Desde el principio de este blog alertamos sobre las nuevas guerras, aquellas que no son de estado contra estado y que tienen intereses que no son meramente geoestratégicos sino que buscan el control de los recursos naturales más básicos (esto no es nuevo, ya se hacía y hace con el petróleo, por ejemplo). Ahora le toca el turno al agua en África. Pobres africanos, van a sufrir, ya sufren, la codicia sin límites de las multinacionales, los fondos de inversión y gobiernos extranjeros.
Multinacionales, fondos de inversión e incluso Gobiernos extranjeros se están quedando con sus aguas a través de la compra o arrendamiento de ingentes extensiones de campos de labor. Hasta ahora se había advertido del riesgo del acaparamiento de tierras, pero estos días le ha llegado el turno al agua dulce.
La fragilidad de este elemento es tal que es el único recurso imprescindible para el ser humano que no está protegido por ningún acuerdo internacional.
Parece ser que los fondos de inversión especulativos de los países ricos ya no sacan tantos rendimientos de especular en inmuebles, armas, o contra los monedas de los países, ahora parece que se han fijado en el agua y han diseñado estrategias para sacarle provecho. Con ello no nos referimos al desarrollo de regiones para que puedan hacer un uso sostenible del agua en un entorno de economías con desarrollo humano, sino a provecho propio, provecho para los tiburones financieros.
¿Qué nos espera ver en África en los próximos años? Nuevas formas de violencia estructural que acabará derivando en violencia directa
¿Qué se puede hacer contra todo este desbarajuste económico en el que sólo impera el egoísmo y las políticas a corto plazo? La primer idea es que poco y menos nosotros, simples mortales alejados de los mercados financieros especulativos. Sin embargo, si lo pensamos más profundamente es posible hacer algo contra ello: luchar contra los paraísos fiscales, abogar por la imposición de tasas disuasorias que gravan los movimientos de capital especulativos y desvían lo recaudado a cooperación. Es decir, podemos unirnos a los movimientos sociales o al 15 M, podemos redoblar nuestro compromiso con ellos, dado que son los únicos que, en el fondo, luchan de manera ética y noviolenta por los derechos de los pobres y los olvidados en estas nuevas guerras como la del agua.
Así, de paso, evitaremos pobreza, migraciones no deseadas y conflictos bélicos en 2013 y años sucesivos.
En el fondo, luchar aquí para que cambie nuestras instituciones políticas, sociales y económicas no es abstraerse u olvidarse del problema africano, sino trabajar en la fuente del problema. Aquí, en los países ricos es donde están los brokers que van a acabar acaparando el agua africana, con nuestras leyes económicas (españolas y de la unión europea) es con las que se mueven, con las subvenciones y apoyo de nuestros estados. Aquí, por lo tanto, se genera el problema y por ello aquí, con los movimientos sociales de aquí es donde hay que dar una parte importante de la batalla.
En unos tiempos de crisis tan honda, con tantos retrocesos en los servicios que presta el estado, también en las libertades que podemos ejercer, con tanto “chorizo” llevándoselo con total impunidad, con unos partidos políticos y unos sindicatos que cada vez oyen más la consigna de que “no nos representan”, la gente protesta.
Hasta ahora la mayor parte de las protestas han sido pacíficas y noviolentas, festivas y solidarias. La gente que protestaba, todos lo sabemos, tenían razones fundadas para hacerlo.
Ante ello, el poder ha optado por un estrategia diversificada:
decir que los que protestan tienen razón, pero que no se puede hacer nada,
no hacer nada positivo en ninguna de las justas cuestiones que les están reivindicando.
estigmatizar a los indignados y protestones, en algunos medios de comunicación, como gente insolidaria con los consumidores o con otros trabajadores,
criminalizar a los indignados mediante códigos penales más duros e imaginativos,
limitar aún más las libertades de los que protestan y proteger, aún más a los que reprimen,
buscar formas, más o menos legales y nunca legítimas, de boicotear las manifestaciones mediante infiltrados, incluidos agentes del orden, se llega a decir en la noticia que recomendamos que los antidisturbios hacen política.
reprimir a los manifestantes a base de palos, bolas de goma, de querellas, multas, etc.
Los que protestan se han indignado aún más. Y ya son múltiples las protestas cada día, unas convergen con otras, se mezclan, se apoyan, se complementan, …
Tanto la represión como las protestas ocurren en múltiples países.
Las organizaciones están preocupadas porque sus militantes, y ellas mismas, tienen que asumir elevados costos en multas, represión, juicios, etc. ¿Cómo se puede dar respuesta a esta situación?
1.- No es momento, ni es posible políticamente echarse atrás: ”Hay pocas conquistas sociales, por no decir ninguna, que se hayan conseguido sin la protesta”.
2.- Parece que los gobiernos tienen un objetivo claro: que a su violencia se conteste con violencia. Ello, piensan, podría llevar a que los movimientos se escindiesen y a que la violenciadel status quo quedase justificada.
3.- Hay que señalar claramente las responsabilidades de los partidos tradicionales. Quizá algunos no son responsables de la violencia, pero tampoco están cerrando filas con los represaliados y su postura de apoyo es, en la mayoría de las ocasiones, muy tímida e interesada (poco creíble).
4.- Es necesario construir alternativas en muchos aspectos de la vida política y “obligar” a los partidos tradicionales a debatir y asumir las propuestas alternativas.
5.- La coordinación y solidaridad interna son cada vez más necesarias. Son imprescindibles. Aguantar la represión solos y/o en pequeños grupos en más difícil que hacerlo de manera masiva y coordinada.
Frente a los fastos militaristas que gastaron en la celebración del Día de la Hispanidad 900.000 € en estos momentos de crisis, cientos de personas en Madrid se congregaron para hacer un desfile de las fuerzas desmilitarizadas y reconocer que la celebración de la “Hispanidad” debería ser mucho más crítica de lo que es actualmente con la actuación española en Hispanoamérica.
Los manifestantes han reclamado: “que el presupuesto que dedica el Gobierno a los gastos militares se invierta en cubrir gastos sociales”.
Es una propuesta loables. ¿Qué se podría arreglar en educación, sanidad, lucha contra el paro, energías alternativas, mejora del medio ambiente, etc., con los aproximadamente 20.000 millones que se están utilizando en 2012 en gasto militar? Muchas cosas, muchas iniciativas sociales podrían surgir y llegar a buen puerto con este dinero y, además, podrían proporcionar bienestar y cohesión social.
Por el contrario, el Ejército sigue quejándose y ahora nos reclaman que les felicitemos por su compromiso en la reducción del gasto público en estas actuaciones festivas. Argumentan que, como recoge la revista 20 minutos: ”El desfile de mañana (12 de octubre) costará 3 veces menos que 2011″. En 2011 el gasto fue de 2’7 millones de €. Además dicen que “el Ministerio de Defensa ya redujo un 85 % el gasto del Día de las Fuerzas Armadas, que se celebró el 2 de junio en Valladolid. Se pasó de 1’3 millones a 200.000 €”.
Es decir, que en 2010 se malgastaron 4 millones de € y en 2012 sólo se malgastaron 1’1 millones de €. Ciertamente es menos, pero todo es gasto inútil e improductivo que sólo sirve para dar autobombo a las Fuerzas Armadas.
fuente: Acampada Sol
Las mentiras de la deuda, Las mentiras de la vivienda, Las mentiras de la banca, Las mentiras de la UE, Las mentiras del sistema. Hasta ahora son cinco vídeos didácticos con los que podemos encontrar parte de las claves que nos permiten entender el momento social y político que vivimos y la necesidad de la lucha social contra esta situacion y para exigir sus responsabilidades a sus beneficiarios y culpables.
Acampada Sol anuncia y propone que aparecerán más videos, explicando otros aspectos de la crisis, a la vez que hace una llamada para que se les remita más material.
Nosotros esperamos que alguien pronto pueda proponer un material sobre la mentira del militarismo o sobre el gasto militar y la burbuja militar.
Según el artículo 504.2 del Código Penal, cometen delito de calumnias “los que injuriaren o amenazaren gravemente a los Ejércitos, Clases o Cuerpos y Fuerzas de Seguridad”.
De este modo se da a entender que el antimilitarimo es cuasidelictivo para la visión penal de nuestro militarismo.
Pero al margen de lo absurdo del tipo penal, la noticia que salta a la opinión pública es que un sindicato de policías acusa a los diputados Cayo Lara, José Luis Centella y Alberto Garzón de calumnias a la policía por criticar las brutales y desmedidas cargas policiales del 25S en Madrid.
Parece un contrasntido que la policía que se excedió y “justificó” su exceso en que aparentemente la gente quería perturbar y agredir a los diputados y ellos (los polis) estaban allá para protegerlos, quiera ahora enchironar a tres de ellos (los diputados) por decir que la policía se pasó, es decir, por ejercer “con libertad” su crítica diputadil y desvelar que eso de que la policía estaba para defederlos a ellos es un mero argumento.
Imaginamos que los diputados tendrán algún tipo de protección contra la agresión a su papel por parte de este sindicato policiaco y que harán valer sus medios de defensa frente a este, pero bien harían en comenzar a comprender de qué lado de la democracia está esta policía por si acaso.
Por otra parte, no nos explicamos cómo este tipo de sindicatos puede salir a la calle con otros sindicatos más normales reivindicando sus derechos y, mucho menos, cómo estos otros lo permiten. A lo mejor acaban acusándolos también de subversivos.
Reproducimos el manifiesto de convocatoria de este tsunami indignado al que nos adherimos.
Es la hora del Tsunami indignado . Los terroristas financieros van a sumir a España en una dictadura económica con el rescate de la troika. Debemos unirnos TODOS para hacerles ver que no nos vamos a rendir. Debemos estar más unidos que nunca.
Realizar acciones desde dentro y desde fuera del sistema. Acosarles en las calles, ayuntamientos, gobiernos regionales, en las instituciones, en los juzgados, en el parlamento.
Se acabó el quedarnos mirando. Ha llegado la hora de actuar.
Unámonos, organicémonos. ACTUEMOS.
Mareas
Marea Amarilla (Contra los recortes en las bibliotecas)
Marea Azul (Contra la privatización del Canal de Isabel II)
Marea Blanca. (Trabajadores de la sanidad pública)
Marea Gris. (Trabajadores del Carbón)
Marea Naranja. (Trabajadores sociales)
Marea Roja. (Parados)
Marea Verde. (Profesores, padres y alumnos de la educación pública)
Marea Violeta. (Contra recortes en políticas de igualdad)
Acampadas y Asambleas
Acampada Barcelona
Acampada Sevilla
Acampada Sol (Madrid)
Acampada Valencia
Acampada Vitoria
Acampada Zaragoza
Asambleas de barrio y de todas las ciudades y pueblos de España
Acampadas y asambleas de ciudadanos españoles en el extranjero.
Colectivos afines
ADICAE (Asociación de usuarios de Bancos, Cajas y Seguros).
aDRY (Asociación Democracia Real Ya).
Anonymous.
Asociación Nacional de Desempleados ADESORG.
ATTAC.
Estado de malestar.
Iaioflautas.
Juventud Sin Futuro.
#nolesvotes.
Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).
Ponte en pie.
rDRY (Red Democracia Real Ya).
Stop Desahucios.
Ante la creciente indignación hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía para tomar las calles y plazas con una manifestación conjunta el próximo sábado 16 de junio a las 19 horas. Asimismo, instamos a todos los partidos políticos y sindicatos de este país para que se unan a esta iniciativa ciudadana. En estos momentos tan difíciles es necesario estar unidos.
La violencia estructural es el desayuno de todas las mañana, la comida al mediodía y la cena por las noches. Violencia estructural porque en España se perdonan las deudas a los defraudadores mientras se desahucia a los pobres que cayeron en sobreendeudamiento por culpa de la crisis; violencia estructural por la corrupción política galopante que aún nadie detiene; violencia estructural por el sistema electoral injusto que prima a unos mientras que a otros les deja sin voz; violencia estructural por los abusos de los bancos en las hipotecas, en el cobro de comisiones, en el trato a los clientes, en la negación de crédito a las familias, por la falte de inversión en desarrollo sostenible…; violencia estructural por la deuda militar exhorbitante y escondida a la opinión pública; por el intento de vender armas a países, entre otros, como Arabia Saudí, no muy democráticos; violencia estructural por el desempleo galopante del que sólo se libran los altos mandos de empresas y, también, los altos mandos militares; es decir, porque el sistema no funciona o funciona imponiendo violentamente medidas que privilegian a unos pocos, generan injusticias aberrantes y hacen cada vez mas vulnerables y esquilmadas a las mayorías.
Por eso surge la rebeldía y la indignación social y, en ilógica consecuencia, se llenan las calles de policías para reprimir a las personas del 15 M que tienen por delito reunirse en calles y plazas para hablar de política, debatir, proponer soluciones y, en la medida de lo posible, llevarlas a cabo con su trabajo común.
¿Qué quiere la gente con respecto a Bankia?
Que haya un banco grande y de fácil acceso que sea ético, esto es, que no comercie con armas, que no especule como forma de ganar dinero, que invierta en potenciar la economía real, justa, solidaria.
La gente quiere un banco ético, un banco que no engañe a sus depositantes con fórmulas de inversión poco claras y nada éticas. La gente quiere un banco ético en el que el sueldo de sus dirigentes no sea un escándalo, en el que las cuentas sean transparentes, en el que los clientes tengan la palabra a la hora de controlar sus actividades.
La gente quiere que el debate se desplace desde las primas de riesgo, desde las primas a los dirigentes, desde las inversiones financieras que no se basan en nada real y no son más que apuestas con el dinero de otros, hasta las valoraciones económicas basadas en la ética. Porque ya está bien de que el debate no lo entienda ni Dios, de que la economía siempre explique las cosas a toro pasado, de que nos intenten vender siempre que hay que dejar las soluciones en manos de expertos que realmente no saben y, lo que es peor, no les importa qué es lo que va a pasar con tus ahorros y cómo los están usando. Ya vale de hablar sólo de beneficios en economía, hay que basar la economía en la ética.
La gente quiere que se apliquen otras alternativas, como las existentes en otros apartados de la vida política. Así es necesario hablar de desarrollo humano y no de desarrollo sin más o de desarrollo de los beneficios o del producto interior bruto. El desarrollo humano nos lleva a mejorar aquellas cuestiones que son vitales para vivir mejor las personas respetando el medio ambiente: la educación, la sanidad, la ecología, la calidad del aire, la buena gobernanza, la lucha contra la corrupción y contra la desigualdad económica, de sexo, de raza, … También se habla, en el mundo de la defensa, del concepto de seguridad humana. En él se quiere defender aquello que realmente interesa a la gente y que coincide con lo anterior y se aleja diametralmente de la defensa de las fronteras, de los privilegios internacionales e interpersonales, de conceptos vacuos como la patria y de símbolos trasnochados como la bandera. La gente no quiere oír hablar de las operaciones de paz de nuestros ejércitos que no sirven más que para que nosotros hagamos negocio y ellos pongan los muertos y una mayor miseria, la gente quiere oír hablar de cómo vamos a colaborar en cumplir los Objetivos del Milenio, también desde la banca. Hace mucho que es hora de hablar de banca ética o de banca humana.
La gente quiere colaborar con bancos éticos que trabajen en la línea de los microcréditos propuestos por Mohamed Yunus, premio nobel de economía. Ellos han demostrado que hay negocio y es ético en ayudar a salir de la pobreza a millones de personas en el mundo. La gente quiere bancos solidarios que apoyen el comercio justo, que apoyen las cooperativas en zonas pobres para que tengan trabajo y puedan salir del paro. La gente quiere mirar los beneficios en las actuaciones de los bancos porque ya estamos acostumbrados a no ver ninguno en nuestras cartillas.
La gente quiere luchar contra la doctrina del shock mediante posturas éticas como viene preconizando el 15 M y desde este blog también hemos intentado alentar siempre. La gente se une donde puede, en las calles, para quejarse, para hablar y decidir actuaciones que sean alternativas a este sistema corrupto, injusto e insolidario; la gente opta por la insumisión y la noviolencia. Y el sistema les reprime. Lógico, el sistema sabe que no hay nada más peligroso para ellos pero, a la vez, más creativo y alternativo, más antisistema que la democracia participativa y la implicación personal en la política.
¿De qué nos vale un banco nacionalizado cuando el estado, es decir, sus dirigentes, están dentro del sistema corrupto, injusto y solidario, y son sus grandes promotores? De nada. No vale de nada, por eso el gobierno del PP lo ha hecho. La verdadera lucha, y el verdadero éxito, está en conseguir que el banco nacionalizado sea ético.
Postdata: todo lo antedicho para los bancos, la gente también lo quiere para los gobiernos nacionales, de comunidades autónomas y de ayuntamientos.
El pasado 15 de octubre salimos juntos a las calles en más de 1000 ciudades en 82 países. Tomamos las calles, nos organizamos y comenzamos un camino hacia un cambio global. Han pasado más de 6 meses y seguimos alzando la voz para dejar claro a políticos y banqueros que no nos representan, que estamos coordinados, pensando juntos y exigiendo nuestras reivindicaciones para que el bienestar del 99% de la población sea tenido en cuenta. La legitimidad de nuestros gobernantes reside en que deben atender los intereses de la inmensa mayoría de la sociedad y no el de unos pocos privilegiados.
Estamos juntos, estamos en todos lados, estamos donde no nos esperan. Reclamaremos con total firmeza y de un modo no violento la justicia social, la distribución de la riqueza y una ética pública mientras condenamos la pobreza, la desigualdad, la devastación medioambiental, la corrupción como herramientas de sometimiento de los poderosos sobre las sociedades.
No pararemos hasta conseguir nuestros objetivos, los del 99% de la población. Saldremos a la calle una y otra vez hasta que podamos decidir entre todos y todas el mundo en el que queremos vivir. Queremos un cambio global.
Convirtamos las calles en el mayor altavoz del mundo el 12 de mayo.Porque somos el 99%, porque no somos mercancía en manos de políticos y banqueros.
Os recomendamos muy encarecidamente que veáis (y con mucha atención) el siguiente vídeo.
Ciertamente es una hora y cuarto, pero merece muchísimo la pena.
Nosotros hemos entendido que algunas cosas dentro de este esquema de pensamiento encajan perfectamente, por ejemplo, siempre nos había llamado la atención una realidad que reconocemos existente pero que no llegábamos a entender del todo: está claro que todos los servicios públicos se están poniendo en manos privadas. Pensábamos (también lo defiende en el vídeo Milton Friedman) que esto no sería llevado a cabo para los servicios de defensa. No entendíamos que el Estado quisiera desprenderse del control de aquello que, precisamente, les da el control absoluto. Sin embargo, tras oír las declaraciones en el vídeo de Runsfeld (anterior secretario de defensa norteamericano) hemos entendido que da igual. Que cuando los que quieren privatizarlo todo llegan al poder, lo privatizan. Y se quedan tan anchos porque, en el fondo, luego va a quedar el control en sus manos, sus manos privadas, en sus propias empresas privadas (véase concretamente, Blackwater).
También nos ha gustado el vídeo porque relaciona varios sucesos históricos (inicio de la dictadura chilena de Pinochet, inicio de la dictadura argentina de Videla, intervención armada de la Gran Bretaña de Thatcher en las Malvinas, guerra contra el terrorismo, etc.) con la idea económica de la ideología ultraliberal o neoconservadora de Milton Friedman y sus “Chicago boys”.
También nos ha gustado porque nos va recordando, una y otra vez, que las propuestas neoliberales nunca han funcionado para los países a los que se les ha obligado a adoptarlas (sin embargo, sí ha sido muy lucrativa para aquellos países, Estados Unidos sobre todo, que nunca las han adoptado, pero las preconizan para los demás).
Por último, lo aconsejamos porque el miedo, la idea de inevitabiliad de las reformas contra la gente común, el proteccionismo de los ricos, la liberalización de servicios públicos a ultranza, etc., de otras épocas las estamos viviendo en primera persona en esta. Todo parece un plan, todo parece una lucha a largo plazo que busca, sin ningún disimulo, que los ricos sean más ricos (aunque ello convierta en más pobres a los pobres).
Esperamos vuestros comentarios. Que os guste y os sea útil para reflexionar en estos días previos al primer aniversario del 15 M.
Por nuestra parte, volvemos a remarcar la importancia medular y central que tienen el militarismo, la guerra, los ejércitos y la violencia en todas esta políticas.
Por lo mismo, pensamos que nuestra lucha a favor de un modelo de defensa noviolento y participativo en el que la sociedad pueda decidir qué y cómo quiere defender es crucial para las propuestas alternativas.
Mucho ánimo en nuestras luchas comunes porque es muy importante que, una y otra vez, retomemos fuerzas desde la concienciación.
Es imprescindible que nos replanteemos nuestra contabilidad, también la contabilidad de cómo somos más ricos y qué es lo que nos interesa en los grandes parámetros. Así, cada vez son más las críticas a tener como única vara de medir el Producto Interior Bruto. Producir y producir, ¿para qué? Para consumir. Y consumir, ¿para qué? Para consumir y para producir. Un círculo vicioso que llega a ser asqueroso, sobre todo por las consecuencias económicas (desigualdades, injusticias) y ecológicas (rapiña al medio ambiente) que tiene.
Tener otro tipo de contabilidad distinta nos haría valorar otros factores y ser conscientes de que su promoción nos puede ayudar a ser más felices como ciudadanos, como habitantes del planeta, como trabajadores y como personas.
Nos proponen el índice de “felicidad interior bruta”. Así dicho parece una idea lilili de lo más. Sin embargo vamos a ver qué es lo que lleva dentro la propuesta. En definitiva se basa en cuatro pilares:
La equidad en el desarrollo económico y, sobre todo, un crecimiento que redunde en toda la población y especialmente en los más desfavorecidos.
La sostenibilidad del desarrollo basada en el respeto a la naturaleza.
La tradición y la cultura.
La buena gobernanza, la gestión pública honrada y correcta, que los gobernantes piensen, sobre todo, en cómo hacer vivir mejor al pueblo.
Evidentemente, todo es discutible y habría que precisar los términos anteriores para poder estar a gusto con ellos. Sin embargo, aunque sea con una mirada somera, nos es fácil adherirnos a la opinión de que esta contabilidad es mucho mejor y más completa que le PIB.
Parece que la idea se va desarrollando poco a poco y hay una página que nos da información estadística sobre diferentes parámetros.
Da para pensar y nos debería servir como modelo para reordenar nuestras actitudes y políticas.
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RT @inma_610: Es más fácil que un cargamento de armas cruce una frontera que un refugiado. Escuchando a los activistas de @amnistiaespana e… 1 day ago
Tenemos el triste y sucio honor de ser los séptimos vendedores de armas del mundo: bit.ly/1981PPV1 day ago
España es la 7ª vendedora de armas mundial. Sólo por detrás de los países del Consejo de Seguridad y Alemania: bit.ly/1981PPV1 day ago
La militarización de la crisis: en 2011 se gasto 10'85 veces más en Defensa que en Servicios Sociales: bit.ly/YWHDfO1 day ago
- "La otra historia de los Estados Unidos" de Howard Zinn, editado por la editorial Argitaletxe Hiru SL
- "Muhammad Yunus. El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo". Bolsillo Paidós. 2008.