semana Antimilitarista en Asunción (Parguay). Del 24 al 28 de septiembre de 2012.

4 de octubre de 2012

Fuente: MOC Paraguay.
“Fue un espacio de reflexión y participación en torno a la afirmación de la libertad, la democracia, los derechos humanos y la solidaridad. Para fortalecer aquellos vínculos y saberes colectivos que resisten a las formas de autoritarismos, imposición y militarización presentes en el país.

El 22 de junio del 2012 la democracia paraguaya sufrió un quiebre, uno de los más duros de los últimos años: el golpe de Estado provocado por el Congreso Nacional, una de las instancias más desacreditadas del país. Junto con este golpe se sucedieron varias situaciones como la aprobación para la entrada de la multinacional extractivita Río Tinto Alcán, el visto bueno para la utilización de las semillas transgénicas, pedidos de reasignaciones presupuestarias para la compra de armas a los militares, la solicitud del documento de la Baja a aquellos que están en edad de cumplir con el SMO como también a las personas trabajadoras, el despido de más de 2 mil personas por ideologías políticas diferentes, casos de nepotismo, la Tv Pública censurada y hechos que permiten escenarios para justificar militarizar el país. Por eso decimos que regresó el autoritarismo, la imposición y la militarización.¿Por qué una semana antimilitarista?Esta Semana llamó a hacer frente a la naturalización del abuso y la dominación, ampliar y unir voces para denunciar la violencia contra los derechos humanos. La usurpación cometida en junio pasado por el grupo de poder parlamentario, demostró de qué manera se privilegió intereses personales y partidarios, se pisoteó y avasalló la decisión soberana del pueblo y se reafirmó la actitud autoritaria y militarizada.La desobediencia civil es una alternativa cuando urge mostrar públicamente la injusticia de la ley”

Puedes acceder a un album fotográfico del evento en Facebook, en la ruta siguiente


¿Qué pasa con los objetores paraguayos?

5 de septiembre de 2012

Fuente: La Nación

Nos cuesta un enorme esfuerzo conocer la situación actual de la lucha de los objetores antimilitaristas en Paraguay, a pesar de ser ésta una de las más llamativas de América Latina.

Si estamos bien enterados del enredo, la cosa está como sigue:

La Constitución paraguaya, de después de la caída del dictador Stroessner, articuló la viabilidad de la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio, una de las estructuras de socialización y adoctrinamiento más férreas y arraigadas con que cuenta el militarismo paraguayo.

Dada la negativa de sucesivos gobiernos a permitir esta objeción, los objetores paraguayos, principalmente articulados en torno al SERPAJ paraguayo y al Movimiento de Objeción de Conciencia  paraguayo, articularon campañas para el reconocimiento de la objeción como vía alternativa (no complementaria) al servicio militar obligatorio y para que el número de objetores dispuestos a negarse a servir al militarismo creciera.

Tras muchos tiras y aflojas, al final el depuesto Presidente Lugo firmó una ley bastante favorable a los intereses militares para permitir determinada objeción de conciencia, pero privándola de su carácter político alternativo y sometida a restricciones y discriminaciones groseras.

Lo objetores no se arredraron y siguieron en sus trece, es decir, negándose al militarismo y al servicio militar obligatorio e, incluso, formulando un recurso que cuestionaba ante la Corte Suprema la constitucionalidad de la norma.

Esto ha supuesto que, en mucho tiempo, en años, el número de jóvenes que se niegan a ir al ejército crezca mucho. De hecho muchos jóvenes, en este limbo legal, no sirven al ejército e integran una bolsa cada vez más creciente de gente a la espera de respuesta de la corte suprema sobre la ley de objeción.

Si la Corte declara la iegalidad de esta ley y la discriminación de la prestacion sustitutoria al servicio militar, el número de objetores crecerá, la deslegitimación del anacrónico servicio militar será más que evidente y las posibilidades de que los objetores “embolsados” lleven adelante su amenaza de desacatar cualquier ley que no convierta el servicio militar en voluntario serán más que evidentes.

Pero la Corte no se pronuncia, se toma su tiempo (más ahora, tras el derrocamiento  antidemocrático del presidente Lugo), y esto impacienta a los militares paraguayos, que siguen considerando ofensivo que unos jóvenes desafien sus aguerridas imposiciones.

Por eso el que hasta hace pocos días ha sido el encargado del reclutamiento de jóvenes para el servicio militar paraguayo, General Migdonio Godoy, cumpliendo muy seguramente órdenes de la ministra del ramo (por cierto, del partido del ex general golpista Lino Oviedo, verdadero instigador del golpe dado a Lugo) ordenó que se aplicaran sin contemplaciones las reglas disuasorias de la ley del servicio militar (ley 569/75) que imponía a las emprsas la obligación de que los jóvenes a los que contraten cunten con un certificdo militar de haber realizado el servicio militar (“baja”), al cual ahora, por una decisión de hace unos años por parte de la judicatura paraguaya, también podrá asimilarse el certificado de haber sido reconocido objetor de conciencia.

Con este anuncio de Don Migdonio se pretendía amedrentar a los jóvenes y acabar con su desafiante desacato de pasar del ejército.

Pero al parecer la respuesta no ha sido la esperada: cientos de jóvenes han empezado a pedir que les expidan en papel de ser objetores, con lo que no hacen la mili ni, de momento y hasta que se resuelva la cuestión de la ley de objeción, la prestación militarizada.

De modo que la ministra, en este juego de tirar la piedra y esconder la mano, ha destituído al bueno del General Godoy y ha anunciado que se suspende la aplicación de la ley del servicio militar.

Se ve que la respuesta social es muy honda, tanto como para intimidar al militarismo rampante y al oviedismo golpista.

Por eso desde aquí nuestra  solidaridad y apoyo a los objetores paraguayos y a los grupos que los apoyan, aunque sea tan dificil contar con información suficiente de éstos.


Nuevo blog antimilitarista para la recuperación de la memoria de la objeción al servicio militar

18 de diciembre de 2011

Bob+Marley+09El blog 1971adiosalasarmas.blogspot.com recoge testimonios de objetores antimilitaristas desde el franquismo en adelante y nos puede servir como acicate para una recuperación de nuestra propia memoria antimilitarista y también para sabernos orientar mejor en el presente y ante los desafíos de nuestro momento actual.

No se trata de presentar a nuestros compañeros de hace 20 o más años como un icono que neutralice lo más importante de su ejemplo: la incondicional lucha por la coherencia y el uso de la noviolencia, de la acción directa y de la desobediencia como herramientas de transformación de la realidad de violencia estructural.

Del mismo modo interesa, creemos nosotros, entender esta reflexión acentuando el protagonismo colectivo de grupos organizados, y no tanto como una biografía de personajes descontextualizados. Si algo impagable tiene la lucha de los objetores de entonces es la capacidad de compromiso, de coordinarse y de movilizar desde la acción desobediente, a muchas personas y colectivos y el haber conseguido hacer de su lucha una lucha colectiva de gran relevancia.

Saludamos con entusiasmo esta iniciativa y esperamos que dé todos los frutos posibles.


No a la ley de objeción de conciencia al servicio militar en Paraguay

30 de noviembre de 2011

El Movimiento de Objeción de Conciencia de Paraguay lleva más de un año promoviendo una campaña de lucha contra la ley 1413, que promueve un servicio civil sustitutorio al servicio militar para los jóvenes antimilitaristas que se niegan a participar del ejército y del servicio militar obligatorio.

Proponen que hacer la mili o el servicio civil sean opciones voluntarias; es decir, que vayan a estas instituciones quienes quieran ir, y que queden libres de la obligación de la conscripción, civil o militar, quienes no quieran participar del juego del militarismo.

Si, como quieren los objetores paraguayos, una ley admitiera esta posibilidad, en realidad, estaríamos ante la prueba más empírica y democrática de la aceptación social o de la denuncia social de los ejércitos. Si la ciudadanía decide, como parece más que probable, no participar de sus actividades, sean estas civiles o militares, quedará desvelado el papel real de los ejércitos y su indeseable valor en las sociedades democráticas.

De ahí la importancia de apoyar esta campaña disidente que pretende desvelar que el ejercito no se sostiene porque sea útil, ni querido, sino porque se impone por la fuerza bruta.

Que Paraguay, con menos de siete millones de habitantes, cuente con un número de objetores que se han negado en estos años a prestar el servicio militar, superior a 150.000 personas, más de un 2% de la población,sería, en una extrapolación, como si en España estuviéramos hablando de unos 950.000 personas sobre la población de 47.000.000 de personas.

La paz no se construye con ejércitos, como dice el video que los objetores paraguayos han elaborado en defensa de su campaña de lucha.


En México también amenazan a los jóvenes que no quieren ir al ejército

13 de septiembre de 2011

fuente: enlineadirecta.info

Como en otros lugares del mundo, en México también permanece la servidumbre del servicio militar y, como en todos los lugares donde se impone este trabajo forzado a favor del militarismo, allí también se da la negativa de los jóvenes a dejarse enrolar como coballas.

Las razones resultan evidentes: los ejércitos defienden los intereses de los poderosos; fomentan el militarismo y agreden la paz; imponen una cultura y una práctica patriotera,autoritaria, machista, jerárquica, acrítica, sumisa y volenta;  condicionan la vida de los ciudadanos; generan y agudizan conflictos, perjudican el desarrollo y el futuro de los jóvenes, detraen presupuetos públicos para un fin inútil, perjudicando con ello el uso del presupuesto público para fines socialemente útiles;  son una potencial amenaza para las democracias y los valores en los que se asientan , y no defienden lo que la gente quiere defender ni de forma coherente con los valores noviolentos de las sociedades.

Entre los más empedernidos promilitaristas del lugar se encuentra el gobernador de Chihuahua, de nombre Cesar Duarte, quien en el pasado mes de marzo tuvo la ocurrencia de proponer una ley para que los jóvenes que ni estudian ni trabajan se integren en el ejército (donde por cierto no se conoce que nadie estudie y mucho menos que trabaje) forzosamente durante tres años .  Afortunadamente, diputados sensatos de todas las bancadas expresaron su oposición a tamaña burrada,

Ahora es el Departamento de Río Bravo, donde las autoridades colaboracionistas con este reclutamiento forzoso están preocupadas por la desafección de los jóvenes y han pasado a realizar bandos y amenazas varias para intimidar a los jóvenes.

La jefe del departamento de reclutamiento militar del municipio, Lic. Laura Mónica García Carrillo asegura que “constantemente se les está haciendo el llamado a los jóvenes que entran a su mayoría de edad, anticipados y remisos para que se presenten en está oficina de enlace a realizar el trámite de su media cartilla, ya que el presidente municipal Juan Diego Guajardo Anzaldúa le preocupa que los jóvenes cuenten con todos sus documentos legales”.

Pero los jóvenes se muestran levantiscos y buscan la manera de rechazar la imposición el servicio militar.

En esta ocasión, el requerimiento conminatorio y amenazante de las autoridades riobravenses es para los “nacidos en el año 1993, nacidos antes o después, para que se presenten en la oficina de enlace municipal de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) con la siguiente documentación en original y copia; Acta de Nacimiento, 2 comprobantes de domicilio (luz, agua, tel.), CURP, Certificado o calificaciones de último grado de estudios cursado, 5 fotografías para cartilla, blanco y negro con fondo blanco, no instantáneas y sin retoque, Pelo corto estilo militar, Sin barba y con patilla corta, Camisa blanca de cuello, si vive en área rural deberán presentar una carta del comisariado o delegado ejidal”.

Los que no acudan, dice la propaganda oficial, pagarán las consecuencias.

Llama la atención este tipo de requerimientos oficiales, pues dicen más de lo que quieren decir, porque entre renglones reconocen el desafecto juvenil al militarismo (y de paso el desinterés de las autoridades en dar cauce democrático a este desafecto).

En México es parte de la cultura común el rechazo del proceder violento del ejército y su papel represor, y son muchas las denuncias de malos tratos y abusos de esta terrible institución. veamos un ejemplo elocuente

No todas las autoridades mexicanas promueven esta cultura militarista, y así, el Jefe de la Delegación Gustavo A. Madero del Distrito federal de Mexico ha señalado su rechazo al reclutamiento, añadiendo que “No hay otra apuesta más que la cultura, deporte y educación. Mientras otros gobiernos, los de la derecha, invitan a los jóvenes a que se alisten al Ejercito, aquí les decimos que vamos a seguir estudiando, vamos a seguir preparándonos, vamos a formar nuevas generaciones”.

En México son constantes los actos de rechazo al ejército y al servicio militar obligatorio


La mili no desapareció graciosamente un nueve de marzo

12 de marzo de 2011

Flores+de+colores

 

Fuente: mdiosdiz.blogspot.com

Hemos enlazado este interesante texto de Manuel Dios Diz (entre otros méritos ha escrito el libro La paz como cultura y dirige el Seminario Galego de Educación para a Paz) recordando algunos de los protagonistas, personas y grupos, que protagonizaron la lucha de la insumisión.

Nosotros también queremos recordar, junto con el autor referenciado, a Pepe Beúnza, que fue el referente de muchas personas en la lucha por politizar la objeción de conciencia y sacarla del mero ámbito de la conciencia individual para convertirla en un elemento fundamental de la lucha antimilitarista y, cómo no, al Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) del que nosotros mismos formamos parte.

Ahora que brindan, como dice el autor, tantos “allegados” con la ministra, tal vez sea momento para recordar y recuperar nuestra propia memoria, pero, en nuestra opinión, sobre todo, para plantearnos nuevos y antiguos retos porque el ejército y el militarismo siguen siendo dos de las peores plagas que amenazan a la humanidad y la abolición del ejército sigue siendo un compromiso ético y político ineludible.


Diez años sin la odiosa mili

10 de marzo de 2011

world+march+-+marcha+mundial+-+%22war%22

Tal y como se están encargando en señalar todos los aparatos de propaganda del Estado, hace diez años que el aznarato (el estilo chusco de gobierno de entonces, por otra parte bastante continuista en materia militarista con los anteriores del Franquismo, Adolfato, Felipato  y posteriores del zapaterismo) abolió la odiosa mili.

Los propagadores oficiales, con la ministra Chacón al frente, y la inestimable colaboración del NODO moderno (léase RNE y RTVE), nos dicen en sus manipulo-programas de estos días, que esto pasó porque era lo moderno y lo guay, descontextualizando el momento y ocultando otras cosas que llevaron al verdadero callejón sin salida de la institución más odiada por la sociedad.

Por ejemplo:

  • el rechazo popular a la mili, valorada como la cosas más indeseable para la sociedad
  • el éxito social de la campaña de insumisión a los ejércitos y a sus sucedáneos, que acabó haciendo de la represión a la desobediencia un escándalo social y una forma de desenmascarar el militarismo anti-democrático del poder
  • la huella traumática marcada en la piel de la sociedad que supuso el abuso y la extorsión del servicio militar obligatorio como “escuela” de adoctrinamiento militarista y sumisión social
  • Los malos tratos (socialmente consentidos) y los abusos militares y a los reclutas obligados a la fuerza a “servir” al militarismo
  • Los miles de jóvenes encarcelados por desobedecer a los ejércitos y todo el aparato de represión hacia estos
  • la herencia militarista de una dictadura feroz que “salvó los muebles” del militarismo después de muerto (en la cama) el dictador y que se permitió varios intentos de golpe de estado hasta salirse con la suya: mantener la estructura de privilegio militar, meter a España en la OTAN, obligar a un ingente gasto militar, hacer opaco y sustraído al debate social y democrático lo que  tiene que ver con la defensa y su control; convertir al parlamento en un sitio irrelevante en materia de defensa, que se limita a aplaudir lo que dicen los militares (ni siquiera se decide ahí la política de defensa, la estrategia española de defensa, el planeamiento, etc.)
  • las cien mil historias que llevaron al poder a cambiar sus estrategias de sometimiento militarista.

Nosotros hoy queremos dar una versión alternativa a la reforma del servicio militar:

¿para qué valía la mili?

La mili era la obligación legal que todos los jóvenes mayores de dieciocho años (otras edades antes) tenían de servir “voluntariamente” como soldados en el ejército durante dos años (luego 18 meses, luego 1 años). Durante este tiempo, la mili se convertía en el principal instrumento de “educación cívica” que tenía el poder hacia los ciudadanos.  ¿qué enseñaban ahí? Cosas muy útiles para la vida, como sumisión, obediencia ciega, machismo, autoritarismo, respeto al poder, jerarquía, violencia, idea de enemigos, delegación, nacionalismo, no comprometerse …

También valía para mantener un sistema de privilegios para la casta militar, para tener un ejército hipertrofiado y amenazador hacia la sociedad (recordemos que el despliegue del ejército era para defender las salidas de las principales ciudades por si dentro había revueltas y que los militares intentaron en Españ a lo largo de la historia varias decenas de golpes de estado) y para militarizar los conflictos y las conciencias.

¿Para qué valía el ejército?

A juzgar por sus hechos durante los doscientos últimos años, el ejército valía para someter la discrepancia interna y ejercer la represión, para repartirse cargos y prebendas y oligarquizar el poder, para dar golpes de estado y mediatizar el poder político, para imponer dictaduras, para proteger el imperio (cuando existía esto) o intentar constituir otro (magreb), para oprimir pueblos que luchaban por su liberación (pueblos de latinoamérica, Filipinas, Guinea, Sahara, Marruecos, etc), para esclavizar a la juventud (mili), para conseguir dinero para el gasto militar, para proteger a la oligarquía, para adoctrinar militaristamente a la sociedad, para introducir a España en el entramado de la OTAN y en las labores de injerencia internacional (guerras de Irak y Afganistán incluidas) …

Y en definitiva para militarizar la sociedad y constituirse en el instrumento principal de dominación del estado y del militarismo.

¿Qué fue la insumisión?

La insumisión fue un movimiento de rechazo antimilitarista al ejército y al militarismo, que provocó una estrategia de desobediencia civil y de desafío a la obligación militar y a la prestación “sustitutoria” que el Estado estableció para quienes no querían ir a la mili.

En esta estrategia los “obligados” a ir al ejército o a la prestación sustitutoria desobedecían esta obligación legal y eran enjuiciados por su desobediencia. Muchos de ellos sufrieron represión y cárcel. Otros muchos, por la eficacia de la desobediencia, sencillamente lograron que no si ejercieran acciones legales.

En el movimiento de insumisión participaron desde los colectivos y movimientos de objetores y antimilitaristas, hasta grupos barriales, vecinales, de apoyo, intelectuales, etc.

Entre todos los grupos y personas que desarrollaron la insumisión se consiguió la eficacia esta lucha social: desenmascarar socialmente y desbordar la política militarista y el servicio militar obligatorio y hacerlo insostenible. Tanto que el ejército y el poder político decidieron reconvertirlo y “profesionalizarlo” para evitar males mayores y mantener los palos del sombrajo.

Por esto, en gran parte, se abolió el servicio militar.

¿Para qué vale el ejército ahora?

A juzgar por nuestros hechos actuales, para lo mismo que antes: injerencia política y militar en los conflictos internacionales, consolidar el status quo de un orden internacional injusto, adoctrinar sutilmente a la sociedad en los mismos argumentos: idea de enemigo, jerarquía, sumisión, autoritarismo, etc.; para provocar un elevado gasto militar, para privilegiar los intereses del complejo miltiar industrial y para consolidar la mentalidad militarista de nuestra oligarquía dirigente, cada vez más identificada con el militarismo.

Para saber más

En wikipedia

Libro “En legítima desobediencia” hecho por el Movimiento de Objeción de Conciencia, el principal impulsor de la insumisión en España.

Libro “Creadores de democracia radical” (capítulos)

Ponencia de Utopía Contagiosa “Contextualización de la reforma del Servicio Militar” presentada en la Comisión Mixta Congreso-Senado con motivo del debate  parlamentario sobre la supresión del servicio militar.


Propuesta de abolir la mili en Paraguay

18 de febrero de 2011

Me+again+in+Caacup%C3%A9Fuente: Ñandutí

El diputado Víctor Ríos ha presentado un proyecto de ley para abolir el servicio militar obligatorio de Paraguay. Su argumento ha sido prometedor, aunque luego la promesa se desinfló a medida que crecía el ímpetu del diputado:

“la realidad actual, y la historia, nos dicen que nuestras fuerzas armadas están completamente desfasadas. Hoy no tiene sentido pensar que con lo que tenemos vamos a enfrentar un conflicto internacional”, dijo.

Cabe matizar al senador con un pequeño recuerdo histórico para decir que no se puede enfrentar un conflicto internacional ni hoy ni mañana, pero que tampoco se pudo ayer, a pesar de lo cual el ejército siguió teniendo el prestigio y el protagonismo que todos sabemos para desgracia del pueblo paraguayo y, lo que es peor, convertido en uno de los peores enemigos de las libertades de la gente. No en vano el sistema de servicio  militiar paraguayo ha gozado de ciertas peculiaridades como los llamados “arreos” (en realidad secuestros de jóvenes a la salida de locales de ocio o de encuentro juvenil para llevarlos a campos militares y militarizarlos) y los malos tratos a los soldados.

En todo caso, de la reflexión del diputado parecía desprenderse una consecuencia lógica: si el ejército no sirve para nada (como parece más que evidente que ocurre) y, por otra parte, la comprensión del mundo actual nos señala que ningún país parece en la actualidad un peligro “militar” para Paraguay, lo lógico habría sido interesar la abolición de tan indeseable institución.

Pero el diputado no ha llegado tan lejos, y nos ha dicho que lo que hay que hacer es profesionalizar los mandos militares y adquirir tecnología punta para el ejército. Es decir, derrochar en algo que sabemos de antemano que es peligroso para la sociedad y que no tiene un fin socialmente útil. ¿Será que el ejército sigue dando tanto miedo?

Cabe, en todo caso, señalar que Paraguay cuenta con un movimiento antimilitarista concienciado y muy dispuesto a trabajar no por la supresión del servicio militar sino contra la militarización y por la abolición del militarismo, ejército incluido.


Espionaje del ejército contra los insumisos

30 de noviembre de 2010


Fuente: ABC

El ejército de Israel está buscando insumisos a su nefasta acción militar. Para ello están rastreando las redes sociales (Facebook, MySpace, Twitter, etc.) a la búsqueda de los insumisos e insumisas.

Su método consiste en ponerles trampas y citas a actos religiosos (los ortodoxos y ortodoxas israelíes tienen exención del ejército y los militares, en realidad, no buscan tocar las narices a los ortodoxos, sino a los y las antimilitaristas que se han hecho pasar por ortodoxos para no ir al ejército y que, por supuesto, tampoco irán a los solemnes actos religiosos ni en sueños).

De este modo muestra la hipocresía el ejército israelí por partida doble: Para lo más carca del sionismo se puede predicar la burrada del sionismo sin problema y sin ir al ejército para cumplir con la ley de dios de no mancharse personalmente en el ejército, pero para los antimilitaristas que se niegan a ir al ejército porque no quieren estructuras militares ni justifican la guerra (incluida la “Santa”) no se puede y hay que buscarlos para castigar su felonía.


Recursos de inconstitucionalidad contra la ley de objeción paraguaya.

9 de julio de 2010

Flores+de+colores

Fuente: Abc digital

Tal como anunciábamos, el SERPAJ parguayo y el MOC de Paraguay han presentado acciones de inconstitucionalidad contra la ley que reglamenta la objeción de conciencia en ese país, señalando que van a emprender una movilización contra dicha norma.

Es muy previsible que la movilización no se quede en la mera protesta y pase a una fase de desobediencia civil a la norma con el sano propósito de cuestionar el militarismo paraguayo y de abolir el servicio militar y el ejército.

Desde aquí alentamos y saludamos estas iniciativas que también necesitarán del apoyo y la solidaridad en otros lugares del mundo.

Ánimo amigos paraguayos.


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