Nuevo escándalo: la Guardia Civil tiene privilegios con respecto al resto de los funcionarios

30 de diciembre de 2012

Fuente:  Revista Atenea.

Siempre ha habido clases y, sobre todo, clases militares:

El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de la Guardia Civil, ha decidido compensar la pérdida de poder adquisitivo que los guardias civiles sufrirán este mes de diciembre tras la supresión de la paga extra de Navidad a todos los funcionarios de la Administración General del Estado.

Lo hará regalándoles una ‘bufanda’ de 404,69 euros, según han informado a ATENEA fuentes de la Guardia Civil. ‘Bufanda’ es el apelativo con el que tradicionalmente se denominan en la Guardia Civil las pagas por productividad que, a finales de año, y con carácter extraordinario, perciben sus miembros si queda un remanente del presupuesto asignado a la Dirección General de la Benemérita

Y, como este año ha ‘sobrado’ una parte del dinero que se había ‘guardado’ por si surgían imprevistos (todos los ministerios cuentan con esa ‘reserva económica’), los casi 75.000 efectivos de la Guardia Civil recibirán su correspondiente ‘bufanda’. No la percibirán alrededor de 3.000 agentes, cifra que se corresponde con el personal de la Benemérita que se encuentra en comisión de servicio en el extranjero y el que lleva de baja más de un año.

Nos parece que esto es un nuevo escándalo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado:

1.-  Porque son insolidarios, como siempre, con el resto de los funcionarios y con los civles.

2.-  Porque ellos que están para que se cumplan la ley y debieran dar ejemplo, se la saltan, una vez más, a la torera.

3.-  Porque el militarismo ha generado una buena parte (31.000 millones de €) de la actual deuda de 101.000 millones de €

4.-  Porque lo que sobra en los Ministerios debería devolverse al Tesoro y no ser usado, en este caso como en otros, para el lucro exclusivo de lo militarizado.

5.-  Ya vale de presupuestar engañando y ocultando partidas para luego gastar muchísimo más de lo que dicen.

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El Ministerio de Defensa despilfarra mandando militares en peregrinación oficial a … Lourdes.

28 de septiembre de 2012

Fuente:  Público.

El Gobierno sufragó con 12.331,26 euros de dinero público los gastos de la delegación oficial de militares y guardias civiles españoles enviada oficialmente a peregrinar a Lourdes el pasado mes de mayo. En respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado socialista Pedro Muñoz, el Ejecutivo subraya que la participación en esta Peregrinación Militar Internacional es una tradición ininterrumpida desde 1958, y que en 2011, con Carme Chacón en el Ministerio de Defensa, costó un 30 por ciento más: 18.089,50 euros.

Comentario:  ¡Ja!

La normativa considera que esta visita, que este año se desarrolló del 10 al 14 de mayo, tiene carácter de “comisión de servicio indemnizable”, es decir, que se cubren por el erario público los gastos de manutención y alojamiento a los participantes. La delegación oficial la formaron 17 personas, siete menos que en 2011, una reducción que el Gobierno señala que es “por razones de ahorro presupuestario”.

Comentario:  ¡Ja, ja!

La Peregrinación Militar Internacional (P.M.I.) es un evento que nació en el año 1958 y en el que vienen participando desde entonces las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, con la colaboración del Arzobispado Castrense de España. Su finalidad, segun la contestación del Gobierno, “es contribuir a la búsqueda de la paz y estrechar los lazos de colaboración y fraternidad entre todos los representantes de los 34 países que participan”. Entre ellos, naciones tan dispares como Estados Unidos, Madagascar o Corea del Sur, como se encarga de subrayar la página web del Arzobispado castrense. 

Comentario:  ¡Ja, ja, ja!

Vamos, que reímos por no llorar.

¿Qué piensan de esto en la AUME, porque está bien que reclamen sus plenos derechos democráticos, pero también es necesario que carguen contra estos dispendios que tan mala publicidad les dan?

¿Y qué piensan de esto los partidos minoritarios?  Lo deberían denunciar y lograr que lo prohibiesen para siempre.

Y luego nos dice Morenés que son solidarios, que se aprietan el cinturón, que no pueden hacer más recortes.

¡Qué vergüenza de Ministerio de Defensa!  Deberían dimitir por despilfarro del dinero público.


Defensa crea un comisionado para su patrimonio inmobiliario

15 de septiembre de 2012

Macro+laranjado

Fuente: El Correo

Por  medio de una orden ministerial, el Ministerio de Defensa ha creado la figura de un comisionado, con el encargo de elaborar una propuesta para la racionalización y uso eficiente del patrimonio inmobiliario del Ministerio de Defensa y de los ejércitos.

Añadamos que el ejército es el principal terrateniente en España y que anda desde hace años enfrascado en diversas operaciones lucrativas para hacer caja con el patrimonio militar.

Y aclaremos también que el patrimonio de los ejércitos, además de ingente, es desconocido y también es prácticamente infinito, hasta el punto de que no todo él está catalogado y registrado.  El patrimonio registrado responde a títulos muy variados, que van desde la ocupación por la cara a la expropiación, pasando por la compra a precio de risa, la donación, la costumbre, la permuta, la compra sin más, la adjudicación, etc. Incluso más, hay una porción no pequeña de este patrimonio que se encuentra sometido a infinidad de litigios.

La figura del comisionado, qué casualidad, aparece ahora que defensa quiere hacer diversas operaciones especulativas (por ejemplo la que involucra la “operación campamento”, en la que el ejército cuenta con más de 2 millones de metros cuadrados de terreno para hacer casas, o los terrenos militares de Alcorcón en los que un tal Adelson quiere hacer casinos) y hacer dinero con bienes en muchas ocasiones adquiridos de forma poco loable.

En todo caso, que alguien pueda catalogar todo el territorio que ocupa el militarismo y que ésto sea público y transparente en los próximos nueve meses es un primer paso para que la sociedad tome conciencia y, tal vez, para que comience a cuestionar este oficio de terrateiente de los ejércitos. Esperemos novedades.

Pero mientras vamos esperando se nos ocurren varias líneas en las que la opinión pública debería presionar:

  • en la publicidad de los resultados.
  • en la selección de los criterios con la que se hará uso del patrimonio:  ¿responderán a intereses meramente militaristas con el objetivo de sufragar, en parte, la ingente deuda por compra de armas de invasión, o …, por ejemplo, se nos ocurre, a vuelapluma que sería interesante vender inmuebles militares para dar calidad a la educación y a la sanidad?
  • en la política de control parlamentario de esta actuación, lo cual se hecha mucho de menos en todas las actuaciones militares.

El gobierno español aprueba un nuevo incremento del presupuesto de defensa

10 de septiembre de 2012

Mariano+Rajoy+en+Vigo

Fuente: El País

El gobierno español, a las puertas del rescate económico y de un mayor desmontaje del estado de bienestar, ha aprobado un crédito al ministero de defensa de 1.782 millones de euros para pagar parte de la deuda en armamento (36.000 millones de euros que el ejército debe a las industrias militares).

Este nuevo crédito implica un aumento del presupuesto del ministerio de defensa de cerca del 30%. A este gasto enorme habría que nultiplicarlo por al menos tres para conocer la verdadera magnitud de nuestro gasto militar, del cual dos de cada tres euros están ocultos y no se contabilizan en los prespuestos de la defensa.

Recordemos que durante la elaboración de los presupuestos generales, defensa nos vendió la moto de la rebaja del presupuesto de defensa que, decían, era un agravio respecto de otros ministerios y ponía la defensa a las puertas de la inanición. Pues bien, con este nuevo incremento (que ni es el primero ni será el último) el presupuesto de defensa, en vez de “reducirse” respecto del de 2011, se ha aumentado en más de un 17%, lo que, esta vez sí, es un agravio comparativo respecto de los ministerios “sociales”, que estos sí, han disminuído y se encuentran en una especie de política de derribo por parte de estos ministros de ideología neoliberal y ultra.

Pero esto no es todo:  como se sabe, el militarismo español ya ha pactado nuevos aumentos del gasto militar este año y así, por ejemplo, el Ministerio de Industria “va a conceder un crédito” al de Defensa de otros 198 millones de euros para compra de armas y se esperan otras argucias para que Defensa “pague” este año hasta 2.370 millones de euros.

Si el aumento del presupuesto de defensa es escandaloso cuando otros ministerios tienen “rebajas constantes”, más escandaloso aún es el para qué del aumento: pagar programas de armamentos sofisticados y agresivos (portaviones, cazas, tanques, etc.) destinados a un enfoque del ejército agresivo y de intervención en el exterior.

¿Cómo es posible, por otra parte, que este “aumento” tan desmesurado del déficit público no suponga ninguna crítica en los organismos internacionales que nos han impuesto politicas restrictivas en gastos sociales? ¿No es sospechoso?

Con estas cifras resultan patéticas las protestas militaristas por el pobre gasto militar y yerran los sindicatos militares cuando piden su aumento en vez de denunciar su distribución, falta de transparencia e insostenibilidad. No es que haya poco gasto militar. Al contrario, lo hay en exceso. Lo que ocurre es que las partidas que se lucran de esta locura son las de armamentismo, las de injerencia en operaciones en el exterior, etcétera y las que se quedan atrás son las que tienen que ver con los derechos de los militares como trabajadores.


El Supremo rebaja la sanción a un militar por sus méritos como héroe

28 de agosto de 2012

Condena

Recientemente la sala quinta del Trinunal Supremo ha ditado una sentencia que tiene en cuenta las condecoraciones de un militar para rebajar la sanción que se le había impuesto.

La sentencia se refiere a una sanción disciplinaria que se le impuso a un sargento por parte del ministro de defensa (9 meses y un día de suspensión de empleo y sueldo)  como consecuencia de la sanción penal por maltrato a su mujer.

Conviene precisar que el Supremo no cuestiona la sanción penal que le fue impuesta al sargento violento, sino que estudia y aplica la sanción disciplinria que le impone el ministro a consecuencia de ésta por actuar contra el decoro militar.

En cierto modo estamos de suerte, poque el ponente de la sentencia, un tal Pignatelli, al menos reconoce que atizar a una mujer es ir contra el decoro militar (lo contrario sería ir absolutamnte contra el sentido común) y merece una sanción militar además de la sanción penal.

Pero la suerte es poca, porque el tal Pignatelli y los otros firmantes de la sentencia dicen que aplicando el Régimen disciplinario de las fuerzas armadas, las sanciones disciplinarias pueden rebajarse (a pesar de la animalada que supone pegar a una mujer, en este caso por no querer obedecer al sargento en sus deseos) cuando estamos ante un militar condecorado.

El razonamiento de la sentencia nos parece trasnochado y si en realidad es así como ha de interpretarse la norma disciplinaria de las fuerzas armadas, clama por una urgente reforma, pues es una norma injusta.

Dice Pignatelli que hay que valorar positivamnte las condecoraciones del militar y su participación en misiones internacionales donde es necesrio el uso de la fuerza.  La resolución del Ministerio de Defensa olvidó mencionar, a pesar de su trascendencia en el orden sancionador, los méritos del militar: tres menciones honoríficas, una cruz del mérito aeronáutico con distintivo blanco y una medalla de la OTAN.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?  ¿Los méritos y condecoraciones militares exoneran de cumplir con las leyes y con las más elementales normas éticas?  ¿Acaso los militares son o han de ser distintos, privilegiados?  Por esta regla de tres podríamos pensar que el mayor militar, el más galardonado (Juan Carlos Borbón, por ejemplo;  o Franco es sus tiempos) tiene derecho a hacer lo que quiera y cuando quiera.  (…)  Perdón, olvidábamos que el rey es inimputable, que no se le puede juzgar, según la constitución;  y Franco, …, bueno Franco era un dictador y le daba igual todo.

Ya va siendo hora de acabar con la jurisdicción militar y lograr que éstos se sometan a una única ley, la civil.

El tribunal tiene  en cuenta también la costumbre del militar al ejercicio de la violencia: “su acostumbrada o asidua participación en operaciones de mantenimiento de la paz en un escenario de la dificultad y peligrosidad de Afganistán, en el que resulta frecuente que los participantes en tales operaciones tengan necesidad de acudir al empleo de la fuerza armada”.

Esta justificación de la violencia y la comprensión de ésta como una circunstancia atenuante de los comportamientos inadimsibles nos parece el meollo de la cuestión. La mentalidad militarista no entiende la violencia como un mal, sino como un atrbuto que, en determinadas condiciones, debe ser digno de admiración.

Por eso que un canalla se atreva a atizar al prójimo no es tan grave si el supuesto maltratador tiene méritos violentos, o es un héroe a los ojos militares.

Que un héroe sea un tipo así es cosa discutible, pero sólo para quienes no tenemos mentalidad castrense ni la cabeza intoxicada de la ideología de rambo.


Defensa blinda sus comunicaciones y permite el espionaje informático a sus militares

8 de agosto de 2012

IBM R52 +

Fuente: El País

El Ministerio de Defensa acaba de aprobar un procedimiento de seguridad para su red informática (la llamada Red de Propósito General del Ministrio de Defensa), de la que son usuarios unas 50.000 personas.

Este protocolo obliga a los militares (y también a empleados civiles del ejército y personal de empresas contratadas por el ministerio de defensa)  a firmar un documento de compromiso en el que aceptan las normas del protocolo (lo que incluye la capacidad de que sus correos electrónicos sean espiados).

El código elaborado por la Subdirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones proclama su intención de garantizar “la preservación de los derechos fundamentales de las personas reconocidos en la Constitución española” (por ejemplo el derecho de intimidad y de secreto de las comunicaciones, la libertad de expresión y opinión, etc.), pero a continuación se reserva la facultad de monitorizar e inspeccionar el empleo de la red por parte de los usuarios.  Nos parece una contradicción y una ilegalidad clarísima, el camino de la seguridad contra las filtraciones no es escatimar derechos a sus militares.

Para salvar el obstáculo legal de la privacidad de las comunicaciones el código establecido señala que la infraestructura y los equipos  del ministerio  “únicamente \[son\] para fines oficiales, no pudiendo ser utilizados con carácter privado”, y califica de “abuso” cualquier uso “que trascienda los fines estrictamente laborales o profesionales

Así, parece entenderse, uno puede ser espiado en su correspondencia privada si se le ocurre consultarla desde los equipos del ministerio o si usa para expresarse la red o los equipos del ministerio.

Aunque parezca una barbaridad (que lo es) está en consonancia con recientes sentencias de los tribunales que permiten espiar el correo de trabajadores en similares circunstancias. No sabemos, en este caso, qué fue antes, si el huevo o la gallina, y si es que la inspiración militar penetró primero en las empresas y en las cabezas de los jueces o si es que los militares se limitan a copar las malas ideas de los civiles.

El caso es que con este nuevo reglamento militar se da un paso más en la incompatibilidad entre el pensamiento y la organización militar y los derechos y libertades que se supone que son la base de nuestro modelo de convivencia. Incompatibilidad, en este caso, que no se soluciona restringiendo las pretensiones militaristas, sino los derechos civiles, porque, como se sabe, uno cuando entra por el arco militar, deja fuera todo menos el aguerrido valor castrense.


Un coronel dice que con Franco vivíamos mejor y que Morenés no tiene XXXXXXX para prohibirle decirlo en la red

2 de agosto de 2012

Palacio + de + la + Moneda

Fuente: Alerta Digital

Recientemente nos hacíamos eco de la pretensión de Morenés de prohibir a los militares la crítica a las políticas del ministerio de defensa por medio de la red y de los correos electrónicos. Nos parecía, y nos sigue pareciendo, una aberración y un ejemplo de la perversión que es el militarismo y sus normas disciplinarias.

La red es un lugar de contraste, de debate, de intercambio. Y por ello prohibir su uso, ejercer la censura, sobre todo si se critica al poder, es apostar por el autoritarismo y contra la libertad.

Lo es aunque, como es el caso que vamos a narrar,  la red sea usada para decir barbaridades y desatinos, porque, en todo caso, la propia red sirve para que, ante la apología de las peores de las ideas, se desenmascare por el resto de la red esta apología y se la desacredite con el uso de la razón.

El Coronel (ojo, no cualquier cargo, sino un coronel del ejército y probablemente el representante de una mentalidad más que extendida en esta institución) Alamán dice, entre otras cosas, que a él no le va a callar Morenés ni el nuevo reglamento disciplinario que quiere meter 14 días de arresto a los militares que critiquen al ministerio: que Morenés no tiene “cojones” para ello (perdónennos es uso de este término castrense tan literal y machista), que el PP y el PSOE odian a los militares (perdonen este ataque de paranoia súbito y surrealista) pero el PP mucho más, que las leyes militares son inmorales (lo cierto es que pensamos lo mismo pero por razones opuestas en la mayoría de los casos a las del coronel) y que tendrían que matarle para que se callara.

Si la cosa quedara ahí, en ese especie de cabreo mal expresado, no pasaríamos de hablar de un coronel algo vehemente y deslenguado que se encuentra indignado por la censura que se quiere imponer a los que critican al poder y por la que, a nuestro entender, es una flagrante violación del derecho democrático de libertad de opinión y de expresión.

Pero Alamán va más allá y realiza una apología desmedida del fascismo del régimen de Franco y nos explica su añoranza de aquellos buenos tiempos ” Han tenido engañada a mucha gente durante años, pero no se puede engañar siempre a todo el mundo. Cualquier comparación con el régimen de Franco dejaría muy mal parada a esta casta política. Aquella gente sí que hacía las cosas por el interés y el bien de todos. La altura moral de aquellos ministros convierte a los de ahora en enanos. Gracias a la fortaleza de esa clase media que se creó durante el franquismo, España ha tenido tranquilidad social todos estos años. Eso ya se está acabando, y por desgracia no tenemos a otro estadista como Franco para que nos eche una mano.!  Luego está la hipocresía de querer enterrar la memoria de Franco, pero no su gigantesca obra. Se destrozan las estatuas de antes, pero se conservan los paradores de turismo. Se quita el nombre a las calles de los franquistas, pero no sus frutos en forma de industrias, pagas extraordinarias, seguridad social, pantanos, universidades populares, trenes, aeropuertos, autopistas, puertos pesqueros, altos hornos y, sobre todo, una gran clase media que nunca antes había existido. Esta farsa ya se les está acabando. Por eso temen tanto las opiniones de quienes representan aún la conciencia moral y patriótica de aquella maravillosa época que dio paz, desarrollo económico y fortaleza moral a los españoles.”

Alamán desvaria, sencillamnte y lo preocupante no es que lo haga en público, casi es mejor saber estas cosas, sino cuántos más piensan como él entre los mandos del ejército y, lo que es más importante, cuántos más piensan como él que el ejército es el garante de la unidad y de los valores y que su deber es actuar cuando estos no se llevan como ellos quieren. Veamos su reflexión: “Los militares tenemos algo que la mayoría de los políticos de la casta desconocen: patriotismo y honor. Ese patriotismo y ese honor nos impele a actuar siempre bajo la exigencia del sentido del deber. Y el deber de los militares es alertar de la situación agónica que vive nuestra patria. Si, según la Constitución, somos los garantes de su unidad y de su seguridad, ¿por qué se pretende que callemos cuando se está poniendo en serio peligro tanto la unidad de la patria como la seguridad de los españoles?”

Ya sabemos, más bien confirmamos lo sabido, que el ejército es una institución peligosa para nuestros derechos e intereses. Que el ministerio lo disfrace no ayuda en nada, más bien nos desmoviliza frente a la amenaza militar.

En fin, qué bueno es que se puedan encontrar las opiniones de los mandos del ejército, aunque sean como las de Alamán, en Internet (de momento) para que las podamos rebatir y, sobre todo, para que estemos preparados ante cualquier tipo de aventura de los espadones que, al parecer, goza de predicamento en los oficiales en activo.


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