Los sargentos acordeón

28 de marzo de 2012

% C3% 81vila. + Campamento + de + El + Pradillo. + Academia + de + + Intendencia MilitarFuente: Telecinco.es

El flamante Ministro de Defensa parece decidido a dar un titular por semana y quitar así el titulo honorífico a aquel ministro de Trabajo e Inmigración que tuvimos tiempo atrás,  de nombre Celestino, que semana sí semana no metía la pata sobre todos y cada uno de los asuntos de su (in)competencia.

Don Pedro Morenés ha hablado para RNE y nos ha anunciado que se va a cargar el cierre de la academia de suboficiales de Talarn (Lleída) para ahorrar.  Además, según informa Infodefensa, también se va a cerrar una base de instrucción de soldados, Santa Ana, en Cáceres, y de que según parece «la oferta pública para 2012, que se conocerá en unos días, «será mínima o ninguna».

Nos dice Don Pedro, para justificar este cierre, que el ejército es como un acordeón, que se hincha o se deshincha según el son que se toca, ganando o perdiendo con ello tamaño.

No sabemos si Don Pedro habrá pasado, en lo que hace a los acordeones, de oír a Gabi y a Mariajesús  la de los pajaritos por aquí…, porque, a primera vista parece que el símil es poco afortunado, ya que el acordeón se hincha o deshincha de aire para crear música y con ello su tamaño no crece o decrece, sino que sigue siendo el mismo por el efecto del fuelle y, en cambio, el ejército, hasta donde sabemos, se hincha (por cierto no de aire, sino de gasto militar y de deuda pública) pero no se deshincha y no produce música, sino estrépito.

Pero, al margen de la mala imagen del ejército acordeón, el ministro viene a reconocer la inutilidad de la academia de suboficiales, gasto prescindible según el ministro ahora que la deuda de más de 36000 millones de euros, generada en parte por Pedro Morenés en su anterior etapa de secretario de estado de defensa, se come el presupuesto ministerial.

Nos dice a continuación Don Pedro que la decisión del cierre de esa academia no está aún tomada, pero tal como lo explica parece que miente, porque, señala, «decisión que no está tomada, y que es una propuesta que hará el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa lo comunicará al ministro, que decidirá en consecuencia»  (lo que indica que sólo falta el cauce burocrático de dar formalidad a la decisión ya tomada haciendo como si se siguiera  un cauce de propuestas cuando, como se ve, el ministro ya tiene conocimiento de todo ello y decidido el cierre).

Los alcaldes de la zona donde estaba la academia de suboficiales (actualmente con cuatro cientos y pico sargentos formándose) ha sido de preocupación por los 800 puestos de trabajo (incluidos los militares de la academia) que se van a perder.

Nos parece una preocupación procedente pero tenemos que indicar algo al respecto, y es que, al parecer el ejército es como el caballo de Atila, que donde el ejército pone la pata no vuelve a salir la hierva , y estos municipios se han convertido en dependientes de los militares hasta el punto en que la academia militar les ha privado  de otras posibilidades de desarrollo y se ven atados a un funesto destino.

Esto último nos debería hacer reflexionar si no va siendo hora de buscar el desarrollo y la viabilidad de los pueblos donde el ejército campa a sus anchas fuera de las fauces militares, no sea que cuando decidan hacer su operción acordeón dejen en bolas a toda la población, como siempre.


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