La guerra silenciada por el Coltan y nuestra responsabilidad politica

14 de junio de 2012

Presentamos un material que circula en internet y que explica el valor estratégico y tecnológico del Coltan y la guerra que ha provocado, por países interpuestos, en África y en beneficio de las multinacionales y nuestro actual nivel de vida.

Tal vez somos lo que hacemos y no lo que pensamos. Por eso nos parece oportuno, abandonando las preocupaciones por la crisis y nuestro porvenir en ella, preguntarnos en qué medida nuestro personal modo de vida y nuestro consumo tiene que ver (provoca, fomenta, permite) mantener esta guerra en pié y, por ello, en qué medida somos responsables directos o indirectos del mantenimiento de esta guerra.

También, y con más urgencia, para preguntarnos qué podemos hacer directa y personalmente para que esta guerra acabe.

 


El ejército americano dona más dinero a estados “amigos” que el departamento de Estado.

2 de enero de 2012

ASAR-O+Resistencia.Que las políticas de los estados son una locura y, en gran parte, la causa del desorden mundial existente y de la desgracia en que vive una gran parte de la población y de la ecología del planeta es algo sabido. Que cambiar las prioridades de los Estados y de los que los dominan podría permitir un mundo más justo y sostenible es algo que todos conocen.

Que esto no pasa y no pasará si no hacemos algo para imponer este cambio político desde quienes apostamos por ello una evidencia que aún no ha encontrado una práctica eficaz para hacerlo realidad.

Ahora nos enteramos, gracias a Eldiario24.com de dos datos que nos permiten una cierta claridad de a quién y cómo obligar a cambiar de rumbo:

El primero nos dice que el Pentagono (lo que sería el ministerio de defensa de Estados Unidos) ofrece más ayuda, en concreto 10.000 millones de dólares (algo que hay que entender como que pone más pasta para comprar voluntades, no como ayuda en el sentido de ayuda para cosas nobles) a otros países que el Departamento de Estado (donde están las relaciones internacionales y la cooperación). Estados Unidos, por tanto, colabora sobre todo militarmente y desde el militarismo y para mantener el militarismo y la situación global de dominación y violencia que rige las reglas de juego en el planeta.

El segundo, más alarmante, si este dinero se invirtiera por un año en luchar contra el cambio climático tendríamos de golpe la misma situación de emisiones de efecto invernadero que en la década de 1970.

Con ello vemos varias claves esenciales de la lucha global contra el modo actual de funcionar el mundo:

  1. Una, la enorme vinculación militarismo-insotenibilidad-deterioro del planeta.
  2. Dos, la transcendencia por consiguiente de la lucha antimilitarista (contra la militarización de las relaciones internacionales, contra el gasto militar, contra la venta e investigación de armamentos, contra los ejércitos y los aparatos militares, por la desmilitarización de la seguridad, en favor de relaciones justas entre los pueblos, contra la violencia, etc)  para romper con la lógica del sistema y la conexión íntima de ésta con el ecologismo y las otras luchas sociales para conseguir la eficacia  de las reivindicaciones de una nueva sociedad.
  3. Tres, que es precisamente en los países del centro del sistema donde más se puede hacer por la gente para parar esta situación, porque es aquí donde se tiene la capacidad de lucha contra los centros de decisión que nos imponen un modelo social injusto y de dominación.
  4. Cuatro, que los medios tradicionales de lucha sirven para poco y hay que reinventar una nueva forma de romper la lógica del sistema.

Explosión en un centro de investigación nuclear de uso militar francés

15 de septiembre de 2011

fuente: Publico.

Aunque las autoridades se han esforzado en quitarle trascendencia al asunto, el pasado 12 de septiembre tuvo lugar una explosión en unas instalaciones nucleares francesas. Concretamente las primeras instalaciones con las que el ejército galo se dotó de armamento nuclear.

Precisamente esta antigüedad de la planta nuclear es la que ha permitido al gobierno francés salirse por la tangente: en vez de poner el punto de mira en la crítica al peligro y a la inmoralidad de esta energía y de su uso civil y militar, han pasado a hablar de la necesidad de desmantelar esta central porque es ya obsoleta.

Por otra parte, la cercanía de la planta a Cataluña (menos de 300 kilómetros) hizo decretar alerta el mismo día 12 en ésta. No debían los catalanes fiarse mucho de las palabras tranquilizadoras de las autoridades francesa.

La deriva de este peligroso nuevo ejemplo de lo que supone la energía nuclear ha sido asombrosa, pues los voceros de este tipo de energía en España han reclamado, al hilo de la noticia, que España deje de mandar residuos nucleares a Francia (concretamente se trataban en el lugar del accidente) para ahorrar y porque cada uno debe quedarse sus residuos.

Nosotros no vemos la lógica de esta reivindicación que viene a decir que como los residuos son peligrosos nos los quedemos, en vez de llegar a la conclusión sensata de que, como son peligrosos, lo suyo es que no haya residuos de este tipo ni para los franceses ni para nadie.


España se va por el sumidero: deuda ecológica y miseria política

24 de abril de 2011

Global+Warming+%28Effetto+Serra%29Fuente: Efe verde.

España, gracias a las políticas públicas y a la insensibilidad social, ha entrado en deuda ecológica el 19 de abril:  Esto quiere decir que ya ha consumido todo lo que su sistema ecológico puede producir y regenerar o, dicho de otro modo, que gracias a nuestro modo de vida y a nuestras políticas contamina más de lo que puede absorber y regenerar.

Por cada español el déficit ecológico supera las 3,8 hectáreas. Dicho de otro modo, cada uno de nosotros despoja a las generaciones futuras de forma irreversible de 3,8 hectáreas del territorio. Pero no pasa nada, podemos seguir viviendo así, total, no vamos a durar tantos años y los que vengan detrás que se las arreglen como puedan (tampoco van a tener pensiones, osea, que son desechables).

Como mola. Mientras nuestro gasto militar es exagerado y se supone que todo él está pensado para defendernos de quienes nos agreden, nuestros políticos con sus políticas y nuestro modo de vida nos agrede y nos deja sin habitat ecológico, pero eso no lo consideramos un ataque del que hay que defenderse.

Podríamos, por ejemplo, congelar el gasto militar, o reducirlo un porcentaje anual, reinvirtiendo el beneficio económico en ecología (los otros beneficios de ello se darían por descontado y sin otra necesidad añadida) , para atacar a uno de los elementos que más nos agreden. Pero en vez de eso, pues nada, dilapidamos dinero en armas y mientras tanto destruimos también nuestro medio ambiente, que es lo moderno.


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