¿Cuál es el gasto real de 2012 en misiones internacionales del ejército español?

8 de enero de 2013

EOD

Fuente: Infodefensa

Informa el portal de la industria militar española “infodefensa”, reproduciendo la información suministrada por el Ministerio de Defensa, que el gasto en misiones internacionales en 2012 ha sido de 766,8 millones de euros, “casi cien menos que en el año anterior”.

Esta cifra, desde nuestro punto de vista, no es creíble o, dicho de otro modo, es falsa, escandalosamente falsa.

No puede ser, sencillamente, porque esa cifra es la que ofreció el Ministro de Defensa a la Comisión de Defensa, en el cuadernillo de “documentación de apoyo” titulado “Misiones de las fuerzas armadas en el exterior” fechado el 16 de mayo de 2012 y, salvo que nos hayamos vuelto todos idiotas, desde el mes de mayo, que se dio esa cifra de gasto, hasta el 31 de diciembre como poco se han mantenido las mismas misiones de injerencia humanitaria y, lógicamente, éstas han gastado.

El documento en cuestión, del que tenemos copia, refiere los datos de 2012 al primer cuatrimestre de 2012 y no advierte que se trate de una estimación para todo el cómputo anual.

En todo caso, es absolutamente escandalosa la falta de transparencia y la manipulación de las cifras que tienen que ver con el gasto militar y, desde luego, no hacen sino acelerar la desconfianza social hacia el ejército y sus incomprensibles e inaceptables misiones.

O el  Ministro se ha equivocado o pretende engañarnos a todos o durante 8 meses las fuerzas armadas en el exterior no han gastado nada.  Elijan.


El senado de EEUU aprueba un aumento importante de su gasto militar

7 de enero de 2013

Gran Cañón + 40

Fuente: Correo del Orinoco

Aunque la prensa oficial nos suele vender la tremenda reticencia de los senadores de Estados Unidos a aumentar sus presupuestos, la realidad es que esta reticencia sólo se da en determinados gastos (concretamente los gastos sociales).

No ocurre lo mismo con los gastos militares, el los que por unanimidad, se han aprobado unos presupuestos militares de 631.000 millones de dólares, con un aumento de 24.000 millones de dólares respecto del de 2011 y 17.000 millones de dólares más de lo que pretendía Obama.

Es evidente el militarismo del pensamiento yanki y lo demuestra sin duda la unanimidad del del senado en aumentar el gasto militar en detrimento de gastos sociales.

¿A qué les va a llevar tanto gasto militar?  A un abismo fiscal mucho más profundo y a unas clases pobres con mucho peores servicios sociales.


El gasto militar fue el principal gasto público en Ecuador de 2007 a 2012

5 de enero de 2013

Ceremonia + de + firma + de + Acuerdos

Según el periódico El Universo, el principal gasto presupuestario de los gobiernos de Rafael Correa desde 2007 a 2010 ha sido el gasto militar, con un monto de más de 6.000 millones de dólares.

De esta enorme cantidad económica, el 84% se destinó a pagar el sueldo de los militares, que sufrieron (es un decir) un alto incremento de sus remuneraciones, y el restante 16% se destinó a inversiones militares.

En 2012 el presupuesto aprobado ha sido de más de 1.600 millones de dólares, cantidad nada desdeñable y que, si comparamos el peor trato dado a otros rubros sociales, permite comprobar cuáles son las prioridades que se marca Correa.

Al margen de innegables logros del gobierno de Correa no parece que la apuesta por la militarización y por el gasto militar sea un ejemplo a elogiar y sí, más bien, una rémora que necesariamente pasará factura al pueblo.

Comprobemos el interés del régimen ecuatoriano con el tacto y mimo con que cuidan a los uniformados: su ministra de defensa ha llamado a los ejércitos a defender el proyecto político del gobierno ante eventuales conspiraciones, identificando con alegorías no exentas de retórica el régimen de Correa con los intereses del pueblo antes silenciado.

No parece, a la luz de diversas movilizaciones realizadas con el apoyo de grandes organizaciones campesinas, indígenas y de lucha por los derechos humanos, que piense lo mismo al menos una parte importante de ese pueblo antes silenciado y ahora postergado porque cuando hay dinero o para cañones o para mantequilla, y se usa para cañones, se queda el pueblo sin mantequilla y amenazado de ser recibido a cañonazos, como ocurre en tantos lugares y ejemplos históricos en cualquier latitud del planeta.


Audio de presentación del libro “Política noviolenta y lucha social”

3 de enero de 2013

El 27 de diciembre realizamos un presentación del libro “política noviolenta y lucha social” en el local de la librería Traficantes de Sueños, de Madrid.

Aqui aportamos el audio de esta presentación y el soporte que hicimos en Prezi para la misma:

  • El audio ,

La OTAN enviará a Turquía 1.600 efectivos militares junto con los misiles Patriot

24 de diciembre de 2012

Fuente: La Gaceta

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La OTAN se apresta a la intervención militar en Siria:

Estados Unidos va a desplegar en estos días 400 soldados, en el marco de la OTAN, junto con dos baterías de misiles Patriot.

Por su parte, Alemania prestará otras dos baterías de Patriot y otros 400 soldados para desplegar en la base militar de Kahramanmaras, en la frontera sur Turquía y con vistas a Siria.

Holanda piensa mandar otras dos baterías mas y 360 soldados, estando por ver el apoyo de los restantes socios de la OTAN.

Con estas operaciones en realidad lo único que varía en una región excesivamente militarizada es el lugar desde el que la OTAN y Estados Unidos quieren seguir manteniendo su influencia en la zona ahora que comienzan a retirarse de Irak y necesitan nuevos emplazamientos y nuevos enemigos, reales o ficticios, que justifiquen su presencia regional, su política de división, sumisión y enfrentamiento entre los países árabes, y su control e influencia en la geopolítica de la zona.

Esta vez parece que la mayor variación de las posiciones de la OTAN consisten en que todo esto se está haciendo con una agenda mediática de silencio y de no informar a la opinión pública (lo cual contrasta con las anteriores intervenciones militares donde la sobreabundancia de noticias manipuladoras y justificadoras de la intervención nos dejó a todos molidos) y buscar la desinformación pública (para evitar las movilizaciones contra el intervencionismo) y el silencio cómplice para consolidar hechos consumados que implican, de nuevo, la participación en otra guerra prefabricada.


Alternativas a la defensa militarista. A propósito del debate sobre la defensa de Cataluña

17 de diciembre de 2012

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En un reciente artículo publicado por Pepe Beúnza con el nombre de “Alternativas a un ejército catalán: la Defensa Popular Noviolenta” y que nosotros hemos leído en la página amiga del grupo antimilitarista Tortuga,  se propone una “Defensa Popular Noviolenta” como alternativa a las propuestas militaristas que ya han aparecido de construir un ejército catalán para cuando Cataluña consiga su independencia.

Comencemos por hacer un merecido elogio del autor, en realidad un conocido y activo militante de la objeción de conciencia al servicio militar y antimilitatista noviolento que abrió camino en tiempos de la dictadura y al que tanto debemos las generaciones posteriores, y de su intento de explicar que, frente a la visión tradicional de la defensa, basada en ejércitos con sus valores, estructuras y objetivos, cabe plantear otro modelo que no sólo no sea ni complementario ni un mero recurso de la táctica militar, sino alternativo, radicalmente alternativo, a la defensa militar y al sustento militarista que ésta viene a defender.

Nos gustaría, en este artículo, continuar la conversación con Pepe Beúnza y con todos aquellos que les interese el tema de las defensas alternativas.

La dificultad de ofrecer una visión alternativa de la defensa. La defensa social.

Es complicado hablar y popularizar la misma idea de que frente al apabullante imaginario militarista, cabe otro “desmilitarizado” pero que no sea puramente ilusorio e impreciso. O pensado para un mundo de ángeles (por tanto, fuera de nuestro mundo). Por eso, todo esfuerzo en esa línea es meritorio y, como tantas veces hemos comprobado en propia carne, poco agradecido.

En realidad, el planteamiento de una alterntiva a la defensa militar exige una mirada bien distinta de la propia idea de defensa y de lo que hay que defender. Como muy bien explica Pepe Beúnza, las cosas que deben ser defendidas poco tienen que ver con las cosas que son defendidas por los ejércitos y las patrias, con el territorio, con el status quo, …¡con la propia idea de seguridad militar!

Tiene que ver con la idea de seguridad humana, mas centrada en la dignidad de las personas, en los derechos humanos, en la lucha contra la injusticia y la violencia estructural, en la construcción de relaciones horizontales entre los pueblos, con la consecución de niveles aceptables de sanidad, educación, trabajo decente, oportunidades humanas de desarrollo y realización, respeto por el medio ambiente, etcétera.

Es por eso que el cambio de enfoque en el qué defender nos aleja de la idea clásica de defensa de las instituciones, del Estado, del territorio, y todas esas cosas y nos acerca más a la defensa de las relaciones sociales diferentes, fuera y desbordando el ámbito territorial, estatal, identitario,…

Y por ello es pertinente la reflexión que Pepe Beúnza pone en boca de un insumiso francés “explotado por el patrón, machacado por la policía, condenado por los jueces, he aquí mi patrimonio. Si se tata de hallar enemigos, a ellos los remito. La miseria es universal. ¿Por qué reivindicar una patria determinada?.”  Genial.

La construcción de un discurso alternativo en materia de defensa

Tradicionalmente el discurso “alternativo” y noviolento se ha quedado en estas preguntas básicas: lo que hay que defender es otra cosa, los que deben hacerlo somos toda la sociedad, las metodologías de la defensa deben ser noviolentas, … pero no ha sabido dar concreción a estos ideales y, creemos que por el peso del imaginario militarista que aún nos domina y se ha construido como una especie de paradigma global (nosotros lo llamamos paradigma “dominación-violencia”).  El hecho es que a la hora de concretar la defensa alternativa volvemos a pensar en términos de “defensa territorial, bajo una óptica militarista y a proponer la defensa de “lo mismo” que defiende el militarismo, pero buscando incluir en ello la noviolencia para diferenciarnos, sin tener en cuenta que la noviolencia no puede ser incluida en líneas políticas antagónicas.

La idea de defensa militar parte de un paradigma violento que promueve la dominación y la violencia como objetivos y como metodologías y, a la postre, utiliza de la organización de la violencia y de los ejércitos como instrumentos finales de este modelo.

Una alternativa noviolenta a la defensa militar debe promover un paradigma diferente y no sólo distinto: el paradigma cooperación-noviolencia.

Uno y otro son antagónicos, como podemos ver en un cuadro que entresacamos de nuestro reciente trabajo “Política noviolenta y lucha social. Alternativa noviolenta a la defensa militar”, publicado por Libros en Acción (2012):

Paradigma violento

Paradigma alternativo

Ideas fuerza

Violencia rectora

Dominación

Noviolencia rectora

Cooperación

Políticas

Leyes

Paz social

Nuevo orden: revolución

Justicia

Paz global

Desaarrollo respetuoso

Prácticas

Vigilancia

Castigo

Represión

Guerras

Premios y ventajas

Beneficios

Educación como adoctrinamiento

Cooperación

Promoción

Autogestión

Trabajo de base

Horizontalidad

Educación como aprendizaje liberador

Actitudes

Sumisión

Delegación

Representación

Pasividad

Pensamiento crítico

Activismo inteligente

Creatividad

Utopía

Márgenes

Reforma

Revolución violenta

Revolución permanente

Lucha social

Condiciones para una defensa popular noviolenta

Es aquí donde queremos ahora añadir algo al discurso de Pepe Beúnza, no tanto para enmendarlo, como para completar su brillante intervención y aclarar términos que, dado que partimos de una cosmovisión militarista, tal vez no han quedado claros en su exposición de la defensa popular noviolenta (DPNV).

1.- La Defensa popular noviolenta no es lo mismo que la resistencia civil. La resistencia civil puede tener lugar, y de hecho la tiene, en una concepción global de DPNV, pero no son la misma cosa.

2.- Se puede usar la resistencia civil en un contexto de defensa “militarista”. De hecho los múltiples ejemplos históricos de resistencia civil (tanto los conocidos y publicitados como lso cotidianos y silenciados desde los intereses del poder) son ejemplos de resistencia que caben dentro de la táctica militar, ya sea como “recurso”, “complemento” u “opción” a elegir para defender lo mismo que defiende el militarismo, pero una vez que se ve que el uso de las fuerzas de combate es inoportuno, inadecuado o ineficaz.

En cambio, la DPNV no pretende, lo dice Pepe Beúnza cuando se pregunta qué hay que defender, defender lo mismo que el militarismo.

Es importante, desde nuestro punto de vista, hacer esta aclaración porque, para la pretensión clásica de construir un Estado (por ejemplo, el catalán), aspirar a un modelo resistencia civil no es lo mismo que aspirar a un modelo de DPNV y, dado que la aspiración del antimilitrismo noviolento se enfoca más bien a conseguir lo segundo que lo primero, debemos profundizar en nuetra visión.

Resistencia civil es algo válido, en determinadas circunstancias, frente a intentos de invasión, de ocupación, de asimilación. Pero ¿que hacer frente a la violencia cultural interna, frente al machismo dominante en una sociedad dada (pongamos por caso la española, la catalana, la que se quiera), frente a la desigual distribución de renta y posibilidades, frente a la oligarquización del poder, frente a la injusticia estructural, frente al abuso de la naturaleza, frente a las relaciones de dependencia que condenan a otras sociedades a malvivir para garantizar nuestro progreso?

Es obvio que esto exige cambios y luchas de otra índole y que la resistencia civil no es, en estos casos, la defensa necesaria.

3.- La DPNV no es predicable sólo en una sociedad justa ni desarrollada. Es más, la estrategia de la DPNV no está pensada para un mundo imaginario de buenas gentes ni de ángeles, sino para ser operativa aquí y ahora, en un mundo tan contradictorio (y a veces terrible) como el nuestro.

4.- Lo mismo puede decirse de otras precondiciones que Pepe plantea, tal vez con la esperanza de cuánto podríamos avanzar si se dieran en nuestra realidad, como es el caso de una sociedad consciente y descentralizada, de una sociedad entrenada y con buenas prácticas en autodefensa, etcétera.

Todos estos requisitos, como puede verse, nos hablan de un punto de llegada, no de un punto de inicio, que es el de partir de nuestro actual mundo, donde no existe ni la suficiente descentralización, ni el entrenamiento y la preparación política y práctica, ni el empoderamiento social que serían deseables para un modelo acabado.

5.- Curiosamente, la práctica cotidiana enseña que todo ese cúmulo de prácticas noviolentas, ya sea las de resistencia civil y lucha social, ya las de abordaje alternativo de los conflictos, ya las de trabajo en la construcción de una sociedad desde otros valores y otras prioridades, no son algo que tendrá que aparecer en el futuro, sino que ya se están dando, día a día, en múltiples luchas sociales.

Miles de personas, miles de colectividades, miles de experiencias históricas, demuestan que la defensa “social” de “otras cosas” diferentes al militarismo, ya tiene lugar aquí. Ya se practica. No hay que construirla porque ya está entre nosotros a pesar de las fallas y fragilidades de conocimientos, de preparación, de recursos y un sinfín de otras condiciones deseables.

6.- La DPNV se plantea como un horizonte alternativo pero que necesita crearse, desarrollarse, gradualmente y en la historia, partiendo de lo que tenemos, pero transitando hacia otra cosa.

La idea de proceso lento de cambio de paradigma y de sustitución radical del modelo de defensa militar por otra defensa, tiene a su vez mucho que ver con la aspiración hacia cambios globales de nuestra sociedad en otras dimensiones fuera de la militar.

Desde la DPNV se habla de transarme para referirnos a este proceso gradual de quitar poder al modelo militar y empoderar en paralelo (no después) el modelo desmilitarizado de defensa social.

El transarme es, por ello, un tema de agenda y una Propuesta política de la DPNV que va más allá del desarme (seguramente quitando las armas no quitaríamos el militrismo si no variamos los valores violentos y de dominación vigentes) y que preconiza el ir generando estrategias de cambios (transarmes) en lo institucional, en lo social, en lo cultural, en lo ecnómico, etc. para ir desimilitarizando.

7.- La DPNV, como modelo de defensa alternativo, preconiza la desmilitarización de la defensa y propone doctrinas de lucha social noviolentas como por ejemplo la educación para la paz, la desobediencia civil, el transarme, el trabajo horizontal y de base en orgnizaciones emancipadoras y de lucha por los derechos, y la construcción de agendas de seguridad humana.

8.- Para el antimilitarismo y las propuestas noviolentas esta idea de alternativa de defensa conlleva tareas y responsabilidades:

Quitar poder a la Crear alternativa en paralelo
Escenarios del concepto de defensa Violencia directaviolencia estructural

violencia cultural

violencia sinérgica

En la lucha por los derechos.En lo económico.

En el comercio internacional.

En la salud

En la educación

En la perspectiva de género

En la ecología

En la lucha por la paz

En las relaciones internacionales

etc.

Trabajo y análisis del movimiento antimilitarista Reflexiones sobre la propia práctica y elaboración teórica de un nuevo modelo de defensa basado en éstaAnálisis de coyuntura y oportunidades para elaborar una propuesta de transarme y lanzarla a la sociedad Definir escenarios a abordarIdentificar actores de estos

Analizar los acontecimientos relevantes desde el punto de vista político

Definir prioridades estratégicas

Marcarnos objetivos a corto, medio y largo plazo

Diseñar campañas coherentes

9.- Si en Cataluña se aspira a una emancipación política por medio de la noviolencia, sería paradójico que más adelante se aspirara a construir una defensa de esa sociedad con mecanismos y aspiraciones que son los de mantener el status quo y las violencias internas de la sociedad catalana (como de cualquier otra sociedad).

Tal vez ahora se abre para el antimilitarismo catalán la ingente tarea de participar en la propuesta de otra defensa, de la defensa de otras cosas, de la desmilitarización de la defensa de esa Cataluña que aspira a autodeterminarse y no a ser otro estado militarista más en el rosario de estados que nos sojuzgan.


El ejército ecologista: ya tenemos general de ecología

16 de diciembre de 2012

Esto+es+s%C3%B3lo+el+principio+III

Fuente: ABC

Si se pregunta por la calle qué tipo de organizaciones defienden mejor la ecología, probablemente a casi nadie se le ocurriría decir que los ejércitos. Tal vez la gente mejor informada nos diría que las organizaciones ecologistas, o las empresas “alternativas” empeñadas en la revolución verde.

Pero el ejército y las élites no piensan igual que la gente y, con sus medios de manipulación masiva, nos explican que “paneles solares, buques de contaminación cero, sumideros de CO2 y programas de protección de especies amenazadas han colocado al ejército español en una senda cada vez más verde y «puntera» en el entorno europeo por sus sistemas de gestión medioambiental implantados en el 90% de sus bases más grandes.

Así lo afirma el “general de sostenibilidad ambiental y eficiencia energética del Ministerio de Defensa”, General de Brigada del Cuerpo de Infantería de Marina, Joaquín Garat Caramé, que hasta tienen un general de ecología.

Para defender la ecología, que no os enteráis, no hay nada como el ejército. Ellos son los que defienden la ecología, los que cuidan los espacios naturales (que por cierto convienten en campos de tiro y de uso exclusivo para sus cosas), los que nos salvan.

Claro que con igual peso científico, podrían postularse como campeones de la ecología las empresas de energía nuclear y otros grandes campeones de la ecología.

Lo que hay que oír.


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