¿Cuál es el gasto real de 2012 en misiones internacionales del ejército español?

8 de enero de 2013

EOD

Fuente: Infodefensa

Informa el portal de la industria militar española “infodefensa”, reproduciendo la información suministrada por el Ministerio de Defensa, que el gasto en misiones internacionales en 2012 ha sido de 766,8 millones de euros, “casi cien menos que en el año anterior”.

Esta cifra, desde nuestro punto de vista, no es creíble o, dicho de otro modo, es falsa, escandalosamente falsa.

No puede ser, sencillamente, porque esa cifra es la que ofreció el Ministro de Defensa a la Comisión de Defensa, en el cuadernillo de “documentación de apoyo” titulado “Misiones de las fuerzas armadas en el exterior” fechado el 16 de mayo de 2012 y, salvo que nos hayamos vuelto todos idiotas, desde el mes de mayo, que se dio esa cifra de gasto, hasta el 31 de diciembre como poco se han mantenido las mismas misiones de injerencia humanitaria y, lógicamente, éstas han gastado.

El documento en cuestión, del que tenemos copia, refiere los datos de 2012 al primer cuatrimestre de 2012 y no advierte que se trate de una estimación para todo el cómputo anual.

En todo caso, es absolutamente escandalosa la falta de transparencia y la manipulación de las cifras que tienen que ver con el gasto militar y, desde luego, no hacen sino acelerar la desconfianza social hacia el ejército y sus incomprensibles e inaceptables misiones.

O el  Ministro se ha equivocado o pretende engañarnos a todos o durante 8 meses las fuerzas armadas en el exterior no han gastado nada.  Elijan.


Una muestra de obscena propaganda militarista y sin memoria: “Al servicio del Protectorado”.

29 de diciembre de 2012

Ciudad+Imperial

Fuente: ABC.

El 19 de diciembre se ha inaugurado en el Museo del Ejército de Toledo la muestra “Al servicio del Protetorado: España y Marruecos 1912-1956”, que recoge una serie de escenas propagandísticas de lo peor de la experiencia colonial española en Marruecos: Porras, sables, escopetas, uniformes militares y la recreación de escenas de guerra donde españoles y marroquíes “mueren” por sus colores con sus uniformes militares puestos.

Es elocuente porque explica a su manera (una manera militarista, triunfalista y heroica bien alejada de los hechos históricos) la presencia española en Marruecos, pero olvidando contar la parte de la verdad de aquello que interesa que no se sepa: las masacres sobre poblaciones civiles indefensas, la represión política y la tortura, el uso de gas mostaza por parte de los civilizados españoles en el Rif, el uso de ese campo de batalla para entrenar en burriez a los generales españoles que dieron el golpe de estado franquista.

Llama la atención esta visión parcial de la historia promovida por el pensamiento militarista y que concibe los acontecimentos en función de los uniformes, las banderas, las armas y los campos de batalla. Sería necesario hacer una verdadera revisión del papel jugado en África, antes y ahora, por el ejército español y de las graves consecuencias de su nefasta intervención.

Hace poco Hollande reconoció las burradas que había hecho Francia en Argelia durante muchos años.  Aquí ni nos lo planteamos.  ¿Cuándo llegará el momento de que algún preboste español reconozca y pida perdón por las burradas que hicimos en Marruecos?


Margallo defiende una política internacional de halcones y cruzados

11 de diciembre de 2012

-PUNTO DE + + VISTA-2-

Fuente: ABC

El ministro de Asuntos Exteriores de Spain se llama Margallo, más concretamente García Margallo. Lo aclaramos por si alguien se cree que el ministro es el Cardenal Cañizares, o Don José María el innombrable, o una mezcla de César Vidal y Jiménez Losantos, todos ellos líderes de la recalcitrancia.

Margallo ha dicho una burrada. Una de las burradas que por desgracia se empiezan a oír con cierta frecuencia y con muy mala leche: España está a punto de ser la frontera con Al Qaeda, si no combatimos el terrorismo internacional: “«Si el integrismo no se corta —a través incluso de una intervención militar coordinada, según dijo— puede desestabilizar toda la zona y llegar a convertir a España en límite de Al Qaeda».

Esto lo ha soltado don Margallo en el Foro Las Provincias y se ha quedado tan pancho justificando una nueva intervención militar española ahora que saldremos por pies de Afganistán, donde las cosas iban rematadamente mal para los objetivos supuestamente pacificadores y generadores de democracia y derechos humanos de nuestra ayuda humanitaria.

Don Margallo tal vez esté obsesionado con el aire cruzado que exhala su secta favorita, el Opus Dei, a la que se siente tan próximo, aunque es posible que tampoco él mismo se crea esta burrada y que simplemente se haya limitado a dar una justificación burda para una decisión inmoral: la de ayudar a invadir Malí.

Algo nos hace temer que lo que persigue Margallo no es restaurar la paz en Malí, pues en el mismo foro ha dicho que la primavera árabe representa para nosotros una “enorme oportunidad de negocio”.

Eso sí, el uso del espíritu cruzado (que por otra parte vemos incrementarse en la estrategia renacionalizadora y nacionalcatolicista que han emprendido los ministros con su Presidente a la cabeza) y del ardor guerrero para convocar a las huestes más sentimentales de la derecha franquista está siendo un gran argumento de nuestras políticas públicas. ¿Nos llevará al desastre, como casi siempre, este iluminismo reaccionario de nuestra derecha recalcitrante?

¿No debería destituirlo Morenés, el Ministro de Defensa, por hablar de política, tal cual el general ese al que han quitado del medio por sus opiniones anticatalanas?


“Te llevo en mi corazón. Correo de gratitud”.

10 de noviembre de 2012

Nos ha sorprendido el sentimentalismo con el que el Ministerio de Defensa de Colombia intenta, sutilmente, militarizar aún más las cabezas de los colombianos y colombianas.

Vayamos al caso:

La mujer del Ministro de Defensa Colombiano, Doña María Pilar Lozano, en esa visión entre paternalista y familiar que impera en muchas de las instancias y organizaciones de colombianos, ha impulsado una campaña de amor y cariño hacia los sufridos militares. Esta campaña se auspicia con el sello del Ministerio de Defensa y con el dinero público.

Consiste, nada menos, en pedir a los colombianitos y colombianitas que tanto han sufrido en sus propias carnes al ejército, “llevar a los soldados y policías de Colombia mensajes de agradecimiento y reconocimiento, a ellos, los héroes de la patria, quienes día a día arriesgan su vida por proteger al pueblo colombiano“( lo hemos extractado de la publicidad del engendro).

El proposito actual es que se remitan al Ministero de Defensa  más de 100.000 cartas de agradecimiento a los militares por lo bien que defienden a la gente frente a las grandes necesidades sociales que padecen fruto de la violencia estructural.

El Ministro, en un memorable acto, entregará personalmente ests cartas en Navidad a sus destinatarios (imaginamos que su Señora tambien acudirá a los fastos castrenses).

¿Quién no verterá una lagrimita  por este acto solidario y patriótico?

Podría haberse hecho un gesto de agradecimiento más justo, por ejemplo, a los médicos que dieron lo mejor de sí por la gente, a los operarios, a los docentes, a los sufridos trabajadores, a los jueces que no se dejaron corromper, a la gente honrada que ha luchado por los demás,… ¡pero no!, toca reverenciar y sublimar a los militares. Toca resignarse a la guerra y al militarismo en vez de aspirar a la paz con contenidos y a la noviolencia.

Olvidemos el cúmulo de desplazados a causa de la guerra; olvidemos la huella ecológica que ha generado; olvidemos los falsos positivos o las torturas; olvidemos la destrucción, olvidemos las violaciones de derechos humanos; las muertes; los más de 140.000 millones de dólares gastados en la guerra  en la última década. Olvidemos las culpabilidades y la defensa de los intereses de unos pocos. Olvidemos los crímenes de estos tipos y de sus oponentes también militares. Olvidemos lo pésimo del militarismo, de todo militarismo y de todos sus partícipes.

Olvidemoslo todo y por navidad digámosles que todo está justificado, que el ejército está justificado, que la violencia organizada está justificada, que podrá tener un sitio sosegado e impune en la nueva sociedad por construir.

Si es sorprendente esta campaña de manipulación que golpea sobre la maltratada conciencia de la gente de a pié, más sorprendente es el despropósito del Ministerio de Relaciones Exteriores y de su plan para los colombianos inmigrados “Colombia nos Une”, que ha puesto en movimiento su maquinaria para involucrar en este acto navideño a los inmigrntes que tuvieron que salir de esa Colombia tan bien defendida por los militronchos. “El objetivo de la Cancillería será hacer llegar más de 10 mil mensajes de solidaridad y agradecimiento de los colombianos que residen fuera del país“, dice su publicidad.

Ya es buena cosa que el gobierno de Colombia se acuerde de sus inmigrados, de los expulsados por el fracaso institucional de Colombia, por su diáspora con la que deberían tener una deuda cuando mnos moral. Pero se triste comprobar que en vez de acordrase de su diáspora para aglutinrla en torno a la defensa de sus derechos pisoteados por malas políticas migratorias en Colombia y en los países de “destino”, se acuerde de ellos unas veces par ver si les puede vender algo, y otras para que manden cartitas de amor a unos militares que defienden precisamente aquello de lo que los inmigrantes salieron pitando.

Esperemos que esa difusa y maltratada comunidad colombiana en el exterior no atienda a estos reclamos de sirenas ni escuche a esos lideres de pacotilla que los engatusan con huevonadas.



El ejército español crea su propia wikipedia militar “hecha por militares y para militares”

21 de octubre de 2012

La enciclopedia está disponible en intranet

En una iniciativa inédita hasta ahora, aunque previsible, el ejército español ha creado su propia wikipedia militar. Es una herramienta, dice su propaganda,hecha por militares y para militares y sobre temas militares. Invitan a los militares a colaborar en su desarrollo, aportando sus conocimientos.

Nosotros podemos dar fe de la intención militar y el exclusivo uso militar de esta herramienta. No en vano esta en la intranet del Ministerio de defensa, donde no se puede acceder sin ser militar.

De este modo, refurza el Ministerio de Defensa su idea de que en temas de defensa hay un coto cerrado donde nadie más puede opinar, y de paso procura una wikipedia propia para evitar la contaminación civil de las cabecitas militres ansiosas de consultar cuestiones militres en otros sitios y expuestas a versiones de lo militar nada satisfactorias para los intereses militaristas.

La cosa se llama “MilipediA” lo cual suena un tanto cacofónico y no muy marcial, Incluso parece que permite el chiste fácil de mandar al pedo la mili, que como se sabe, se acabó a pesar de los ejércitos.

Dudamos mucho que la herramienta, en esas condiciones de falta de transparencia y pluralidad, sirva para nada, pero no podremos verificarlo porque nadie nos dejará acceder a ese diccionario para analizarlo.


770 millones de euros para injerencia humanitaria disfrazados fuera de los Presupuestos Generales

17 de octubre de 2012

Mosque+Mqams

Fuente: Infodefensa

Según desvela Infodefensa, el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, ha afirmado en la revista propagandística del Ministerio de Defensa “Revista Española de Defensa” que este año tienen previsto gastarse 770 millones de euros en acciones militares en el exterior, pero que esta cifra se sacará de créditos extraordinarios y no del presupuesto.

La importancia de la afirmación es doble:

  • por una parte reconocen que saben de antemano que el gasto militar superará lo que están diciendo (y por tanto en vez de decrecer respecto del del año anterior, probablemente crezca)
  • y, en segundo lugar, que lo sacarán de créditos que se darán con posterioridad, es decir, que no saldrá del fondo de contingencia, donde ya está presupuestada una cantidad para imprevistos, sino de un crédito extraordinario (lo que implica que se están disfrazando los presupuestos y ocultando gastos a esos mercados financieros que tanto preocupan a Rajoy).

Dice el Secretario de Estado que esta necesidad de aumentar el gasto militar para operaciones en el exterior ocurre porque “España no puede renunciar a jugar un papel en el mundo y a cumplir con las obligaciones derivadas de nuestra pertenencia a organizaciones internacionales como la O.N.U., la U.E. y la O.T.A.N.”. Es decir, que el compromiso de estar en la O.T.A.N. es, nada menos, que tener un fuerte gasto militar y una política exterior intervencionista y supeditada a los intereses de mantener el status quo mundial sobre bases injustas.


El Jefe del Estado Mayor de la Defensa de España teme que el ejército se quede hueco

11 de octubre de 2012

-PUNTO+DE+VISTA-2-

Fuente: Público

Como es tradicional en épocas de aprobación parlamentaria de los presupuestos, los militares comienzan su peculiar campaña de meter miedo en el cuerpo de los diputados para que les aprueben unos buenos presupuestos y les aumenten la pasta sin preguntar mucho.

En otras ocasaiones nos dijeron que la falta de presupuestos abultados dejaba los aviones de guerra en régimen de planeamiento, porque los pobres no tenían para gasolina, o que estaba en riesgo la seguridad estatal y otras zarandajas.

Ahora han rebasado su propio limite de la exageración. El JEMAD ha dicho en el Parlamento que las reducciones del presupuesto militar van a dejar hueco al ejército y van a convertirlo en una organización frágil.

Suponemos que el efecto buscado es que no haya críticas al gasto militar y que les aprueben tanto el presupuesto previsto del Ministerio de Defensa como las demás partidas disfrazadas en otros ministerios.

El razonamiento del Almirante García (que así se llama el JEMAD) no tiene desperdicio. Si no se les dota de mejores presupuestos se pueden perder capacidades esenciales y se incrementarán los riesgos asumidos. ¿Se intenta decir que para eso es preferible no tener ejército?

Podría alguien decirle a don García que tal vez, si se restan riesgos de los asumidos por el ejército (que por cierto, al leer la Directiva de Defensa Nacional aprobada recientemente por Rajoy descubrimos que no son de naturaleza militar y que por ello mismo tal vez tienen un mejor tratamiento con algo distinto a los ejércitos y sus metodologías) tal vez esas capacidades que se van a perder dejen de hacer falta y se puedan trasferir partidas hasta ahora en manos militares a otros lugares civiles. A lo mejor incluso, si el ejército juega con la hipótesis de que no existen amenazas ni enemigos militares para España actualmente, perder capacidades militares no sea del todo un drama, salvo para la mentalidad militar, porque, para quienes tienen la hipertrofia de nuestras actuales fuerzas armadas, la sensación de quedarse huecos aumenta sin que necesariamente aumente nuestra inseguridad.

Por otra parte, y ya que hablamos de recortes del presupuesto, llama la atención comprobar que los supuestos recortes son mínimos tanto si los comparamos con los de otros ministerios con mayor cometencia ante verdaderas necesidades sociales, como si tenemos en cuenta la tediosa costumbre de nuestro militarismo de ofrecerse créditos “extrapresupuestariamente” año tras año. Créditos que aumentan sus fondos disponibles en hasta un 20 y un 30%.

Nos dice el Almirante que con estos presupuestos no pueden garantizar el alistamieto de tropas, dando a entender que nos quedamos sin soldados y eso es el peor de los males. Tal vez podría fijarse en el ejemplo de los ejércitos de EEUU, o de Alemania, o de Francia, o de Reino Unido, o de Italia, todos ellos inmersos en un proceso de reducción significativa de sus tropas militares, y explicr más bien que lo que hay es un exceso de tropa, por no hablar de la hipertrofia de mandos que convierte el ejército español en uno de los más oficializados, con un mando por cada 1´5 soldados.

Seguro que algún diputado le hace caer en esta cuestión al Almirante, aunque la inmensa mayoría de los desinformados diputados es probable que empiecen a temblar viendo cómo nuestro ejército se queda hueco a manos llenas mientras enemigos ansiosos de conquistarnos saltan el Estrecho o pasan los Pirineos al son de sus timbales militares.

El Almirante, como vemos, no cuenta toda la verdad, ni siquiera la verdad a medias, y no aclara cómo es posible que el gasto militar español, incluso el computado con los criterios contables de la OTAN, sea tres veces el del Ministerio de Defensa y se encuentre oculto en partidas de otros ministerios y organismos ajenos a la defensa.

Si, como anuncia el almirante, nuestro presupuesto del Ministerio de Defensa va a suponer 6.809,3 millones de euros, no entendemos cómo puede decir el tipo que el mismo implica una disminución del 6% respecto del año pasado que eran de algo más de 6.300 millones.

No entendemos como hasta ahora nadie le ha preguntado (y él no se molesta en aclararlo) por qué en esta cantidad destinada a presupuestos del Ministerio de Defensa no se computen ni los créditos a la industria militar y las subvenciones a empresas para fabricar armas (que están en el presupuesto del Ministerio de Industria), ni los organismos autónomos militares, ni la guardia civil (que se encuentra consignada en el Ministerio del Interior), ni las partidas para la política de fronteras y de inmigración, ni las clases pasivas militares, ni tantos otros rubros dispersos en otros ministerios y que consiguen disfrazar dos de cada tres euros destinados al gasto militar.

El Almirante mete miedo aprovechando la ignorancia supina de sus señorías en materia militar y su predisposicion al entusiasmo ante los galones y los pasos marciales.

Nos dice también el almirante que los presupuestos han presupuestado menos dinero (en realidad bastante menos) para operaciones en el exterior, pero que a pesar de eso, no se van a alterar estas operaciones ni a reducir significativamente. ¿Quiere decir esto que las van a hacer gratis?,¿Nos las va a pagar algún país apiadado de nuestra falta de medios para la defensa? ¿O, como es costumbre, van a consignar una cifra pequeña en el presupuesto a sabiendas de que gastarán mucho más y de que nos lo están ocultando?

Lamentablemente no creemos que nadie incomode al JEMAD con preguntas desagradables al respecto, como tampoco creemos que nadie levante el tono cuando el JEMAD les dice a los diputados que las operaciones de injerencia militar disfrazadas de ayuda humanitaria son esenciales como “elemento de credibilidad internacional y de garantía de la posición de España en el ámbito internacional” y que  por eso se “mantiene el apoyo económico”.

¿Que somos creíbles porque somos mamporreros internacionales? Menudo honor. ¿Que es el ejército el que garaniza nuestra posición en el ámbito internacional? Menudo fiasco y menuda trola.

En definitiva, el Almirante ha ido a meter miedo en el cuerpo a unos diputados que no están enterados o que no se quieren enterar para conseguir el aplauso y el aumento del gasto militar y del militarismo.

Esperemos a ver las enmiendas de los grupos de la oposición para comprobar hasta qué punto hay una propuesta alternativa y ética en materia de seguridad.


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