Alternativas a la defensa militarista. A propósito del debate sobre la defensa de Cataluña

17 de diciembre de 2012

Colours

En un reciente artículo publicado por Pepe Beúnza con el nombre de “Alternativas a un ejército catalán: la Defensa Popular Noviolenta” y que nosotros hemos leído en la página amiga del grupo antimilitarista Tortuga,  se propone una “Defensa Popular Noviolenta” como alternativa a las propuestas militaristas que ya han aparecido de construir un ejército catalán para cuando Cataluña consiga su independencia.

Comencemos por hacer un merecido elogio del autor, en realidad un conocido y activo militante de la objeción de conciencia al servicio militar y antimilitatista noviolento que abrió camino en tiempos de la dictadura y al que tanto debemos las generaciones posteriores, y de su intento de explicar que, frente a la visión tradicional de la defensa, basada en ejércitos con sus valores, estructuras y objetivos, cabe plantear otro modelo que no sólo no sea ni complementario ni un mero recurso de la táctica militar, sino alternativo, radicalmente alternativo, a la defensa militar y al sustento militarista que ésta viene a defender.

Nos gustaría, en este artículo, continuar la conversación con Pepe Beúnza y con todos aquellos que les interese el tema de las defensas alternativas.

La dificultad de ofrecer una visión alternativa de la defensa. La defensa social.

Es complicado hablar y popularizar la misma idea de que frente al apabullante imaginario militarista, cabe otro “desmilitarizado” pero que no sea puramente ilusorio e impreciso. O pensado para un mundo de ángeles (por tanto, fuera de nuestro mundo). Por eso, todo esfuerzo en esa línea es meritorio y, como tantas veces hemos comprobado en propia carne, poco agradecido.

En realidad, el planteamiento de una alterntiva a la defensa militar exige una mirada bien distinta de la propia idea de defensa y de lo que hay que defender. Como muy bien explica Pepe Beúnza, las cosas que deben ser defendidas poco tienen que ver con las cosas que son defendidas por los ejércitos y las patrias, con el territorio, con el status quo, …¡con la propia idea de seguridad militar!

Tiene que ver con la idea de seguridad humana, mas centrada en la dignidad de las personas, en los derechos humanos, en la lucha contra la injusticia y la violencia estructural, en la construcción de relaciones horizontales entre los pueblos, con la consecución de niveles aceptables de sanidad, educación, trabajo decente, oportunidades humanas de desarrollo y realización, respeto por el medio ambiente, etcétera.

Es por eso que el cambio de enfoque en el qué defender nos aleja de la idea clásica de defensa de las instituciones, del Estado, del territorio, y todas esas cosas y nos acerca más a la defensa de las relaciones sociales diferentes, fuera y desbordando el ámbito territorial, estatal, identitario,…

Y por ello es pertinente la reflexión que Pepe Beúnza pone en boca de un insumiso francés “explotado por el patrón, machacado por la policía, condenado por los jueces, he aquí mi patrimonio. Si se tata de hallar enemigos, a ellos los remito. La miseria es universal. ¿Por qué reivindicar una patria determinada?.”  Genial.

La construcción de un discurso alternativo en materia de defensa

Tradicionalmente el discurso “alternativo” y noviolento se ha quedado en estas preguntas básicas: lo que hay que defender es otra cosa, los que deben hacerlo somos toda la sociedad, las metodologías de la defensa deben ser noviolentas, … pero no ha sabido dar concreción a estos ideales y, creemos que por el peso del imaginario militarista que aún nos domina y se ha construido como una especie de paradigma global (nosotros lo llamamos paradigma “dominación-violencia”).  El hecho es que a la hora de concretar la defensa alternativa volvemos a pensar en términos de “defensa territorial, bajo una óptica militarista y a proponer la defensa de “lo mismo” que defiende el militarismo, pero buscando incluir en ello la noviolencia para diferenciarnos, sin tener en cuenta que la noviolencia no puede ser incluida en líneas políticas antagónicas.

La idea de defensa militar parte de un paradigma violento que promueve la dominación y la violencia como objetivos y como metodologías y, a la postre, utiliza de la organización de la violencia y de los ejércitos como instrumentos finales de este modelo.

Una alternativa noviolenta a la defensa militar debe promover un paradigma diferente y no sólo distinto: el paradigma cooperación-noviolencia.

Uno y otro son antagónicos, como podemos ver en un cuadro que entresacamos de nuestro reciente trabajo “Política noviolenta y lucha social. Alternativa noviolenta a la defensa militar”, publicado por Libros en Acción (2012):

Paradigma violento

Paradigma alternativo

Ideas fuerza

Violencia rectora

Dominación

Noviolencia rectora

Cooperación

Políticas

Leyes

Paz social

Nuevo orden: revolución

Justicia

Paz global

Desaarrollo respetuoso

Prácticas

Vigilancia

Castigo

Represión

Guerras

Premios y ventajas

Beneficios

Educación como adoctrinamiento

Cooperación

Promoción

Autogestión

Trabajo de base

Horizontalidad

Educación como aprendizaje liberador

Actitudes

Sumisión

Delegación

Representación

Pasividad

Pensamiento crítico

Activismo inteligente

Creatividad

Utopía

Márgenes

Reforma

Revolución violenta

Revolución permanente

Lucha social

Condiciones para una defensa popular noviolenta

Es aquí donde queremos ahora añadir algo al discurso de Pepe Beúnza, no tanto para enmendarlo, como para completar su brillante intervención y aclarar términos que, dado que partimos de una cosmovisión militarista, tal vez no han quedado claros en su exposición de la defensa popular noviolenta (DPNV).

1.- La Defensa popular noviolenta no es lo mismo que la resistencia civil. La resistencia civil puede tener lugar, y de hecho la tiene, en una concepción global de DPNV, pero no son la misma cosa.

2.- Se puede usar la resistencia civil en un contexto de defensa “militarista”. De hecho los múltiples ejemplos históricos de resistencia civil (tanto los conocidos y publicitados como lso cotidianos y silenciados desde los intereses del poder) son ejemplos de resistencia que caben dentro de la táctica militar, ya sea como “recurso”, “complemento” u “opción” a elegir para defender lo mismo que defiende el militarismo, pero una vez que se ve que el uso de las fuerzas de combate es inoportuno, inadecuado o ineficaz.

En cambio, la DPNV no pretende, lo dice Pepe Beúnza cuando se pregunta qué hay que defender, defender lo mismo que el militarismo.

Es importante, desde nuestro punto de vista, hacer esta aclaración porque, para la pretensión clásica de construir un Estado (por ejemplo, el catalán), aspirar a un modelo resistencia civil no es lo mismo que aspirar a un modelo de DPNV y, dado que la aspiración del antimilitrismo noviolento se enfoca más bien a conseguir lo segundo que lo primero, debemos profundizar en nuetra visión.

Resistencia civil es algo válido, en determinadas circunstancias, frente a intentos de invasión, de ocupación, de asimilación. Pero ¿que hacer frente a la violencia cultural interna, frente al machismo dominante en una sociedad dada (pongamos por caso la española, la catalana, la que se quiera), frente a la desigual distribución de renta y posibilidades, frente a la oligarquización del poder, frente a la injusticia estructural, frente al abuso de la naturaleza, frente a las relaciones de dependencia que condenan a otras sociedades a malvivir para garantizar nuestro progreso?

Es obvio que esto exige cambios y luchas de otra índole y que la resistencia civil no es, en estos casos, la defensa necesaria.

3.- La DPNV no es predicable sólo en una sociedad justa ni desarrollada. Es más, la estrategia de la DPNV no está pensada para un mundo imaginario de buenas gentes ni de ángeles, sino para ser operativa aquí y ahora, en un mundo tan contradictorio (y a veces terrible) como el nuestro.

4.- Lo mismo puede decirse de otras precondiciones que Pepe plantea, tal vez con la esperanza de cuánto podríamos avanzar si se dieran en nuestra realidad, como es el caso de una sociedad consciente y descentralizada, de una sociedad entrenada y con buenas prácticas en autodefensa, etcétera.

Todos estos requisitos, como puede verse, nos hablan de un punto de llegada, no de un punto de inicio, que es el de partir de nuestro actual mundo, donde no existe ni la suficiente descentralización, ni el entrenamiento y la preparación política y práctica, ni el empoderamiento social que serían deseables para un modelo acabado.

5.- Curiosamente, la práctica cotidiana enseña que todo ese cúmulo de prácticas noviolentas, ya sea las de resistencia civil y lucha social, ya las de abordaje alternativo de los conflictos, ya las de trabajo en la construcción de una sociedad desde otros valores y otras prioridades, no son algo que tendrá que aparecer en el futuro, sino que ya se están dando, día a día, en múltiples luchas sociales.

Miles de personas, miles de colectividades, miles de experiencias históricas, demuestan que la defensa “social” de “otras cosas” diferentes al militarismo, ya tiene lugar aquí. Ya se practica. No hay que construirla porque ya está entre nosotros a pesar de las fallas y fragilidades de conocimientos, de preparación, de recursos y un sinfín de otras condiciones deseables.

6.- La DPNV se plantea como un horizonte alternativo pero que necesita crearse, desarrollarse, gradualmente y en la historia, partiendo de lo que tenemos, pero transitando hacia otra cosa.

La idea de proceso lento de cambio de paradigma y de sustitución radical del modelo de defensa militar por otra defensa, tiene a su vez mucho que ver con la aspiración hacia cambios globales de nuestra sociedad en otras dimensiones fuera de la militar.

Desde la DPNV se habla de transarme para referirnos a este proceso gradual de quitar poder al modelo militar y empoderar en paralelo (no después) el modelo desmilitarizado de defensa social.

El transarme es, por ello, un tema de agenda y una Propuesta política de la DPNV que va más allá del desarme (seguramente quitando las armas no quitaríamos el militrismo si no variamos los valores violentos y de dominación vigentes) y que preconiza el ir generando estrategias de cambios (transarmes) en lo institucional, en lo social, en lo cultural, en lo ecnómico, etc. para ir desimilitarizando.

7.- La DPNV, como modelo de defensa alternativo, preconiza la desmilitarización de la defensa y propone doctrinas de lucha social noviolentas como por ejemplo la educación para la paz, la desobediencia civil, el transarme, el trabajo horizontal y de base en orgnizaciones emancipadoras y de lucha por los derechos, y la construcción de agendas de seguridad humana.

8.- Para el antimilitarismo y las propuestas noviolentas esta idea de alternativa de defensa conlleva tareas y responsabilidades:

Quitar poder a la Crear alternativa en paralelo
Escenarios del concepto de defensa Violencia directaviolencia estructural

violencia cultural

violencia sinérgica

En la lucha por los derechos.En lo económico.

En el comercio internacional.

En la salud

En la educación

En la perspectiva de género

En la ecología

En la lucha por la paz

En las relaciones internacionales

etc.

Trabajo y análisis del movimiento antimilitarista Reflexiones sobre la propia práctica y elaboración teórica de un nuevo modelo de defensa basado en éstaAnálisis de coyuntura y oportunidades para elaborar una propuesta de transarme y lanzarla a la sociedad Definir escenarios a abordarIdentificar actores de estos

Analizar los acontecimientos relevantes desde el punto de vista político

Definir prioridades estratégicas

Marcarnos objetivos a corto, medio y largo plazo

Diseñar campañas coherentes

9.- Si en Cataluña se aspira a una emancipación política por medio de la noviolencia, sería paradójico que más adelante se aspirara a construir una defensa de esa sociedad con mecanismos y aspiraciones que son los de mantener el status quo y las violencias internas de la sociedad catalana (como de cualquier otra sociedad).

Tal vez ahora se abre para el antimilitarismo catalán la ingente tarea de participar en la propuesta de otra defensa, de la defensa de otras cosas, de la desmilitarización de la defensa de esa Cataluña que aspira a autodeterminarse y no a ser otro estado militarista más en el rosario de estados que nos sojuzgan.


Todo encaja: la doctrina del shock

3 de mayo de 2012

Os recomendamos muy encarecidamente que veáis (y con mucha atención) el siguiente vídeo.

Ciertamente es una hora y cuarto, pero merece muchísimo la pena.

Nosotros hemos entendido que algunas cosas dentro de este esquema de pensamiento encajan perfectamente, por ejemplo, siempre nos había llamado la atención una realidad que reconocemos existente pero que no llegábamos a entender del todo:  está claro que todos los servicios públicos se están poniendo en manos privadas.  Pensábamos (también lo defiende en el vídeo Milton Friedman) que esto no sería llevado a cabo para los servicios de defensa.  No entendíamos que el Estado quisiera desprenderse del control de aquello que, precisamente, les da el control absoluto.  Sin embargo, tras oír las declaraciones en el vídeo de Runsfeld (anterior secretario de defensa norteamericano) hemos entendido que da igual.  Que cuando los que quieren privatizarlo todo llegan al poder, lo privatizan.  Y se quedan tan anchos porque, en el fondo, luego va a quedar el control en sus manos, sus manos privadas, en sus propias empresas privadas (véase concretamente, Blackwater).

También nos ha gustado el vídeo porque relaciona varios sucesos históricos (inicio de la dictadura chilena de Pinochet, inicio de la dictadura argentina de Videla, intervención armada de la Gran Bretaña de Thatcher en las Malvinas, guerra contra el terrorismo, etc.) con la idea económica de la ideología ultraliberal o neoconservadora de Milton Friedman y sus “Chicago boys”.

También nos ha gustado porque nos va recordando, una y otra vez, que las propuestas neoliberales nunca han funcionado para los países a los que se les ha obligado a adoptarlas (sin embargo, sí ha sido muy lucrativa para aquellos países, Estados Unidos sobre todo, que nunca las han adoptado, pero las preconizan para los demás).

Por último, lo aconsejamos porque el miedo, la idea de inevitabiliad de las reformas contra la gente común, el proteccionismo de los ricos, la liberalización de servicios públicos a ultranza, etc., de otras épocas las estamos viviendo en primera persona en esta.  Todo parece un plan, todo parece una lucha a largo plazo que busca, sin ningún disimulo, que los ricos sean más ricos (aunque ello convierta en más pobres a los pobres).

Esperamos vuestros comentarios.  Que os guste y os sea útil para reflexionar en estos días previos al primer aniversario del 15 M.

Por nuestra parte, volvemos a remarcar la importancia medular y central que tienen el militarismo, la guerra, los ejércitos y la violencia en todas esta políticas.

Por lo mismo, pensamos que nuestra lucha a favor de un modelo de defensa noviolento y participativo en el que la sociedad pueda decidir qué y cómo quiere defender es crucial para las propuestas alternativas.

Mucho ánimo en nuestras luchas comunes porque es muy importante que, una y otra vez, retomemos fuerzas desde la concienciación.


La seguridad ambienta como parte de la seguridad humana.

20 de febrero de 2011

Queremos profundizar un poco en uno de los subconceptos que componen el concepto de Seguridad Humana, la Seguridad Ambiental.

En muchas ocasiones, cuando se habla sobre de qué hay que defenderse sólo se nos ocurren conceptos militares como que hay que defendernos de las invasiones, hay que defender nuestra patria, nuestra bandera, nuestras fronteras.  Todos ellos son conceptos que poco a poco han ido perdiendo sentido debido a los cambios culturales y, también, debido a los cambios políticos (Unión Europea, OTAN, globalización, etc.).

Sin embargo, aún no se ha popularizado mucho el concepto de Seguridad Humana, entendida de manera totalmente alejada de las armas, los ejércitos, las fronteras, etc.

El concepto de seguridad humana busca defender lo que realmente importa a los seres humanos:  su seguridad alimentaria, su derecho a una vivienda digna, su derecho a la cultura, a la asociación política, a la actividad política participativa y no delegadora, etc.  También, en esta línea, se entiende una parte de la Seguridad Humana, la Seguridad Ambiental.

Nos tenemos que defender de un medio ambiente que nos agrede de múltiples formas:

  • el cambio climático que repercute sobre nuestra salud, sobre las cosechas, sobre la biodiversidad, sobre la desertificación, sobre la presencia o ausencia de agua,
  • la existencia cíclica (aunque cada vez habría que decir más, continuada) de crisis alimentarias, crisis por la escasez de agua,
  • crisis que desembocan en migraciones masivas que no sabemos gestionar correctamente,
  • crisis por causas naturales, terremotos, incendios, volcanes,
  • etc.

Somos conscientes de que algunos de los anteriores factores que influyen en la seguridad ambiental son de difícil previsión y es mucho más difícil evitarlos.  Sin embargo, a nadie se nos escapa que hay otros muchos factores que dependen en gran medida de las actividades humanas y de nuestra relación con la naturaleza.

Lo anterior nos lleva a plantear otra pregunta:  ¿Es responsable la humanidad y sus modelos sociales, culturales, políticos y económicos de la degradación ambiental?

Nos parece que sí por, al menos, dos cuestiones:

-  La primera es que realmente somos responsables personales y directos de muchos de los males ambientales que nos afectan y perjudican nuestra seguridad ambiental cotidiana (por ejemplo, los vertidos, por ejemplo la economía basada en la obsolescencia programada, por ejemplo el escaso respeto a los ciclos naturales, por ejemplo el envenenamiento de ríos, atmósfera, mares, lagos, y un largo etcétera.

-  La segunda es que, además, somos responsables de manera indirecta porque damos nuestro visto bueno o no nos movilizamos para cambiar las instituciones políticas, culturales y/o financieras que provocan estructuras económicas y culturales que agreden continuamente a la naturaleza.

Si realmente somos responsables, el enfoque cambia:  ya no sólo nos tenemos que defender del ambiente que nos agrede, también (quizá, sobre todo) nos tenemos que defender de nosotros mismos, de nuestros actos individuales no acordes con la naturaleza y de nuestros actos sociales, culturales, económicos y políticos que agreden a la naturaleza y a nosotros mismos.

Es decir, que existan riesgos ambientales no es sólo causa de la naturaleza, sino que muchos los generamos nosotros.

¿Son importantes los riesgos naturales y antrópicos para defendernos de ellos?

Nos parece que sí, que son importantes y que, además, son esenciales para tener una calidad de vida y una seguridad humana aceptable.  Tienen que ver muy directamente con nuestra salud, con nuestra alimentación, con nuestro futuro como especie.

¿Es necesario dedicar esfuerzos, dinero, políticas, atención, reflexión, etc., a esta defensa ambiental de la seguridad humana?

Nos parece imprescindible.  Sin ellos no es posible progresar en la seguridad humana.  Pero el problema es de dónde se sacan los millones de euros que nos costaría avanzar en estos caminos tan prometedores para la humanidad.

Desde nuestro punto de vista, se podría contestar a la anterior pregunta evitando gastos inútiles socialmente, culturalmente, económicamente (si nos basamos en la idea de economía y desarrollo sostenible).  Si consiguiésemos que estos gastos disminuyesen y lográsemos que fuesen reinvertidos en desarrollar la parte ambiental de la seguridad humana, todas las personas se beneficiarían de ellos.

Nosotros opinamos que hay muchas partes de la economía que cumplen estos requisitos de ser inútiles y hasta perjudiciales para el medio y para la seguridad humana.  Ahora sólo vamos a anunciar dos:  lo militar y la especulación financiera.

Por esto nos parece que las apuestas que hacen organizaciones antimilitaristas para la desaparición de los ejércitos y la reinversión de los dineros militaristas hacia bienes socialmente útiles, además, de las propuestas de otras organizaciones de cooperación internacional para regular, controlar y gravar las transacciones económicas especulativas son algunas de las bases para que desde los medios ecologistas se puedan hacer discursos más completos sobre seguridad ambiental y seguridad humana.


8.000 okupas a lo militar

19 de enero de 2011

Fuente:  Infodefensa.

Tal y como está el mercado de la vivienda, tal y como está el crédito hipotecario, tal y como están muchas personas con sus casas embargadas por no poder afrontar pagos dado lo que han subido las cuotas, y ahora, nos encontramos conque Defensa va a tasar 8.000 viviendas y locales por un valor de 944.000 €.  El objetivo último es vender todas esas viviendas y locales situadas en las principales ciudades españolas.

Mucho alardea el ejército español de sus valores solidarios, de sus misiones de paz, pero…, ¿no traería más cuenta que estas viviendas y locales se pusiesen en alquiler por precios razonables para menguar las necesidades de muchas familias?  En el fondo, es el Estado, es decir, todos quienes somos los verdaderos propietarios de estas viviendas y locales.  Sin embargo, los militares se van a lucrar, una vez más, de ello.  Y lo peor es que el dinero de las ventas será para reducir sus números rojos por el excesivo gasto en armamento.

¿Qué dicen los partidos políticos?  ¿Alguno se ha enterado?  ¿Alguno pedirá cuentas?  ¿Alguno dará alternativas a este nuevo pelotazo en defensa?  ¿O es que sus sueldos tampoco son productivos?

Por nuestra parte, además de la denuncia, la alternativa:  siempre hemos abogado por al reconversión de lo militar.  De sus gastos en gastos socialmente útiles.  Y de sus posesiones en funciones que tengan que ver con la economía sostenible, humana, no con el lucro y el militarismo.


Algo más sobre Bank Track, su canal de vídeos en youtube

31 de agosto de 2010

Nos parece importantísimo seguir apoyando y difundiendo la actividad de Bank Track.

Hoy os recomendamos que dediquéis un ratito a ver su canal de vídeos en youtube.  Los datos son impresionantes y están presentados con humor y ofreciendo alternativas:

  • Dinero dedicado por el gobierno estadounidense para salvar a los bancos:  700.000 millones de dólares.
  • 104 dólares por cada habitante del planeta.

La alternativa, muy sencilla:  dedicar 104 dólares por cada habitante a apoyar a la banca ética.  Con ello se conseguiría que no se invirtiesen en armas y sí en mejorar la calidad de vida de la humanidad, por ejemplo.

Este vídeo nos da la dirección de la campaña llamada ERROR 104.com ERROR EN EL SISTEMA

También os recomendamos su lectura y que participéis en sus propuestas.

Este vídeo nos da la dirección de la campaña que se llama


La ética en la banca: Bank Track. (Un ejemplo de Defensa Popular Noviolenta).

30 de agosto de 2010

Fuente:  Bank Track.

Hoy nos hacemos eco de una iniciativa que nos parece muy interesante y necesaria, a la vez que urgente.  En el mundo occidental las crisis bancarias y económicas han azotado en los últimos años nuestra vida cotidiana.  En muchas ocasiones por las malas prácticas bancarias y/o económicas de personas o entidades que sólo buscan, egoístamente, su propio lucro, sin importarles las consecuencias sociales y/o ambientales de sus políticas.  Estamos asistiendo a que los errores o canalladas de éstos las pagamos todos, pero que ellos salen impunes por el marasmo de intereses, leyes o desganas de nuestros políticos.
Es importante que la sociedad civil vigile, difunda y juzgue con datos objetivos y con criterios independientes a las instituciones financieras.
BankTrack es una red de organizaciones de la sociedad civil y de individuos que monitorean las operaciones del sector financiero privado (bancos comerciales, inversionistas, compañías de seguro, fondos para la pensión) y sus efectos en la sociedad y en el planeta.

Los miembros de BankTrack comparten la ambición de contribuir a lograr que el sector financiero privado sea responsable hacia la sociedad en general y que sus operaciones puedan contribuir a crear sociedades justas y saludables y a preservar el bienestar ecológico del planeta“.

Opinan que “como actores principales en la economía global, las instituciones financieras tendrían que aceptar un compromiso con la sostenibilidad que refleje mejores practicas por parte del movimiento de responsabilidad social de la corporación, al mismo tiempo reconocer que solo las medidas voluntarias no son suficientes y que tienen que apoyar aquellas regulaciones que permitirán al sector de avanzar de forma sostenible“.

Este compromiso por la sostenibilidad lo plasman en 6 grandes puntos:

  1. Compromiso con la sostenibilidad.  Derivando desde la priorización de las ganancias hasta la sostenibilidad social y ambiental, considerando los límites ecológicos de sus inversiones y promoviendo la equidad social y la justicia económica.
  2. Compromiso de no dañar.  Mediante sus inversiones, tanto al medio ambiente como a las sociedades.
  3. Compromiso de responsabilidad.  Haciéndose responsables de los impactos ambientales y sociales que provoquen.
  4. Compromiso de rendir cuentas.
  5. compromiso de transparencia.
  6. Compromiso con los mercados sostenibles y con la gobernabilidad“.

Los bancos, y las entidades financieras en general, son responsables de uno de los tipos de violencia que queremos describir en este blog:   la violencia estructural.  Con sus inversiones colaboran en que el mundo sea más justo o más injusto, en que los países sean más libres o más dependientes, en que muchos pueblos se dediquen al monocultivo para la exportación o a los cultivos variados para su propia subsistencia.  En fin, los bancos son una parte importante del engranaje que nos lleva a que la violencia estructural sea una de las principales características de la economía de mercado con todas sus injusticias.

Los compromisos que quiere lograr Bank Track de las entidades financieras nos parecen un buen ejemplo de pasos que se han de dar en ese camino que nosotros llamamos transarme para transitar desde esta sociedad injusta e insolidaria hacia otra más justa y solidaria.

En muchas ocasiones hemos hablado en este blog que lo que hay que defender se encuentra muy alejado del discurso oficial (patria, bandera, nación) y que debería estar mucho más cerca de las ideas de seguridad humana y de todo aquello que se puede y debe defender por métodos noviolentos.  Este de Bank Track es un ejemplo palmario de autoorganización social para defender mediante campañas noviolentas los ideales que pretendemos.  Por ello, desde esta página queremos hacer constar nuestro apoyo y solidaridad con esta iniciativa.

Felicidades.


¿Pertenece España a los militares (III)? o ¿es posible dar pequeños pasos en la política de transarme?

28 de junio de 2010

Fuentes:  El País y Tarifaaldia.com

El Ministerio de Defensa cederá el uso de 62.000 metros cuadrados en el ayuntamiento de Tarifa a la Fundación Migres para que se monte un observatorio de migración de aves y sobre el cambio climático.  Dicho terrenos eran la antigua batería de costa D-8 Punta Camorro, desde hace tiempo en desuso.

No está mal el gesto del Ministerio de Defensa.

Pero tampoco está bien:  ahí han estado los terrenos desde hace mucho y Defensa los ha retenido aun cuando su utilidad militar era escaso o nula.  Además, Defensa no da los terrenos sino que cede su uso.  No hemos podido averiguar a cambio de qué ni por cuanto tiempo a pesar de consultar una decena de fuentes.  ¿Por qué será?.

Así es España y el gobierno de Zapatero, se privilegia la posesión militar sobre la civil, se privilegia el desuso militar sobre el uso científico.

Otra lectura que nos interesa hacer es la que tiene que ver con el transarme, este término al que queremos dar publicidad nos propone ir transfiriendo los presupuestos y las posesiones militares desde sus actuales usos no beneficiosos y sí perjudiciales para la sociedad hacia nuevos usos que sí suponen una riqueza, en este caso de empleo, científica, naturalista y ecologista para la ciudadanía.

En muchas ocasiones se nos dice que este concepto de transarme es, simplemente, irrealizable.  Nosotros argumentamos que no y prueba de nuestra postura es este pequeño gran logro de los ciudadanos de Tarifa.


Esquerra propone reducir un 30 % el gasto militar y dedicarlo a programas sociales.

23 de mayo de 2010

Fuente:  Europapress.

Propone que el gobierno haga un plan de recorte en dos meses y que los 2.800 a 5.400 millones que se lograrían se dediquen a”políticas sociales como la Ley de Dependencia y el gasto público en sanidad, enseñanza y pensiones.

Muy bien, sí señor.  Por fin una voz alternativa en el Parlamento español en lo referente al militarismo y al gasto militar.  Por otro lado, también es lógico lo que dicen.  Hoy por hoy, para Zapatero los únicos paganos de la crisis van a ser los funcionarios, los pensionistas y los bebés.  Sólo a duras penas está accediendo a subir los impuestos a los ricos.  Por otro lado, lo militar es uno de los principales generadores de deuda en el Estado, muchos de los programas armamentísticos están hechos a base de endeudarnos a más de diez años vista y todo para conseguir productos que están muy lejos de ser bienes socialmente útiles…

Además, el CHA reclama austeridad en el uso demostrativo y propagandístico de los aviones en la base aérea de Zaragoza.  Asimismo, el CHA ha incidido en la necesidad de recortar los gastos militares porque “no puede ser que se esté invirtiendo en el Ejército, mientras se recortan los derechos sociales de la ciudadanía”.

Últimamente se está argumentado que lo militar es una política de estado básica y que no debe estar en función de la coyuntura económica como argumento para no rebajar el gasto militar.  Este argumento pierde de vista la realidad:  lo militar no es un fin (y menos económico).  La sociedad sólo estuvo supeditada “forzosamente” a lo militar en la época de Franco.  Cualquier postura que pretenda que lo militar es lo único importante y que toda la sociedad debe estar supeditada a ellos no deja de ser un remedo de aquel franquismo en la que toda la sociedad estaba al servicio de los uniformes.  Y ese no es el camino ni para salir de la crisis económica, ni para una sociedad que lucha por profundizar en la democracia.


Material de reflexión sobre militarismo y alternativas de desansa noviolentas

3 de marzo de 2010

El presente material es una presentación para la reflexión sobre alternativas de defensa elaborado por Utopía Contagiosa con motivo de una charla en Pinto el 26 de febrero de 2010.  Es una presentación en power point.

Charla alternativas de defensa.  Pinto, febrero de 2010


“El factor humano”, un ejemplo victorioso de una política de transarme.

25 de enero de 2010

Recomendamos la lectura del ensayo del periodista John Carlin titulado “El factor humano“, publicado en Seix Barral.  Además de ser un libro ameno y aleccionador, lo recomendamos de manera interesada, es un ejemplo exitoso de uno de los temas que queremos desarrollar a partir de ahora en este blog:  el transarme.

Las aproximadamente 300 páginas del libro se leen rápidamente porque en todo momento el lector se encuentra atrapado en la tensión que vivió Sudáfrica para salir de sus políticas racistas.  Es un libro de historia que emociona.

Carlin hace que Mandela sea el protagonista principal, pero también da relevancia a otras personas que luchaban contra el apartheid, a otras personas que se aprovechaban del apartheid sin una especial formación política, y a otras más que lo defendían a capa y espada.  El libro es una crónica de la historia reciente sudafricana que nos demuestra que se puede salir de una situación crónica de injusticia y de violencia que combina todos sus tipos (violencia directa, estructural y cultural) sin que ninguna de las partes quede ajena a la solución y mediante el compromiso de todos con la solución consensuada.  Es un ejemplo de la negociación en la que todos ganan mucho y todos pierden algo.

Este compromiso de ambas partes en buscar una solución negociada fue muy difícil y parte de estas dificultades se encuentran narradas en el libro.

Uno de los temas que el Colectivo Utopía Contagiosa quiere desarrollar a partir de ahora es el del transarme.  Este término, muy desconocido porque sólo ha tenido una cierta cabida (relativa) en el mundo del pacifismo y de los los intelectuales que trabajan por idear alternativas a los conflictos actuales, se podría definir como un proceso de cambio hacia un horizonte político diferente que se realiza de manera gradual y consensuada por los actores políticos, teniendo en cuenta la realidad actual y los ideales que se pretenden conseguir, y buscando un proceso de transición consensuada que cuente con todas las partes del conflicto.

En los que se refiere al mundo del pacifismo, el concepto de transarme se ha utilizado para definir el tránsito desde el sistema de defensa militar y violento actual a otro sistema de defensa noviolento y civil.

La idea no es, por lo tanto, pasar del sistema militar al noviolento de manera drástica por medio de una revolución que de un día para otro haga el cambio.  Mucho menos es proponer algunos cambios que puedan ser asumidos por el sistema violento y militar para que todo cambie sin que cambe nada del fondo.

El objetivo es lograr el cambio de manera gradual, con la participación de todos los implicados (dando poder a la sociedad para que pueda decidir sobre temas de defensa), sin que se pueda sentir indefensión y, a la vez, quitando progresivamente poder al modelo militar, dotando de nuevas formas de poder al modelo alternativo noviolento.

Una de las críticas que se nos ha solido hacer es la de utopía en el sentido de imposibilidad.  Es por ello que traemos a colación la historia de “El factor humano”, porque en este libro se demuestra que cambios muy profundos (el abandono de un sistema racista y segregador hasta la médula, por ejemplo) se pueden lograr de manera consensuada y pacífica.

Poco a poco iremos desarrollando más este concepto clave para aquellos que trabajamos por una alternativa de defensa noviolenta.


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