Desde el principio de este blog alertamos sobre las nuevas guerras, aquellas que no son de estado contra estado y que tienen intereses que no son meramente geoestratégicos sino que buscan el control de los recursos naturales más básicos (esto no es nuevo, ya se hacía y hace con el petróleo, por ejemplo). Ahora le toca el turno al agua en África. Pobres africanos, van a sufrir, ya sufren, la codicia sin límites de las multinacionales, los fondos de inversión y gobiernos extranjeros.
Multinacionales, fondos de inversión e incluso Gobiernos extranjeros se están quedando con sus aguas a través de la compra o arrendamiento de ingentes extensiones de campos de labor. Hasta ahora se había advertido del riesgo del acaparamiento de tierras, pero estos días le ha llegado el turno al agua dulce.
La fragilidad de este elemento es tal que es el único recurso imprescindible para el ser humano que no está protegido por ningún acuerdo internacional.
Parece ser que los fondos de inversión especulativos de los países ricos ya no sacan tantos rendimientos de especular en inmuebles, armas, o contra los monedas de los países, ahora parece que se han fijado en el agua y han diseñado estrategias para sacarle provecho. Con ello no nos referimos al desarrollo de regiones para que puedan hacer un uso sostenible del agua en un entorno de economías con desarrollo humano, sino a provecho propio, provecho para los tiburones financieros.
¿Qué nos espera ver en África en los próximos años? Nuevas formas de violencia estructural que acabará derivando en violencia directa
¿Qué se puede hacer contra todo este desbarajuste económico en el que sólo impera el egoísmo y las políticas a corto plazo? La primer idea es que poco y menos nosotros, simples mortales alejados de los mercados financieros especulativos. Sin embargo, si lo pensamos más profundamente es posible hacer algo contra ello: luchar contra los paraísos fiscales, abogar por la imposición de tasas disuasorias que gravan los movimientos de capital especulativos y desvían lo recaudado a cooperación. Es decir, podemos unirnos a los movimientos sociales o al 15 M, podemos redoblar nuestro compromiso con ellos, dado que son los únicos que, en el fondo, luchan de manera ética y noviolenta por los derechos de los pobres y los olvidados en estas nuevas guerras como la del agua.
Así, de paso, evitaremos pobreza, migraciones no deseadas y conflictos bélicos en 2013 y años sucesivos.
En el fondo, luchar aquí para que cambie nuestras instituciones políticas, sociales y económicas no es abstraerse u olvidarse del problema africano, sino trabajar en la fuente del problema. Aquí, en los países ricos es donde están los brokers que van a acabar acaparando el agua africana, con nuestras leyes económicas (españolas y de la unión europea) es con las que se mueven, con las subvenciones y apoyo de nuestros estados. Aquí, por lo tanto, se genera el problema y por ello aquí, con los movimientos sociales de aquí es donde hay que dar una parte importante de la batalla.
España acaba de aportar 4 millones de € para pagar el salario de 84.000 funcionarios y pensionistas palestinos. A su vez, la U.E. ha aportado este año 145 millones de € para funcionarios y pensionistas. 84.000 personas que han podido cobrar por su trabajo y, suponemos, con su sueldo han podido comprar sus alimentos, mandar a sus hijos a la escuela, pagar el alquiler, acudir al médico, vestirse, etc. Todo ello ha supuesto un poco de normalidad en la gravísima vida cotidiana de los palestinos. Suponemos que, a su vez, otros palestinos se habrán beneficiado de los gastos que hayan hecho funcionarios y pensionistas, por lo cual serán mucho más que esas 84.000 personas los beneficiarios.
Al menos por una vez nos parece que la cooperación en zonas de conflicto no conlleva militarización y violencia.
Al contrario, nos parece que esta es una forma correcta de combatir la violencia estructural que supone la actuación de Israel bloqueando las tasas y aranceles que recauda en su nombre y estaría obligada a transferirla en virtud de los Acuerdos de Oslo (1993). Israel tomó esta decisión por los sucesivos intentos palestinos de ser admitido como miembro de la ONU. Aunque ellos alegan que la retención durará unos tres meses hasta que cubra una deuda de la ANP con la compañía eléctrica israelí por valor de unos 700 millones de shékels (unos 141 millones de euros).
Pensamos que esta es una forma más correcta, efectiva y ética de cooperación internacional, sobre todo si lo comparamos con el despilfarro de nuestra misión de paz en zona de guerra (sic del ministro Morenés) en la que en 2011 nos gastamos 450’2 millones de € y en el primer cuatrimestre de 2012 167’9 millones de € para no conseguir apenas resultados que puedan mejorar la calidad de vida del pueblo afgano.
El Ministro de Defensa español, Pedro Morenés, tomaba parte el jueves 15 de noviembre en la reunión de la Iniciativa ‘Weimar Plus’. El objetivo del encuentro ha sido el de revisar con sus homólogos francés, alemán, italiano y polaco la estrategia europea a seguir en la próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, que el lunes debería dirimir sobre qué acción militar se impulsará para erradicar el yihadismo del norte de Malí.
La propuesta europea dejaría a una fuerza de una coalición africana la acción sobre el terreno y, además de ofrecer apoyo logístico, centraría sus esfuerzos en una misión de entrenamiento y formación que capacitara a cerca de 3.000 militares de países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO).
Morenés ha declarado que “España ya ha manifestado a Francia e Italia que este año va a reducir sus efectivos un 50 por ciento – en Líbano -. Entendemos que la misión está cumplida y, si está cumplida, necesitamos orientar nuestras fuerzas a escenarios que, por ejemplo, podría ser Mali”.
Parece que Morenés está ansioso por poner picas con nuestros tercios en cualquier país del mundo. Hierve de ardor guerrero. ¿Por qué? Pues porque no hay otra forma de justificar la existencia de una ejército tan desmesurado ni de un gasto militar y una deuda militar tan enormes.
Pero hemos de fijarnos bien en la noticia: en cuanto acabemos de repartir violencia estructural en una nación iremos a otra, nuestra política internacional va a estar basada en el intervencionismo a ultranza, así, ¿podremos librarnos de que muchos países y colectivos tengan de nosotros la imagen de que les atacamos?
¿Es realmente ésta la política internacional que queremos que se haga con nuestros votos y nuestros impuestos?
¿Es realmente Malí nuestro enemigo? ¿Lo es Malí del Norte?
Es muy ilustrativo: Mil millones de personas viven condenadas a una injusticia impuesta por estructurs injustas en barrios marginales a lo largo y ancho del mundo.
Estas personas no viven en la marginalidad por casualidad, por su culpa o por fatalidad. Viven así a consecuencia de todo un sistema mundial de relaciones que genera dominacion y violencia contra las personas, contra el medio ambiente y contra las otras especies. Un sistema con ganadores y perdedores, con beneficiarios y perjudicados.
Si somos más drásticos, viven así porque nuestro modo de vida les condena y les somete.
Por eso es necesaria la lucha social, desde un enfoque alternativo a la dominación y la violencia, para transformar esta realidad que nos condena a todos a la injusticia.
Resulta que el Ministerio de Defensa quiere rebajar algo la deuda de 31.000 millones de € por los PEAS (Programas Especiales de Armamento) para no quedar tan mal en todos lados, sobre todo cuando si la deuda total del Estado es de 101.000 millones, a lo militar le correspondería el 31 %, una cantidad desmesurada y que deja bien claro por quién, a parte de los banqueros, estamos en estos apuros económicos.
¿Cómo ha pensado el Ministerio de Defensa rebajar su ingente deuda? Pues revendiendo algunas unidades del avión A 400 M que le van a ser servidas a partir de finales de 2015, pero que ya nos están endeudando y haciéndonos a todos la vida imposible.
Piensan que podrían revender algunas de las 27 unidades que se han encargado y que por cada una de estas ventas podrían obtener un retorno de 162 millones de €. De esta forma, algunos expertos consideran que el ahorro total, si los presupuestos continúan siendo tan austeros, podría llegar a ser de 2.754 millones de euros -suponiendo que el Ejército del Aire sólo se quedara con 10 A400M del total-.
Pero … Este ahorro para las arcas estatales supondría la merma de las posibilidades de exportación para Airbus de su A400M para el habría un mercado potencial que rondaría los 500 aviones en 20 años, lo que supondría un negocio de 100.000 millones de euros, según El Economista.
Es decir, que si revendemos los A400M, malo para Airbus, una de nuestras principales suministradoras de armas, que tomará represalias en próximos y presentes contratos, resultando a la postre malo para la deuda estatal y para todos los españoles.
Pero, la alternativa es que no revendan los A400M y ello sería directamente malo para la deuda estatal y para todos los españoles.
En resumen, que si la PEAS, la cagas. Ambas posibilidades crean más violencia estructural en nuestro país, y todo por promocionar el negocio de las armas.
Traducido: la única solución es deshacernos de este programa de armas ofensivas que nos lleva a la ruina. (Ah, y de paso, no estaría mal juzgar políticamente, al menos, al Ministro de Defensa, Morenés, y al Secretario de Estado de Defensa, Arguelles; ambos responsables desde hace años de este nefasto programa).
Nos informa Público que Malala Yusufzai, de 15 años, ha sido operada de los dos tiros que el machismo dominante en Paquistán le ha propiciado por defender en público su derecho a estudiar y reivindicar de forma pacífica un cambio cultural para las mujeres paquistaníes y para toda la sociedad en la que ella vive.
La niña mostró el camino de la coherencia con su acción cotidiana y desafiante, e iba todos los días a su escuela a estudiar, a pesar de que los dueños de su región tenían prohibido que las mujeres estudiasen y la tenían condenada a muerte por su desafío.
Ahora, los violentos han cumplido su amenaza, pero no han ganado la batalla: la niña no sólo vive, lo cual es muy buena noticia para ella y para todos los demás, sino que su causa se ha vuelto conocida además de ejemplar y su metodología de lucha se nos ha hecho próxima, y tal vez todo ello sea una piedra más en el camino por romper las ataduras del autoritarismo machista mundial y local.
Pero leamos el comunicado de los agresores para conocer a fondo la prédica de violencia cultural y estructural que quieren perpetuar estos tipos que han ejecutado la orden de muerte: “Estamos a muerte contra la coeducación y el modelo educativo secular, y la ‘sharía’ nos ordena ir contra él”.
Tal vez aquí, desde la comodidad occidental de leer el periódico sentados donde estas cosas no pasan y nos podemos indignar sin alterar las relaciones que se dan entre nosotros; parece que hablamos de otro mundo que no es el nuestro.Pero ¿es esto así? ¿No resuena un tufillo parecido al que, de modo por supuesto mucho más aséptico, se usa aquí para justificar culturalmente la sumisión de las mujeres o su relegación a espacios, actividades o relaciones de segunda fila?
Tenemos la impresión de que el argumentario patriarcal y la ideología machista forman uno de los grandes pilares de nuestro paradigma de dominación y violencia y que son a la vez causa y efecto perversos de gran parte de la violencia (cultural y estructural) que existe en el planeta.
Violencias cultural y estructural unas veces solapadas y soterradas y otras, como el caso que comentamos, groseramente visibles y terroríficas, pero en todo caso, necesarias para mantener un estado de cosas inmoral y que debemos liquidar.
Curiosamente, esta “restauración” por la violencia del orden que practican ciertos grupos sociales y esta lucha contra los cambios es a lo que los señores de la guerra llaman paz y es la paz a la que aspiran: una paz como mantenimiento del status quo y como sumisión de todos a sus ideales, por brutales que sean.
Salvo que nuestra paz no es su paz (o tal vez llamamos paz a lo que ellos llaman guerra) y lucha, como ha hecho la niña Malala Yusufzai, desde la noviolencia , por desterrar y desbordar la imposición de esas violencias.
En Afganistán, según el Pentágono, hay 90.000 soldados y 113.000 contratistas civiles. Estos últimos no quieren que se acabe la intervención porque se están forrando. Su negocio es la guerra, su negocio va mejor con la guerra, su familia prospera con la guerra, se comprarán casa y harán inversiones gracias a la guerra, sus hijos estudiarán gracias a al guerra, tendrán amigos y estima gracias a la guerra.
Nos cuenta Jon Sistiaga que algunos ni siquiera sabe en qué parte de Afganistán están y no piensan salir de la base en que se encuentran. Otros no es que cobren un sueldazo para la perspectiva europea (1.100 € por limpiar), pero para ellos es una fortuna y en sus países, al cambio, ese dinero da para mucho. Sin embargo, cuando muchos quieren que la ocupación y la guerra continúe es porque hay contratistas civiles, con la categoría de técnicos cualificados, que llegan a ganar 200.000 € al año, unos 17.000 € al mes, casi todos ellos libres de gastos porque en la base les pagan todo y no hay en qué gastar.
El Congreso de EEUU ha estimado el gasto medio por soldado y año en Afganistán en 680.000 euros.
Estudiemos un poco esta cifra tan impresionante: 680.000 € al año son 56.666 € al mes. Por ejemplo, a 4.000 €/mes de cada soldado y personal asociado, saldrían 13 acompañantes de cada soldado. Es decir, mantener a un guerrero es mucho más gravoso que cualquier otra cosa con la que lo comparemos.
La cifra total es también impresionante: 680.000 € al año por cada soldado multiplicados por 90.000 € nos da una cifra de 61.000 millones de €.
Si comparamos la cifra total de 61.000 millones de € que gasta EE.UU. sólo en soldados en Afganistán con el gasto militar español anual (de 18.000 millones de €) el militarismo toma una dimensión apabullante: sólo en soldados en Afganistán, EE.UU. gasta lo que España anualmente en todo lo militar multiplicado por 3.
Con estas cifras el militarismo mundial adquiere una dimensión totalmente atroz.
¿Se imaginan las positivas repercusiones económicas que tendría que EE.UU. anunciase a Afganistán que iba a mandarle 90.000 turistas al año y que cada uno de estos iba a gastar 680.000 € cada año? ¿Se acabaría la pobreza? ¿Mejorarían todos los indicadores económicos de Afganistán (y no como hasta ahora que no hacen más que empeorar)?
El fastuoso gasto en los Programas Especiales de Armamento, uno de los cuales es el del Eurofighter, traen de cabeza a Morenés y al Ministerio de Defensa. Si se sigue adelante con los programas, el Ministerio se arruinará (si es que no lo está ya porque si el gasto militar de 2012 es de más de 18.000 millones y la deuda debida a los PEAS es actualmente de 30.000 millones, …, el Ministerio debe casi dos años de gasto militar, que incluye su propio presupuesto y parte del presupuesto de Industria, Exteriores, Interior, …), pero si deciden aplazar, como pretenden, la compra de 12 Eurofigter, las consecuencias también son negativas porque el contrato estipula importantes penalizaciones en el caso de que los contratistas no adquieran todas las unidades que se habían comprometido a recibir.
Es decir, los Eurofigther nos llevan a un peligrosísimo juego en el que las opciones son: o perdemos o perdemos.
Es de destacar que cada aparatito cuesta 80’3 millones de euros.
España se comprometió a adquirir un total de 87 cazas europeos por un importe de 9.255 millones de euros, dividido en tres fases o tranchas -20 en la primera fase, 33 en la segunda y 34 en la tercera. Posteriormente, la tercera fase de dividió a su vez en dos subfases –A y B-. En agosto de 2009, durante el Gobierno socialista, España firmó la compra de 15 cazas y opciones para cinco más como parte de la subfase A. Si estos datos son correctos, quedaría por firmar la Fase III B por 14 aviones.
A finales del año pasado, el ministerio de Defensa acumulaba una demora de cerca de 400 millones de euros a Cassidian por los Eurofighter recibidos y en julio el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, anunció que ya se habían librado en concepto de pagos 300 millones de esta cantidad. Es decir, aún debemos 100 millones de euros por los anteriores aviones.
En definitiva, parece que estamos en un juego en el que el resultado es que o perdemos o perdemos. ¿Es esto legítimo? ¿Cuáles son las alternativas a esta situación, si es que las hay?
Nos parece muy interesante para romper el nudo gordiano el artículo “Deuda militar, deuda odiosa, deuda ilegítima” firmado por John Doe. Suscribimos sus análisis (aunque algunos datos se nos escapan, seguramente que por nuestra ignorancia): si la deuda de los PEAS es ilegítima, no habría que pagarla y esto nos llevaría a romper el nudo gordiano y a poder dar una alternativa a la producción de armas y a su comercio, que consistiría en el impago de la deuda de los PEAS, en la reconversión de industria militar en otra civilmente útil y de legítimos intereses, y en la prohibición de la producción y venta de armas.
La Gran Sequía de 2012 todavía no termina, pero ya sabemos que sus consecuencias serán severas. Con más de la mitad de los condados de EE.UU. identificados como zonas de desastre por la sequía, es seguro que la cosecha 2012 de maíz, soja y otros alimentos básicos será inferior a los pronósticos. Esto, por su parte, aumentará los precios de alimentos dentro y fuera de EE.UU., causando más miseria para los agricultores y estadounidenses de bajos ingresos y dificultades mucho mayores para gente pobre en países que dependen de la importación de granos estadounidenses.
En EE.UU., los alimentos representan solo aproximadamente un 13% del presupuesto de la familia promedio, una parte relativamente pequeña, por lo tanto un aumento en los precios de alimentos en 2013 probablemente no resultará demasiado abrumador para la mayoría de las familias de ingresos medianos y altos. Podría, sin embargo, producir considerables dificultades para estadounidenses pobres y sin trabajo con recursos limitados.
Sin embargo, es probable que la Gran Sequía tenga sus efectos más devastadores en la arena internacional. Como tantas naciones dependen de importaciones de granos de EE.UU. para suplementar sus propias cosechas, y como intensas sequías e inundaciones también están dañando los cultivos en otras partes, se espera que los suministros de alimentos disminuyan y que los precios aumenten en todo el planeta.
En 2007-2008, cuando el arroz, el maíz y el trigo tuvieron aumentos de precios de 100% o más, los precios fuertemente aumentados –especialmente para el pan– provocaron “disturbios alimentarios” en más de dos docenas de países, incluidos Bangladesh, Camerún, Egipto, Haití, Indonesia, Senegal, y Yemen.
El siguiente aumento de precios en 2010-11 estuvo, sin embargo, estrechamente asociado con el cambio climático. Una intensa sequía afectó a gran parte de Rusia oriental durante el verano de 2010, reduciendo en un quinto la cosecha de trigo en esa región y llevando a Moscú a prohibir todas las exportaciones de trigo. La sequía también afectó la cosecha de granos de China, mientras intensas inundaciones destruyeron gran parte del cultivo de trigo de Australia. Junto con otros efectos relacionados con los extremos climáticos, estos desastres hicieron que los precios del trigo aumentaran más de un 50% y el precio de la mayoría de los alimentos básicos en un 32%. Una vez más, un aumento en los precios de los alimentos llevó a una agitación social generalizada, esta vez concentrada en el Norte de África y Medio Oriente.
Combinad tales conflictos con otra probabilidad: que persistentes sequías y hambre obliguen a millones de personas a abandonar sus tierras tradicionales y huir a la escualidez de villas miseria y barrios bajos en expansión que rodean las grandes ciudades, provocando la hostilidad de los que ya viven en ellas. Una erupción semejante, con horrendos resultados, ocurrió en los barrios bajos de Johannesburgo en 2008 cuando migrantes desesperadamente pobres y hambrientos de Malaui y Zimbabue fueron atacados, golpeados, y en algunos casos quemados hasta la muerte por sudafricanos pobres.
En nuestro país se acaba de aprobar la Directiva de Defensa Nacional, en la cual nada se dice sobre la seguridad alimentaria, ni de alcanzar lo Objetivos del Milenio. Opinamos que éste debería ser uno de los puntos clave en cualquier política de defensa europea: colaborar parar que el el enemigo del hambre no mate a ninguna persona. Así, se combatirían también los efectos colaterales del hambre: estallidos violentos, guerras, emigraciones, violencia, etc.
Cada vez es más urgente cambiar de un concepto militarista de defensa a otro basado en la seguridad humana y que ponga nombre a los verdaderos enemigos de España y de la humanidad: hambre, falta de sanidad, enfermedades, falta de enseñanza, …
¿Con quién nos solidarizamos en el debate surgida con la expropiación-robo de alimentos básicos a varios supermercados para cederlos a comedores sociales?
Se están dando en dicho debate algunas de las claves para entender fenómenos como la desobediencia civil que supuso la objeción-insumisión hace años o lo que supuso tomar la plaza de Sol por el 15 M. Por un lado está lo legal y por otro lo político.
En lo legal hay muchos que opinan que las leyes hay que respetarlas y punto. Que sin leyes esto sería la jungla. Que el que elige salir de la ley ha de atenerse a las consecuencias y la sociedad ha de penarle sin trabas de conciencia.
En lo político otros oponen que las reglas pueden ser justas o injustas y que toda ley es mejorable y se ha de adaptar continuamente a la evolución de los tiempos y de las sociedades. Oponen que si una ley es injusta es legítimo desobedecerla, sobre todo si se hace de manera pública, sin esconderse, con motivaciones transformadoras, si no se saca partido personal de la acción.
En lo legal muchos opinan que sólo se puede cambiar la ley desde los mecanismos establecidos: las votaciones democráticas para elegir a nuestros representantes. Luego, durante cuatro años hay que confiar en ellos y exigirles, por las vías legales, por supuesto, que cumplan lo que nos han prometido.
En los político otros piensan que este modelo democrático es imperfecto e injusto. Porque la democracia es delegativa y una vez en la poltrona los elegidos se olvidan de que están al servicio de los electores y se creen los reyes de la montaña. Porque el sistema electoral es injusto y privilegia a unos y perjudica a otros. Porque las vías legales para hacer cumplir a los políticos con sus programas, no olvidemos que Rajoy ha incumplido reiteradamente el suyo, simplemente, no existen y, por lo tanto, la ciudadanía se encuentra indefensa ante los políticos.
En lo legal muchos opinan que el sistema económico es el mejor de los posibles y que la economía de mercado es sólo un dechado de virtudes, pero que los españoles no la sabemos hacer bien.
En lo político otros oponen que la economía de mercado beneficia a los de siempre y perjudica a los mismos una y otra vez (por ejemplo, si un diputado cobra 1.823 € al mes por mantenimiento y manutención, ese debería ser el salario mínimo). Argumentan que estamos pagando la crisis los que no la hemos provocado (clases media y baja) y que los que la han provocado, no sólo no están pagando con recortes sino que, además, se están lucrando. ¿Dónde están esas prometidas reformas de los mercados especulativos, de la tributación para que realmente sea progresiva, contra los paraísos bursátiles? De ellas no ha habido nada y ahora nuestros políticos ni siquiera las mentan.
En lo legal alegan los centros comerciales que hay que proteger el derecho a la propiedad. Se entiende que a su propiedad.
En lo político los expropiadores reclaman a estas empresas y a todas las demás que tengan, sobre todo en estos tiempos de crisis galopante, una clara e importante política de responsabilidad social corporativa.
Y ahora todos tenemos la palabra. ¿Dónde se ha de situar el debate? ¿Qué ha de primar, lo legal o lo político?
Por otro lado, cuando se opta por la desobediencia civil es, también, porque el Estado y la sociedad no ofrecen vías políticas para mostrar desacuerdos a una parte de la sociedad. Pensamos que, entonces, la sociedad y la legalidad existente también son concausas de las actitudes desobedientes y que se les debe condenar en la misma medida. Así fue con la insumisión, el Estado, los políticos del momento, no dejaron a los jóvenes más opción que desobedecer y a ella se aferró la juventud y con ella hizo política. Ciertamente muchos fueron juzgados y condenados. Muchos cumplieron prisión, pero el movimiento buscó fuerzas y motivación en esos encarcelamientos y siguió en la lucha con ánimos y coherencia redoblada. Lo mismo ha ocurrido y ocurre con todas las manifestaciones del 15 M.
Si encarcelan a los que han robado-expropiado comida, lo más seguro es que haya más que sigan la misma senda y roben más comida porque saben que es necesaria para mucha gente que ya no tiene nada de donde tirar ni ninguna ayuda estatal para subsistir. ¿Preferimos el modelo de suicidios de Grecia? Ahora la gente nos vemos obligados a posicionarnos personal y socialmente. Muchos lo harán en charlas familiares, en debates de bar; pero otros irán un poco más allá y darán algún paso en una u otra línea.
Si queréis leer un poco más sobre las características de la acción directa noviolenta y sobre la desobediencia civil, podéis consultar: Manual de Acción Directa Noviolenta.
¿Y IU? Pues parece que la mayor parte de sus dirigentes han optado por situarse en la parte legal del debate. Nos parece un error porque es en la parte política donde se pueden lograr las transformaciones sociales que anhelan sus bases. Pero, ya se sabe, la poltrona apoltrona mucho.
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- "La otra historia de los Estados Unidos" de Howard Zinn, editado por la editorial Argitaletxe Hiru SL
- "Muhammad Yunus. El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo". Bolsillo Paidós. 2008.