LA INSOPORTABLE VIGENCIA DE LA VIOLENCIA Y LAS IDEAS DE LA PAZ

21 de julio de 2012

Avenida + Revoluci% C3% B3n% 2C + Tijuanafuente: Publicado en el periódico semanal es.hora el 13 de julio 2012 

Por mucho que se hable de la paz y se ensalce como ideal, lo cierto es que en nuestra cultura la paz no se entiende desde sí misma y desde sus contenidos propios, sino desde la violencia y la mentalidad violenta.

Resulta asombroso y turbador comprobar como, sin ir más lejos, la explicación de la paz en cualquier libro de texto viene dada no como una historia de sus hitos principales a lo largo del tiempo, o como la explicación de sus logros en elevar la conciencia humana sobre la miseria y la crueldad imperante, sino como una sucesión de períodos de calma chicha entre guerra y guerra, dando a entender que la paz, al menos la paz a la que realistamente podemos aspirar, no es otra cosa que la ausencia de guerra y que su preparación, en consecuencia, sólo es la acumulación de fuerza y violencia organizada para cuando llegue el momento de la nueva conflagración. Para más desolación, ni siquiera los “estudios” de la paz y los institutos dedicados a ellos suelen trazar una historia de la paz (como si la paz no tuviera historia) y se dedican a otro tipo de cosas.

¿Por qué esto ocurre así? Desde nuestro punto de vista porque estamos atrapados en un círculo vicioso, en un paradigma de dominación y violencia que nos aporta, desde el nacimiento, no sólo la comprensión de la realidad a partir de estos dos ejes (dominación y violencia), sino también los modos operativos y prácticos para diseñar nuestros objetivos (mediante la dominación y la violencia como medio y fin), las metodologías desde las que actuamos en la práctica, los sentimientos y, en fin, nuestro modo de relacionarnos y nuestras aspiraciones de cara al mundo y a nosotros mismos.

Por eso el tema de la violencia es tan central en nuestras vidas y, paradójicamente, a pesar de ser el peor de los males que pesa sobre nuestra existencia, aparece a su vez como algo reverenciado y “natural” incluso por quienes aspiramos a cambiar el mundo (la violencia es definida desde ciertas izquierdas como madre de la historia) y, según han afirmado tantos, como algo inevitable pero útil en el quehacer político habitual y, con igual lógica, en las metodologías de quienes  queremos cambiar las cosas.    Leer el resto de esta entrada »


Seguridad ecológica

29 de junio de 2012

Fuente:  El País.

Muchas veces nos hemos preguntado ¿qué hay que defender?  Esta es la idea clave para construir un modelo de defensa.  Actualmente, la defensa militar encubre turbios intereses (negocios de las multinacionales del armamento) o se describe académica y políticamente como una defensa ante riesgos.  Nadie nos explica qué es un riesgo y, sobre todo, nadie reconoce que esto es trampa porque un riesgo siempre existe y no se puede recurrir a riesgos sociales, políticos, económicos, militares o de cualquier otra naturaleza para acabar justificando, siempre, el mismo tipo de defensa, la militar.

La propia defensa militar actual reconoce a muchas de las características del actual sistema ecológico en desequilibrio que caracteriza al planeta como generadoras de conflictos graves a corto, medio y largo plazo:  se habla de guerras por el agua, por la energía, por las migraciones debidas a los cambios climáticos, etc.  Y con ello se vuelve a justificar la defensa militar.

En nuestra opinión, si los riesgos o los enemigos son otros muy distintos, también ha de ser otra y muy diferente la manera de encararlos.

1.-  ¿Quién es el enemigo desde el punto de vista de la seguridad ecológica?

Las catástrofes naturales, la contaminación, la lluvia ácida, la superpoblación, el cambio climático, la sequía, la deforestación, la pérdida de suelo fértil, la pérdida de biodiversidad, los problemas en la capa de ozono, la destrucción de los ecosistemas marinos, terrestres y fluviales, el consumismo exacerbado, el injusto reparto de la riqueza y de los bienes, la inseguridad alimentaria …

Nuestra relación con la naturaleza está muy bien caracterizada por Jeffrey Sachs en su artículo “Boletín de notas para Río + 20″, el cual citamos arriba como fuente:  Una de las publicaciones científicas más destacadas del mundo, Nature, ha publicado un boletín de notas mordaz antes de la cumbre de Río+20 sobre desarrollo sostenible. Las notas de la aplicación de los tres grandes tratados firmados en la primera Cumbre de la Tierra de Río en 1992 eran las siguientes: Cambio Climático, suspenso; Diversidad Biológica, suspenso; y Lucha contra la Desertificación, suspenso. ¿Puede todavía la humanidad evitar que la expulsen?

El razonamiento que sigue Sachs es contundente y lo enuncia como cosa sabida por todos:  Sabemos desde hace al menos una generación que el mundo necesita cambiar de rumbo. En vez de hacer que la economía mundial funcione con combustibles fósiles, tenemos que usar mucho más las alternativas bajas en carbono como la energía eólica, solar y geotérmica. En vez de cazar, pescar y deforestar la tierra sin tener en cuenta las repercusiones para otras especies, tenemos que acompasar nuestra producción agrícola, nuestra pesca y nuestra explotación forestal a la capacidad de carga del medio ambiente. En vez de dejar a la gente más vulnerable del mundo sin acceso a la planificación familiar, a la educación y a la atención sanitaria básica, tenemos que acabar con la extrema pobreza y reducir los índices de fertilidad en aumento que persisten en las partes más pobres del mundo.  En resumidas cuentas, tenemos que reconocer que, con 7.000 millones de personas hoy en día, y con 9.000 millones hacia mediados de siglo, todas interconectadas en una economía mundial de alta tecnología y que hace un uso intensivo de la energía, nuestra capacidad colectiva para destruir los sistemas sobre los que se sustenta la vida no tiene precedentes.

Ciertamente, hemos llegado a un punto en el que nuestra seguridad depende de la ecología.  Y no de la ecología de una ciudad o de un país, sino de la ecología a nivel planetario.  Hemos roto los equilibrios de la naturaleza con nuestro egoísmo personal y como especie animal, nos hemos cegado en un desarrollismo que nos lleva a la extinción, condenamos a una gran parte de la humanidad y de los seres vivos al hambre, a la sed y a la enfermedad, sin querer darnos cuenta de que, desde el primer mundo somos los causantes de estas situaciones tan injustas e inhumanas.

2.-  ¿Quiénes son los aliados en la seguridad ecológica?

La prevención de desastres naturales, las energías limpias y renovables, la planificación familiar, la solidaridad alimentaria, la reforestación, el cuidado de la flora y fauna, la investigación científica, el respeto a los ecosistemas, a sus dinámicas y a sus equilibrios, el decrecimiento, la justicia social, …

Las ongs que trabajan por todo lo anterior con carácter verdaderamente innovador  y las empresas y países que, poco a poco, van intentando variar sus políticas y actuaciones hacia lo ecológico.

3.-  Es vital abandonar el viejo modelo de defensa militar y adoptar un modelo basado en los grandes retos de la humanidad, uno de ellos el ecológico.

Lejos, por nuestra parte, de querer defender las viejas ideas como la patria, sí nos interesa proponer el concepto de seguridad ecológica.

Este concepto nos hace enfocar nuestras relaciones con la naturaleza como una de las principales áreas que hay que defender para poder tener una calidad de vida aceptable.  Por el contrario, lo militar que es un gasto social y ecológicamente inútil e, incluso, contraproducente, se convierte en uno de los enemigos que hay que combatir.

¿Alguien duda de que son los propios militares los principales promotores de las armas de destrucción masiva como las NBQR (Nuclear, Biológicas, Químicas y Radiactivas)?  ¿Qué puede aportar de positivo lo militar en disminuir la contaminación o en luchar contra el cambio climático?  Cualquier actuación que se nos ocurra puede ser realizada de manera más eficaz por medios civiles.  En este escenario corre prisa acometer planes de reconversión de la industria militar hacia finalidades civiles y ecológicas, también es imprescindible acabar con la producción de armas y con su comercio, y derivar estas industrias de muerte a otras que mejoren la calidad ecológica del planeta.

4.-  La seguridad ecológica nos lleva a abandonar los enfoques nacionalistas.

Aquí, en el concepto de seguridad ecológica, ya no es válido el enfoque nacional o nacionalista.  Simplemente no sirve de nada.  La contaminación no tiene fronteras ni las conocen el cambio climático, la deforestación, la sequía, la superpoblación, el consumismo, etc.  Este enfoque de nuestra seguridad es muy interesante porque nos lleva a transgredir uno de los grandes tabúes políticos de nuestra cultura, el enfoque nacionalista.  Ante él se yergue la colaboración entre países, entre municipios, entre industriales y entre ciudadanos como la única manera posible de combatir problemas que a todos nos afectan y que cada vez son de más necesaria solución.

5.-  ¿Quién es el protagonista de la seguridad ecológica?

Frente a la estatalización y la militarización de la defensa nacional o militar clásica, la seguridad ecológica potencia unos protagonistas mucho más variados.  Ciertamente las naciones pueden jugar un papel importante, pero también los juegan las empresas y, lo que es más interesante, lo puede y debe jugar el individuo y sus formas habituales de organizarse, las ongs.

Ahora el enfoque da a los ciudadanos mucho más protagonismo:  podemos “librar batallas” en los terrenos personales (moderando nuestro consumismo, por ejemplo), en los terrenos asociativos (a través de la lucha ecologista), en los terrenos empresariales (fomentando líneas de actuación ecológicas en nuestras empresas:  promoción del reciclaje, utilización de energías más limpias, etc.), y en los terrenos políticos habituales (obligando a los partidos políticos a que varíen su línea en política de defensa para defender lo que realmente es importante, la seguridad ecológica).

6.-  ¿Cuáles pueden ser los objetivos de una seguridad ecológica?

Aquí puede haber múltiples propuestas y muchas de ellas loables y perfectamente válidas.  Un buen resumen, o un buen punto de partida sería lograr los objetivos del milenio.  Si luchamos para lograrlos, nuestra seguridad ecológica, nuestra calidad de vida y nuestras posibilidades de supervivencia como especie se multiplicarían.


Un nuevo think tank en Defensa: GESI

26 de mayo de 2012

Inicio

Fuente:  Grupo de Estudios en Seguridad Internacional.

Hoy nos hacemos eco de una web sobre temas de defensa promovida por profesores de varias Universidades (Universidad de Jaén, U. de Barcelona, U. de Granada, U. Pablo Olavide de Sevilla y U. de Valencia) españolas que desde hace años investigan e imparten docencia sobre aspectos concretos de la seguridad y la defensa, y que han creado una red informal de trabajo en la que también participan profesionales externos al ámbito académico.

Trata de temas de armamento, política de exteriores y seguridad, terrorismo, política de defensa, conflictos armados y seguridad energética.

También hacen jornadas sobre seguridad y defensa, yihadismo, …

Un nuevo blog, una nueva opinión, nuevos datos y análisis.  Todo ello muy valioso en un mundillo como el del militarismo en el que muy poco se mueve.  Por lo tanto, todo ello muy valorable.

Pero, … ¿Cómo se financian?  ¿Quién les subvenciona?  Lo desconocemos, pero sí hemos publicado en otras ocasiones que, por ejemplo, la Universidad de Jaén hace unas jornadas de exaltación militarista, o que las universidades se abonan a las subvenciones del Ministerio de Defensa para hacer propaganda del militarismo.

En fin, por sus obras y opiniones les conoceremos y habrá que leerles atentamente.  Un saludo.


España no tiene enemigos militares pero sí riesgos (el engaño terminológico)

25 de mayo de 2012

Fuente:  Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España.   Félix Arteaga, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre Estrategias de Seguridad Nacional del Real Instituto Elcano.  Área:  Seguridad y Defensa.  Documento de Trabajo 19/2011.  16/12/2011

Entonces, el mundo era sencillo.

¿Recuerdan aquellas épocas, quizá no más felices pero sí más sencillas, en las que hablar de Defensa era hablar de que no invadiesen a España?

Entonces había sensación de que nos podían invadir, no en vano éramos la reserva espiritual de Occidente y el punto más neurálgico de la bola del mundo.  Entonces había que vigilar, era claro, los Pirineos ante la invasión soviética.  También el Estrecho y, un poco de reojo, a Marruecos (aunque no mucho porque realmente sabíamos que no nos podían invadir mucho).

También era claro (más para los militares que para la mayor parte de los civiles) que el enemigo era interior y que, por tanto, el despliegue debía ser masivo y territorial.  La militarización debía ser total  en lo político, en lo económico y en lo social.

Entonces, las cosas estaban claras.  Además, en España ni se discutían.

Ahora el mundo es complicado.

Luego entramos en democracia, se iniciaron los debates, la libertad de prensa y de opinión, el control parlamentario, la internacionalización de España para que “lográsemos ocupar el lugar preeminente que nos corresponde en el concierto de las naciones”.    Tras el pago del canon obligatorio que supuso la entrada en la OTAN (previos acuerdos bilaterales con EE.UU y la consiguiente pérdida de soberanía nacional) entramos en Europa perdiendo un referéndum cuya redacción se traicionó al tiempo.

Así, nuestra soberanía en términos de defensa dejó de pertenecernos y pasó a estar en manos de los que realmente cuentan.

Nosotros fuimos tan felices porque estábamos en la pandilla del más fuerte.  Ahora estamos pletóricos porque el más fuerte nos pide ayuda una y otra vez y parece que no puede vivir sin nosotros y sin nuestra anuencia sumisa.

¿Qué hay que defender?

Este debate se ha complicado mucho.  Ahora casi ningún español puede estar al nivel de opinar sobre ello.  De hecho, ni la mitad ni la cuarta parte de los doscientos y pico generales que nos dirigen entran en este debate.

Además, los parlamentarios lo tienen vedado, a ellos nunca se les pregunta sobre la materia, no lo han votado ni una sola vez (tan sólo se les informa de lo que se ha decidido previamente).

Lo deciden los expertos y lo comentan los periodistas o tertulianos especializados en comentar cosas en general. Comentan desde su chusca experiencia de cuando hicieron la mili y normalmente sin ningún atisbo de pensamiento crítico y mucho menos alternativo.

Sin embargo, a nosotros nos parece un  debate clave.  ¿Qué debemos defender?  Con ello se ha de organizar la defensa, se han de declarar los enemigos, se ha de definir la estrategia y se han de implementar las tácticas.

Por ello queremos popularizar este debate un poco.  Para ello vamos a partir de una tabla que nos ofrece Félix Arteaga, en el análisis referenciado arriba.

Enemigos o riesgos.

Lo primero que queremos hacer notar es que parece que se la cogen con papel de fumar y ya no se habla de enemigos sino de un término mucho más etéreo e indefinido como son los riesgos.

El detalle nos puede parecer puramente terminológico pero tiene su enjundia:  un enemigo lo es o no lo es, lo demuestra con sus actos y políticas;  en cambio un riesgo, …

Un riesgo siempre existe, un riesgo puede ser y en la mera potencialidad encuentra su razón para estar siempre presente.

Fijaos en la problemática:  si no existiese enemigo no habría necesidad de defensa.  ¡Toma!  Y, evidentemente, esto no es asumible por los militares ni, tampoco, por los militaristas civiles que hacen negocios con las guerras.  Sin embargo, si logramos transferir el debate a riesgos, no hay ningún peligro de desaparición, porque riesgos siempre va a haber, al menos potenciales.

Nosotros abogamos por lo sencillo:  ¿Tiene España enemigos?  Si preguntamos a los militares nos van a asegurar que no.  Que actualmente no tenemos enemigos que justifiquen un despliegue y un gasto militar como el presente.  Francia no es un enemigo, Portugal tampoco, no lo es Marruecos, …

Arteaga nos sirve esta tabla sobre los riesgos que varios países (y están los grandes, por lo cual la tabla es bastante indicativa de por dónde van las políticas actuales) han definido en sus estrategias de seguridad nacional, además, nos ofrece una pequeña explicación sobre qué son riesgos:

Riesgos identificados en las estrategias de seguridad nacional vigentes

Riesgos

Estrategia/País

Terrorismo EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Estonia, Canadá, España
Proliferación EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Polonia,Canadá, España
Conflictos en Estados frágiles/regionales EEUU, Reino Unido, Rumanía, Hungría, Polonia, Canadá,España
Suministro materias primas/energía EEUU, Polonia, Estonia, España
Efectos cambio climático EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Desastres naturales Reino Unido, Finlandia, Francia, Países Bajos, Hungría, Canadá,España
Riesgos patrocinados por Estados Reino Unido
Uso fuerza armada/atentado o ataque armado al territorio Finlandia, Países Bajos
Riesgos asociados a las migraciones Finlandia, Hungría, España
Perturbación grave de las infraestructuras Finlandia, Estonia, Canadá, España
Perturbación grave de la actividad económica/flujos comerciales Finlandia, Países Bajos, Hungría, España
Espionaje Francia, Canadá
Grandes tráficos ilícitos/crimen organizado Francia, Rumanía, Polonia, Estonia, Canadá, Reino Unido
Epidemias EEUU, Francia, Países Bajos, Hungría, Estonia, Canadá, ReinoUnido
Tensiones sociales EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Ciberamenazas EEUU, Reino Unido, Estonia, España
Corrupción Estonia

Los riesgos pueden concretarse en modalidades de agresión tanto en ámbitos físicos o virtuales sobre los espacios terrestres, marítimos, aéreos/espaciales o cibernéticos –los denominados global commons– donde se desarrollan actividades vitales para la sociedad que permiten la prestación de servicios públicos y el flujo de personas, bienes, materias primas y energía. El funcionamiento en red de las relaciones sociales o de los servicios públicos obliga a proteger las infraestructuras críticas y los flujos de suministro einformación que son esenciales para el funcionamiento normal de las sociedades avanzadas.

Otro grupo de riesgos tiene que ver con los desastres naturales o accidentales debidos a la mano del hombre. Comprenden circunstancias peligrosas, disruptivas o letales, derivadas de los progresos tecnológicos y fenómenos naturales como terremotos, incendios, inundaciones o epidemias, entre otros. Son los riesgos que ocupan la parte alta del espectro de la protección civil, cuya prevención y respuesta precisa una intervención estatal para restaurar cuanto antes la normalidad (resiliencia). Las valoraciones de riesgos reflejan la preocupación de las sociedades por la delincuencia trasnacional y los tráficos ilícitos, no sólo por sus efectos sobre la seguridad y patrimonio individuales, sino también por sus efectos negativos sobre la convivencia y la cohesión social o sobre la integridad y eficacia de las instituciones que gobiernan la sociedad. Finalmente, se consideran como riesgos a la seguridad nacional las actividades de espionaje económico e industrial o las que perjudican la estabilidad económica y financiera  de un país,  así como las que ponen en peligro la convivencia y la paz social.

La Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluye como amenazas y riesgos los conflictos armados, el terrorismo, el crimen organizado, la inseguridad financiera y económica, la vulnerabilidad energética, la proliferación, las ciberamenazas, los flujos migratorios no controlados, las emergencias y catástrofes, la protección de las infraestructuras, suministros y servicios críticos, mientras que considera la globalización, el desequilibro demográfico, la pobreza y desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnológicos y las ideologías radicales y no democráticas como factores que potencian los riesgos y amenazas anteriores. 

Analizar estas frases es obligado:

  1. Ya no sólo hay que defender nuestro territorio, nuestra sociedad dentro de sus fronteras, sino que es necesario defenderlas en cualquier parte del globo.  Para ello se alega que el flujo de materiales y energía nos es imprescindible, así como que no podemos renunciar a nuestra estabilidad económica y financiera.  Aquí queremos recordar que, eso sí, con un lenguaje muy distinto, lo mismo decían los nazis alemanes u otros imperialistas que de los que aún quedan por el mundo.  Además, si nuestra defensa desborda nuestras fronteras y se mete en casas ajenas, estamos generando conflictos en los que la parte ilegítima somos precisamente nosotros.  No se sostiene.
  2. Se abre mucho el concepto de qué hay que defender:  catástrofes, pobreza, desequilibrio demográfico, el cambio climático, …  En esto estamos de acuerdo y es muy interesante.  Parece que ya no sólo hay que defender el territorio, la bandera, la soberanía nacional, las fronteras.  Sin embargo, a esta apertura en el qué hay que defender habría que acompañarla de una apertura semejante en quién decide qué hay que defender.  Si se consultase a la sociedad en cada uno de los estados, quizá nos llevaríamos muchas sorpresas y veríamos que la gente lo que quiere defender son otras cosas más coherentes con una vida mejor, más digna y solidaria, más justas con otras sociedades y con el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la calidad del medio ambiente, la justicia social, las relaciones internacionales solidarias y cooperativas, la lucha contra la pobreza, contra el sida, contra la malaria, contra las guerras, contra las dictaduras militares o civiles-militares, …
  3. En coherencia con lo anterior (qué hay que defender y quién decide qué hay que defender) sería necesario que la sociedad se plantease e hiciese llegar sus opiniones a los gobernantes militaristas cómo hay que defender lo que queremos defender.  Quizá lo lógico no sería usar métodos militares, violentos, las guerras, las injerencias, el imperialismo, el comercio y producción de armas;  sino políticas noviolentas como las que usan las ongs para potenciar el desarrollo solidario, el comercio justo, la alfabetización, la sanidad, …

Señoras, señores, la pelota está en su tejado, suya es la responsabilidad:  ¿qué y cómo quieren defender?, ¿cuáles son nuestros enemigos o los riesgos que nos acosan?, ¿quién tiene el derecho y deber de decidir las políticas de defensa?


Todo encaja: la doctrina del shock

3 de mayo de 2012

Os recomendamos muy encarecidamente que veáis (y con mucha atención) el siguiente vídeo.

Ciertamente es una hora y cuarto, pero merece muchísimo la pena.

Nosotros hemos entendido que algunas cosas dentro de este esquema de pensamiento encajan perfectamente, por ejemplo, siempre nos había llamado la atención una realidad que reconocemos existente pero que no llegábamos a entender del todo:  está claro que todos los servicios públicos se están poniendo en manos privadas.  Pensábamos (también lo defiende en el vídeo Milton Friedman) que esto no sería llevado a cabo para los servicios de defensa.  No entendíamos que el Estado quisiera desprenderse del control de aquello que, precisamente, les da el control absoluto.  Sin embargo, tras oír las declaraciones en el vídeo de Runsfeld (anterior secretario de defensa norteamericano) hemos entendido que da igual.  Que cuando los que quieren privatizarlo todo llegan al poder, lo privatizan.  Y se quedan tan anchos porque, en el fondo, luego va a quedar el control en sus manos, sus manos privadas, en sus propias empresas privadas (véase concretamente, Blackwater).

También nos ha gustado el vídeo porque relaciona varios sucesos históricos (inicio de la dictadura chilena de Pinochet, inicio de la dictadura argentina de Videla, intervención armada de la Gran Bretaña de Thatcher en las Malvinas, guerra contra el terrorismo, etc.) con la idea económica de la ideología ultraliberal o neoconservadora de Milton Friedman y sus “Chicago boys”.

También nos ha gustado porque nos va recordando, una y otra vez, que las propuestas neoliberales nunca han funcionado para los países a los que se les ha obligado a adoptarlas (sin embargo, sí ha sido muy lucrativa para aquellos países, Estados Unidos sobre todo, que nunca las han adoptado, pero las preconizan para los demás).

Por último, lo aconsejamos porque el miedo, la idea de inevitabiliad de las reformas contra la gente común, el proteccionismo de los ricos, la liberalización de servicios públicos a ultranza, etc., de otras épocas las estamos viviendo en primera persona en esta.  Todo parece un plan, todo parece una lucha a largo plazo que busca, sin ningún disimulo, que los ricos sean más ricos (aunque ello convierta en más pobres a los pobres).

Esperamos vuestros comentarios.  Que os guste y os sea útil para reflexionar en estos días previos al primer aniversario del 15 M.

Por nuestra parte, volvemos a remarcar la importancia medular y central que tienen el militarismo, la guerra, los ejércitos y la violencia en todas esta políticas.

Por lo mismo, pensamos que nuestra lucha a favor de un modelo de defensa noviolento y participativo en el que la sociedad pueda decidir qué y cómo quiere defender es crucial para las propuestas alternativas.

Mucho ánimo en nuestras luchas comunes porque es muy importante que, una y otra vez, retomemos fuerzas desde la concienciación.


Felicidad interior bruta frente a producto interior bruto

28 de abril de 2012

Fuente:  Agendaviva.com

Es imprescindible que nos replanteemos nuestra contabilidad, también la contabilidad de cómo somos más ricos y qué es lo que nos interesa en los grandes parámetros.  Así, cada vez son más las críticas a tener como única vara de medir el Producto Interior Bruto.  Producir y producir, ¿para qué?  Para consumir.  Y consumir, ¿para qué?  Para consumir y para producir.  Un círculo vicioso que llega a ser asqueroso, sobre todo por las consecuencias económicas (desigualdades, injusticias) y ecológicas (rapiña al medio ambiente) que tiene.

Tener otro tipo de contabilidad distinta nos haría valorar otros factores y ser conscientes de que su promoción nos puede ayudar a ser más felices como ciudadanos, como habitantes del planeta, como trabajadores y como personas.

Nos proponen el índice de “felicidad interior bruta”.  Así dicho parece una idea lilili de lo más.  Sin embargo vamos a ver qué es lo que lleva dentro la propuesta.  En definitiva se basa en cuatro pilares:

  • La equidad en el desarrollo económico y, sobre todo, un crecimiento que redunde en toda la población y especialmente en los más desfavorecidos.
  • La sostenibilidad del desarrollo basada en el respeto a la naturaleza.
  • La tradición y la cultura.
  • La buena gobernanza, la gestión pública honrada y correcta, que los gobernantes piensen, sobre todo, en cómo hacer vivir mejor al pueblo.

Evidentemente, todo es discutible y habría que precisar los términos anteriores para poder estar a gusto con ellos.  Sin embargo, aunque sea con una mirada somera, nos es fácil adherirnos a la opinión de que esta contabilidad es mucho mejor y más completa que le PIB.

Parece que la idea se va desarrollando poco a poco y hay una página que nos da información estadística sobre diferentes parámetros.

Da para pensar y nos debería servir como modelo para reordenar nuestras actitudes y políticas.


Nauseabunda propaganda militarista y violenta del JEMAD holandés.

5 de marzo de 2012

Fuente:  Revista Atenea.

“¿Qué lleva a una persona a elegir un arma como su instrumento para luchar por construir un mundo mejor? El general Peter van Uhm, Jefe del Estado Mayor de la Defensa de Holanda, cuenta, en una conferencia de la organización TED (ideas worth spreading), cómo el recuerdo de la liberación de su ciudad por parte de los soldados aliados en la Segunda Guerra Mundial le llevó a abrazar las armas, en señal de respeto y gratitud hacia ellos. “No para disparar, matar o destruir, sino para detener a los que hacen el mal, para proteger a los vulnerables y para defender la libertad”".  Además, luego nos contará que lo hace por nosotros, para nosotros y que todo en la milicia es sacrificio personal por el bien general.  Vean y escuchen el vídeo es un gigantesco esfuerzo por convencernos de que la guerra es la paz y de que la violencia es la paz.

¡Olé a la pirueta mental con triple tirabuzón!  En definitiva, los militares son los defensores de la paz, los máximos defensores de la paz.  Los demás les debemos la paz, los demás somos unos ingratos por no reconocerles sus denodados esfuerzos para que nosotros estemos en paz.

De la mejor propaganda militarista.  Pero olvidan algunos datitos que nosotros (malévolamente) pasamos a recordar:

1.-  Las armas (y las guerras) son un negocio.  Un negocio en el que Holanda, España y el Primer Mundo salen beneficiados, mientras que el Tercer Mundo sale siempre pagando deudas con sus vidas, su libertad, sus recursos naturales, su medio ambiente, etc.

2.-  Se equivoca Van Uhm cuando dice que las armas no son parte de nuestra vida.  Lo son y de manera notable.  Lo que pasa es que en nuestros países están ocultas.  Pero nuestros impuestos subvencionan industrias armamentísticas que exportan muerte, nuestros soldados armados en supuestas operaciones de paz generan situaciones que hacen crónicas las causas de las guerras.  Nuestros ejércitos y sus armas nos privan de inversiones civiles que serían mucho más útiles socialmente.

3.-  Holanda es un país seguro en el que no vemos militares patrullando las calles.  Y lo es porque una buena parte de la política económica de Holanda (y de España y del Primer Mundo), junto a una buena parte de la política internacional y de cooperación, etc., está dedicada a mantener un sistema intrínsecamente injusto en el que unos pocos nos beneficiamos porque hay muchos que sufren.

4.-  El ejército es un gran generador de violencia directa, estructural y cultural.  En este sentido se podría considerar que el ejército holandés (y el español y los de los países del Tercer Mundo) son los señores de la guerra que intimidan, que oprimen, que hacen terrorismo estructural y cultural para mantener este sistema internacional tan injusto y solidario.  Sin ellos no sería posible su mantenimiento.

5.-  Muy bonita y muy bien elegida la historia del padre del general Van Uhm.  Impresionante.  Con ella se puede justificar toda la industria militar, todo el complejo militar-industrial, se puede justificar toda la investigación militar.  Es una historia sencilla:  con mejor armamento, el padre de Van Uhm podría haber hecho algo contra los nazis, con armamento viejo no pude hacer nada.  Pero es una historia que además de sencilla es simple y falsa.  La realidad no es sólo lo que él cuenta con mucha intención para ganarse emocionalmente al auditorio.  Seguro que muchos otros hijos pueden contar historias sobre el valor de sus padres cuando noviolentamente hicieron frente a los nazis y ocultaron judíos, sabotearon tropas, desobedecieron las leyes nazis y crearon estructuras clandestinas alternativas que ayudaron a los holandeses a resistir y a tener esperanzas de un mundo mejor porque ya lo practicaban noviolentamente. Donde las armas fracasaron otras metodologías plantaron resistencia.

6.-   Van Uhm y los militares escriben la historia y ello es otro problema.  Si ellos la escriben y sólo hay historia militar, no puede haber alternativa y menos de carácter noviolento.  Sin embargo, podríamos invitar, pedir, rogar, exigir -incluso- a los promotores de estas charlas que buscasen esta otra alternativa noviolenta.  Nos sorprenderíamos porque seguro que la encontrarían y que habría mucho donde elegir.  Y, muy posiblemente, serían historias más conmovedoras, más humanas, más solidarias que el militarismo que nos pretende vender Van Uhm.  Pero nunca tenemos la palabra.  Nunca existimos.

7.-  Las armas no son el instrumento más importante para la paz.  Lo son para la guerra.  Para la paz existen muchos otros instrumentos mucho más importantes y eficaces, por ejemplo la noviolencia, la desobediciencia civil, las resistencias noviolentas, la solidaridad internacional, el tabajo por la justicia, la educación, …

8.-  Alega Van Uhm que en los últimos 500 años ha disminuido la violencia en los países desarrollados, que ya no son frecuentes la guerras entre ellos, que ha disminuido el nivel de homicidios.  Y es cierto.  Y lo es porque ahora nos dedicamos a exportar violencia y guerras a los países del Tercer Mundo.  ¡Qué cinismo!. Pero, a la vez ¡el Siglo XX es, con mucha distancia, el siglo donde más muertos y destrucción ha habido por guerras y el Siglo XXI acaba sus diez primeros años con más de 20 guerras e vigor!

9.-  Alega también que gracias al monopolio estatal de la violencia ésta ha disminuido.  ¡Qué ceguera!  Sin embargo, la realidad es muy distinta:  la violencia ha aumentado porque los estados, respaldados por las armas imponen otros tipos de violencia tan dura como las guerras:  el comercio internacional injusto, la degradación del medio ambiente, la militarización de todos los conflictos, el imperialismo de la cultura violenta a nivel mundial.  La elección democrática de un gobierno por mayoría no puede ser nunca la justificación ética de una masacre, de una intervención, de un sistema económico internacional expoliador e insolidario.


Análisis de los ranking de paz y de los parámetros en los que se basan y propuesta de algunas alternativas.

24 de febrero de 2012

Fuente:  visionofhumanity.org

Para promover una cultura de paz se suele usar diversos indicadores.  Uno de ellos son los índices de paz que promueven varias instituciones.  Estos índices son aproximaciones más o menos logradas a las realidades de los países.

Hoy nos vamos a dedicar a analizar cuáles son los indicadores de paz para este índice porque pensamos que los índices como éste dependen de la idea de paz que se maneje.  Con ellos queremos aprender qué se valora para establecer que una nación es pacífica:

1.-  Nivel de conflictos internos organizados.  Este primer parámetro es curioso porque un alto nivel de conflictos internos no tiene por qué ser un indicador negativo de paz en un país, puede ocurrir que una sociedad se encuentre en un periodo de lucha pro derechos civiles pero lo esté haciendo desde la noviolencia y ello debería ser valorado muy positivamente.  Otra cosa sería que analizaran el nivel de conflictos internos violentos.

2.-  Número de militares o personal armado por cada 100.000 habitantes.  Habría que hacer una distinción entre personal militar incluyendo a la policía o no.  De todas maneras nos parece que países que dedican mucho personal a fuerzas armadas sí que tienen unas estructuras que han de mantener económica y culturalmente y ello deriva en una escasa salud pacífica.

3.-  Importaciones de armas.  Lógico, cuantas más armas, mayor peligro de violencia en cualquier conflicto.  Un estado que debe mantenerse por el uso de las armas indica que no sabe gobernar por medios democráticos y de diálogo.

4.-  Número de armas pesadas. Sigue la misma  lógica. Las armas pesadas son de un carácter destructivo muy significativo e incrementan el gasto militar.

5.-  Exportación de armas.  Esto nos habla de que la paz no es sólo una cuestión interna.  Producir armas y exportarlas significa exportar conflictos y que los demás países te vean como un enemigo y un gestor violento de las crisis fuera de tus fronteras.

6.-  Gasto militar.  Cuantas más armas, más ejércitos y más gasto militar, menos gasto para fines sociales.  Si hubiese más gasto socialmente útil serían innecesarias las armas porque habría más paz social.

7.-  Número de conflictos internos y externos en los que se lucha. Plantea principalmente la actividad armada de los ejércitos. Cuanto más intervienen menor paz, de donde se deduce la incompatibilidad de ejércitos y paz.

8.-  Porcentaje de población encarcelada.  Es un buen medidor porque la paz no es sólo la ausencia de guerras o conflictos violentos.  Hay una violencia estructural que genera pobreza, hambre, …;  y una violencia cultural que generan discriminación racial, sexual, …; ambas originan violencia directa que provoca penas de cárcel.

9.-  Nivel de delitos violentos (redunda en el análisis anterior).  Indica el clima de violencia latente en una sociedad, aunque es un dato equívoco: en sociedades muy injustas pueden existir muchos delitos violentos como consecuencia de la violencia estructural.

10.-  Número de homicidios. Indica lo interiorizada y justificada que está la violencia en una sociedad

11.-  Número de muertes en conflictos internos. es un indicados, como los anteriores, que indica el clima de violencia latente.

12.-  Peligro potencial de actos terroristas.

13.-  Inestabilidad política (mide el grado en el que las instituciones son estables para soportar las demandas de los ciudadanos).  Sería discutible porque una dictadura puede tener instituciones muy estables pero esta estabilidad puede estar basada en el uso de la violencia, lo cual sería contradictorio para el ránking de paz.  Una situación de inestabilidad política, por otro lado, puede derivar en una mejora de los derechos humanos, de las libertades, etc., como han demostrado los sucesos de la primavera árabe.

14.-  Capacidad militar (mide la sofisticación de la institución militar y su nivel de investigación y desarrollo).  Nos parece adecuado pero vemos necesario describir bien a qué se refieren con sofisticación militar.  El argumento es similar a uno anterior:  cuanto más se dedique a investigación y desarrollo militarizado menos se va a dedicar a investigación y desarrollo socialmente útil.

15.-  Falta de respeto a los derechos humanos. Es un índice que señala la vinculación entre la paz y la justicia.

16.-  Contribución a las Operaciones de Paz.  Este parámetro nos parece muy relativo, incluso realmente negativo.  Lo primero que habría que demostrar es que las Operaciones de Paz realmente contribuyen al desarrollo de la paz en los países donde se establecen.  Los datos no parecen indicar avances apreciables en este sentido.  Actualmente las operaciones de paz no se deciden de manera demasiado democrática por los países del mundo, además, suelen estar altamente militarizadas y si nos atenemos a los demás parámetros del ránking no se entiende por qué lo que no es válido (la militarización) en general va a ser válido para el tema concreto de las operaciones de paz.  En nuestra opinión, las Operaciones de Paz, lejos de sumar puntos en el ránking de paz deberían bajarlo.

17.-  Número de personas desplazadas.  Aquí pensamos que también se deben contabilizar los desplazados internos que en países muy grandes como India, China, Colombia, … son un porcentaje importante de las personas que sufren directamente las consecuencias de las guerras.

18.-  Calidad de las relaciones con los países vecinos.  Mide el clima de cooperación o enemistad en las relaciones entre países e incide en uno de los aspectos potenciadores del militarismo y la guerra, que es la construcción estereotipada del enemigo y las pretensiones de cara a los otros países

19.-  Manifestaciones violentas. Incide en a legitimación de la violencia en una sociedad.

20.-  Acceso de la población a las armas. Se entiende que las armas son perjudiciales y el libre acceso a estas un potenciador de los impulsos violentos y contrarios a la paz.

21.-  Nivel de percepción de la criminalidad.

22.-  Cantidad de policía, milicias o cuerpos paramilitares.

¿Se podrían completar esta lista con otros parámetros?  En nuestra oponión, es posible establecer otros parámetros que nos parecen muy importantes:

a.-  Presencia o ausencia en organizaciones internacionales militares. Las organizaciones militares implican y practican un alto grado de violencia y de conflictos.

b.-  Presencia o ausencia de bases militares de países extranjeros. Nuevamente se refiere a la preparación de la guerra y al aumento de preparación militarista como un desincentivo a la paz.

c.-  Número de universidades, instituciones y ongs pacifistas, antimilitaristas  y noviolentas. Supone la aportación cultural a la construcción de la paz. La ausenicia de estos instrumentos denota el desinterés o el desprecio cultural por la paz.

d.-  Presupuestos dedicados al apoyo de las anteriores instituciones.

e.-  Grado de promoción de una cultura de paz mediante inicitivas escolares para la promoción de estudios sobre pacifismo, estudios de resistencias pacíficas a las guerras, …. Señala el aspecto educacional y de cambio de mentalidad de la paz.

f.-  Calidad y cantidad del control parlamentario de la política militar.  Señala el control político sobre la defensa y en su caso la autonomía o impunidad de lo militar.

g.-  Existencia de planes de reconversión de la industria militar y su grado de ejecución. Señala el desarrollo o no de un proceso de desmilitarización del mundo de la seguridad.

h.-  Porcentaje de la cooperación al desarrollo vinculada a la promoción de la objeción de conciencia en el extranjero y ligada al respeto de los derechos humanos. Igualmente señala el apoyo institucional a la causa de la paz.


Ideario militarista e ideario antimilitarista para el nuevo ministro de defensa

22 de diciembre de 2011

Concierto + de + AlternativaLos datos militaristas están tomados de la Revista Atenea y son del General de División Jesús Rafael Argumosa.

En este artículo figuran en cursiva las opiniones de Argumosa, nuestras alternativas le siguen con tipografía normal, de esta manera pretendemos entrar en debate con el General sobre un tema que a todos nos interesa, la defensa.  Opinamos que es imprescindible este debate militar-civil y que es útil que los civiles,  incluso los antimilitaristas, podamos opinar sobre temas de defensa.  Argumosa ha planteado sus ideas en forma de decálogo y nosotros lo hemos respetado a pesar de que sus ideas son un poco reiterativas y nosotros hubiésemos preferido estructurar los mensajes de manera algo distinta.  Sea bien venido el debate y que le sea de provecho al ministro de defensa:

  1. La Defensa debe ser  considerada como un asunto de estado, como un bien público, por encima de las tendencias de los partidos políticos sin dar lugar a ningún “bandazo” .  ¿Por qué quiere el general todo “atado y bien atado”?  De ser así, prohibiríamos el debate, la valoración de alternativas, la crítica, la democracia en definitiva.  Lo importante es democratizar la defensa, conseguir que toda la sociedad pueda opinar sobre los grandes temas de defensa, esto sí que supondría convertir la defensa en un asunto de estado porque sería un asunto de todos si todos pudiésemos decidir.
  2. Es preciso definir nuestros intereses nacionales. España como nación soberana defiende unos intereses que son vitales para su supervivencia como nación, que se contemplan y derivan principalmente de la Constitución y de los valores consustanciales al pueblo español, y donde se reflejan los deseos y necesidades fundamentales del Estado.  Así, dicho, en inconcreto, … ¿quién sabe si estaría a favor o en contra o, incluso, ambas a la vez?  Además, si la Defensa sigue siendo un asunto de estado significará que nada se moverá y la defensa seguirá siendo militarista, violenta, armamentistas, intervencionista, defensora del status quo…  ¿Queremos esto?  Lo más lógico sería reclamar que se debatan y decidan socialmente las grandes decisiones en materia de defensa:  ¿qué queremos defender?, ¿cómo lo queremos defender y con quién?
  3. Es necesario incrementar la conciencia nacional de defensa con independencia de la cultura de defensa propiamente dicha que ya está calando poco a poco en la población. Por ejemplo, parece lógico que se hable, con toda naturalidad, de la defensa en el sistema básico de enseñanza como de cualquier otro elemento del Estado ya sea el económico o el diplomático.  Este punto deriva del anterior.  Si hubiésemos definido entre todos qué se debe defender y cómo sería lógico hablar de ello en todas las capas de la sociedad e, incluso, en la escuela.  Si no se ha dado el proceso democrático de decisión hablar de defensa militar en las escuelas sería privilegiar a lo militar y a lo violento sin posibilidad de crítica, de alternativas.  Lo que pretende Argumosa es que sólo se hable de lo militarista, es decir, que se haga propaganda, nosotros pensamos que lo lógico sería que la conciencia de defensa proviniese no del adoctrinamiento y sí de las decisiones maduras, meditadas y tomadas por toda la sociedad, es decir, pensamos que la alternativa sería fomentar la soberanía ciudadana en los temas de defensa.
  4. Parece conveniente que se utilice, de forma permanente, la acción única del Estado en cualquier actividad nacional. En esencia, consiste en aplicar el enfoque integral que requieren los conflictos actuales. Este enfoque incluye, entre otros, elementos diplomáticos, militares, policiales, jurídicos, de inteligencia y de cooperación al desarrollo.  ¿Significa esto militarizar áreas no militares como la diplomacia, las policías, la cooperación al desarrollo, la acción del ministerio de exteriores, la de educación?  Entonces no estamos de acuerdo.  Quizá sería mucho mejor civilizar al ministerio de defensa y sus acciones y que no quieran asumir totalitariamente la unidad de acción bajo su mando, ideario y filosofía.
  5. Resulta imprescindible desarrollar, con las oportunas observaciones y modificaciones, el vigente documento de la Estrategia Española de Seguridad - en conexión con otros departamentos – con el propósito de disponer de una guía permanente de actuación de nuestro país.  ¿Desarrollarla?  Lo bueno sería revisarla.  Pero revisarla en sede parlamentaria, con un verdadero debate y no una mera presentación y votación aquiescente.  También revisarla con debates sociales, con participación ciudadana.  En nuestra opinión habría que confrontarla con alternativas reales como el concepto de Seguridad Humana que señala estrategias muy diferentes de qué hay que defender, en concreto aquellas políticas que nos lleven a progresar y conseguir los Objetivos del Milenio.
  6. Considerar a las Fuerzas Armadas como la piedra angular de la seguridad, aunque deben ser complementadas con la utilización de todos los instrumentos del Estado, con el fin de asegurar la coherencia de la actuación unitaria a la hora de hacer frente a las crisis o conflictos que puedan surgir. En este ámbito, se entiende que la acción militar solo se contempla como último recurso.  Efectivamente, si las Fuerzas Armadas son el último recurso, ¿por qué no nos dedicamos a potenciar el primer recurso, el segundo, el tercero, …?  Además, indicamos que los recursos previos deberían ser civiles y no usar la violencia:  diplomacia, trabajo de cooperación para solventar las causas que originan violencia cultural, estructural y directa.  Seguimos pensado que Gandhi acertó al decir que no hay camino para la paz, que la paz es el camino (y, por lo tanto, la piedra angular de la seguridad, añadimos).
  7. Se considera de vital importancia conseguir, de forma permanente, el apoyo de la población en todo cuanto concierne a las Fuerzas Armadas. No es un tema menor seguir afirmando que la defensa es responsabilidad de todos, cada uno en la faceta que le corresponde.  ¿Qué apoyo?  ¿Sumiso, acrítico, mero suministrador de recursos pagando los impuestos, mero suministrado de carne de cañón cuando sea necesario?  No estamos de acuerdo.  Preferimos una población que tenga, justo, las cualidades contrarias.  La clave sería buscar cómo lograr una población implicada en los temas de defensa pero de forma crítica, activa y constructiva.
  8. Si realmente queremos unas Fuerzas Armadas creíbles, sólidas y eficientes, es preciso proporcionarles un presupuesto adecuado y sostenible para dotarlas de los recursos necesarios, tanto en personal como en material con el objeto de que puedan cumplimentar sus misiones con la máxima rigurosidad y eficacia posible. El asunto de los costes de los “programas especiales” procede solucionarlo a la mayor brevedad.  En estos tiempos de crisis nos proponen que la educación, la sanidad, el empleo, el medio ambiente, las políticas sociales se recorten para que no lo haga lo militar.  También estamos diametralmente en desacuerdo.  El presupuesto adecuado en estos tiempos de crisis para lo militar debe ir claramente a la baja.  Y, además, el presupuesto militar siempre debe ir a la baja para ser transferido a aquello que realmente nos interesa defender y de donde prevén recortar para fabricar más tanques.  Por otro lado, el asunto de los costes de los programas especiales se refiere a los 23.000 millones de € de deuda por los grandes programas de rearme (que pueden llegar a los 36.000 millones de €) y que hemos intentado analizar en dos artículos:  ”La burbuja financiera militar” y “¿Una agencia militar para ocultar el crack militar?“.  Y solucionarlo a la mayor brevedad oculta la gran idea de endosárselo al ministerio de industria.  ¡Genial!
  9. Resulta obligado racionalizar estructuras del Órgano Central y de los Cuarteles Generales, evitando duplicidades y competencias entre los organismos políticos y los estrictamente militares. Otros aspectos, como el pleno desarrollo de la carrera militar o la consolidación de la enseñanza militar, deberán estar entre las principales cuestiones del nuevo ministro de Defensa.  Cierto.  Viene siendo necesario desde los inicios de la democracia y aún antes.  Parece que este soniquete siempre se repite como un mantra.  Lo repiten los militares, lo repiten los políticos.  Parece que les tranquiliza al estilo lampedusiano de que todo cambie para que todo permanezca igual.  En su lugar propondríamos la reducción de número de efectivos, tanto mandos como soldados, sobre todo mandos, porque la cúpula del ejército está superpoblada.  Hay un mando sólo por cada tres soldados.  Todos ellos cobran grandes sueldos y ¿cuál es su trabajo?
  10. Es preciso incrementar el peso de nuestra política de seguridad y defensa en el marco europeo, atlántico e internacional para ocupar el lugar que nos corresponde como muestra de nuestro compromiso con la seguridad mundial.   Eso, eso, a aparentar.  A mostrar medallas, tanques, reactores, portaaviones.  A invadir bajo el lema de las “operaciones humanitarias”.  ¿Es esa la forma de ser alguienes en el mundo?  Preferiríamos fomentar la seguridad mundial promoviendo actuaciones solidarias, cooperadoras como las citadas antes.  También preferiríamos que la actuación exterior española fuese crítica en los foros internacionales y promoviese la democratización de la ONU  y su Consejo de Seguridad y que saliésemos de la OTAN.

Las propuestas en materia de defensa del PSOE

4 de octubre de 2011

El PSOE tampoco ha aprobado aún su programa electoral y por tanto no ha ofertado todavía nada en esta materia.

El documento que podría de momento valernos de referencia es el que llaman “conferencia politica psoe 2011” que puede descargarse de la página web del PSOE.

El documento, en lo que se refiere a una reposada lectura, es un verdadero sufrimiento plagado de lugares comunes y excesivamente repetitivo, amén de sonar a una especie de mezcla de canto de cisne y cuento de los de Calleja.

En materia de defensa se va completamente por las nubes sin abordar de forma concreta la materia. Por ejemplo, la palabra paz, que estuvo en el manual del PSOE en la oposición a Aznar, sale en el documento una sola vez, lo cual es mucho comparado con la palabra ejército,militar, defensa,  gasto militar, fueras armadas, OTAN, operaciones militares y doctrina de seguridad, que salen cero veces. LA palabra terrorismo, sin embargo, aparece en tres ocasiones y la palabra seguridad, referida a lo que nos interesa en seis ocasiones.

Todo ello no es de extrañar cuando, según hemos conocido, los diputados del PSOE que se encargaban de esta materia en la comisión de defensa forman parte de las deserciones diputadescas para las próximas elecciones generales y la ministra de defensa se encuentra más empeñada en el tema mediático, ya sea botando buques en el Ferrol, apagando fuegos donde los hay o se inventan o llorando en cualquier ocasión que le pongan para ello.

De todos modos, para no defraudar al personal, hemos hecho el esfuerzo de leer de un tirón todo el documento, que será al parecer aprobado sin excesivos cambios el 30 de septiembre, y entresacar las pocas ideas del mismo en materia de defensa para que podamos hacernos una idea de lo continuísta de esta política.

1) Entiende el PSOE que hay grandes amenazas sobre nuestro futuro que merecen un tratamiento militar o de política de seguridad:

  • Migraciones internacionales (numerales 13 y 92)
  • Terrorismo, tanto autóctono como internacional (15, 92, 93, 563, 564)
  • Países del sur mediterráneo con amplia presión demográfica y de los que somos “frontera natural” (93)
  • Situaciones de pobreza y exclusion en otros países del mundo (18,
  • Cambio climático (93, 100)
  • Dependencia energética (93)

2) Los problemas de seguridad se han vuelto globales y necesitan una respuesta unida del mundo libre.

  • La seguridad se convierte en un problema global por la emergencia de nuevas amenazas (15)
  • El mundo necesita a Europa tanto por nuestro peso como porque incorporamos los valores universales y mejores y ” porque estos principios que orientan nuestro modelo son los únicos capaces de proporcionar un equilibrio estratégico y social que de otra manera derivará en empobrecimiento general de derechos y libertades y en más desigualdad” (65)
  • LOs riesos que afrontamos deben ser abordados dentro de nuestra pertenencia a Europa y el Mundo Libre -es decir, OTAN, EUROUERPO, UEO, etc por lo que se refiere a defensa-
  • Debe impulsarse el papel de las instituciones que prevé el tratado de LIsboa y en materia de defensa, el papel del Alto Representante (78).
3) España asume jugar un papel de gendarme mundial, más bien tirando a la zona de  cola de león, en toda “misión” internacional que se preste.
  • “Nuestra paz, nuestra seguridad, nuestro bienestar, nuestro empleo, la sostenibilidad de nuestro modelo social, el futuro de nuestras generaciones más jóvenes, está directamente vinculado a nuestra capacidad colectiva para tener voz, discurso, presencia y compromiso en el ámbito internacional” (numeral  102) y como el ejército, junto a la selección de baloncesto es en lo único que podemos hacerlo, metemos al ejército en todo para que nos tengan en cuenta.
  • Nuestra seguridad se defiende también en muchas de nuestras misiones en el exterior. Pagamos un alto tributo por ello. Somos un país fiable y comprometido, solidario con la comunidad internacional, conscientes también de que quienes arriesgan sus vidas en tierras lejanas defienden las nuestras en las calles y las infraestructuras de nuestras ciudades y pueblos. (102)
El documento no aborda (tendremos que esperar al programa para verificarlo) problemas como si se va a permitir o no la venta de armas a otros países en conflicto, si se va a aumentar o no el gasto militar, cómo se va a resolver la deuda astronómica de más de 26000 millones de euros en armamento que tiene el ejército con las industrias militares, si se va a priorizar o no la salida de tropas para defender a los atuneros, vendedores de mortadela u otros intereses igualmente lucrativos, ni casi ninguna de las materias de la política militar.
El mayor indicio del militarismo del PSOE lo tenemos, sin embargo, en cuatro elementos:
  1.  El documento aprobado por el gobierno bajo la vicepresidencia de Rubalcaba´s de doctrina de seguridad española, el cual hace una apuesta militarista, de injerencia internacional y al servicio de la OTAN
  2.  El increíble ascenso del gasto militar en la españa de ZP y la permisión a la venta de armas de fabricación española hasta el punto de haber ascendido España a ser el octavo vendedor del mundo de esto.
  3.  La absoluta irrelevancia de la comisión de defensa del Congreso de los diputados, que ha perdido por completo el papel de control de la politica militar para ser un instrumento de propaganda donde los militares únicamente informan de sus ideas y decisiones.
  4. La intervención del ejército español en conflictos internacionales donde jugamos un papel de invasores y robaperas, como es el caso de Afganistán o el más reciente de Libia.
Dice el PSOE en otro apartado que “nuestro objetivo fundamental no es otro que formular una propuesta de acción política dirigida a sacar a España de la crisis y a las familias de la ansiedad, la incertidumbres y las consecuencias de la destrucción de empleo o de la falta del mismo”. Si esto es así, quiere decirse que el enemigo principal es el paro y la crisis. Y es en ese punto donde nos preguntamos para qué una política de seguridad basada en el ejército y el militarismo, que practica la injerencia militar en otros lugares para conseguir posiciones e intereses nada inocentes y que detrae ingentes presupuestos para gastarlos en armas en ejércitos y en osas socialmente inútiles.
El PSOE se ha mostrado y se muestra como una de las denominaciones con las que se presenta a las elecciones el partido militarista tácito, que como ya hemos dicho, tiene amplias ramificaciones por
la inmensa mayoría de los partidos y a sus más fieles representantes en el PP y el PSOE.



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