliquen otras alternativas, como las existentes en otros apartados de la vida política.  Así es necesario hablar de desarrollo humano y no de desarrollo sin más o de desarrollo de los beneficios o del producto interior bruto.  El desarrollo humano nos lleva a mejorar aquellas cuestiones que son vitales para vivir mejor las personas respetando el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la ecología, la calidad del aire, la buena gobernanza, la lucha contra la corrupción y contra la desigualdad económica, de sexo, de raza, …  También se habla, en el mundo de la defensa, del concepto de seguridad humana. En él se quiere defender aquello que realmente interesa a la gente y que coincide con lo anterior y se aleja diametralmente de la defensa de las fronteras, de los privilegios internacionales e interpersonales, de conceptos vacuos como la patria y de símbolos trasnochados como la bandera.  La gente no quiere oír hablar de las operaciones de paz de nuestros ejércitos que no sirven más que para que nosotros hagamos negocio y ellos pongan los muertos y una mayor miseria, la gente quiere oír hablar de cómo vamos a colaborar en cumplir los Objetivos del Milenio, también desde la banca.   Hace mucho que es hora de hablar de banca ética o de banca humana.
  5. La gente quiere colaborar con bancos éticos que trabajen en la línea de los microcréditos propuestos por Mohamed Yunus, premio nobel de economía.  Ellos han demostrado que hay negocio y es ético en ayudar a salir de la pobreza a millones de personas en el mundo.  La gente quiere bancos solidarios que apoyen el comercio justo, que apoyen las cooperativas en zonas pobres para que tengan trabajo y puedan salir del paro.  La gente quiere mirar los beneficios en las actuaciones de los bancos porque ya estamos acostumbrados a no ver ninguno en nuestras cartillas.
  6. La gente quiere luchar contra la doctrina del shock mediante posturas éticas como viene preconizando el 15 M y desde este blog también hemos intentado alentar siempre.  La gente se une donde puede, en las calles, para quejarse, para hablar y decidir actuaciones que sean alternativas a este sistema corrupto, injusto e insolidario;  la gente opta por la insumisión y la noviolencia.  Y el sistema les reprime.  Lógico, el sistema sabe que no hay nada más peligroso para ellos pero, a la vez, más creativo y alternativo, más antisistema que la democracia participativa y la implicación personal en la política.

¿De qué nos vale un banco nacionalizado cuando el estado, es decir, sus dirigentes, están dentro del sistema corrupto, injusto y solidario, y son sus grandes promotores?  De nada.  No vale de nada, por eso el gobierno del PP lo ha hecho.  La verdadera lucha, y el verdadero éxito, está en conseguir que el banco nacionalizado sea ético.

Postdata:  todo lo antedicho para los bancos, la gente también lo quiere para los gobiernos nacionales, de comunidades autónomas y de ayuntamientos.


Todo encaja: la doctrina del shock

3 de mayo de 2012

Os recomendamos muy encarecidamente que veáis (y con mucha atención) el siguiente vídeo.

Ciertamente es una hora y cuarto, pero merece muchísimo la pena.

Nosotros hemos entendido que algunas cosas dentro de este esquema de pensamiento encajan perfectamente, por ejemplo, siempre nos había llamado la atención una realidad que reconocemos existente pero que no llegábamos a entender del todo:  está claro que todos los servicios públicos se están poniendo en manos privadas.  Pensábamos (también lo defiende en el vídeo Milton Friedman) que esto no sería llevado a cabo para los servicios de defensa.  No entendíamos que el Estado quisiera desprenderse del control de aquello que, precisamente, les da el control absoluto.  Sin embargo, tras oír las declaraciones en el vídeo de Runsfeld (anterior secretario de defensa norteamericano) hemos entendido que da igual.  Que cuando los que quieren privatizarlo todo llegan al poder, lo privatizan.  Y se quedan tan anchos porque, en el fondo, luego va a quedar el control en sus manos, sus manos privadas, en sus propias empresas privadas (véase concretamente, Blackwater).

También nos ha gustado el vídeo porque relaciona varios sucesos históricos (inicio de la dictadura chilena de Pinochet, inicio de la dictadura argentina de Videla, intervención armada de la Gran Bretaña de Thatcher en las Malvinas, guerra contra el terrorismo, etc.) con la idea económica de la ideología ultraliberal o neoconservadora de Milton Friedman y sus “Chicago boys”.

También nos ha gustado porque nos va recordando, una y otra vez, que las propuestas neoliberales nunca han funcionado para los países a los que se les ha obligado a adoptarlas (sin embargo, sí ha sido muy lucrativa para aquellos países, Estados Unidos sobre todo, que nunca las han adoptado, pero las preconizan para los demás).

Por último, lo aconsejamos porque el miedo, la idea de inevitabiliad de las reformas contra la gente común, el proteccionismo de los ricos, la liberalización de servicios públicos a ultranza, etc., de otras épocas las estamos viviendo en primera persona en esta.  Todo parece un plan, todo parece una lucha a largo plazo que busca, sin ningún disimulo, que los ricos sean más ricos (aunque ello convierta en más pobres a los pobres).

Esperamos vuestros comentarios.  Que os guste y os sea útil para reflexionar en estos días previos al primer aniversario del 15 M.

Por nuestra parte, volvemos a remarcar la importancia medular y central que tienen el militarismo, la guerra, los ejércitos y la violencia en todas esta políticas.

Por lo mismo, pensamos que nuestra lucha a favor de un modelo de defensa noviolento y participativo en el que la sociedad pueda decidir qué y cómo quiere defender es crucial para las propuestas alternativas.

Mucho ánimo en nuestras luchas comunes porque es muy importante que, una y otra vez, retomemos fuerzas desde la concienciación.


A %d blogueros les gusta esto: