La OTAN enviará a Turquía 1.600 efectivos militares junto con los misiles Patriot

24 de diciembre de 2012

Fuente: La Gaceta

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La OTAN se apresta a la intervención militar en Siria:

Estados Unidos va a desplegar en estos días 400 soldados, en el marco de la OTAN, junto con dos baterías de misiles Patriot.

Por su parte, Alemania prestará otras dos baterías de Patriot y otros 400 soldados para desplegar en la base militar de Kahramanmaras, en la frontera sur Turquía y con vistas a Siria.

Holanda piensa mandar otras dos baterías mas y 360 soldados, estando por ver el apoyo de los restantes socios de la OTAN.

Con estas operaciones en realidad lo único que varía en una región excesivamente militarizada es el lugar desde el que la OTAN y Estados Unidos quieren seguir manteniendo su influencia en la zona ahora que comienzan a retirarse de Irak y necesitan nuevos emplazamientos y nuevos enemigos, reales o ficticios, que justifiquen su presencia regional, su política de división, sumisión y enfrentamiento entre los países árabes, y su control e influencia en la geopolítica de la zona.

Esta vez parece que la mayor variación de las posiciones de la OTAN consisten en que todo esto se está haciendo con una agenda mediática de silencio y de no informar a la opinión pública (lo cual contrasta con las anteriores intervenciones militares donde la sobreabundancia de noticias manipuladoras y justificadoras de la intervención nos dejó a todos molidos) y buscar la desinformación pública (para evitar las movilizaciones contra el intervencionismo) y el silencio cómplice para consolidar hechos consumados que implican, de nuevo, la participación en otra guerra prefabricada.


¿Hay una guerra civil en Siria?

11 de junio de 2012

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Fuente: El Correo.com

Habitualmente nos presentan la situación de Siria como una masacre del ejército de El Asad contra el pueblo desarmado. Esta presentación busca una implicación más activa en la derrota de El Asad.

Ahora nos dicen que hay fuertes combates (¿combates si sólo hay un ejército?) en la zona siria de Al Hafa y un portavoz de los rebeldes, el coronel (¿un coronel?) rebelde Sami al Kurdi, habla de bajas producidas al ejército sirio por el Ejército Libre Sirio (¿Un ejército libre?).

Todo ello hace pensar más bien en una guerra civil. No tenemos información para afirmarlo, pero basándonos en la experiencia de Libia y sus desastrosos resultados y desenlace, parece prudente filtrar con  cuidado todas las informaciones que nos llegan de la situación siria.

Llama la atención, por otra parte, comprobar que las actitudes y las propuestas de las “potencias mundiales” aparecen todas ellas llenas de calculo y de cinismo, buscando aprovechar la situación para reposicionamientos de unos y otros. De ahí que las propuestas de la ONU, si es que consiguen ponerse de acuerdo el bloque occidental el de Rusia y China, sean altamente sospechosas.

Lo que parece indiscutible, como en todas las guerras, es que las bajas, la mayoría de las bajas, son civiles y que el conflicto no hace sino multiplicar la pérdida de civiles: más de 10000 muertos, 230.000 desplazados internos y 60000 refugiados en otros países.

Y nos llama mucho más la atención que todas las propuestas que hemos oído hasta la fecha van dirigidas desde un enfoque militar, pero ninguna presta eficaz apoyo a las víctimas civiles, ni empodera sus mecanismos de solidaridad y resistencia a la guerra, ni promueve el apoyo real a sus derechos. Estamos convencidos de que en Siria se mueven organizaciones y personas que desde posiciones diferentes están trabajando por los nadie,  están luchando por su cuidado, están promoviendo la noviolencia, pero de esto nadie habla. ¿Por qué? Porque el lenguaje militarista simplifica todo, hace que la lucha sea de buenos contra malos, silencia las discrepancias y las enmiendas a la totalidad y porque un apoyo al pueblo Sirio desde la noviolenia no beneficia a los intereses  y a los negocios de unos y otros, ya sea los relacionados con el petróleo, ya los que tienen que ver con las armas o la geopolítica.

Siria tal vez vive una guerra civil y se merece una paz justa, no más militarismo.


Siria y la amañada teoría de la guerra justa

26 de marzo de 2012

MASSACREFuente. Público

Según desvelan desde Wikileaks, millones de correos electrónicos de la compañía privada de espionaje Stratford ponen de manifiesto que la OTAN y EEUU han introducido comandos militares en Siria haciendo labores de información (información para el ataque) y de adiestramiento a un supuesto ejercito bueno de sirios para luchar contra el tirano El Asad.  Por otro lado, Rusia y China mantienen sus acuerdos con el régimen de El Asad

Esto huele, vuelve a oler, a chamusquina y pone muy en entredicho los esfuerzos americanos, de los países de la OTAN y de los medios de comunicación que se prodigaron en justificar la intervención militar por razones humanitarias en casos de reciente recuerdo, para presentarnos una imagen interesada de lo que esté pasando en Siria.

Con ello, la teoría de la guerra justa, que en definitiva es la que ponen en funcionamiento cada vez que promueven una intervención militar las grandes potencias, se resquebraja, porque al menos tres de sus “requisitos” (la causa justa, el objetivo decente y el haber intentado por todos los medios previamente una solución no armada) se ven desmentidos por completo, ya que no se busca lo que se dice (más bien se usa de excusa), sino provocar la intervención.

Pero esto nos da pie para poder abundar un poco más en la famosa teoría de la guerra justa, pues, con mucha probabilidad, saldrán en breve voces “pacifistas” de diverso grado predicando la necesidad de la intervención armada y los medios promilitres las amplificarán dando a entender que el pacifismo está de acuerdo con estas aparentemente buenas razones.

1) ¿Qué es la teoría de la guerra justa?

La teoría de la guerra justa nació en un contexto de imperialismo similar al actual, allá por el Siglo IV, y como un intento de convencer a los cristianos, en definitiva la ideología y la práctica vital más importante del imperio romano de entonces, de que en determinadas ocasiones estaba justificada la guerra y debían las personas abdicar de su incondicional pacifismo.  Según esta teoría, cuando la causa era justa, la autoridad legítima lo ordenaba y el objetivo era reponer el bien o evitar un mal absoluto, era lícito luchar como soldado del imperio. Leer el resto de esta entrada »


Somalia en guerra desde 1986

26 de febrero de 2012

The+caravan+passes+-+Die+Karawane+zieht+weiter

Fuente: Diariosur.es

Soldados del gobierno federal de transición de Somalia, con la ayuda del ejército etíope, se han hecho con la ciudad de Baidoa tras combates encarnizados con las tropas de Al Shabab, su oponente.

Comprender este conflicto militar es muy complejo.

1 Una guerra permanente, prolongada y con multiples ejércitos en liza

Comenzó con la insurrección contra el dictador Said Barre. A esta le siguió una guerra civil y el derrocamiento de éste en 1991.

La guerra continuó y tras este derrocamiento vino una contrarevolución para restaurar su régimen.

La guerra seguía en pié y entonces metió las narices en el conflicto la ONU y sus cascos azules con su excusa de ayuda humanitaria.

La guerra continuó a pesar de todo y en 1993 entraron en el conflcito las tropas de Estados Unidos para poner orden. No hubo orden y a pesar de que los americanos tuvieron que marcharse en 1995, la guerra continuó (aunque por cierto, se supo que poco antes de derrocar a Said Barre, los nuevos gobernantes le concedieron a Estados Unidos patentes y privilegios para la explotación de petróleo sobre dos tercios del territorio, a favor de las compañías Conoco, Amoco, Chevron y Phillips).

El caso es que la guerra siguió primando en Somalia y entre 1998 a 2004 se fracturó el país en varios estados autónomos (autoprolamados así por los señores de la guerra en conflicto) y varios intentos de unión de varios de estos, hasta que en noviembre de 2004 se creó el Gobierno Nacional de Transición de Somalia, que consiguió establecer su capital en Naidoia, enfrentada a la facción de corte islamista de la Unión de Tribunales Islámicos, que se emplazó en Mogadisco.

La guerra no sólo continuó sino que se recrudeció con estos dos bandos enfrentados y, cómo no, la intervención de otros ejércitos y países (entre ellos la CIA estadounidense, Etiopía, etc.).

En 2007 Etadados Unidos vuelve a enviar tropas y a bombardear a las tropas que considera enemigas (las islamistas) con la excusa de acabar con los infiltrados de Al Qaeda.

En este punto s emezclaban ya varias guerras interpuestas: una de los gobiernos de Somalia y Etiopía contra los rebeldes de la Unión de Tribunales Islámicos. Otra de Estados Unidos contra todo lo que se movía. Una tercera de clanes tribales entre sí y, por si eran pocos, las tropas de la Unión Africana AMISOM, que supuestamente son tropas pacificadoras.

A estos grupos se han incorporado en 2011 tropas de Kenia, persiguiendo a los proislamisatas de Al Sahbab, que son los que controlan el Sur, dando con ello mayor fragor al ya de por sí liado embrollo.

Es en este sucederse de una guerra permanente donde ahora parece que las tropas oficiales de Somalia con ayuda de las de Etiopía parece que se han hecho con un enclave importante de su “enemigo”.

2.- Un genocidio de varios millones de muertos, mutilados, empobrecidos.

Si hemos narrado todo esto es con una clara inteción: ahora nos venden el genocidio de Siria para justificar una intervención militar futura contra el gobierno Sirio.

Sin embargo hay guerras permanentes que en realidad son un permanente genocidio en las que el foco mediático no se pone. ¿Tienen menos desastre?, ¿son menos urgentes?

En la guerra de Somalia, de más de 25 años de duración, son varios los millones de muertos y, qué curioso, son muchos los intereses solapados de occidente en la región y, por ello, en la creación del clima de caos que permite mejor expoliar los recursos y la geoestrategia de la región. Qué curioso, en la región es donde operan nuestras fragatas para defender a los atuneros españoles que despojan de recursos naturales a los lugareños y que no hacen nada para contribuir al desarrollo real de estas poblaciones.

La guerra de Somalia ocupa otros escenarios a cada cual más tétrico:  ejércitos con niños soldados, son muchas las denuncias de violaciones de derechos de la población civil, las violaciones de mujeres, los desplazamientos masivos de población, campos de concentración,  la muerte por hambrunas derivada de la estrategia de tierra quemada, etcétera.

El propio enviado de Naciones Unidas a Somalia, Ahmedou Ould Abdhalla se ha referido a este genocidio en varias ocasiones

¿Qué intervención en Somalia?

Las intervenciones en Somalia por parte de la “Comunidad Internacional” se han dado y han dado un claro ejemplo de la eficacia y del alcance de este falso intervencionismo humanitario. Han servido para incrementar el conflicto, no para desinventarlo. Son múltiples las denuncias a las tropas americanas e internacionales en este sentido.

Han demostrado que la intervención militar no es eficaz para parar ni los genocidios ni para parar la fase armada del propio conflicto. Antes bien, han potenciado el conflicto y han servido a los intereses políticos de los países patrocinadores de estas tropas, especialmente de Estados Unidos.

Somalia y Siria

Somalia es el paradigma del intervencionismo humanitario y nos muestra a dónde conduce éste.

Por esto nos enseña que dotar de armas, como se hizo en Somalia, a una facción de los contendientes no hará sino potenciar y agudizar la guerra y volverla crónica.

Nos enseña también que la intervención directa, con esas supuestas tropas de paz, no hará sino favorecer una salida militar del conflicto, lo que a la larga agudiza el mismo y no lo resuelve.

Nos enseña que además todo esto es funcional para un reparto del pastel por parte de los intereses espúreos occidentales

Nos enseña que la vía militar no sirve para resolver ningún conflicto ni para traer ninguna paz, sino para perpetuar la guerra como lógica.

¿Cabría otro tipo de intervención?

El actual estado del conflicto somalí no permite halar de una solución militar ni de ningún tipo. Sólo cuando se pare la guerra será posible iniciar actuaciones para la construcción de la paz.

El problema es que los enfoques internacionales de itervención en Somalia no se centran en parar la guerra, sino en mantenera: venta de armas a las partes en conflicto, apoyo militar y logístico, aprovechamiento de las debilidades actuales para depredar los recursos regionales, involucración de otros países en el conflicto, soterraiento del drama por parte de los intereses economicos y mediáticos …

Ahora bien ¿cabe hacer ahora otra cosa?

Entendemos que se puede invertir en la desinvención de la guerra con medidas como el boicot económico a las cuentas e intereses de los contendientes, la prohibición absoluta de venta de armas, el apoyo a los desertores de los bandos enfrentados, la colaboración con los grupos de resistencia civil y  de derechos humanos en la zona, para sacar niños soldados de la garras de los ejércitos, etcétera.

Se puede instar la desmilitarización del conflicto mediante la reducción gradual de armamentos y tropas, políticas de reconstrucción y desarrollo, lo que implica trabajo comunitario para la reconciliación y reintegracion social .

Se puede generar mediante fondos mundiales de cooperación u otras fórmulas similares para el desarrollo regional justo.

Se puede exigir a nuestros gobernantes la responsabilidad social y política por su velada participación en estas guerras.

Se puede luchar desde aquí contra las industrias que venden armas y contra los bancos que las financian.

Se puede poner el foco de preocupación de los movimientos sociales en reivindicar la variación de nuestras políticas hacia la región, la variación de nuestras políticas de exteriores e internacionales, la lucha por la reduccion significativa del gasto militar, en favor de la reconversión de las industrias militares, y un largo etcetera que garantice la participación justa de España en la resolución del conflicto.

Y dese luego se puede seguir apostando por medidas noviolentas y pacíficas y en contra la de participación militar en los conflictos.


Represión, militarismo y deserciones en Siria

14 de septiembre de 2011

Fuente: El País

Donde hay ejércitos hay antimilitarismo y antimilitaristas luchando por su supresión. Donde los ejércitos actúan con más contundencia, el antimilitarismo crece y la insumisión también.

El caso de Siria es ahora motivo de un acentuado rechazo de la represión y del militarismo y son miles los jóvenes obligados al reclutamiento forzoso que están desertando del ejército y de empuñar las armas contra el pueblo.

En Siria son más de 3.000 las personas asesinadas por el ejército por orden de los gobernantes de aquel país y miles los soldados (incluso unidades enteras) que desobedecen las órdenes y se niegan a ejercer de guerreros, y eso que se tienen documentados casos de ejecuciones a sangre fría y fusilamientos de los desertores “capturados” por el ejército.

No todas las deserciones que se están produciendo son antimilitaristas ni pretenden deslegitimar a todos los ejércitos.

Sin embargo, apoyar la deserción cuanto mas masiva mejor, y dar cobertura, apoyo y respuesta a estos desertores es también una apuesta idónea desde una visión antimilitarista y noviolenta para luchar contra el aparato de represión del régimen militarista sirio. Donde los diferente estados eluden el apoyo a un pueblo duramente reprimido como es el caso sirio, debido a los intereses geoestratégicos y económicos en juego, una apuesta decidida por dar cobertura a los desertores de la guerra (lo que equivale a dar seguimiento, informacion, presionar a los gobiernos para que les ofrezcan cobertura in situ, apoyo económico, etc.) puede ser una acción ejemplar y positiva por parte de las personitas de a pié que somos nosotros.

Es urgente reivindicar otra política en Siria. Una política que no pase ni por el silencio ni por la intervención armada, del estilo de la que ya propusimos en su día cuando la invasión por parte de la OTAN de Libia (pinchando aquí descargas e informe).

Comienzan a proliferar los vídeos de desertores anuncian públicamente su rechazo. Veamos una muestra


La actuación del ejército causa el éxodo de miles de personas.

14 de junio de 2011

swat+riot+truck+tanqueta+Blindado+antibalas+bullet+proof+armored+ballistic+blindage+panzer+orazzando%2C+armiranje%2C+titnik%2C+blind%2C+gepantserd%2C+loricato%2C+bepensrad+%2C+mbrojtur%2C+amerad%2C+blinduar%2C+geranzerten%2C+blinde%2C+harnas%2C+rustning%2C+armure%2C+pancel%2C+acorazado%2Cfuente: El País

La represión emprendida por el ejército sirio contra su población ha provocado un éxodo de miles de personas en el Norte de Siria, hacia la frontera con Turquía.

na vez mas, el ejército muestra su verdadero rostro: son los enemigos del pueblo, los enemigos que usan de la represión como respuesta extrems de las élites y defensa de sus intereses particulares ante las aspiraciones de la población.

En este caso se trata de un drama pero como en todos los dramas, el resto del mundo mira para otro lado. Por ejemplo Turquía, que en vez de arbitrar un mecanismo de acogida de estos expulsados por l guerra, ha impuesto un bloqueo informativo para que no se sepa qué pasa con estas víctimas. O Estados Unidos que advierte a Siria por su actuación y amaga amenazando con el uso de la fuerza, al parecer el único medio de acción política que se le ocurre al nobel Obama. O Israel, que alienta la intervención militar para ver qué pesca a río revuelto.

Nosotros creemos que con la visión militarista de este conflicto no puede sino empeorarse la situación de ls víctimas y fortalecer el militarismo de la región. ¿No podría embargarse en todo el mundo el crédito y el dinero de la élite Siria para obligarles a cambios?, ¿No podría apoyarse la deserción en sus ejércitos?, ¿No podrían establecerse mecanismos de ayuda en las fronteras para los refugiados?, ¿No podría imponerse el embargo a Siria?; ¿No podría imponerse la retirada de relaciones políticas y de cooperación de todo tipo a gobierno sirio? ¿No se podría usar la diplomacia para presionar al cambio en Siria?, ¿No podría apoyarse la noviolencia y las acciones de las organizaciones sociales y humanitarias sirias?, ¿No podría prohibirse en los países del Norte el uso de empresas de mercenarios para esa guerra?, ¿No podríamos exigir responsabilidades de esta desgracia y compensaciones al pueblo sirio a las empresas de aquí que vendieron armas a Siria, o encausar a los politicos y a los gobiernos que lo consintieron?

Tal vez no se evitarán con ello los desplazamientos forzosos ni la represión, justo como ahora y exactamente igual que si se interviene militarmente para cronificar una guerra ya abierta, como en Libia. Pero, al menos, se daría al pueblo una opción real de lucha por sus derechos, lo que ahora no ocurre.

NO, todo lo que se les ocurrirá a los hipócritas cancilleres occidentales será mandar ejércitos o militarizar el conflicto en beneficio de su propia posición geoestratégica.


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