La Directiva de Política de Defensa (II), el análisis.

Fuentes:  Nota de prensa del Ministerio de Defensa y Revista Atenea Digital.

Ya hemos informado en otra noticia de este blog sobre las principales características del nuevo documento que ha firmado el ministro Morenés para definir las líneas políticas de su ministerio en esta legislatura.  Ahora queremos hacer un análisis crítico de este documento.

Pensamos que lo que ha trascendido de este documento tiene, al menos, 8 líneas de crítica:

  1. Su secretismo y elitismo.  Sólamente unos pocos han participado en su redacción, en los debates y en su aprobación.  El Parlamento ni se ha enterado, no ha pasado por su Comisión de Defensa y menos pro el Pleno.  Como los demás se han enterado por la prensa.  Y la prensa sólo ha publicado un resumen de la Directiva de Política de Defensa.  Ya va siendo hora de que la ciudadanía reclame su soberanía en los temas de Defensa.  ¿Cómo decirlo para que se nos entienda?  Nos parece que todo el Ciclo de Planeamiento Militar es claramente irregular y que carece por completo de cualquier traza de democracia participativa.
  2. La Directiva de Política de Defensa es contradictoria (sobre todo en estas épocas de crisis):  pretenden ampliar las estructuras militares y mantener la actual capacidad de despliegue y ello es un gasto excesivo para esta época de crisis porque todo aquello que se gaste en Defensa no se va a gastar en políticas sociales.
  3. En lugar de favorecer industrias de carácter solidario y sostenible, optan por fomentar la industria militar lo cual ya hemos comprobado que hasta el momento genera 31.000 millones de deuda pública, de la cual nadie habla pero que todos pagamos con nuestros impuestos.  Si a ello sumamos la deuda que hemos tenido que asumir de los bancos, la inversión en políticas sociales se ven postergadas hasta un momento situado en el infinito y más allá.
  4. La Directiva de Política de Defensa está falta de credibilidad porque nos habla de lograr un planeamiento a medio y largo plazo realista y con una gestión austera y creíble a corto plazo.  Sin embargo, a la primera oportunidad que ha tenido el PP (más bien a la segunda, porque estos son sus segundos Presupuestos Generales del Estado) ha evitado concretar con claridad el presupuesto para la aportación española a las operaciones lideradas por la ONU, la OTAN y la UE.  Si no son capaces de planear y presupuestar a corto plazo (para el año que viene), menos lo van a ser de hacerlo a medio y largo plazo.  Y el problema principal no es que no sepan es que no quieren porque lo único que les interesa es ocultar el verdadero gasto militar.
  5. La Directiva de Política de Defensa es agresiva porque pone como principal objetivo nuestra presencia en Afganistán, lo cual, además de ser contradictorio con los continuados anuncios de que vamos a salir de allí muy próximamente, nos sitúa, como opción de política internacional, en un escenario de guerra en un conflicto en el que nos metió Aznar, continuó Zapatero y no quiere salirse Rajoy.
  6. La DPD reconoce la desorganización reinante en lo militar.   Se ven como prioritarios los siguientes ejes:
    • Redactar un proyecto de ley que recoja las bases de la organización militar.
    • El desarrollo de una organización de las Fuerzas Armadas que simplifique la actual, así como la racionalización de estructuras orgánicas existentes del Ministerio de Defensa.
    • La clarificación de las relaciones funcionales entre el órgano central y las Fuerzas Armadas y la asunción de procedimientos de trabajo mas ágiles en el tiempo.  Y todo ello es canción sabida desde los tiempos de Suárez.  Una y otra vez se propone lo mismo y una tras otra legislatura las cosas siguen igual.
  7. La DPD nos lleva a la ruina porque pretende  “Diseñar unos presupuestos más restrictivos que atiendan prioritariamente a los compromisos adquiridos de los programas principales de armamento.”  Y mantenerse obstinadamente en esta política que ya nos ha llevado a contraer una deuda militar impagable no va a ser la solución, sino tan sólo agravar el problema.
  8. Después de que la DPD es pensada, debatida y aprobada sólo por una élite, después de que su documento superior, la Directiva de Defensa Nacional, es sólo pensada, debatida y aprobada por la misma élite, pretenden “El establecimiento de un mejor flujo de comunicación con la sociedad española para agilizar el conocimiento de las necesidades de la Defensa”.  Este es el colmo del cinismo porque si no nos informan y no nos dejan participar en las decisiones, ¿cómo quieren que la sociedad española conozca las necesidades de la Defensa?.  Parece que lo que quieren decir es, simplemente, que debemos acatar y obedecer sus necesidades sin debate y sin crítica, es decir, que las cuestiones de Defensa se siguen tratando manu militari.

2 respuestas a La Directiva de Política de Defensa (II), el análisis.

  1. Me parece dantesco que el parlamento no se haya enterado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: