Margallo defiende una política internacional de halcones y cruzados

11 de diciembre de 2012

-PUNTO DE + + VISTA-2-

Fuente: ABC

El ministro de Asuntos Exteriores de Spain se llama Margallo, más concretamente García Margallo. Lo aclaramos por si alguien se cree que el ministro es el Cardenal Cañizares, o Don José María el innombrable, o una mezcla de César Vidal y Jiménez Losantos, todos ellos líderes de la recalcitrancia.

Margallo ha dicho una burrada. Una de las burradas que por desgracia se empiezan a oír con cierta frecuencia y con muy mala leche: España está a punto de ser la frontera con Al Qaeda, si no combatimos el terrorismo internacional: “«Si el integrismo no se corta —a través incluso de una intervención militar coordinada, según dijo— puede desestabilizar toda la zona y llegar a convertir a España en límite de Al Qaeda».

Esto lo ha soltado don Margallo en el Foro Las Provincias y se ha quedado tan pancho justificando una nueva intervención militar española ahora que saldremos por pies de Afganistán, donde las cosas iban rematadamente mal para los objetivos supuestamente pacificadores y generadores de democracia y derechos humanos de nuestra ayuda humanitaria.

Don Margallo tal vez esté obsesionado con el aire cruzado que exhala su secta favorita, el Opus Dei, a la que se siente tan próximo, aunque es posible que tampoco él mismo se crea esta burrada y que simplemente se haya limitado a dar una justificación burda para una decisión inmoral: la de ayudar a invadir Malí.

Algo nos hace temer que lo que persigue Margallo no es restaurar la paz en Malí, pues en el mismo foro ha dicho que la primavera árabe representa para nosotros una “enorme oportunidad de negocio”.

Eso sí, el uso del espíritu cruzado (que por otra parte vemos incrementarse en la estrategia renacionalizadora y nacionalcatolicista que han emprendido los ministros con su Presidente a la cabeza) y del ardor guerrero para convocar a las huestes más sentimentales de la derecha franquista está siendo un gran argumento de nuestras políticas públicas. ¿Nos llevará al desastre, como casi siempre, este iluminismo reaccionario de nuestra derecha recalcitrante?

¿No debería destituirlo Morenés, el Ministro de Defensa, por hablar de política, tal cual el general ese al que han quitado del medio por sus opiniones anticatalanas?


Morenés quiere intervenir en Malí.

25 de noviembre de 2012

Fuente:  Defensa.com

El Ministro de Defensa español, Pedro Morenés, tomaba parte el jueves 15 de noviembre en la reunión de la Iniciativa ‘Weimar Plus’. El objetivo del encuentro ha sido el de revisar con sus homólogos francés, alemán, italiano y polaco la estrategia europea a seguir en la próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, que el lunes debería dirimir sobre qué acción militar se impulsará para erradicar el yihadismo del norte de Malí.

La propuesta europea dejaría a una fuerza de una coalición  africana la acción sobre el terreno y, además de ofrecer apoyo logístico, centraría sus esfuerzos en una misión de entrenamiento y formación  que capacitara a cerca de 3.000 militares de países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO).

Morenés ha declarado que “España ya ha manifestado a Francia e Italia que este año va a reducir sus efectivos un 50 por ciento – en Líbano –. Entendemos que la misión está cumplida y, si está cumplida, necesitamos orientar nuestras fuerzas a escenarios que, por ejemplo, podría ser Mali”.

Parece que Morenés está ansioso por poner picas con nuestros tercios en cualquier país del mundo.  Hierve de ardor guerrero.  ¿Por qué?  Pues porque no hay otra forma de justificar la existencia de una ejército tan desmesurado ni de un gasto militar y una deuda militar tan enormes.

Pero hemos de fijarnos bien en la noticia:  en cuanto acabemos de repartir violencia estructural en una nación iremos a otra, nuestra política internacional va a estar basada en el intervencionismo a ultranza, así, ¿podremos librarnos de que muchos países y colectivos tengan de nosotros la imagen de que les atacamos?

¿Es realmente ésta la política internacional que queremos que se haga con nuestros votos y nuestros impuestos?

¿Es realmente Malí nuestro enemigo?  ¿Lo es Malí del Norte?


España mandará asesores militares para formar al ejército de Mali

5 de noviembre de 2012

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fuente: Abc

Lo veníamos advirtiendo hace ya tiempo. España se prepara para mandar asesores militares a Mali a formar al ejército en las técnicas mlitares y contrainsurgencia.

La idea es usar del ejército de Mali, debidamente instruido por los nuestros y los otros cafres que mandarán otros países europeos, para que haga la guerra por nosotros contra los “islamistas” que controlan el Norte de Mali.

Veamos el argumento, que es tato como desvelar la trampa y la mala intención de esta nueva acción de injerencia:  “La situación en el norte de Malí “está fuera de control” y se ha convertido en “un santuario” para grupos terroristas ligados a Al Qaida y redes de narcotráfico, trata de seres humanos y de inmigración ilegal, lo que plantea una amenaza “muy significativa” para la seguridad de los países europeos.”

la seguridad europea, dicen está amenazada porque estos tipos practican la “trata de seres humanos y de inmigrcion”. Es decir, lo que nos preocupa es la inmigración, la venida a Europa de personas a las que hemos contribuido a empobrecer fomentando el desastre de gobernabilidad de Africa,.

La guerra la hacen entonces los soldados de Mali para que los inmigrantes africanos que quieren huir de los múltiples conflictos provocados por nuestros intereses y porque hemos vendido armas a mansalva en la región, no puedan llegar a Europa por esa vía.

Es una guerra asquerosa, como todas las guerras. Y nosotros ponemos a los ideólogos para que otros maten en nuestro nombre y pongan una frontera de fuego a los inmigrantes que nosotros mismos hemos provocadocon políticas insolidarias y que empobrecen a otros pueblos.


Vuelven a la idea de ejército de ocupación nacional.

19 de octubre de 2012

Image de visualpanicViendo el título del artículo no os extrañará que la fuente sea:  Libertad digital.

¿Hasta dónde puede llegar el delirio militarista y violento?  Es difícil responder porque cada día derriban nuevas barreras.

Ahora Mikel Buesa, otrora promotor de UPyD (que luego abandonó aunque fuera el número 2 por Madrid tras Rosa Díez) y antiabortista galardonado por Hazte Oir, se dedica a analizar el conflicto que derivó en la independencia de Eslovenia para, por analogía, imaginarse la independencia de Cataluña y las actuaciones militaristas de España para ocuparla con, nada más y nada menos que con 270.000 soldados.

Nos recuerda Buesa que:

  • No está de más señalar que, entre mayo y octubre de 1990, nueve meses antes de su independencia, Eslovenia configuró una “estructura de maniobra para la protección nacional” a partir, principalmente, de las fuerzas policiales, y en la que se encuadró a 21.000 hombres. Sería esa estructura la que, dotada con fusiles de asalto, armas anticarro y misiles antiaéreos, se enfrentaría, sin apenas material blindado, al Ejército Federal Yugoslavo. Tampoco se puede olvidar que en Cataluña hay actualmente 16.654 mossos y 10.894 policías locales, es decir, una fuerza con más de 27.000 efectivos con experiencia en el empleo de la fuerza armada.
  • El modelo de Eslovenia, que se saldó con un conflicto armado de poca monta, la Guerra de los Diez Días, cuyas bajas se cifraron en 62 muertos y 328 heridos.
  • Pero la clave de la victoria eslovena en la Guerra de los Diez Días no fue tanto la capacidad de su incipiente ejército como el hecho de que éste se enfrentara a una fuerza débil –en la que brillaron las columnas de blindados; pero carecían de la protección de la infantería, lo que las hacía inútiles en el medio urbano– que no tenía el respaldo político necesario para lanzarse a la acción ofensiva. El Ejército Federal Yugoslavo desplazó, en efecto, 35.000 soldados a Eslovenia, sólo la quinta parte de los que hubiesen sido necesarios para ocupar un territorio de poco más de 20.000 kilómetros cuadrados. Y en menos de una semana se vio desautorizado para imponer un control militar sobre la república secesionista. La guerra concluyó inmediatamente.

A renglón seguido, Buesa se plantea qué podría pasar en España si se independizase Cataluña:

  •  Señalemos al respecto que la ocupación militar del territorio de Cataluña –con casi 32.000 kilómetros cuadrados– requeriría, para su control efectivo, una fuerza del orden de 270.000 soldados.  (Curiosa, al menos,  la identificación de soldados con fuerzas del orden).
  •  Actualmente no se encuentran disponibles en nuestro país. Las Fuerzas Armadas españolas cuentan, en efecto, con un total de 134.772 hombres y mujeres, incluyendo los militares de carrera y de complemento, las clases de tropa y marinería y los reservistas voluntarios; es decir, aunque se movilizaran completamente, los ejércitos apenas llegan a la mitad de los efectivos teóricamente necesarios para restablecer el orden constitucional en el caso de que se produjera la secesión. Incluso si a esa fuerza se sumara la totalidad de los 80.210 miembros de la Guardia Civil, la capacidad militar de España es dudosa para el logro de ese objetivo.

Como tan arduos razonamientos han de tener un colofón o guinda o cierre reventón a modo de big bang, Buesa acaba con:

  • Más allá del tamaño de la fuerza que es posible movilizar está la cuestión política. De acuerdo con la Constitución, es misión de las Fuerzas Armadas la defensa de la integridad territorial de España; y aunque su mando supremo corresponde al Rey, están subordinadas al Gobierno, en tanto que es a éste al que compete la dirección de la administración militar y la defensa del Estado. Por tanto, es de la voluntad gubernamental de la que, en un caso como el que nos ocupa, dependerá la determinación del alcance concreto que pudiera tener la intervención de los ejércitos en un conflicto secesionista. Cuando Mas proclama que “nadie puede utilizar unilateralmente las armas” es porque está convencido de que el Gobierno de España en ningún caso llegará a decidirse por el empleo de la fuerza.

Sólo alguna cosilla le queremos preguntar a Buesa (no muchas porque nos podríamos tirar con ello demasiado tiempo):

  • ¿Dónde queda consultar a la ciudadanía española y catalana?  ¿Podemos decidir sobre nuestra propia independencia y/o sobre si invadir a los que la declaran?
  • ¿Podemos decidir si queremos usar la violencia y el ejército para resolver cuestiones políticas que mas bien deberían tratarse mediante diálogo y negociación?
  • ¿Dejaremos durante muchos años que nuestros políticos militaristas sean los únicos que pueden decidir sobre cómo hemos de defendernos?
  • ¿Cuántos militares de buen juicio desobedecerían estas supuestas ordenes invasivas de los políticos?
  • ¿Cuántos civiles españoles se opondrían a dicha invasión?

Luego dicen que son los catalanes los que tensan la cuerda.  Señor Buesa, es conveniente no pasarse de la raya y no propagar hipótesis como si fueses la mezcla de Kali, Odín, Marte, Ares y Santiago Matamoros.

Por otro lado, quizá convendría destacar un pelotón noviolento para acordonar las cercanías de Buesa y que no produzca más daños.


Un sindicato policial acusa de calumnias a diputados de IU

7 de octubre de 2012

25s

fuente: Püblico

Según el artículo 504.2 del Código Penal, cometen delito de calumnias “los que injuriaren o amenazaren gravemente a los Ejércitos, Clases o Cuerpos y Fuerzas de Seguridad”.

De este modo se da a entender que el antimilitarimo es cuasidelictivo para la visión penal de nuestro militarismo.

Pero al margen de lo absurdo del tipo penal, la noticia que salta a la opinión pública es que un sindicato de policías acusa a los diputados Cayo Lara, José Luis Centella y Alberto Garzón de calumnias a la policía por criticar las brutales y desmedidas cargas policiales del 25S en Madrid.

Parece un contrasntido que la policía que se excedió y “justificó” su exceso en que aparentemente la gente quería perturbar y agredir a los diputados y ellos (los polis) estaban allá para protegerlos, quiera ahora enchironar a tres de ellos (los diputados) por decir que la policía se pasó, es decir, por ejercer “con libertad” su crítica diputadil y desvelar que eso de que la policía estaba para defederlos a ellos es un mero argumento.

Imaginamos que los diputados tendrán algún tipo de protección contra la agresión a su papel por parte de este sindicato policiaco y que harán valer sus medios de defensa frente a este, pero bien harían en comenzar a comprender de qué lado de la democracia está esta policía por si acaso.

Por otra parte, no nos explicamos cómo este tipo de sindicatos puede salir a la calle con otros sindicatos más normales reivindicando sus derechos y, mucho menos, cómo estos otros lo permiten. A lo mejor acaban acusándolos también de subversivos.


Siglo XXI, cambalache, …,

16 de septiembre de 2012

Fuente:  actualidad.rt.com.

La noticia es alucinante:  un líder de Al Qaeda de Yemen ha llegado a un acuerdo con EE.UU. y Arabia Saudita que prevé el envío de 5.000 combatientes del grupo terrorista a Siria con el fin de respaldar a los rebeldes y derrocar al presidente Bashar al Assad.

¿Será verdad?  Si lo fuese significaría que el teatro internacional es una farsa descarada.  Todas las naciones occidentales argumentan, hoy por hoy, que la guerra lo es contra el terrorismo internacional, que el enemigo público número uno es el terrorismo internacional, que el eje del mal está en la médula del terrorismo internacional.

Si enemigos tan irreconciliables se alían contra otro es que no son ni tan enemigos, ni tan irreconciliables.  Quizá compartan, incluso, objetivos, estrategias, visiones de las relaciones internacionales, intereses económicos o, incluso, líderes que se están forrando con las guerras que llevamos libradas desde hace 11 años.

¿Podría ser algo así?  Cuando lo pensamos nos surgen las imágenes del panameño Noriega, de Bin Laden.  Entonces pensamos que los grandes amigos se convirtieron en grandes enemigos, etc.

Si seguimos leyendo la noticia volvemos a alucinar:  Se informa que los militantes, que se refieren a sí mismos como “defensores de la Sharia”, se unirán con otros grupos de combatientes de Al Qaeda que se han ido infiltrando en Siria desde Libia, Irak y Turquía, con la ayuda de la OTAN y los estados del Golfo.

La OTAN colaborando con Al Qaeda.

Parece que lo mejor sería que los ciudadanos del mundo tomasen conciencia de que las guerras y el militarismo no es sólo un gasto negativo para sus economía, que ambos suponen miles de muertos inocentes al mes, y que ambos nos manipulan por intereses espúreos en que lo que prima es el negocio.


Se avecina un nuevo riesgo para la seguridad alimentaria mundial.

23 de agosto de 2012

Fuente:  Revista amauta.

La Gran Sequía de 2012 todavía no termina, pero ya sabemos que sus consecuencias serán severas. Con más de la mitad de los condados de EE.UU. identificados como zonas de desastre por la sequía, es seguro que la cosecha 2012 de maíz, soja y otros alimentos básicos será inferior a los pronósticos. Esto, por su parte, aumentará los precios de alimentos dentro y fuera de EE.UU., causando más miseria para los agricultores y estadounidenses de bajos ingresos y dificultades mucho mayores para gente pobre en países que dependen de la importación de granos estadounidenses.

En EE.UU., los alimentos representan solo aproximadamente un 13% del presupuesto de la familia promedio, una parte relativamente pequeña, por lo tanto un aumento en los precios de alimentos en 2013 probablemente no resultará demasiado abrumador para la mayoría de las familias de ingresos medianos y altos. Podría, sin embargo, producir considerables dificultades para estadounidenses pobres y sin trabajo con recursos limitados.

Sin embargo, es probable que la Gran Sequía tenga sus efectos más devastadores en la arena internacional. Como tantas naciones dependen de importaciones de granos de EE.UU. para suplementar sus propias cosechas, y como intensas sequías e inundaciones también están dañando los cultivos en otras partes, se espera que los suministros de alimentos disminuyan y que los precios aumenten en todo el planeta.

En 2007-2008, cuando el arroz, el maíz y el trigo tuvieron aumentos de precios de 100% o más, los precios fuertemente aumentados –especialmente para el pan– provocaron “disturbios alimentarios” en más de dos docenas de países, incluidos Bangladesh, Camerún, Egipto, Haití, Indonesia, Senegal, y Yemen.

El siguiente aumento de precios en 2010-11 estuvo, sin embargo, estrechamente asociado con el cambio climático. Una intensa sequía afectó a gran parte de Rusia oriental durante el verano de 2010, reduciendo en un quinto la cosecha de trigo en esa región y llevando a Moscú a prohibir todas las exportaciones de trigo. La sequía también afectó la cosecha de granos de China, mientras intensas inundaciones destruyeron gran parte del cultivo de trigo de Australia. Junto con otros efectos relacionados con los extremos climáticos, estos desastres hicieron que los precios del trigo aumentaran más de un 50% y el precio de la mayoría de los alimentos básicos en un 32%.   Una vez más, un aumento en los precios de los alimentos llevó a una agitación social generalizada, esta vez concentrada en el Norte de África y Medio Oriente.

Combinad tales conflictos con otra probabilidad: que persistentes sequías y hambre obliguen a millones de personas a abandonar sus tierras tradicionales y huir a la escualidez de villas miseria y barrios bajos en expansión que rodean las grandes ciudades, provocando la hostilidad de los que ya viven en ellas. Una erupción semejante, con horrendos resultados, ocurrió en los barrios bajos de Johannesburgo en 2008 cuando migrantes desesperadamente pobres y hambrientos de Malaui y Zimbabue fueron atacados, golpeados, y en algunos casos quemados hasta la muerte por sudafricanos pobres.

En nuestro país se acaba de aprobar la Directiva de Defensa Nacional, en la cual nada se dice sobre la seguridad alimentaria, ni de alcanzar lo Objetivos del Milenio.  Opinamos que éste debería ser uno de los puntos clave en cualquier política de defensa europea:  colaborar parar que el el enemigo del hambre no mate a ninguna persona.  Así, se combatirían también los efectos colaterales del hambre:  estallidos violentos, guerras, emigraciones, violencia, etc.

Cada vez es más urgente cambiar de un concepto militarista de defensa a otro basado en la seguridad humana y que ponga nombre a los verdaderos enemigos de España y de la humanidad:  hambre, falta de sanidad, enfermedades, falta de enseñanza, …


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