Planes de Morenés: decir cualquier cosa para hacer lo que le de la gana

4 de diciembre de 2012

Fuente:  La Razón.

Tras un año en el poder, Morenés nos habla de cuáles son sus planes, ahora que ya conoce el Ministerio al dedillo y que ha tenido tiempo para reflexionar.  ¿A quién se lo cuenta?  Pues a La Razón.  Normal, la sintonía ideológica prima a la hora de conceder primicias de calado.

Nos cuenta que:  en el primer semestre de la legislatura acometimos el estudio de la situación interna y externa de la Defensa con un horizonte de quince años.  Para ello resultó fundamental el concurso de los Jefes de Estado Mayor salientes, por su experiencia y conocimiento de la situación.  Este primer análisis evidenció la necesidad de revisar aspectos significativos de la Defensa, incluida la Estrategia Española de Seguridad, debido a la profundidad y velocidad de los cambios acontecidos en nuestro entorno nacional e internacional.

Nos informa, con esa manea suya, inconcreta a lo máximo y desganada en el fondo, que:

  • En el orden internacional:  revisaremos nuestra aportación a las acciones lideradas por ONU, OTAN y UE.  Se le olvida decir cómo y en qué:  a la baja, al alza, al tuntún.  Son detalles que harían que sus declaraciones dijesen algo.  Además, nos dedicaremos a reforzar nuestra posición en todas las instituciones internacionales.  Lógico, lo han dicho todos y lo dirán todos.  Pero Morenés vuelve a darnos un envase vacío y se le olvida decir cómo vamos a conseguir nosotros algo que intentan todos los países.  Quizá es para que no nos copien.
  • En el orden interno:  revisaremos las estructuras de las Fuerzas Armadas para hacerlas más eficientes y dotarlas de los medios necesarios para contrarrestar nuevas amenazas, como las que proceden del ciberespacio. Clarificaremos las relaciones entre el Órgano Central y las Fuerzas Armadas, estudio pendiente pero esencial para la eficiencia del conjunto e implantaremos procedimientos de trabajo más ágiles. Con ello conseguiremos simplificar y reducir la estructura integral del Ministerio.  ¿Os suena?  Llevan décadas diciendo lo mismo, desde Franco se proclaman los mismo tópicos.  Otra vez con la mísma cháchara y sin concretar nada ni decir cómo lo van a realizar.

Esto nos lleva a dos conclusiones trascendentales al cabo, casi, de un año de gobierno de Morenés:

  1. Morenés, ni fu ni fa.  Todas sus declaraciones son huecas, vacías, del montón, inútiles, sin sustancia.
  2. Morenés, por debajo de la mesa, seguirá haciendo lo que ha hecho siempre y lo que hacen siempre el PSOE  y el PP:  gastar más en defensa, ocultarlo, engañarnos, esconder las decisiones sobre defensa, negar la participación a la sociedad y al parlamento, endeudarnos hasta el colmo, …

Morenés no tiene ni una idea nueva y sus actos son los mismos que llevaron a la ruina al Ministerio de Defensa.

¿Cuándo despertará la sociedad española y tomará entre sus manos los temas de defensa?  Porque ya llevamos casi 40 años oyendo las mismas vaguedades y nunca hemos tomado cartas en el asunto y reclamado nuestra soberanía ciudadana en los temas de defensa, ni tampoco hemos exigido responsabilidades políticas ni penales a los responsables de sus ineficaces políticas.


La Directiva de Política de Defensa (I), la breve información que hemos encontrado.

11 de noviembre de 2012

Fuentes:  Planeamiento de la Defensa y Nota de prensa del Ministerio de Defensa.

El ciclo de planeamiento de la defensa está regulado en la O.M. 37/2005, de 30 de marzo.

El proceso dará comienzo cada cuatro años, y tendrá una ejecución de dos años con revisión en los otros dos. De esta forma se acomoda al ciclo de planeamiento en la OTAN. Los resultados de cada ciclo de Planeamiento y el estado de ejecución de los Planes de Recursos que de él se derivan constituirán un elemento de referencia y realimentación para el siguiente proceso.

Este ciclo se desarrolla a lo largo de dos procesos paralelos: uno de Planeamiento Militar, que incluye el Planeamiento de Fuerza y el Planeamiento Operativo, y otro de Planeamiento de Recursos, que incluye los Planeamientos de Recursos Financieros, de Recursos Humanos y de Recursos Materiales.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa es el responsable del Planeamiento Militar. El secretario de Estado de Defensa es el responsable de los Planeamientos de Recursos Financieros y Materiales. El subsecretario de Defensa es el responsable del Planeamiento de Recursos Humanos.

La Directiva de Política de Defensa fue elaborada por vez primera en 2009 por Chacón.  Ahora, Morenés ha firmado la segunda.  Y decimos que ha firmado y no decimos que la ha publicado porque de ella sólo hay un resumen.  Esta es la transparencia a la que nos tienen acostumbrados los militares.

Para más pruebas del secretismo de Morenés está la noticia que nos ofrece Jorge Ortega que dice que posiblemente la DPD permanezca secreta.  Lo argumenta por la importancia y trascendencia del documento.  Nosotros, con los mismos argumentos reclamamos su publicidad inmediata.

Pero, vayamos a lo publicado:

1.-  Las necesidades de la defensa:

  • La ampliación de las estructuras de Seguridad y Defensa para fortalecer la posición de España en el contexto internacional
  • El mantenimiento de la capacidad de despliegue de las Fuerzas Armadas españolas, así como de su capacidad de respuesta frente a las crisis.
  • El incremento de las relaciones bilaterales en el ámbito de la defensa con naciones que comparten intereses comunes con España.
  • La mejora de la acción conjunta en las operaciones militares para proporcionar opciones a la resolución de conflictos y a la gestión de crisis.
  • La revisión de las estructuras orgánicas de las Fuerzas Armadas para hacerlas más eficientes, así como para orientar y mejorar su contribución a la estructura operativa.
  • El reforzamiento de los sistemas de obtención de información y de elaboración de inteligencia para apoyar a las operaciones, así como de los sistemas de mando y control para reducir el riesgo de ataques cibernéticos.
  • El establecimiento de un sistema ágil de comunicación estratégica para facilitar la comprensión de las operaciones militares y su influencia en la evolución de la situación estratégica.
  • La contribución a la consolidación de la industria nacional de defensa para mantener su competitividad y reforzar su presencia internacional.

2.-  Los fines para la legislatura:

  • La definición de una Estrategia de Seguridad Nacional.
  • El desarrollo de una organización de las Fuerzas Armadas que simplifique la actual, así como la racionalización de estructuras orgánicas existentes del Ministerio de Defensa.
  • La clarificación de las relaciones funcionales entre el órgano central y las Fuerzas Armadas y la asunción de procedimientos de trabajo mas ágiles en el tiempo.
  • La financiación de la Defensa con un planeamiento a medio y largo plazo realista y con una gestión austera y creíble a corto plazo.
  • La consolidación de la industria de defensa que permita a la industria nacional mantenerse al día, asumir riesgos aceptables en sus inversiones y contribuir a la generación de empleo.
  • El establecimiento de un mejor flujo de comunicación con la sociedad española para agilizar el conocimiento de las necesidades de la Defensa.

3.-  Las directrices para cada autoridad del Ministerio:

  • Determinar la aportación española a las operaciones lideradas por Naciones Unidas, la Alianza Atlántica y la Unión Europea.
  • Contribuir con medios humanos a las estructuras multinacionales de seguridad y defensa.
  • Apoyar la revisión de la Estrategia Española de Seguridad.
  • Reforzar las relaciones bilaterales en materia de defensa con los Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como con Argelia y Marruecos.
  • Mantener los vínculos con Iberoamérica en materia de defensa.
  • Revisar la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.
  • Simplificar la estructura orgánica del Ministerio de Defensa.
  • Diseñar unos presupuestos mas restrictivos que atiendan prioritariamente a los compromisos adquiridos de los programas principales de armamento.
  • Difundir la capacidad de la industria de defensa para favorecer su competitividad y la generación de empleo
  • Desarrollar las Leyes de carrera militar y de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.
  • Redactar un proyecto de ley que recoja las bases de la organización militar.
  • Consolidar el sistema de protección social y el apoyo a heridos y familiares de fallecidos en acto de servicio.
  • Crear la oficina de Comunicación Estratégica.

El PP y el PSOE andan dando vueltas a la Estrategia Española de Seguridad.

9 de noviembre de 2012

Fuente:  Revista Atenea.

La “Estrategia Española de Seguridad.  Una responsabilidad de todos” es un documento desconocidísimo para el público español y también para los diputados.

La Estrategia Española de Seguridad junto con la Directiva de Defensa Nacional son los máximos documentos que rigen la política de defensa española.

¿Cómo se hizo la anterior EES?  Pues igual que cualquiera de las Directivas y la presente del PP:  por un comité reducido de expertos.  Ahora sigue siendo igual:

Los ex ministros de Defensa Eduardo Serra y Gustavo Suárez Pertierra y de Asuntos Exteriores Marcelino Oreja, Ana Palacio, Josep Piqué y Carlos Westendorp se reunieron el martes, en la sede del Real Instituto Elcano, con Javier Solana, ex Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea y ex ministro de Asuntos Exteriores, para “impulsar la elaboración y desarrollo de una Estrategia de Seguridad Nacional, que continúe y actualice la coordinada por Solana”.

La reunión, según informa el Instituto en un comunicado, fue presidida por Emilio Lamo de Espinosa, Presidente del Real Instituto Elcano, y contó con la participación de Jorge Moragas, Director del Gabinete de Presidencia del Gobierno;  de José Enrique Serrano, ex Director del Gabinete de Presidencia del Gobierno y miembro de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, y de Alfonso de Senillosa, responsable del Departamento de Seguridad.

¿Dónde están los responsables de las demás fuerzas políticas?  ¿Dónde están los representantes de los movimientos sociales?

El Gobierno trabaja, desde agosto de 2012, para adaptar el contenido de la Estrategia redactada por Solana, aprobada por el anterior gobierno en junio de 2011, a los cambios derivados del escenario estratégico y económico.

Los asistentes a la reunión manifestaron su apoyo a las siguientes conclusiones:

  • comparten la necesidad de que España desarrolle cuanto antes una estrategia y un sistema de seguridad nacional al igual que otros países de nuestro entorno, para hacer frente a los riesgos y oportunidades derivados de la globalización, y proteger la prosperidad y seguridad de la sociedad y sus ciudadanos.

Nos parece que esto significa que, directamente, van a copiar el documento de cualquier otro país, preferiblemente Estados Unidos, o que, como mucho, si tienen ganas de esforzarse, harán un corta y pega de propuestas e ideas de varios países.

  • Recomiendan que la actualización y desarrollo de las Estrategias de Seguridad, tanto ahora como en el futuro, preserven el espíritu de continuidad que corresponde a una tarea de Estado.

Hombre, también es una tarea de Estado la educación y nos fríen con leyes nuevas en cada toma de posesión gubernamental.  Por otro lado, por qué han de ser continuistas las tareas de Estado.  En ocasiones se necesita un cambio profundo porque las circunstancias han cambiado (y ésta es la actual realidad).

  • Expresan su voluntad de acompañar a los futuros responsables en su implementación y les piden que se esfuercen en construir un amplio consenso político y social que fomente la identificación de los ciudadanos con el Estado y aumente su cultura de seguridad.

Mira que bien.  Y nosotros también queremos acompañar y opinar y decidir.  Y toda la sociedad española debería ser consultada.  ¿Dónde queda la soberanía ciudadana en los temas de defensa?

Por otro lado, construir el amplio consenso político y social en los temas de la defensa se ha de empezar democratizándolos y consiguiendo que dejen de ser coto privado de una diminutas elites.

Nos parece que el nuevo documento será más bla, bla, bla, escrito en idioma politiqués que sólo hablan y entienden ellos.

 

 


El 42’6 % de los encuestados consideran que el gasto en Defensa es demasiado.

28 de octubre de 2012

El último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre Opinión Pública y Política Fiscal da los siguientes resultados:

¿Qué os parece la tabla precedente?

Los números cantan, un 42’6 % de una encuesta del CIS opina que se gastan demasiados recursos públicos en Defensa.

¿Por qué los gobernantes no hacen caso a la gente y dejan de gastar en el antiético gasto militar?  ¿Por qué nunca nos preguntan si queremos un nivel tan alto de militarismo con el que sufrimos y nos hacen caso en nuestra respuesta negativa?

Cada vez va siendo mayor la brecha existente entre los gobernantes y los gobernados, unos abogan por propiciar el gasto militar mientras los otros promovemos los gastos sociales.

Nos llama la atención la contundencia de  los resultados de la encuesta, sobre todo porque

  • nos parece que la gente aún no conoce mucho que lo que se presupuesta para el Ministerio de Defensa es sólo un tercio de lo que realmente luego acaba siendo el gasto militar total.
  •  Tampoco se conoce demasiado que una gran parte de los gastos militares están ocultos en otros ministerios, como por ejemplo:  Exteriores, Interior, Casa del Rey, Fomento e Industria.
  • También es bastante desconocido que el 31 % de la deuda del Estado Español es deuda militar (31.000 millones frente a 101.000 millones).

Esperemos que la sociedad vaya imponiendo su cordura a los gobernantes y una buena parte del gasto militar se reconvierta en gasto social.


Vuelven a la idea de ejército de ocupación nacional.

19 de octubre de 2012

Image de visualpanicViendo el título del artículo no os extrañará que la fuente sea:  Libertad digital.

¿Hasta dónde puede llegar el delirio militarista y violento?  Es difícil responder porque cada día derriban nuevas barreras.

Ahora Mikel Buesa, otrora promotor de UPyD (que luego abandonó aunque fuera el número 2 por Madrid tras Rosa Díez) y antiabortista galardonado por Hazte Oir, se dedica a analizar el conflicto que derivó en la independencia de Eslovenia para, por analogía, imaginarse la independencia de Cataluña y las actuaciones militaristas de España para ocuparla con, nada más y nada menos que con 270.000 soldados.

Nos recuerda Buesa que:

  • No está de más señalar que, entre mayo y octubre de 1990, nueve meses antes de su independencia, Eslovenia configuró una “estructura de maniobra para la protección nacional” a partir, principalmente, de las fuerzas policiales, y en la que se encuadró a 21.000 hombres. Sería esa estructura la que, dotada con fusiles de asalto, armas anticarro y misiles antiaéreos, se enfrentaría, sin apenas material blindado, al Ejército Federal Yugoslavo. Tampoco se puede olvidar que en Cataluña hay actualmente 16.654 mossos y 10.894 policías locales, es decir, una fuerza con más de 27.000 efectivos con experiencia en el empleo de la fuerza armada.
  • El modelo de Eslovenia, que se saldó con un conflicto armado de poca monta, la Guerra de los Diez Días, cuyas bajas se cifraron en 62 muertos y 328 heridos.
  • Pero la clave de la victoria eslovena en la Guerra de los Diez Días no fue tanto la capacidad de su incipiente ejército como el hecho de que éste se enfrentara a una fuerza débil –en la que brillaron las columnas de blindados; pero carecían de la protección de la infantería, lo que las hacía inútiles en el medio urbano– que no tenía el respaldo político necesario para lanzarse a la acción ofensiva. El Ejército Federal Yugoslavo desplazó, en efecto, 35.000 soldados a Eslovenia, sólo la quinta parte de los que hubiesen sido necesarios para ocupar un territorio de poco más de 20.000 kilómetros cuadrados. Y en menos de una semana se vio desautorizado para imponer un control militar sobre la república secesionista. La guerra concluyó inmediatamente.

A renglón seguido, Buesa se plantea qué podría pasar en España si se independizase Cataluña:

  •  Señalemos al respecto que la ocupación militar del territorio de Cataluña –con casi 32.000 kilómetros cuadrados– requeriría, para su control efectivo, una fuerza del orden de 270.000 soldados.  (Curiosa, al menos,  la identificación de soldados con fuerzas del orden).
  •  Actualmente no se encuentran disponibles en nuestro país. Las Fuerzas Armadas españolas cuentan, en efecto, con un total de 134.772 hombres y mujeres, incluyendo los militares de carrera y de complemento, las clases de tropa y marinería y los reservistas voluntarios; es decir, aunque se movilizaran completamente, los ejércitos apenas llegan a la mitad de los efectivos teóricamente necesarios para restablecer el orden constitucional en el caso de que se produjera la secesión. Incluso si a esa fuerza se sumara la totalidad de los 80.210 miembros de la Guardia Civil, la capacidad militar de España es dudosa para el logro de ese objetivo.

Como tan arduos razonamientos han de tener un colofón o guinda o cierre reventón a modo de big bang, Buesa acaba con:

  • Más allá del tamaño de la fuerza que es posible movilizar está la cuestión política. De acuerdo con la Constitución, es misión de las Fuerzas Armadas la defensa de la integridad territorial de España; y aunque su mando supremo corresponde al Rey, están subordinadas al Gobierno, en tanto que es a éste al que compete la dirección de la administración militar y la defensa del Estado. Por tanto, es de la voluntad gubernamental de la que, en un caso como el que nos ocupa, dependerá la determinación del alcance concreto que pudiera tener la intervención de los ejércitos en un conflicto secesionista. Cuando Mas proclama que “nadie puede utilizar unilateralmente las armas” es porque está convencido de que el Gobierno de España en ningún caso llegará a decidirse por el empleo de la fuerza.

Sólo alguna cosilla le queremos preguntar a Buesa (no muchas porque nos podríamos tirar con ello demasiado tiempo):

  • ¿Dónde queda consultar a la ciudadanía española y catalana?  ¿Podemos decidir sobre nuestra propia independencia y/o sobre si invadir a los que la declaran?
  • ¿Podemos decidir si queremos usar la violencia y el ejército para resolver cuestiones políticas que mas bien deberían tratarse mediante diálogo y negociación?
  • ¿Dejaremos durante muchos años que nuestros políticos militaristas sean los únicos que pueden decidir sobre cómo hemos de defendernos?
  • ¿Cuántos militares de buen juicio desobedecerían estas supuestas ordenes invasivas de los políticos?
  • ¿Cuántos civiles españoles se opondrían a dicha invasión?

Luego dicen que son los catalanes los que tensan la cuerda.  Señor Buesa, es conveniente no pasarse de la raya y no propagar hipótesis como si fueses la mezcla de Kali, Odín, Marte, Ares y Santiago Matamoros.

Por otro lado, quizá convendría destacar un pelotón noviolento para acordonar las cercanías de Buesa y que no produzca más daños.


Izquierda Unida contra el secretismo en la toma de decisiones en Defensa.

21 de septiembre de 2012

Fuente:  Europapress.

José Luis Centella, representante de I.U. en la Comisión de Defensa, ha pedido al Ministro Morenés que exista  participación de las Cortes en la aprobación del documento ‘Visión 2025′ encargado por el ministro al jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y de la Estrategia Española de la Seguridad y exigirá que los documentos de planeamiento militar y de Defensa se presente ante la Comisión del ramo de la Cámara Bajara, para que se tengan en cuenta sus “opiniones y conclusiones”.

La moción, que se registró en el Boletín Oficial de las Cortes Generales antes de que se aprobara la nueva Directiva de Defensa Nacional, también pedía que se tuviera en cuenta en este documento a la Comisión de Defensa.

Loable el trabajo del diputado, felicidades.

Pero es triste constatar una legislatura más que la Directiva de Defensa Nacional, máximo documento que rige la política de defensa en España en esta legislatura rajoiana, ha pasado nuevamente por las cortes a título solamente informativo y que los diputados no han contado para nada en su formulación.  La labor de oposición era necesaria a priori, con carácter preventivo, para que esta DDN no se publicase como las anteriores sin el debate parlamentario. Otra vez más, y ano es posible y no hemos de lamentarnos.  Es penoso que no haya habido debate previo y que las grandes decisiones de la defensa española:  qué hay que defender, cómo se ha de hacer y quién es el sujeto de la defensa, nuevamente se hayan ocultado a la deliberación parlamentaria y pública.

Muy mala praxis del gobierno y demasiado acriticismo, conformismo y excaso control por los partidos parlamentarios.

Por otra parte, es necesario que si la Directiva de Defensa Nacional no se ha debatido previamente, al menos, sea divulgada para su conocimiento social y se debata en la sociedad.

¿Querrán  José Luis Centella e I.U. asumir el trabajo de dar publicidad a la DDN en los medios de comunicación, querrán asumir el ciclópeo trabajo de divulgarla  y criticarla continuamente durante los tres años de legislatura que quedan, querrán denunciar  la mala y ocultista praxis gubernamental (tanto del PP ahora, como del PSOE antes) y promover incansablemente iniciativas políticas y sociales para que de una vez se democratice la toma de decisiones en materia de defensa?  ¿Querrán debatir ideas con el movimiento pacifista en reuniones serias, programadas, con propuestas de ambas partes, con diálogo reposado?  ¿Querrán elaborar una verdadera alternativa al militarismo español con alguna de las organizaciones que nos dedicamos a ello? Suponemos que sí, pero ahora toca que hablen los hechos.

¿Querrán la colaboración de los movimientos sociales pacifistas ante tal empeño?  ¿Nos llamará alguna vez Centella para ponernos a trabajar conjuntamente y con continuidad en nuestros intereses (no lo dudamos) comunes?

I.U. ha mantenido olvidada la política de defensa durante mucho tiempo y parece que en esta legislatura retoma su actividad y lo hace con cierto criterio y con ganas de construir oposición y de formular alternativas.

Ya hicieron I.U. y Centella, y hacen, críticas certeras al último presupuesto militar de Rajoy.  Sin embargo, también se dejó pasar esa oportunidad para presentar una crítica con mayor difusión social al ingente gasto militar y a la deuda que atenaza al ministerio de defensa.  ¿Descolgará el teléfono Centella para hablar con los pacifistas para colaborar en este proyecto?  Porque no es sólo necesario plantear unas preguntas parlamentarias, sino planificar y gestionar ideas y actuaciones políticas a lo largo de toda la legislatura si queremos avanzar en nuestro proyecto común contra la militarización.

¿Llegará alguna vez el momento en que I.U. se decida a popularizar el tema de la defensa como uno de los ejes principales de su visión política alternativa al capitalismo entre sus bases, sus federaciones y sus asambleas?  ¿Querrá, entonces, colaboración del movimiento pacifista, antimilitarista y noviolento?

Son muchos años de espera desde aquel grandioso interés de la campaña anti OTAN.  Desde el movimiento pacifista esperamos, como siempre, pacientes y trabajando, que I.U. se decida a realizar un trabajo continuado con el movimiento pacifista.  Cuando ese momento llegue, serán bien recibidos y tendremos propuestas que compartir y avanzar hacia el objetivo de lograr la soberanía ciudadana en los temas de defensa.


Presas y energía eléctrica: ejemplo de nuevos conflictos internacionales en seguridad ecológica

19 de julio de 2012

El agua, su posesión, sus diversos usos y abusos van a ser en el futuro focos de conflictos cada vez más importantes.

Ahora os proponemos una perspectiva de análisis sobre el agua y su utilización dañina para obtener energía en las presas.  Hacemos referencia a FP en lo que llama lista de aguas turbulentas.  En este caso se trata de aprovechar la fuerza del agua para obtener energía eléctrica y conflictos entre países colindantes, pero también entre actores no estatales como grupos indígenas, ecologistas, sociedad civil, veamos algunos ejemplos:

  • En Belo Monte, Brasil, Amazonas.  Enfrentados:  el gobierno de Dilma Rousseff, grupos indígenas, ecologistas y celebrities varias.  Se prevén alrededor de 500 kilómetros de tierras inundadas, el desplazamiento de 50.000 personas –en su mayoría población indígena– con los consiguientes efectos medioambientales y sociales.
  • Ilisu, Turquía.  Enfrentados:  El gobierno del AKP, kurdos, Siria, Irak y los amantes de los patrimonios culturales.  Afectará entre 50.000 y 78.000 personas, en su mayoría de etnia kurda y otras minorías. Algunos informes realizados sobre el terreno informan ya sobre la mala gestión a la hora de restablecer e indemnizar a los afectados por parte de las autoridades turcas. Además de las protestas sobre los efectos socioeconómicos y los temores medioambientales, la polémica se ha desatado porque la construcción de la presa se llevará a cabo en Hasankeyf, una ciudad de 1.800 años de antigüedad a orillas del Tigris, con la consiguiente pérdida de cientos de restos arqueológicos.
  • Myitsone, Birmania.  Enfrentados:  Gobierno Birmano, China, la premio Nobel de la Paz  Aung San Suu Kyi, la sociedad civil y el grupo étnico Kachín.  Las críticas se centran en el aumento de la violencia en el problemático Estado Kachín, donde se planea construir la presa, y el temor a la creciente influencia de China en Birmania. El proyecto podría ser uno de los factores que han vuelto inflamar en los últimos meses el largo conflicto que mantienen el Ejecutivo y los rebeldes kachín, según la organización Human Right Watch, puesto que este grupo étnico sería el más afectado por los efectos medioambientales y sociales de Myitsone. No solo la población kachín está en contra de la presa, la sociedad civil y la premio nobel de la Paz Aung San Suu Kyi se han sumado a las protesta. Argumentan que el proyecto viola la voluntad de los ciudadanos –que consideran este río la cuna de la civilización birmana– y alertan de cómo el país corre el riesgo de convertirse en una colonia china.
  • Gibe III.  Etiopía.  Enfrentados:  Los gobiernos de Etiopía y Kenia, la compañía italiana Salini Costruttori, bancos chinos, las comunidades indígenas y la Unesco.  Unas 500.000 personas podrían verse afectadas, desde al menos 8 tribus indígenas en Etiopía que viven en el valle del río Omo hasta unos 300.000 habitantes del Lago Turkana en Kenia, considerado patrimonio cultural por la Unesco y que se opone también al proyecto. Las obras de la presa comenzaron en 2006 y algunas organizaciones medioambientales occidentales acusan al Gobierno etíope de haber iniciado la construcción sin consultar e informar a las comunidades afectadas y sin valorar el enorme coste social y medioambiental. La presa reducirá en gran medida, según algunos estudios, el cauce del río Omo, del que el lago Turkana recibe el 90% del agua, poniendo en riesgo el sustento de pescadores y agricultores en una zona ya muy vulnerable a la sequía y los efectos del cambio climático.
En otra entrada anterior comenzábamos a hablar del concepto de seguridad ecológica del cual ha de formar parte el asunto del agua y los conflictos que acarrea.  Ahora que todas las naciones quieren reconfigurar sus conceptos de defensa (aunque lo hacen con el turbio interés de promover más el militarismo), es necesario que la sociedad civil y los grupos ecologistas se posicionen en este tema:  la interconexión del mundo de la ecología y del mundo de la seguridad y de la defensa.  Si no lo hacemos nosotros, lo harán ellos y si lo hacen ellos sabemos que el asunto va a ser más militarismo, más guerras y más muertos.  Los resultados serán los previsibles:  más conflictos internacionales en los cuáles la gente normal resultará muerta o sus bienes destruidos, además de que los que se benefician del militarismo y del comercio de armas.
El uso del agua es vital y, por lo tanto, los militaristas lo quieren militarizar (de facto o por ley) y se quieren apropiar de ser los únicos que propongan medidas para enfrentar los conflictos que surjan de su uso.  Otro paso más en la militarización social que va a avanzando paulatinamente.
Pero las cosas se pueden hacer de manera alternativa (Transformar el conflicto por el agua entre Israel y Palestina en una cooperación y desarrollo comúny es necesario que ecologistas y pacifistas nos reunamos para debatir cómo y para proponer a la sociedad alternativas.  Las bases de actuación que podemos aportar las ongs en estos conflictos son muy diferentes:
  • ética
  • noviolencia
  • cooperación y solidaridad
  • desarrollo humanitario
  • no nacionalismo
  • no al militarismo y a la violencia,
  • ecologismo social,
  • etc.

Todo ello para ir configurando las líneas generales, pero también prácticas concretas que definan, poco a poco, una nueva cultura de paz y de defensa.


El planeamiento militar es un jaleo, …

5 de julio de 2012

…, y es secreto, y no es democrático, y es mera copia del planeamiento OTAN, y es descoordinado, y no hay quien lo entienda (militares de alto rango incluidos), y no pasa control parlamentario, y parece el único trabajo que hacen muchos altos mandos militares con un pésimo resultado, y …

Fuente:  Revista Atenea.

…, en fin, merecería la pena revisarlo de una santa vez y que quedase algo que fuese útil, público y democrático.

1.-  Los fríos y mareantes datos militares:

Un resumen que nos ofrece la Revista Atenea sobre  el planeamiento es el siguiente:

¡Menudo jaleo de siglas, de responsables y de todo!  Claro, así quién va a intentar entender este galimatías.  ¿Quién va a ser el parlamentario que pida una comparecencia para que le expliquen este jolgorio puzzles interconectados?  Nadie se atreve, por supuesto.  Y como nadie se atreve, el Ministerio de Defensa sigue haciendo lo que quiere, cuando quiere y como quiere.  Luego se excusan públicamente en que el tema de la defensa es muy complicado y sólo apto para especialistas (no añaden militares o militaristas, pero lo están pensando).

A nosotros nos da la sensación de que les conviene hasta que los propios militares no se enteren (y esta es una sensación que cada vez tenemos más clara y, sobre todo, cuanto más hablamos con militares, a los que les importa un pimiento (perdón por la expresión) las grandes políticas del Ministerio y sólo están pensando en su día a día (ley de Carrera Militar, derechos y deberes, …).

Jesús Argumosa propone que haya una Directiva de Seguridad, otra de Defensa y una tercera Militar.  Se le olvida decir en qué se diferencian las tres, cuáles son los objetivos de todas y la forma de interrelacionarse.  Hasta que no se diga todo esto no es posible que haya un verdadero debate sobre qué hay que defender, cómo queremos hacerlo y quién es quien se tiene que encargar de nuestra defensa.

Todo es muy complejo en el mundo del militarismo.  Parece que es su objetivo fundamental y que poco a poco lo van retorciendo todo, lo van liando, lo van mezclando, lo van vaciando de significados normales y le van dotando de otros significados que nos significan nada.  Luego lo meten en un cuadro lleno de siglas ininteligibles y muy parecidas y lo centrifugan todo para que la sociedad sienta repelús.  Cuando ya lo han conseguido y la sociedad manifiesta su repelús a lo militar, se quejan de que no les apoyamos tan decididamente como deberíamos.  Entonces piden más dinero para hacer planes que nos convenzan de que son indispensables.

2.-  La alternativa noviolenta al planeamiento militar.

El planeamiento de la defensa debe ser sencillo, democrático y público.

Los temas a tratar son cuatro:

  • Qué se quiere defender.  Con dos alternativas nítidas:  o lo militar (fronteras, bandera, patria, territorio, nuestro status quo en la política internacional, las instituciones, …), o la seguridad humana (derechos humanos, políticos, sociales, ecología, solidaridad con el tercer mundo, conseguir los objetivos del milenio, etc.)
  • Cómo se quiere defender.  Y aquí las alternativas son también pocas:  o violentamente (ejércitos, armas, intervenciones en el exterior acompañadas de políticas imperialistas en lo económico, en lo político y en lo social)  o noviolentamente (fomentando la labor de las ongs, la cooperación  internacional, el comercio justo, etc.).
  • Quién nos tiene que defender.  Y aquí tampoco son tantas las alternativas:  o los militares con su deuda por la fabricación de armas ultratecnológicas y su cooptación de la investigación y el desarrollo, con su obediencia ciega, con su falta de democracia interna, etc.; o los civiles (con todos nuestros defectos, pero con ese puntillo más civilizado que tanto gusta).
  • Quién toma las decisiones en materia de defensa:  aquí también (¡qué sorpresa!) hay dos opciones:  o la habitual militarista basada en el secretismo, el elitismo, las demagogia, etc.;  o la alternativa de promover la soberanía ciudadana en los temas de defensa, democratizándolos, haciéndolos públicos y logrando que todos podamos debatir y opinar en este tema.

En en fondo, la defensa no es complicada ni difícil, no hacen falta expertos para decidirla.  Quienes así hablan son, ni más ni menos, que los que sacan partido del actual ocultismo.


España no tiene enemigos militares pero sí riesgos (el engaño terminológico)

25 de mayo de 2012

Fuente:  Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España.   Félix Arteaga, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre Estrategias de Seguridad Nacional del Real Instituto Elcano.  Área:  Seguridad y Defensa.  Documento de Trabajo 19/2011.  16/12/2011

Entonces, el mundo era sencillo.

¿Recuerdan aquellas épocas, quizá no más felices pero sí más sencillas, en las que hablar de Defensa era hablar de que no invadiesen a España?

Entonces había sensación de que nos podían invadir, no en vano éramos la reserva espiritual de Occidente y el punto más neurálgico de la bola del mundo.  Entonces había que vigilar, era claro, los Pirineos ante la invasión soviética.  También el Estrecho y, un poco de reojo, a Marruecos (aunque no mucho porque realmente sabíamos que no nos podían invadir mucho).

También era claro (más para los militares que para la mayor parte de los civiles) que el enemigo era interior y que, por tanto, el despliegue debía ser masivo y territorial.  La militarización debía ser total  en lo político, en lo económico y en lo social.

Entonces, las cosas estaban claras.  Además, en España ni se discutían.

Ahora el mundo es complicado.

Luego entramos en democracia, se iniciaron los debates, la libertad de prensa y de opinión, el control parlamentario, la internacionalización de España para que “lográsemos ocupar el lugar preeminente que nos corresponde en el concierto de las naciones”.    Tras el pago del canon obligatorio que supuso la entrada en la OTAN (previos acuerdos bilaterales con EE.UU y la consiguiente pérdida de soberanía nacional) entramos en Europa perdiendo un referéndum cuya redacción se traicionó al tiempo.

Así, nuestra soberanía en términos de defensa dejó de pertenecernos y pasó a estar en manos de los que realmente cuentan.

Nosotros fuimos tan felices porque estábamos en la pandilla del más fuerte.  Ahora estamos pletóricos porque el más fuerte nos pide ayuda una y otra vez y parece que no puede vivir sin nosotros y sin nuestra anuencia sumisa.

¿Qué hay que defender?

Este debate se ha complicado mucho.  Ahora casi ningún español puede estar al nivel de opinar sobre ello.  De hecho, ni la mitad ni la cuarta parte de los doscientos y pico generales que nos dirigen entran en este debate.

Además, los parlamentarios lo tienen vedado, a ellos nunca se les pregunta sobre la materia, no lo han votado ni una sola vez (tan sólo se les informa de lo que se ha decidido previamente).

Lo deciden los expertos y lo comentan los periodistas o tertulianos especializados en comentar cosas en general. Comentan desde su chusca experiencia de cuando hicieron la mili y normalmente sin ningún atisbo de pensamiento crítico y mucho menos alternativo.

Sin embargo, a nosotros nos parece un  debate clave.  ¿Qué debemos defender?  Con ello se ha de organizar la defensa, se han de declarar los enemigos, se ha de definir la estrategia y se han de implementar las tácticas.

Por ello queremos popularizar este debate un poco.  Para ello vamos a partir de una tabla que nos ofrece Félix Arteaga, en el análisis referenciado arriba.

Enemigos o riesgos.

Lo primero que queremos hacer notar es que parece que se la cogen con papel de fumar y ya no se habla de enemigos sino de un término mucho más etéreo e indefinido como son los riesgos.

El detalle nos puede parecer puramente terminológico pero tiene su enjundia:  un enemigo lo es o no lo es, lo demuestra con sus actos y políticas;  en cambio un riesgo, …

Un riesgo siempre existe, un riesgo puede ser y en la mera potencialidad encuentra su razón para estar siempre presente.

Fijaos en la problemática:  si no existiese enemigo no habría necesidad de defensa.  ¡Toma!  Y, evidentemente, esto no es asumible por los militares ni, tampoco, por los militaristas civiles que hacen negocios con las guerras.  Sin embargo, si logramos transferir el debate a riesgos, no hay ningún peligro de desaparición, porque riesgos siempre va a haber, al menos potenciales.

Nosotros abogamos por lo sencillo:  ¿Tiene España enemigos?  Si preguntamos a los militares nos van a asegurar que no.  Que actualmente no tenemos enemigos que justifiquen un despliegue y un gasto militar como el presente.  Francia no es un enemigo, Portugal tampoco, no lo es Marruecos, …

Arteaga nos sirve esta tabla sobre los riesgos que varios países (y están los grandes, por lo cual la tabla es bastante indicativa de por dónde van las políticas actuales) han definido en sus estrategias de seguridad nacional, además, nos ofrece una pequeña explicación sobre qué son riesgos:

Riesgos identificados en las estrategias de seguridad nacional vigentes

Riesgos

Estrategia/País

Terrorismo EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Estonia, Canadá, España
Proliferación EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Polonia,Canadá, España
Conflictos en Estados frágiles/regionales EEUU, Reino Unido, Rumanía, Hungría, Polonia, Canadá,España
Suministro materias primas/energía EEUU, Polonia, Estonia, España
Efectos cambio climático EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Desastres naturales Reino Unido, Finlandia, Francia, Países Bajos, Hungría, Canadá,España
Riesgos patrocinados por Estados Reino Unido
Uso fuerza armada/atentado o ataque armado al territorio Finlandia, Países Bajos
Riesgos asociados a las migraciones Finlandia, Hungría, España
Perturbación grave de las infraestructuras Finlandia, Estonia, Canadá, España
Perturbación grave de la actividad económica/flujos comerciales Finlandia, Países Bajos, Hungría, España
Espionaje Francia, Canadá
Grandes tráficos ilícitos/crimen organizado Francia, Rumanía, Polonia, Estonia, Canadá, Reino Unido
Epidemias EEUU, Francia, Países Bajos, Hungría, Estonia, Canadá, ReinoUnido
Tensiones sociales EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Ciberamenazas EEUU, Reino Unido, Estonia, España
Corrupción Estonia

Los riesgos pueden concretarse en modalidades de agresión tanto en ámbitos físicos o virtuales sobre los espacios terrestres, marítimos, aéreos/espaciales o cibernéticos –los denominados global commons– donde se desarrollan actividades vitales para la sociedad que permiten la prestación de servicios públicos y el flujo de personas, bienes, materias primas y energía. El funcionamiento en red de las relaciones sociales o de los servicios públicos obliga a proteger las infraestructuras críticas y los flujos de suministro einformación que son esenciales para el funcionamiento normal de las sociedades avanzadas.

Otro grupo de riesgos tiene que ver con los desastres naturales o accidentales debidos a la mano del hombre. Comprenden circunstancias peligrosas, disruptivas o letales, derivadas de los progresos tecnológicos y fenómenos naturales como terremotos, incendios, inundaciones o epidemias, entre otros. Son los riesgos que ocupan la parte alta del espectro de la protección civil, cuya prevención y respuesta precisa una intervención estatal para restaurar cuanto antes la normalidad (resiliencia). Las valoraciones de riesgos reflejan la preocupación de las sociedades por la delincuencia trasnacional y los tráficos ilícitos, no sólo por sus efectos sobre la seguridad y patrimonio individuales, sino también por sus efectos negativos sobre la convivencia y la cohesión social o sobre la integridad y eficacia de las instituciones que gobiernan la sociedad. Finalmente, se consideran como riesgos a la seguridad nacional las actividades de espionaje económico e industrial o las que perjudican la estabilidad económica y financiera  de un país,  así como las que ponen en peligro la convivencia y la paz social.

La Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluye como amenazas y riesgos los conflictos armados, el terrorismo, el crimen organizado, la inseguridad financiera y económica, la vulnerabilidad energética, la proliferación, las ciberamenazas, los flujos migratorios no controlados, las emergencias y catástrofes, la protección de las infraestructuras, suministros y servicios críticos, mientras que considera la globalización, el desequilibro demográfico, la pobreza y desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnológicos y las ideologías radicales y no democráticas como factores que potencian los riesgos y amenazas anteriores. 

Analizar estas frases es obligado:

  1. Ya no sólo hay que defender nuestro territorio, nuestra sociedad dentro de sus fronteras, sino que es necesario defenderlas en cualquier parte del globo.  Para ello se alega que el flujo de materiales y energía nos es imprescindible, así como que no podemos renunciar a nuestra estabilidad económica y financiera.  Aquí queremos recordar que, eso sí, con un lenguaje muy distinto, lo mismo decían los nazis alemanes u otros imperialistas que de los que aún quedan por el mundo.  Además, si nuestra defensa desborda nuestras fronteras y se mete en casas ajenas, estamos generando conflictos en los que la parte ilegítima somos precisamente nosotros.  No se sostiene.
  2. Se abre mucho el concepto de qué hay que defender:  catástrofes, pobreza, desequilibrio demográfico, el cambio climático, …  En esto estamos de acuerdo y es muy interesante.  Parece que ya no sólo hay que defender el territorio, la bandera, la soberanía nacional, las fronteras.  Sin embargo, a esta apertura en el qué hay que defender habría que acompañarla de una apertura semejante en quién decide qué hay que defender.  Si se consultase a la sociedad en cada uno de los estados, quizá nos llevaríamos muchas sorpresas y veríamos que la gente lo que quiere defender son otras cosas más coherentes con una vida mejor, más digna y solidaria, más justas con otras sociedades y con el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la calidad del medio ambiente, la justicia social, las relaciones internacionales solidarias y cooperativas, la lucha contra la pobreza, contra el sida, contra la malaria, contra las guerras, contra las dictaduras militares o civiles-militares, …
  3. En coherencia con lo anterior (qué hay que defender y quién decide qué hay que defender) sería necesario que la sociedad se plantease e hiciese llegar sus opiniones a los gobernantes militaristas cómo hay que defender lo que queremos defender.  Quizá lo lógico no sería usar métodos militares, violentos, las guerras, las injerencias, el imperialismo, el comercio y producción de armas;  sino políticas noviolentas como las que usan las ongs para potenciar el desarrollo solidario, el comercio justo, la alfabetización, la sanidad, …

Señoras, señores, la pelota está en su tejado, suya es la responsabilidad:  ¿qué y cómo quieren defender?, ¿cuáles son nuestros enemigos o los riesgos que nos acosan?, ¿quién tiene el derecho y deber de decidir las políticas de defensa?


Convertir Bankia en un banco ético

21 de mayo de 2012

La violencia estructural es el desayuno de todas las mañana, la comida al mediodía y la cena por las noches.  Violencia estructural porque en España se perdonan las deudas a los defraudadores mientras se desahucia a los pobres que cayeron en sobreendeudamiento por culpa de la crisis; violencia estructural por la corrupción política galopante que aún nadie detiene; violencia estructural por el sistema electoral injusto que prima a unos mientras que a otros les deja sin voz;  violencia estructural por los abusos de los bancos en las hipotecas, en el cobro de comisiones, en el trato a los clientes, en la negación de crédito a las familias, por la falte de inversión en desarrollo sostenible…;  violencia estructural por la deuda militar exhorbitante y escondida a la opinión pública;  por el intento de vender armas a países, entre otros, como Arabia Saudí, no muy democráticos;  violencia estructural por el desempleo galopante del que sólo se libran los altos mandos de empresas y, también, los altos mandos militares;  es decir, porque el sistema no funciona o funciona imponiendo violentamente medidas que privilegian a unos pocos, generan injusticias aberrantes y hacen cada vez mas vulnerables y esquilmadas a las mayorías.

Por eso surge la rebeldía y la indignación social y, en ilógica consecuencia, se llenan las calles de policías para reprimir a las personas del 15 M que tienen por delito reunirse en calles y plazas para hablar de política, debatir, proponer soluciones y, en la medida de lo posible, llevarlas a cabo con su trabajo común.

¿Qué quiere la gente con respecto a Bankia?

  1. Que haya un banco grande y de fácil acceso que sea ético, esto es, que no comercie con armas, que no especule como forma de ganar dinero, que invierta en potenciar la economía real, justa, solidaria.
  2. La gente quiere un banco ético, un banco que no engañe a sus depositantes con fórmulas de inversión poco claras y nada éticas.  La gente quiere un banco ético en el que el sueldo de sus dirigentes no sea un escándalo, en el que las cuentas sean transparentes, en el que los clientes tengan la palabra a la hora de controlar sus actividades.
  3. La gente quiere que el debate se desplace desde las primas de riesgo, desde las primas a los dirigentes, desde las inversiones financieras que no se basan en nada real y no son más que apuestas con el dinero de otros, hasta las valoraciones económicas basadas en la ética.  Porque ya está bien de que el debate no lo entienda ni Dios, de que la economía siempre explique las cosas a toro pasado, de que nos intenten vender siempre que hay que dejar las soluciones en manos de expertos que realmente no saben y, lo que es peor, no les importa qué es lo que va a pasar con tus ahorros y cómo los están usando.  Ya vale de hablar sólo de beneficios en economía, hay que basar la economía en la ética.
  4. La gente quiere que se apliquen otras alternativas, como las existentes en otros apartados de la vida política.  Así es necesario hablar de desarrollo humano y no de desarrollo sin más o de desarrollo de los beneficios o del producto interior bruto.  El desarrollo humano nos lleva a mejorar aquellas cuestiones que son vitales para vivir mejor las personas respetando el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la ecología, la calidad del aire, la buena gobernanza, la lucha contra la corrupción y contra la desigualdad económica, de sexo, de raza, …  También se habla, en el mundo de la defensa, del concepto de seguridad humana. En él se quiere defender aquello que realmente interesa a la gente y que coincide con lo anterior y se aleja diametralmente de la defensa de las fronteras, de los privilegios internacionales e interpersonales, de conceptos vacuos como la patria y de símbolos trasnochados como la bandera.  La gente no quiere oír hablar de las operaciones de paz de nuestros ejércitos que no sirven más que para que nosotros hagamos negocio y ellos pongan los muertos y una mayor miseria, la gente quiere oír hablar de cómo vamos a colaborar en cumplir los Objetivos del Milenio, también desde la banca.   Hace mucho que es hora de hablar de banca ética o de banca humana.
  5. La gente quiere colaborar con bancos éticos que trabajen en la línea de los microcréditos propuestos por Mohamed Yunus, premio nobel de economía.  Ellos han demostrado que hay negocio y es ético en ayudar a salir de la pobreza a millones de personas en el mundo.  La gente quiere bancos solidarios que apoyen el comercio justo, que apoyen las cooperativas en zonas pobres para que tengan trabajo y puedan salir del paro.  La gente quiere mirar los beneficios en las actuaciones de los bancos porque ya estamos acostumbrados a no ver ninguno en nuestras cartillas.
  6. La gente quiere luchar contra la doctrina del shock mediante posturas éticas como viene preconizando el 15 M y desde este blog también hemos intentado alentar siempre.  La gente se une donde puede, en las calles, para quejarse, para hablar y decidir actuaciones que sean alternativas a este sistema corrupto, injusto e insolidario;  la gente opta por la insumisión y la noviolencia.  Y el sistema les reprime.  Lógico, el sistema sabe que no hay nada más peligroso para ellos pero, a la vez, más creativo y alternativo, más antisistema que la democracia participativa y la implicación personal en la política.

¿De qué nos vale un banco nacionalizado cuando el estado, es decir, sus dirigentes, están dentro del sistema corrupto, injusto y solidario, y son sus grandes promotores?  De nada.  No vale de nada, por eso el gobierno del PP lo ha hecho.  La verdadera lucha, y el verdadero éxito, está en conseguir que el banco nacionalizado sea ético.

Postdata:  todo lo antedicho para los bancos, la gente también lo quiere para los gobiernos nacionales, de comunidades autónomas y de ayuntamientos.


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