La desobediencia civil en las luchas sociales actuales

19 de junio de 2012

sin título

Fuente: artículo publicado por utopía Contagiosa en el periódico semanal es hora.

Cada día que pasa nos vamos dando cuenta de una manera más evidente de que el sistema político, económico y de vida en que nos vemos inmerso es insostenible. Lo que antes parecían meras disfunciones y pequeños cortocircuitos que podían ser enmendados con leves retoques, hoy se nos muestran en su más descarnada realidad como síntomas de que es el modelo en su conjunto el que hace agua por los cuatro costados.

Si antes cualquier crítica a las instituciones era aplacada por los que deciden lo que se puede (o no) pensar y hacer, mediante su apelación a la legitimidad del sistema y a ese consenso social en cuya base estaba la Constitución que, decían, “nos hemos dado entre todos” y su reforzado sistema de garantías para los poderes y la oligarquía de siempre, hoy descubrimos que esos “todos” que se dieron la Constitución (los hoy mayores de 54 años) no son ni siquiera la mitad del censo y es el sistema, y no sus críticos, quien necesita justificarse en cada una de sus actuaciones, ante la avalancha de tropelías e injusticias que provoca.

Elitismo político, sobrerepresentación, oligarquización del poder, participación paternalista y clientelar, autoritarismo, falta de participación efectiva, ausencia de pluralismo real, manipulación política, creciente distancia entre los de arriba y los de abajo, aumento de la pobreza y la vulnerabilidad para amplias capas de la sociedad, recorte de derechos básicos, despilfarro, corrupción, gobierno de los banqueros, estafas, prevaricaciones, deuda impagable y sobreendeudamiento familiar sobrevenido, burbuja financiera e hipotecaria, despojo de la vivienda para las clases humildes, paro y precarización laboral, recortes en sanidad y educación, impuestos injustos, gasto militar e injerencia en guerras que ni nos van ni nos vienen, represión a los jóvenes y a quienes protestan, justicia parcial, prima de riesgo, intervención y ausencia de soberanía, el rey cazando elefantes y un largo etcétera, dan muestra de que es el sistema el que debe dar explicaciones de sus pasos y de sus razones.

En este contexto la acción directa noviolenta y la desobediencia civil aparecen hoy como dos herramientas de lucha social ineludibles. De hecho gran parte de la reflexión de los grupos surgidos a partir de las protestas de los indignados y de la acción con la que reivindican cambios reales en la conducción política, económica o social de la crisis tienen mucho que ver con ambas. Nosotros ya abordamos hace unos cuantos años estas dos herramentas en el libro “Manual de acción Directa Noviolenta” que se puede descargar con licencia creative commons en el enlace http://es.scribd.com/doc/16554150/manual-accion-directa-noviolenta

1.- Desobediencia civil

La desobediencia civil es una herramienta ya antigua y que goza en nuestro país de una amplia y rica literatura y lo que es más importante, de una reciente práctica política, la de los objetores de conciencia e insumisos frente a las leyes militares de reclutamiento forzoso.

 De forma muy simplificada puede describirse como una lucha colectiva y organizada de incumplimiento consciente, público y político a una ley o política “obligatoria” e impuesta por el poder, cuya finalidad es obligar a un cambio de esa ley o política.

La desobediencia civil puede participar de varios de los elementos de otros tipos de desobediencia a las leyes, pero tiene características propias que la convierten en una metodología y en una práctica singular y de un innegable contenido político:

•  Es una desobediencia; lo que comporta ilegalidad, enfrentamiento con la ley.

• Es una desobediencia pública, no oculta o escondida, que busca precisamente la publicidad como instrumento eficaz de desenmascaramiento de la perversidad que denuncia.

•  Es una desobediencia colectiva, no privada ni individualista.

• Es una desobediencia organizada en campañas previamente diseñadas y evaluables, que intenta ser implicativa, es decir, atraer al mayor número de gente.

• Tiene una intencionalidad práctica: conseguir logros, no ser puramente testimonial o victimista.

• Debe ser respetuosa con los “derechos humanos”.

• Se asumen las consecuencias de la acción desobediente como una parte importante de la propia estrategia política desde la que aprovechar nuestras oportunidades de acción, sensibilización social y rechazo de las imposiciones legales o políticas que se combaten.

La idea de la desobediencia civil, desde nuestro punto de vista, ha contado con dos enfoques distintos y, a veces, enfrentados:

  • Para el primero de ellos es un modo de apelar a la opinión pública o a la sociedad con la intención de que se sensibilice y movilice contra determinadas leyes o políticas que se consideran injustas o para que muestre su rechazo a determinadas políticas gubernamentales, provocando con ello un cambio.

Dicha concepción tendría una vocación reformista y puntual, es decir, pretende cambiar leyes injustas dentro de un marco global de aceptación del sistema político. Desde este punto de vista, y puesto que apela a la perversión de determinadas políticas o leyes, sus justificaciones pueden ser legales (los valores principales de las constituciones), éticas (los valores comunes compartidos por la sociedad), políticas (los fines que persigue una sociedad política), filosóficas (los ideales de justicia y bien común compartidos), etc.

  • Para el segundo, la desobediencia civil tiene una característica diferente, y su apelación al incumplimiento de leyes no busca conseguir meras reformas legales o el cambio de políticas puntuales, sino servirse de la desobediencia para provocar transformaciones más profundas y movilizar a la gente a un cambio de postura política “más allá” del sistema.

Si utilizamos el símil de un teatro donde a cada protagonista le corresponde de antemano representar un papel, la primera desobediencia podría buscar cambiar algún párrafo del guión, o el papel de un/a protagonista del mismo, mientras que la segunda podría implicar la pretensión de, mediante la no colaboración, cambiar el guión de la obra, el escenario y l@s protagonistas o, incluso más, representarla en otro sitio diferente o fabricar una obra completamente nueva y antagónica con la primera.

En el momento actual, el debate sobre qué horizonte aspira a conseguir la desobediencia civil, está siendo rico dentro de los movimientos sociales que apoyan o se sienten parte del movimiento de indignados y, cómo no, dentro de la reflexión y la práctica del mismo movimiento de indignados.

2.- Desobediencia Civil desde el enfoque radical:

Nosotros creemos que la desobediencia civil donde, en la actualidad, tiene mayor densidad de contenido, es en el enfoque radical. Este conlleva otra serie de características que la definen más completamente:

• ES UNA DESOBEDIENCIA IDEOLÓGICA O POLITIZADA. Se encuadra dentro de un proyecto político alternativo al sistema mundial.

• BUSCA TRANSFORMACIONES RADICALES. Porque no se conforma con ir contra las consecuencias de un sistema global de injusticia y pretende incidir y atacar sus causas más profundas.

• ES POPULAR. Busca un trabajo asambleario, sin delegación y centrado en los intereses y posibilidades de la gente.

• ES ACTIVA. Promueve la implicación de la gente en todos los momentos de su desarrollo, desde el diseño hasta su ejecución y evaluación.

• ES PEDAGÓGICA. Quiere formar parte de un aprendizaje compartido de nuevas prácticas sociales.

• ES CONTINUADA. No aspira a atacar un hecho puntual ni se conforma con conseguir un logro concreto, sino que forma parte de una práctica continuada de resistencia frente al sistema

• DE BASE Y ASAMBLEARIA (horizontal). No hay una élite dirigente; no hay líderes, no busca la instrumentalización política ni generar nuevas jerarquías o especialistas revolucionarios o vanguardias.

3.- Desobediencia Civil desde un enfoque radical y alternativo.

Desde nuestro punto de vista existen dos condiciones más que convierte a la desobediencia civil en una herramienta útil desde un enfoque radical y alternativo:

• ES UNA DESOBEDIENCIA NOVIOLENTA. Busca la coherencia medios-fines, renuncia radicalmente a la violencia política y se propone frente a las violencias (directa, estructural, cultural, sinérgica) como un modelo alternativo de acción política y de práctica de “democracia directa”.

• ES UNA LUCHA PARALELA A LA CREACIÓN DE UNA ALTERNATIVA y no sólo se conforma con desobedecer, sino que propone y construye con la práctica política cotidiana un horizonte de sentido alternativo y posible.

4.- Desobediencia como política planificada o como marco referencial.

La inmensa mayoría de l@s desobedientes de carne y hueso ha insistido en la necesidad de organizar la desobediencia civil en campañas políticas amplias y coordinadas, que planteen objetivos y contenidos claros y pedagógicos, que aborden los aspectos de protesta, reivindicación, difusión y sensibilización, búsqueda de apoyos sociales y políticos, enfrentamiento de la represión, etc.; que pueda ser evaluada y reorientada si es necesario, etc.

Pero la desobediencia civil además de estar planificada en campañas políticas puede ser pensada en términos de marco referencial de las campañas políticas contra el sistema. En este marco referencial se incluye, además de la planificación, una ética política con hondas implicaciones:

• en la forma de organizarse: colectiva, de base y asamblearia.

• en la metodología de trabajo: noviolenta.

• en los objetivos: transformaciones radicales y con alternativas posibles.

Efectivamente, una lucha global contra el sistema, pretende utilizar una doble dinámica: de oposición y negación del orden vigente (marco referencial desobediente) y de construcción en paralelo de poder social y de contraste (marco global alternativo), con lo que, fijados en estos dos horizontes, las campañas deben articular instrumentos desobedientes y propuestas alternativas, pero sin perder nunca el horizonte de la doble dinámica: seguir desobedeciendo / seguir construyendo.

5.-  La Desobediencia Civil debe plantearse como marco referencial activo.

Siguiendo con el ejemplo teatral que comentábamos más arriba, el marco referencial se podría asimilar con el decorado de la obra teatral. Este decorado podría ser un mero adorno estético, más o menos innecesario, más o menos intercambiable por cualquier otro relacionado (marco referencial pasivo), pero también podría ser un escenario que define la obra de teatro, que la condiciona en su desarrollo, en sus personajes, en su trama (marco referencial activo). En nuestra opinión, la D.C. debe ser un marco referencial activo porque tiene muchísimas implicaciones éticas y políticas que condicionan la actuación política.

Por ello, no compartimos la visión de la D.C. como una moda política más o menos efímera, sino como una construcción ideológica y práctica que caracteriza y enmarca la actuación de los grupos de base radicales y alternativos.

Desde esta concepción de la desobediencia como marco referencial activo es más difícil la manipulación de las luchas o que el poder “conceda” pequeños avances legales con el fin de lograr nuestra desmovilización.

6.- Desobediencia civil y movimientos alternativos.

Desde nuestro punto de vista esta concepción radical de la desobediencia civil puede muy bien incorporarse a las agendas contrarias al nuevo orden mundial y ser atractiva para movimientos y sensibilidades de tradiciones políticas diferentes (ecologismo, feminismo, pacifismo, sindicalismo, desarrollo solidario, educación, etc.), permitiendo extender nuestras luchas y resistencias más allá de las políticas gubernamentales y estatales, a otras instancias de poder “autónomas” o “transfronterizas”, tales como las multinacionales económicas, los grupos transnacionales de poder, los mass media, las alianzas militares, etc., que no están exclusivamente relacionados con el poder del Estado pero que tienen capacidad para influir en la construcción de un orden mundial injusto.

A su vez, una desobediencia radical como la que estamos señalando permite mejores condiciones para lanzar a la sociedad adormecida una práctica pedagógica de toma de conciencia y un posicionamiento activo frente a las imposiciones de los poderes de toda índole.

7) La a.d.n. y la desobediencia civil.

Según nuestro criterio, la desobediencia civil sería el marco referencial activo de la a.d.n. Así, con las acciones directas noviolentas no se pretenderían ejecutar posturas personalistas o simplemente desobedientes, sino que se buscaría una honda transformación social por medio de la conjunción de actos desobedientes y de actos en los que se construye una alternativa radical y posible al sistema. Por otra parte, las a.d.n. serían uno de los puntales prácticos con los que desarrollar la campañas de desobediencia civil. Con ello queda demostrado que la interrelación entre a.d.n. y desobediencia civil es íntima, necesaria y efectiva políticamente.


El Gobierno conmemora los horrores de la guerra el Rif

9 de junio de 2012

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Fuente: El País

Ahora contamos otra de las crecientes manías militaristas del gobierno de hierro de Rajoy.

El gobierno va a condecorar a título póstumo al  regimiento de cazadores Alcántara  que combatió en la batalla de El Annual hace 91 años.

¿Que razón hay para una exaltación militarista como esa?

Muy sencillo, a falta de algo mejor que destacar, revolvamos las nostalgias patrioteras que tanto gustan al pensamiento azul añil de la derecha pura y dura.

 Por otro lado, siempre es útil al partido militarista dar la vuelta a una campaña en la que lo que quedó claro fue la mala gestión de los altos mandos militares.

¿Que fue la batalla de El Annual?

El Annual fue uno de los episodios de la guerra colonial en África, cuando España, que acababa de perder sus “ultimas colonias” y cualquier atisbo del apolillado imperio (no así el pensamiento imperial que una y otra vez reaparece con sus peores pestilencias), aspiró a construir un segundo imperio en África. Lógicamente los rifeños, hartos de la imposición colonial española, se rebelaron contra el estado de despojo a que los querían someter los militares españoles.

Concretamente El Annual fue una batalla ocurrida en 1921, en la que el ejército español pierdió contra el ejército rifeño que comandaba Abd el-Krim.

El General Manuel Fernández Silvestre había iniciado una ofensiva meses antes para acabar con la resistencia rifeña. Con su ejército de espectros (soldados mal pagados, sin comida ni ropa, obligados a la fuerza a ir a esa absurda guerra a defender intereses que no eran los suyos y envueltos en un clima generalizado de corrupción de los jefes militares y de la casta política) avanzó sobre las posiciones de los rebeldes y ocupó plazas y pueblos en más de 130 kilómetros de profundidad de su avance. Un avance que no tenía medios de consolidar, por lo que desperdigó el ejército en una infinidad de fuertes y puestos de vigilancia.

Concentró el grueso de su tropa en El Annual en mayo de 1921 con la idea de atacar Alhucemas y derrotar así la rebelión. Pero tuvo varios fallos tácticos que hicieron que la situación militar revertiera y las tropas de Abd el-Krim avanzaran hacia el campamento de El Annual, y cuando los españoles intentaron replegarse, fueron masacrados, con más de 2.500 bajas y un número considerable de soldados que huyeron en desbandada. En la batalla muchos oficiales abandonaron a su suerte a los soldados, provocando mayor caos aún.

En esta situación el Regimiento que va a ser condecorado protegió la retirada de los derrotados, lanzando cargas contra los alzados para dispersarlos y permitir que los retirados se refugiaran.  En su acción murieron 28 de los 32 oficiales del mismo y 523 e sus 685 solados.  Esa es la hazaña que se premia ahora.  ¿Para ocultar todos los demás desaguisados?

Posteriores batallas, perdidas por el ejercito colonial español, dieron el resultado de la derrota final del ejército español con casi 14.000 bajas (según el “expediente Picasso”), al proclamación de la república del Rif y la posterior deriva militarista y decadente de la política española.

Consecuencias de aquella guerra

Ahora se premia aquella supuesta gesta pero no se cuenta la verdadera dimensión de los hechos.

Entre los desastres de la guerra del rif se pueden encontrar la crisis de la monarquía de Alfonso XIII, el golpe de estado y la dictadura militar de Primo de Rivera y el creciente militarismo de la política española del siglo XX, preludio de la posterior dictadura militar de Franco (un general “africanista” de los que exaltaban la masacre continua producida en África por el ejército español).

Pero la brutalidad de la acción militar española no acaba ahí. Tanto los españoles como los franceses (la otra metrópoli colonial que se repartía el Rif y Marruecos) usaron gas mostaza contra los rebeldes, masacraron población civil y aldeas y pueblos y emplearon una inusitada brutalidad para imponer sus intereses (aún hoy sigue activa la fábrica militar donde se fabricaba el gas mostaza:  La Marañosa, en Madrid).

Es de destacar que aún hoy hay afectados por el gas mostaza español en el Rif, cuestión no debatida en España y reprimida también por el rey de los marroquíes.

No existen datos de la represión ejercida por el ejército español que ahora se quiere reconocer como heróico en estos supuestos héroes hacia los rifeños, ni de los muertos del otro bando, una curiosa manera de contabilizar las guerras que muestra hasta qué punto sirven a intereses nada imparciales ni justos y nos ofrecen una idea estereotipada de los supuestos “enemigos”.

El Annual en el imaginario franquista y del ejército de la dictadura.

Llama la atención la reverencia que Franco y el ejército franquista sintieron por los desmames de la guerra del Rif y los posteriores de la guerra de África en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera, del reinado de Alfonso XIII  y de la  República.

El propio general Franco escribió una nauseabnda película, Raza, que estrenó en el 20 aniversario de la batalla de El Annual, en la que encubierto bajo una aparente prédica sobre la pérdida de las colonias en Cuba, se esconde la respuesta hortodoxa del ejército del franquismo ante el desprestigio social que supuso la absurda guerra del Rif y el intento exculpatorio del ejército en aquella liza, agobiado por la incompetencia, insunúa la película, de los políticos y masones que no permitieron la autonomía militar suficiente para acabar aquella guerra a su modo y que culparon al ejército del desastre.

El ejército ha venerado gestas de esta guisa en las guerras de África y las cuenta entre sus heroicidades, sin hacerse pregunta incómodas como, por ejemplo, la actitud y la corrupción de la oficialidad española de la época, el trato dado a la población civil y las muy abundantes denuncias de tratos degradantes, o la justicia de la intervención española en aquellas guerras.

Resolución del consejo de Ministros de 1 de junio de 2012 concediendo la gran cruz laureada de San Fernando al Regimiento Alcántara. (BOE DE 2 DE JUNIO DE 2012)

Si ahora miramos los argumentos del ministerio de defensa para la concesión de esta gran cruz, no salimos de nuestro asombro.

La gesta ocurrió en el momento álgido de la insurrección marroquí contra el Protectorado español”  

Entonces el jefe del regimiento arengó a los suyos con el macabro discurso que también forma parte del reconocimiento: el teniente coronel Primo de Rivera reunió a sus jefes y les arengó con las siguientes palabras: “La situación, como ustedes pueden ver, es crítica. Ha llegado el momento de sacrificarse por la Patria cumpliendo la sagrada misión del Arma.

No comprendemos, en las actuales circunstancias, por qué premiar una acción bélica en una guerra colonial donde el ejército español era el ejército invasor; en una guerra donde se usaron armamentos como el gas mostaza que degrada y deshonra a los agresores, en una guerra que sólo defendía los intereses de unos pocos y las ambiciones de la oligarquia, que impuso de forma forzosa el reclutamiento de las clases más humildes para servir intereses que no eran los de la sociedad, que implicó una brutalidad desorbitada, que fue significada por la corrupción del ejército, el tráfico de armas y otras lindezas.

No entendemos que todo esto sea un honor para nadie y, sobre todo, no entendemos este singular modo de la derecha española de pretender reescribir la historia desde planteamientos nostálgicos, imperialistas y para nada compartidos por la sociedad.


Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España.

24 de noviembre de 2011

Recibimos la recomendación de leer detenidamente este libro por varias fuentes.

Es curioso que los autores hayan renunciado a publicarlo con una editorial como Aguilar y se hayan decidido a hacerlo en formato pdf de manera gratuita y con ATTAC a 10 €.

Los propios autores:  Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón explican cuáles fueron las motivaciones para escribirlo:

  • “Los representantes de los grandes intereses financieros y económicos realizan un esfuerzo constante (a través de los medios de mayor difusión de España y sus comunidades autónomas) para intentar convencer a la ciudadanía de que no hay alternativas a tales políticas de recortes sociales!”.
  • “Su enorme poder impide que haya un auténtico debate”.
  • “Este libro cuestiona cada uno de los dogmas neoliberales”.
Sorprende comprobar que entre las alternativas se conceda tan poco espacio a la desmilitarización. Tal vez sigue haciendo falta mucha labor de análisis y de divulgación sobre el efecto nefasto del militarismo y de las políticas militares sobre las sociedades y sobre las oportunidades que abre a una verdadera alternativa de orden más justo la lucha por la desmilitarización. Este es nuestro reto.
Libro en pdf.

Lección de deporte de jóvenes de 13 a 16 años.

17 de noviembre de 2011

Fuente:  Público.

Recomendamos la lectura del enlace precedente.  La noticia se llama “Siempre goleadas, nunca vencidas”.  Es muy emocionante la historia y muy admirable.

Estamos más que hartos de que el deporte sea manipulado para lograr intereses que no le atañen:

  • Por un lado, valorar sólo a l@s ganador@s, a los profesionales, a aquellos que hacen del deporte su forma de vida (en muchas ocasiones a todo lujo).
  • Por otro lado, valorar sólo el aspecto competitivo, sin hablar o plantearse los valores cooperativos, de trabajo en común, de ayuda al compañero.
  • Por último, valorar el deporte como forma de exaltación de todo lo nacional, lo patriótico o como forma de exaltación del nosotros frente al enemigo.  Nunca nos han gustado los fanáticos deportivos que sólo ven sus colores y no el deporte en sí.
El deporte no es eso.  El deporte es aprender, cooperar, practicar vida sana, compañerismo y cortesía con los de tu equipo y también con el contrario.  El deporte es pundonor, superarse, ayudar a los demás a hacerlo.  El deporte es diversión y no sufrir por los resultados.  Y menos, pensar que los resultados son lo único.
Las chicas de 13 a 16 años del Algete demuestran en la noticia que son grandes deportistas.  Ellas merecerían la bota de oro o el Príncipe de Asturias.  Ellas nos han enseñado (y esperamos que lo sigan haciendo en la misma línea) que el mérito en el fútbol puede no tener nada que ver con marcar más goles, sino que tiene que ver con ir a por la pelota rápido para sacar rápido cuando te han metido otro gol para no perder tiempo, con no rendirse nunca y tener siempre una sonrisa y gestos de respeto a las adversarias, etc.
Estas chicas son deportistas.  Y el deporte que habitualmente nos venden es mas bien un trabajo y un negocio.  Los valores de estas jóvenes son los que debería promover el deporte y no el turbio barullo que ahora es sólo millonarios fichajes, violencia y enfrentamientos.
Chavalas, sois un orgullo para todo el Colectivo Utopía Contagiosa.

El cinismo de las relaciones internacionales: artículo de Paul Kenedy.

11 de noviembre de 2011

Fuente:  El País.

Paul Kennedy se pregunta si estamos viviendo actualmente los momentos que van a propiciar un cambio de era dentro de poco.

Además de señalar la importancia de la revolución tecnológica que suponen los teléfonos móviles, las conexiones a internet y el mundo de la web interactiva o 2.0, ve otros indicadores que podrían estar anunciando este cambio de era:

  • la “erosión constante del dólar como divisa única o dominante de reserva en el mundo” (se ha pasado desde el 85 % al 60 %, más o menos).  Alega que ya no “ya no resulta fantasioso imaginar un mundo en el que haya tres grandes divisas de reserva —el dólar, el euro y el yuan—, con algunas alternativas menores como la libra esterlina, el franco suizo y el yen japonés“.  Aunque casi a renglón seguido se pregunta si esta variedad de divisas-refugio va a dar más estabilidad al mundo, es más interesante otra frase:  ”La idea de que la gente va a seguir acudiendo al dólar como “refugio” no se sostiene al ver que el país está cada vez más endeudado con acreedores extranjeros“.  Esta última postura sí que es potente porque pone el foco dentro de USA y no fuera.  El problema mundial para este tipo es la deuda norteamericana, aunque nosotros vemos más bien que el problema es el despilfarro gigantesco que realiza USA militarizando el mundo entero, fomentando guerras en las que envuelve a enemigos y socios, a los que lleva a despilfarrar años de prosperidad invirtiendo en armamento y matando o mutilando a generaciones enteras.

Los grandes imperios cayeron por muchas causas, pero una de ellas es que si se crece demasiado es necesario utilizar demasiadas energías y recursos en mantenerse, en conservar el poder, la influencia, el monopolio.  Estas energías no son productivas socialmente y, por ello, se malgastan para mantener (o aparentar, cada vez en mayor medida) una situación de preponderancia a través del imperialismo.  Estados Unidos lleva 6 décadas intentando dominar el mundo, pero el mundo ha cambiado mucho y ellos sólamente conocen el uso de las armas como razón.  Esta situación es insostenible.

  • La segunda transformación es la erosión y la parálisis del proyecto europeo“.  Alega Kennedy que las instituciones ya existen pero que falta la voluntad política de llevar a cabo una verdadera unión.  En este apartado, es de resaltar que Kennedy no avanza en las razones.  Su visión es meramente institucional y nosotros queremos proponer una visión más desde la base.

¿Existe realmente en la ciudadanía esa intención de tener una unión institucional que llegue a sobrepasar las instituciones?  Nos parece que la respuesta es negativa.  La ciudadanía no ha entendido los distintos tratados marcos porque éstos eran incomprensibles salvo para un jurista altamente especializado en la jerga europeísta.  La ciudadanía no se siente representada por las instituciones nacionales (véanse los diversos movimientos de protesta, incluido el 15 M) y mucho menos por las instituciones europeas, aún más alejadas y arcanos.

El problema no es que Europa no se una, sino que la ciudadanía europea quizá no quiere este tipo de unión basada en la representación, en la delegación, en el comercio que adora los beneficios y la insolidaridad, en las fronteras contra los emigrantes, en las invasiones alegando acciones humanitarias como método de política exterior.

  • La enorme carrera de armamentos que está desarrollándose en la mayor parte del este y el sur de Asia“.   “Los Gobiernos asiáticos (… China, Corea del Sur, Indonesia, India, Australia, …) están construyendo armadas para navegar en aguas profundas y nuevas bases militares, adquiriendo aviones cada vez más avanzados y probando misiles de alcance cada vez mayor“.

¡Qué cinismo!  Por un lado Kennedy se olvida que la mayor parte (y con mucho) del aumento armamentístico mundial (casi el 50% del gasto militar mundial) se lo lleva USA, que ellos son los verdaderos beneficiarios del comercio de armas, que ellos son los que más guerras están exportando al resto del mundo en las dos últimas décadas.

Es impresionante su razonamiento:  se queja de que en Europa no nos estamos dando cuenta del rearme asiático.  Quizá lo que pretende es tapar su propio rearme o el nuestro.

¿Es culpa de Europa el reame en Asía?  En parte sí, pero también de las políticas estadounidenses. La única postura coherente en este aspecto es la reducción multilateral de armas, sin ella las previsiones lúgubres de altas probabilidades de guerra son cada vez más certeras.

También nos llama la atención otro “razonamiento” de Kennedy:  ”Si la desaceleración del crecimiento económico, los daños al medio ambiente y el desgaste del tejido social en China empujan a sus futuros dirigentes a hacer demostraciones de fuerza en el extranjero …”  Impresionantes la razones por las que un país puede ir a la guerra con otros.  Todos son de carácter interno y sólo buscarían llevar la atención de sus nacionales hacia problemas externos  con el fin de desviarla de los verdaderos problemas internos que tiene China.
¿No será que este truco tan usado por los yankis ahora temen que se vuelva en su contra?  ¡Qué cinismo!  Denuncia en los demás lo que ellos hacen continuamente.  Esto es una verdadera lección de lo que se suele llamar política real o la única política posible.  Luego se extrañan de que seamos antisistema.
  • La lenta, firme y creciente decrepitud de Naciones Unidas“.  Al menos aquí reconoce que es la estructura institucional la que no permite que la organización valga para algo útil:  el derecho de veto de China, Rusia y USA son los culpables de que no se pueda colaborar en esta institución.  ¿Tendrá algo que ver las políticas exteriores intervencionistas de estos países?

Israel, Estados Unidos, la ONU e Irán.

10 de noviembre de 2011

4th+of+July+2011_No.065FLFuente:  El País.

1 ¿Cómo se prepara una guerra?

Un buen ejemplo lo tenemos ahora con la estrategia desarrollada por Estados Unidos e Israel como actores principales en un lado del cuadrilátero e Irán en el otro.

Para que la confrontación tenga lugar hace falta únicamente prender la mecha sobre un escenario en el que los contendientes, por razones altamente interesadas y un tremendo cálculo codicioso y de poder, han venido pacientemente esforzándose en alimentar sentimientos estereotipados de odio al otro entre sus propios fieles y generando argumentos legitimadores y justficaciones de estar en peligro por la actuación del contrario.

Luego se polariza convenientemente la situación, se busca la excusa y se elige el momento propicio.

La guerra es funcional:

En el caso de los poderosos de Estados Unidos forma parte de su ideario desde antiguo mantener el control estratégico del estrecho de Ormuz y de todo el amplio espacio por donde circula la inmensa mayoría del petróleo, la sangre del capitalismo. También lo es mantener divididos a los pueblos de la región y en constante pelea interna, por supuesto, para seguir controlando la mayor parte del petróleo. Y llegado este momento, lo es exportar una guerra y servirse de este mecanismo para  endosar al resto del mundo, dado el papel de moneda refugio del dólar, parte de su déficit por esta ingeniosa vía:  así se venden armas, así se da empleo a los militares y se baja el paro, así prosperan empresas amigas, aunque sean de mercenarios.

Para el caso de los poderosos de Israel lo es en su estrategia de alimentar la división entre los pueblos de la región y a fin de evitar la consolidación de la pretensión de un Estado Palestino. Atacar a Irán significa desviar la atención, buscar el debilitamiento de un supuesto “enemigo” fracturado internamente y, a su vez, generar la división interna de los países árabes frente a un hecho que les puede poner en la picota de nuevo, como cuando se atacó Irak.

Para los poderosos de Irán también es funcional como elemento de cohesión interna en un momento de división del régimen. También lo es como argumento para “liderar” la protesta antiimperialista y de rechazo a la política de la zona y para hacerse con una hegemonia regional.

Total, si estalla el conflicto, todos los poderosos de estos sitios contentos. Total, quien pierde nunca son ellos.

De este modo, han elaborado una creciente retórica de confrontación calculada en la que juegan con los sentimientos de sus respectivos pueblos y se preparan, como víctimas, para que el miedo juege en favor de la guerra.

2 El argumentario de la guerra.

Veamos el caso y el argumentario con el que ahora se preparan los contendientes:

Aprovechando el próximo informe de la Organización  para la Energía Atómica, que al parecer certificará la capacidad de Irán para producir armamento atómico, Netanyahu, Presidente de Israel, encuentra la excusa adecuada y prepara un ataque a Irán para “prevenirse”. Como sus generales no están convencidos al cien por cien de la oportunidad militar de esta operación, el equipo de halcones de Israel usa los medios de comunicación para propagar las tesis guerreristas. Persigue también involucrar a Estados Unidos y a la UE en la aventura, a lo que Estados Unidos parece estar dispuesta. A ello une unas maniobras en el mediterráneo para preparar la confrontación. Además sabe que gran parte de los gobiernos Suníes le apoyarían, y con ello debilita la postura de Palestina y, en todo caso, sabe que los países europeos necesariamente harían de tripas corazones y se tendrían que meter de todas formas.

A su vez, en el clima interno de Irán, donde se ha alimentado suficientemente la idea de enemigo de Israel y de Occidente, la guerra le viene bien al régimen. Por eso, Irán advierte que está preparado para la guerra. De hecho la amenaza de que ocurre le ha permitido desarrollar una industria militar muy pujante.

Dado que en anteriores escenarios bélicos en Oriente Próximo han intervenido otros aliados del bloque occidental, se calcula la posible intervención de la OTAN, instrumento militar principal de defensa del neocapitalismo, y aprovechando que esta alianza cambió su doctrina militar para auto-autorizarse a intervenir “fuera de área” en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, y tal vez porque la OTAN no tiene capacidades de intervenir en varios conflictos a la vez o porque los gobiernos europeos no están en la idea de financiar otra guerra de momento, La otan no tiene intención de intervenir en Irán, aunque sí alguno de los países de esta alianza, como Reino Unido, que ya se aprestó a manifestar su interés en el asunto y quién sabe si la España de Rajoy para rememorar el trío Calaberas de las Azores.

Para aderezar esta salsa, encontramos el anuncio de la ONU, que advierte que Irán está a punto de conseguir la bomba atómica y con ello ofrece a todos los interesados la posibilidad de llevar la polarización del conflicto hasta sus últimas consecuencias, es decir, el paso del dicho al hecho.

3 ¿Y si no hay guerra?

Aunque parece un espejismo, lo cierto es que guerra hay ya.  La están haciendo, unos y otros, por medio de mecanismos de toda índole: comerciales, económicos, de inteligencia y espionaje, de chantaje, de movimientos de peones en otros países, vendiendo armas y tecnología para disuadir de esta guerra, generando opresión, militarización y alienación en los respectivos pueblos, promoviendo una cultura en la que prima es el miedo, la violencia, el militarismo, el fomento de la idea de enemigos, etcétera.

La guerra no es sólo el acto bélico de la conflagración, su fase más patente de violencia directa, sino su preparación, la inversión en armamentos (en detrimento de bienes sociales necesarios),  el reclutamiento de ejércitos, la intoxicación psocolígica al propio pueblo, la propaganda y todo el conjunto de violencias estructural y cultural que le sirven de argumento y de justificación.

4 ¿Quién pierde con esta guerra?

Sabemos de los ganadores. Los poderosos de cada parte involucrada, las finanzas americanas, los vendedores de armas, el militarismo, la inestabilidad internacional y los beneficios geoestratégicos que concede a las élites y empresas involucradas…

Pero esta, como cualquier otra guerra, tendrá perdedores. Veamos algunos de ellos.

Pierden los ciudadanos de los países involucrados, que se someten a la posibilidad de que intereses bastante abyectos supongan su empobrecimiento, la pérdida de sus casas y hábitat natural, agresiones a su integridad o a su propia vida.

Pierden los movimientos de éstos que pretenden la profundización en la radicalidad democrática por ejemplo en Israel (movimientos de indignados a los que militarizarán con tal excusa), de Estados Unidos o del propio Irán. La militarización supondrá arrasar sus espectativas y sus recalmaciones.

Pierde la lucha por el derecho palestino a vivir conforme a sus propias instituciones y a no seguir sometidos a la bota israelí.

Pierde, como siempre pierde, el ideal de paz justa entre los pueblos y la lucha sorda y constante de miles de personas y grupos en promover un desarrollo humano.

Pierde el planeta, sobre todo si se hace uso del material nuclear acumulado (recuérdese que Israel cuenta con armamento nuclear y la confrontación se pretende para prevenir el uso del material nuclear que ya tiene al parecer Irán y que si interviene Estados Unidos e Inglaterra también poseen este armamento).

En suma, en una guerra así ganan los de siempre y perdemos todos los demás.


Sobre el terrorismo de Estado.

19 de noviembre de 2010

Fuente:  Lluís Bassets en su blog El Boomeran(g), también publicado en EL PAÍS.

El periodista citado hace un repaso por algunos de los últimos ejemplos de terrorismo de estado:

Los Gal españoles.
La autorización de asesinatos selectivos en Afganistán y Pakistán por parte de Obama.
Guantánamo (citamos nosotros) del mismo autor.
La ilegal guerra de Irak en la que participaron varios países europeos de la batuta de EE.UU.
Las cárceles secretas de la CIA.
La posibilidad de mantener sin libertad sin juicio a los inmigrantes durante 180 días, según la normativa europea.
Las expulsiones de gitanos rumanos de Italia y Francia.
Etc, etc.

¡Menudo panorama de respeto a las libertades y a los derechos humanos protagonizamos el primer mundo!


Un ejército de invasión: el ejemplo de la armada española.

3 de octubre de 2010

Autor: Juanky Pamies Alcubilla

Olvidada la tradicional monserga de “nuestro aislamiento” en materia militar respecto de nuestros “socios naturales” europeos, el ejército español “españolea” por el globo entero mostrando su orgullo y su eficacia.

Uno de los ejemplos de la gran transformación sufrida lo tenemos en la armada, es decir, el ejército que antes se llamaba “la marina” y que servía para bien poco (amén de las amenas historietas de la armada invencible y otras gestas igualmente trasnochadas y en realidad poco edificantes).

Ahora la marina ha completado un “ciclo” que es algo así como decir que se ha hecho con un material que la hace distinta a la marina de antes. Veamos este material reciente:

  1. Un buque de asalto anfibio (lo llaman buque de proyección que da una imagen más moderna pero que quiere decir lo mismo, capaz de ir a cualquier playa lejana ¿para qué queremos ir a playas lejanas en buque de guerra? y permitir el desembarco de tropas y el aterrizaje y despegue de aviones) “L-61″ de nombre Juan Carlos I.
  2. Un buque de aprovisionamiento en combate recién construido A-15, de nombre “Cantabria” junto con una serie de buques similares que están próximos a entregarse. estos bichos sirven para aprovisionar a la tropa y a la “flota” que se encuentra lejos de nosotros tanto de petróleo, como de armamento, comida y repuestos.
  3. Cuatro (ampliables a seis) submarinos AIP de la clase S-80, que entrarán próximamente en servicio y que valen (lo tomamos del catálogo oficial de estos chismes) para garantizar la “proyección del poder naval sobre tierra, guerra naval especial, protección de una fuerza desembarcada, vigilancia, protección de una fuerza naval, y disuasión”. Osea, para hacer la guerra lejos de nuestras fronteras y apoyar el desembarco de tropas.
  4. Cinco fragatas F 100 (la última, que están sacándola del horno, se llamará Cristobal Colón, casi ná): estos barquichuelos son “destructores”  y permiten dos cosas curiosas: poner cacharritos para escudo antimisiles y ser usadas de forma “ensamblada” con la armada de EE.UU. Osea, que la intención de estos destructores está clara. Se espera que se amplíe el número a otra sexta fragata.
  5. Cuatro Buques de Acción Marítima (patrulleros) que sirven para la guerra de minas y para guerra de baja intensidad “en escenarios alejados de nuestras aguas marítimas” (ojo que esto lo pone en la publicidad de estos cacharros.
  6. El proyecto de construir unos “buques no tripulados para la guerra de minas”
  7. La dotación de todo tipo de aviones (de despegue vertical y tradicional, tripulados y sin tripular) para la marina española.
  8. Podríamos hablar del tipo de armamento adquirido, que va en la misma dirección de construir una armada de proyección, ensamblable con la de EE.UU. y enfocada a la injerencia allende las fronteras.

Bien, pues mostrado este arsenal, uno puede preguntarse ¿Y para qué quiere estos barcos la armada española? Porque son barcos “de proyección” es decir, pensados para ponerlos en aguas lejanas y hacer la guerra allí, lejos.

¿Podría tenerse un material militar “no ofensivo” y enfocado no a agredir o amenazar a nadie sino únicamente a la defensa territorial?

Curiosamente este tipo de preguntas, que, como se ve, ya conllevan una respuesta evidente, no se las ha hecho en la Comisión de Defensa del Congreso, ni las ha realizado nadie en las preguntas y solicitudes de control al gobierno, ni ningún miembro ni de la comisión de defensa del congreso ni ningún diputado ha dicho lo más mínimo al respecto. Parece que da lo mismo el tipo de armamento que se adquiere o las intenciones con las que se hace.

Tampoco la prensa difunde ni explica estos temas y más bien se complace y admira de los ingenios técnicos de estos barcos, que nos ponen en la primera división tecnológica (si no fuera porque las patentes y la tecnología son de fuera,está prohibido su desarrollo fuera de los cauces que autorizan los dueños y nos hacen dependientes de los que nos permiten el uso de esta tecnología).

Sin embargo, hay que saber que este armamento nos dota de capacidad de invadir, está pensado para la invasión y convierte a España en un país peligroso, agresivo e indeseable.

Llama la atención que algunos intereses electorales se sumaran a las iniciativas ciudadanas y de la izquierda social contra la invasión de Irak o Afganistán, pero luego permitan en el parlamento que se adquieran armas y se promuevan gastos que tienen como finalidad hacer a nuestro ejército un ejército invasor. Eso se llama cinismo.


Cercando a Venezuela. Ramonet denuncia.

10 de enero de 2010

Golden+Gate

Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?

Fuente: Le Monde Diplomatique

Ignacio Ramonet ha denunciado la estrategia militarista de Estados Unidos y la pretensión de esta superpotencia de interferir en la región latinoamericana derribando el gobierno venezolano, contrario a sus intereses.

Ramonet repasa diversos hechos realizados por el ejército o la diplomacia estadounidense que vendrían a demostrar la intención nada velada de interferir en la política venezolana, hasta el punto de lo citado más arriba.

Al margen de la muy mala consideración que nos pueda merecer el militarismo de Chaves, éste no puede ser excusa para la actuación de otro militarismo igual o más grosero aún. Estados Unidos, Venezuela y los restantes pueblos de la tierra tenemos derecho a librarnos del militarismo dominante y debemos luchar para extinguirlo de nuestra historia, y denunciar el intervencionismo en este caso se convierte en una necesidad.


Opiniones violentas de un diputado de la Comisión de Educación de la Asamblea de Madrid.

3 de diciembre de 2009

Juan Soler-Espiauba del que en el enlace anterior se tiene una breve reseña biográfica ha escrito en su blog un artículo titulado “Contra el pacifismo“.  Nos ha sorprendido y por ello queremos contestarle y debatir con él.  Le mandamos el enlace a este artículo para que salga como comentario en su blog (nos comprometemos a hacer lo mismo con los suyos).  Ya veremos si este polemista es tan defensor de las libertades como para dar cabida en su blog a esta réplica.

J. Soler utiliza un lenguaje barriobajero, insultante y no respetuoso, sin mediar provocación ni falta de respeto por parte de los pacifistas.  Dice que somos, la mayoría, poco leídos.  Puede ser, pero lo más seguro, por lo que nosotros conocemos (y conocemos a muchos y muchas pacifistas) es que esta afirmación sea gratuita y falsa.  Quizá el problema es que leemos textos diferentes y nuestra cultura (distinta a la de Soler) no es reconocida como tal por él.

Quizá tenga razón Soler y tengamos que leer más.  Nosotros, por ejemplo, leemos su blog y casi seguro que él no lee el nuestro, ni ningún otro texto o autor pacifista.  Nos da la impresión de que Soler habla de pacifismo con el mismo conocimiento de causa con el que podría hablar de bioquímica, sin saber de lo que habla.  Esto no es problema, porque no se puede saber de todo.  Pero, por favor, Soler, un poco más de modestia y de autocrítica.  Relea, por favor,  su propio artículo y se dará cuenta de que tiene varias incorrecciones ortográficas y tildes olvidadas.  Bueno, no se preocupe, todos compartimos errores de este tipo y otros mucho más graves. Todos, incluidos nosotros y usted, somos pobres diablos. Pero lo que no es correcto es no reconocer los propios errores y cargar contra los del adversario (sin reconocer que uno los comparte).  Un poco más de humildad, Soler, no sea tan petulante y tan soberbio.

No nos preocupa la filiación política de Soler (Partido Popular). También ahí hay pacifistas (a lo mejor el señor Soler no habla lo suficiente con sus correligionarios o sólo habla con los “neocon” de FAES). Nos preocupa mucho más que alguien que tiene estos prejuicios contra el pacifismo y a favor de la violencia en las relaciones internacionales sea Portavoz de la Comisión de Educación en la Asamblea de Madrid.  ¿Él está entre los que deciden cómo va a ser la educación de nuestros hijos durante estos años?  Pues vamos apañados.  ¿Se van a llenar los curricula con sus ideas militaristas, violentas, guerreristas, intervencionistas?  Da miedo.  ¿Qué hace este señor ostentando un cargo público y menos con responsabilidades en educación?

Dos cebos.

Sin embargo, lo que sí es problema es la descalificación basada únicamente en afirmaciones sentenciosas que no argumenta ni demuestra en modo alguno.  Así es fácil:  la idea de su artículo es echar la culpa de todo al pacifismo, pero no porque el pacifismo le interese o intente enjuiciarlo de manera objetiva, e incluso crítica. Su objetivo es otro y el pacifismo una mera excusa. Las frases son de órdago:  “No existe una ideología más barata y asesina que el pacifismo. Los campos y ciudades de Europa y el mundo se sembraron de muertos a mediados del Siglo XX en buena parte gracias a él“.  El inicio del artículo es contundente.  Se esperaría, al menos, una defensa razonada desde el punto de vista histórico, ético, …  Nada de ello.  Sin embargo, se da por hecho que es así, siempre fue así y siempre será así.  Sin más.  No hay que pensar.  Sólo seguir la consigna a pies juntillas.  Soler no nos habla desde la razón y la argumentación. No debate; sentencia. Soler nos habla desde sus posiciones ideológicas del modo más descarnado posible y comete falsedades.  Soler no dialoga, no debate;  nos arenga.  Sólo le recordamos una cosa:  muchos pacifistas también han dado su vida trabajando o muriendo por sus ideas pacifistas y por llevarlas a cabo en sociedades carcomidas por la guerra.  Lea un poco más de historia en libros distintos y lo descubrirá. Incluso si quiere y puede soportarlo, le podemos dar una lista bibliográfica selecta.

Para redondear la faena el artículo acaba con lo siguiente:  “La guerra es horrible, por eso detesto los pacifismos que la atraen hasta provocarla“.  ¡Qué falsedad!  Retráctese de  una falacia tan vil, Soler. Nosotros, pacifistas durante tantos años, descubrimos ahora, gracias a la revelación de Soler, que nuestro trabajo no ha sido lograr la paz, la cooperación, el desarrollo humano, sino atraer la guerra hasta provocarla.  No se sostiene el argumento, pero sí asombran los cimientos sólidos de su cinismo.

Pero (lo hemos insinuado antes) el verdadero y principal objetivo que Soler oculta entre líneas no es vapulear al pacifismo.  Éste sólo es un medio para despistarnos a todos, un cebo.  Con maquiavelismo refinado, Soler nos ofrece otro cebo:  la crítica a Zapatero y su pacifismo inaceptable.  Razona que como Zapatero es pacifista es igualmente merecedor de las críticas atropelladas y absolutas que se han leído más arriba.  Usa un modo de generalización que la más burda escolástica tenía como falso silogismo: Como zapatero es el mal y Zapatero es pacifista, el pacifismo es criminal. Por ello no hay que apoyar a Zapatero.

Lo curioso es que Zapatero no es pacifista, como no lo es Rajoy, ni tampoco Obama (a pesar de su reciente Nobel) o, para que se quede Soler más tranquilo, no lo son casi ninguno – o ninguno – de los líderes mundiales. Estos promueven el militarismo, exportan armas, exportan muerte, exportan violencia directa, estructural y cultural.  Lo cierto es que todos ellos se llenan los bolsillos o hacen que otros se los llenen con sus políticas militaristas e intervencionistas.  Aquí a Soler se le ve el plumero:  oposición sin tregua, oposición estilo tierra quemada hasta que el PP llegue al poder ¡para hacer lo mismo!

Empero, es todo falso:  haga las cuentas, Soler, y responda cuánto ha gastado Zapatero en todos los años de su gobierno en defensa militar, en apoyo  a la OTAN, en apoyo a la política imperialista de Bush y ahora de Obama. Son varios billones de euros, todo un descaro.

Lo que ocultan los cebos.

Soler, concluyendo su artículo, nos dice que no es un halcón insensible (y estamos de acuerdo, los pacifistas tenemos la manía de respetar bastante a las aves).  Por sus anteriores palabras queda claro que tampoco es una paloma. No podemos presumir de zoología y no queremos comparar a Soler con otros animales fuera de la propia animalidad humana. Soler más bien se asemeja a un especulador (un ser humano de fuste torcido) de esos que de manera directa o indirecta, económica o políticamente, social y culturalmente, se lucran de las guerras.  Pero, por supuesto, de las guerras que otros hacen espoleados por los bien pensantes y libres de pecado, por los militaristas y guerreros, por los explotadores.

Soler nos oculta con tantos ataques a los demás lo que él es y lo que son los de su cuerda: necrófilos al estilo de Millán Astray, con sus “abajo la inteligencia”, con sus “todo por la patria”, con sus “novios de la muerte”, con sus “yo soy el bien”.

Eso sí.  La culpa no es de Soler.  Él deja claro que se exculpa.  La culpa es de los demás, principalmente de los pacifistas, de los extranjeros que no están en el bien que predica Soler.  La culpa es de los que profesan otras religiones, o de los que no profesan ninguna, la culpa es de los que quieren vivir con más de un euro al día porque nos ponen en peligro a los que vivimos con decenas o centenas.

Soler pretende ocultarlo pero su artículo atufa a cadáveres ajenos y a manipulación burda.


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