Fuente: Público.
Se prevé el ataque entre los meses de septiembre y octubre de este 2012, justo antes de las elecciones yankis de noviembre.
La campaña contra Irán la está dirigiendo personalmente Benjamín Netanhayu, el primer ministro. La campaña consiste, básicamente, en generar una gran sensación de miedo en la población israelí por la posible utilización iraní de sus armas nucleares. Esta política es habitual en Israel desde su creación como estado y ha logrado mucho afectos: el 37% de los israelíes judíos está convencido de que Irán provocará un holocausto si obtiene armas nucleares, a pesar de que Irán nunca ha agredido a ninguno de sus vecinos, lo que no puede decirse de Israel. Otro 40% apoya un ataque israelí contra Irán ahora mismo.
El profesor de ciencias políticas, Ofer Cassif, argumenta: Los libros de escuela y los medios de comunicación transmiten el miedo desde la infancia. A ello contribuyen diariamente los medios de comunicación como la tele y los diarios.
Una de las mayores ayudas para Netanhayu es Ehud Barak, ministro de defensa, que tras las últimas elecciones entró en la coalición con la promesa de que iba a impulsar un acuerdo de paz con los palestinos, y no solo no ha movido ni un dedo en esa dirección sino que se ha convertido en el defensor número uno de la guerra contra Irán.
Penosísimos son los comentarios que nos da la noticia sobre la posición de Obama en este conflicto:
- No le interesa que haya ataque israelí porque no quiere que aumente el precio del petróleo antes de la elecciones. ¿Cuánta gente morirá en este ataque sin saber que la primer potencia mundial no hizo nada por pararlo con un razonamiento tan sesgado e intresado? ¿Cómo podemos fiarnos del liderazgo de una potencia que ante una guerra con ribetes nucleares sólo mira el corto plazo de sus intereses electorales?
- Parece que el nobel de la paz, Obama, no estaría interesado en apoyar el ataque de Israel a Irán después de su posible victoria electoral, pero lo que está haciendo ahora es desaprovechar los momentos cruciales para que dicho ataque no se haga efectivo. Porque si se llega a atacar a Irán, ¿cuáles serán las consecuencias en todo Oriente Medio y a nivel mundial? Posiblemente muy graves. Y a todo ello el nobel de la paz, calladito.
Parece que tendremos que darle mucho uso, próximamente, al muro de las lamentaciones.
Escrito por utopiacontagiosa 
Aunque mucho dudamos que la visión geopolítica del mundo sea muy diferente en la práctica sea cual sea el elegido para presidente del gigante americano, parece que la confrontación en el último tramo de la campaña lo es entre un militarismo más feroz, héroe incluído, y un tipo que recurre a la promesa de renacimiento americano que no queda claro si será chicha o limoná.