No a la militarización social.

En+caso+de+peligro...España vive por primera vez desde que se murió el dictador y jefe del ejército, General Franco, en estado de alarma.

Esta situación se ha producido a causa de un conflicto laboral con los des-controladores aéreos que dio lugar a un plante laboral prevacacional en el principal puente de después del verano en España. El gobierno aprovechó esta situación de cierre del espacio aéreo para decretar esta medida militarizador.

No vamos a entrar en el problema de los controladores aéreos, que es harina de otro costal, sino en lo que supone el estado de alarma y la espiral peligrosa en la que nos reintroduce, después de habernos deshecho de la intromisión de los militares en la vida civil no hace tantos años.

1.- ¿Qué es el estado de alarma?

En primer lugar, el estado de Alarma es una situación excepcional que en realidad todos creíamos que era poco menos que decorativa, pero que ha demostrado ahora su valor práctico y ha desvelado la amenaza que supone el gobierno y el modelo de estado que tenemos. Veamos.

El estado de alarma permite una suspensión de derechos y la introducción de poderes excepcionales para el gobierno, los aparatos de seguridad y el ejército. Cabe declararlo según la ley que lo regula (Ley Orgánica 4/1981)

Artículo 4

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2, de la Constitución, podrá declarar el estado de alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:

a) Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
b) Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves.
c) Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución, y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo.
d) Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Como puede verse, en el supuesto actual ni se daban las condiciones legales para decretar el estado de alarma, ni se dan ahora que el espacio aéreo está restablecido. Legalmente no cabe el estado de alarma preventivo, a pesar de lo cual los partidos políticos parlamentarios, en su inmensa mayoría, han tragado con la situación. ¿por qué?. La deriva autoritaria y populista, el cálculo electorero, la pretensión de disciplinar el mundo social y laboral y la mentalidad militarista de los políticos profesionales y de las élites pueden estar entre las principales razones de esta arremetida y de este experimento.

Según la ley, cuando se decreta el estado de alarma, cabe restringir los derechos del siguiente modo:

Artículo 10

1. El incumplimiento o la resistencia a las órdenes de la Autoridad competente en el estado de alarma será sancionado con arreglo a lo dispuesto en las leyes.

2. Si estos actos fuesen cometidos por funcionarios, las Autoridades podrán suspenderlos de inmediato en el ejercicio de sus cargos, pasando, en su caso, el tanto de culpa al Juez, y se notificará al superior jerárquico, a los efectos del oportuno expediente disciplinario.

3. Si fuesen cometidos por Autoridades, las facultades de éstas que fuesen necesarias para el cumplimiento de las medidas acordadas en ejecución de la declaración de estado de alarma podrán ser asumidas por la Autoridad competente durante su vigencia.

Artículo 11

Con independencia de lo dispuesto en el artículo anterior, el decreto de declaración del estado de alarma, o los sucesivos que durante su vigencia se dicten, podrán acordar las medidas siguientes:

a) Limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos.
b) Practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.
c) Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados.
d) Limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad.
e) Impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios y de los centros de producción afectados por el apartado d) del artículo 4.

Artículo 12

1. En los supuestos previstos en los apartados a) y b) del art. 4º, la Autoridad competente podrá adoptar por sí, según los casos, además de las medidas previstas en los artículos anteriores, las establecidas en las normas para la lucha contra las enfermedades infecciosas, la protección del medio ambiente, en materia de aguas y sobre incendios forestales.

2. En los casos previstos en los apartados c) y d) del art. 4º el Gobierno podrá acordar la intervención de empresas o servicios, así como la movilización de su personal, con el fin de asegurar su funcionamiento. Será de aplicación al personal movilizado la normativa vigente sobre la movilización que, en todo caso, será supletoria respecto de lo dispuesto en el presente artículo.

3.- El estado de alarma en el actual contexto social.

El estado de alarma ha supuesto la militarización del espacio aéreo con el sometimiento de éste a la autoridad militar y de los controladores aéreos a la ley penal y disciplinaria militar.

Pero, sobre todo, ha sido el anuncio del poder político de que está decidido a sacar adelante su programa de disciplinamiento social por todos los medios, incluido el gobierno de excepción y con concurso del ejército.

Esto es relevante en la actual situación social caracterizada por la imposición de un programa de ajuste económico al dictado del FMI, que pretende por una parte rebajar el coste salarial real un 20% y aumentar la productividad global un 30%, lo que está suponiendo, entre otras cosas:

* dos milones y medio de parados más desde 2008

* una reforma laboral que ha restringido derechos y ha modificado los costes de despido y las garantías y derechos laborales

* el recorte progresivo de las ayudas, subsidios y derechos de previsión social y de paro.

* La situación de riesgo de perder la vivienda en los próximos dos años para 5 millones de familias.

* Un recorte de otros derechos y ayudas que afecta principalmente a la población más vulnerable (jóvenes, inmigrantes, colectivos con menor cualificación, colectivos en riesgo de exclusión)

* El crecimiento de la pobreza (incluyendo tanto la severa como la moderada y relativa) hasta más del 20% de la población.

* Una desvertebración premeditada de los mecanismos de participación social y una arremetida contra los movimientos de contestación social y de trabajo de base.

* La imposición de un discurso fatalista, desmovilizador y neoconservador que justifica y legitima el desmontaje de los mecanismos de avance en derechos y las soluciones autoritarias y populistas.

Nosotros pensamos que en este contexto el estado de alarma viene a ser un experimento con el que el poder nos entrena para el futuro y se entrena para ejercer medidas más autoritarias, si llega el caso.  Esta es probablemente la clave por la que los partidos “de la oposición” se han aprestado a dar tanto apoyo al asunto y explica el consenso de la élite político-burocrática en torno al nuevo modelo de sociedad con que nos quieren domar más aún.

Por otra parte, en el caso del gobierno del Zapa-rubalcabato, la deriva militarista es coherente con el perfil patriotero de los personajes y con el cálculo electoral cortoplacista de derribar derechos a fin de conseguir réditos inmediatos electorales, dado el desprestigio de los des-controladores aéreos, y de usar cualquier cosa a mano.

Lo más grave es que todo esto nos reintroduce la militarización social en la construcción política presente. Recordemos que venimos de una tradición militarista bicentenaria y de una dictadura militar que duró más de cuarenta años y que es el sustrato sutil de nuestros próceres y del proceder de nuestros poderes, que no han cambiado mucho ni en mentalidad ni en prácticas.

Por todas estas razones, creemos más justificado que nunca el trabajo social de sensibilización y de confrontación abierta contra la militarización social que forma parte del actual programa de ajuste económico, social y político.

Anuncios

One Response to No a la militarización social.

  1. Monex Scam dice:

    La situaci n generada por la intensidad y extensi n de sus efectos y por el modo en que se desencadena -en abierta rebeld a con el estado de derecho con sus normas e instituciones- originando una considerable y creciente alarma social supon a una afrenta al orden p blico constitucional y como tal hab a que abordarla ha dicho. Zapatero se ha mostrado tan seguro de su actuaci n que ha garantizado que el Gobierno no dudar en utilizar sin ignorar los requerimientos de proporcionalidad todos los instrumentos del estado de derecho para poner fin a situaciones como la vivida y evitar que los controladores puedan tomar de nuevo a los ciudadanos como rehenes de sus reivindicaciones. No obstante no ha desvelado si tiene intenci n de pedir una pr rroga del estado de alarma aprobado el pasado s bado con una duraci n de quince d as.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: