Indra anunció un aumento de beneficios del 7 % en el primer trimestre. es decir, ha ganado 108 millones de €. El lado triste es EADS que anunció un 6 % menos de beneficios, aunque realmente ha ganado 378 millones de € en seis meses.
En total 486 millones de € ganados, 81 millones de € al mes, es decir, más de 7.000 millones de pesetas mensuales.
Parece ser que al sector armamentístico le viene bien la crisis.
¿Se imaginan esos 7.000 millones de pesetas mensuales dedicados a políticas de empleo socialmente útiles, a protegernos del fuego que ahora azota nuestras tierras, a cooperación al desarrollo? Nosotros, sí. Por ello pedimos una vez más la reconversión de la industria armamentística hacia otras de fines sociales útiles.
Ambas fuentes se basan en un estudio del SIPRI en inglés.
El 90 por ciento de compañías de transporte aéreo involucradas en el tráfico ilegal de armas han sido usadas por la ONU, la UE, la OTAN y distintas ONG para llevar ayuda humanitaria a zonas en conflicto, según un informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). En algunos casos las mismas compañías llegan a transportar tanto armas o soldados como ayuda humanitaria a las mismas zonas de conflicto, principalmente África.
Se suele decir que cuando “acaba la guerra, empieza el negocio”. En este caso, parece que ambos conceptos se mezclan. El SIPRI parece que propone algunas normas éticas como contratos condicionados para que los transportistas aéreos adopten un código de conducta ética.
Nosotros, por nuestra parte, proponemos al SIPRI, a la ONU, a la UE, y a la OTAN, algo más útil todavía, la prohibición del comercio de armas.
Las condiciones que impone Israel para negociar la creación de un Estado Palestino son draconianas: “condicionó la creación de ese Estado a requisitos que resultan inaceptables para el más moderado de los dirigentes palestinos y que hacen extremadamente difícil el pacto: el reconocimiento de Israel como el Estado del pueblo judío, la desmilitarización completa del Estado palestino y el trágala más indigesto, que Jerusalén nunca será dividida. Fuentes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) aseguraban minutos después de la disertación: “Es la forma de echarnos de la mesa de negociación. No se puede fijar el resultado del diálogo antes de comenzar a negociar”.
Ciertamente el nuevo intento de imposición israelí establece las líneas de lo que no es una negociación. Hace que los palestinos, desde las concepciones políticas habituales (militaristas) se vean incapacitados, incluso, aceptar el inicio de las negociaciones.
Sin embargo, pensamos que esta exigencia de Israel puede permitir asumir un reto y poner el escenario del conflicto en otro lugar menos adecuado para las pretensiones israelíes, a la vez que les da a los palestinos la oportunidad de buscar novedad y para cambiar una imposición por una oportunidad. Nuestros razonamientos son los siguientes:
Se viene demostrando que una Palestina militarizada tampoco está pudiendo hacer muchos avances en pro de su pueblo.
La militarización israelí les conlleva que el propio pueblo israelí sufra unas altas cotas de violencia directa, estructural y cultural. Esta violencia también las sufren los estados musulmanes colindantes.
Posibilidades de “desarrollo humano”. La desmilitarización palestina les puede aportar nuevas oportunidades de desarrollo y un horizonte de desarrollo social y cultural del que actualmente no pueden disfrutar: al no malgastar ingentes cantidades de recursos en despilfarros militaristas no productivos en desarrollo social que pueda disfrutar el pueblo, las posibilidades de desarrollo justo y social aumentan, aunque sea con los exiguos recursos palestinos. Las mejoras en sanidad, educación, vivienda, infraestructuras sociales, culturales, etc., serían bienes que podrían disfrutar los palestinos.
La desmilitarización palestina conllevaría un nuevo escenario internacional para sus peticiones: podrían argumentar que su desmilitarización les lleva a no ser un factor de agresión para Isarel y, por ello, podrían reivindicar una decidida apuesta por parte de la comunidad internacional en apoyo a sus causas.
Pondrían a Israel ante una situación ética en la que ellos son los únicos agresores y los únicos que usan la violencia, lo cual daría argumentos a los israelís que están en contra de la guerra, del terrorismo de estado israelí y de la militarización social y cultural, argumentos para reclamar iguales desarrollos sociales en Israel.
Como se ve, la posibilidades inherentes en la desmilitarización del Estado Palestino son varias y con potencialidad de mejorar la vida de su pueblo. Ciertamente, el que Israel quiera imponer sus ideas, condicional a Palestina para no aceptarlas, sin embargo, un pensamiento alternativo (no miliarista, noviolento) podría darles oportunidades de desarrollo humano y de enfocar el conflicto desde una perspectiva mucho más productiva que la actual.
Hemos leído con atención el programa del PSOE para las elecciones europeas y, con un esfuerzo encomiable (y seguramente poco agradecido) por nuestra parte, hemos encontrado entre tanta retórica y panoplia algunas de las ideas (no nos atreveríamos a decir que se desarrolla una propuesta integral) sobre política de seguridad y defensa.
Resulta asombroso y turbador que, por más que hemos buscado la OTAN y otras estructuras militares, sólo hemos encontrado circunloquios y maneras de decir sin decir que sí, que apuestan por una estructura militar de ingerencia con capacidades militares comparsa de EE.UU. pero con pretendida voz propia que acaba siendo voz impropia.
Según los Psoes la paz se garantizará si contamos con una Europa fuerte y progresista (aunque después de los razonamientos parece que será suficiente con que sea “fuerte” si es que hemos entendido por “la paz” a lo que ellos llaman “la paz”). Leer el resto de esta entrada »
Según publica The Times, Obama ha ofrecido un pacto de desarme para reducir el número de ojivas nucleares de cada parte de 5.000 a 1.000 y ua reducción de sus arsenales nucleares del 80%.
Esta propuesta busca sustituir los acuerdos de desarme Start que expiran en diciembre de 2009 y que ya supusieron una reducción del arsenal nuclear de las dos superpotencias.
En aquel entonces se habló de los famosos “dividendos de paz” que crearon la gran ilusión de servir para formar un mundo más pacífico y que, como hemos visto, no fueron sino un espejismo. La gran paradoja del desarme es que, por sí, no vale para gran cosa si no va acompañado de una política en paralelo de verdadera inversión en quitar poder a la lógica militar y a la dominación que ésta garantiza, de forma que el actual tratado que propone el rutilante Obama será más de lo mismo si se queda en lo que parece que se va a quedar.
Recomendamos la lectura del post de Hernán Zin en su blog “Viaje a la guerra”.
En él plantea las razones que han de hacernos reconducir la política de venta de armas a Israel. Además, informa de que
“18 Estados miembros autorizaron un total de 1.018 licencias para exportar armas a Israel por valor de 200 millones de euros”.
“Francia, Alemania y Rumanía son los tres principales exportadores. Francia emitió licencias de exportación por valor de 126 millones de euros, Alemania autorizó 28 millones y Rumanía, 17 millones”.
La Ministra de Defensa ha declarado el pasado día 9 de julio que España dictará inmediatamente una moratoria unilateral sobre el uso, producción, almacenamiento, compra o transferencia de las bombas de racimo y ordenará la destrucción de este tipo de municiones en España. Esta decisión adelanta los plazos que se acordaron en el tratado multilateral sobre la materia.
Es una buena medida que debemos aplaudir, aunque tiene sus peros, y es que España seguirá produciendo este armamento para investigación y para ensayo en el centro tecnológico de La Marañosa.
En los días anteriores, y a bombo y platillo, se ha publicitado el borrador del tratado por el que más de cien países se proponen acordar la prohibición de uso, producción y almacenamiento de bombas de racimo. España se ha adelantado a manifestar que va a suprimir estas bombas de sus arsenales y de su producción.
El tratado será firmado, si todo va bien, en diciembre, y entrará en vigor a los seis meses de su firma.
Pero con ser buena noticia, trae, como todas, su letra pequeña: El tratado no prohibirá todo lo que la prensa dijo.
Primero, deja fuera de su aplicación las bombas de racimo superinteligentes que contengan menos de 10 submoniciones y que respondan a otros criterios (por ejemplo las armas modelo Smart 155 alemanas que al parecer son de las más solicitadas)
Segundo, el tratado permite la cooperación militar con países no firmantes y, en esta medida, legitima una producción y venta de estas armas “por encargo” y manchándose las manos los que no lo firmaron.
Tercero, Ni Estados Unidos, ni Rusia o Israel (los países que más las usan en la actualidad) han firmado ni están dispuestos a firmar. Según un portavoz de Estados Unidos estas armas han demostrado su eficacia militar y su eliminación sería grave porque pondría en riesgo la vida de los soldados americanos (casi ná). Poco les parece importar la muerte o las amputaciones que sembraron los estadounidenses en Laos donde lanzaron 2 millones de toneladas de bombas de racimo (más que todas las bombas estadounidenses de la II Guerra Mundial)y que se han cobrado más de 12.000 víctimas. Tampoco parece importarles a Israel, que, según la ONU, lanzó en 2006 4 millones de bombas de racimo sobre Líbano.
En España fabrican armas de estas dos empresas principales, la vasca Expal y la empresa Instalaza, dos empresas a las que conviene hacer seguimiento.
Así informa EL PAÍS. 109 países han llegado a un acuerdo que se ha de firmar antes del 2 de diciembre por, al menos, 30 para que el tratado entre en vigor. Un breve análisis de los pros y contras del tratado se puede ver aquí. También hay algo de información sobre el inicio de los planes del Ministerio de Defensa para destruir nuestro arsenal.
Lo malo es que los principales productores se mantienen ajenos: Estados Unidos, Rusia, China, Israel, India y Pakistán. Prefieren mantener sus ventas a ser humanos.
Se celebra actualmente, informa EL PAÍS, una conferencia para limitar el uso de las bombas de racimo. “El borrador sobre el que trabajan los delegados de los países presentes prevé la prohibición del uso, de la producción y del comercio de las bombas de racimo. Los stocks acumulados deberían ser destruidos en seis años”. Sin embargo, las presiones de Reino Unido y Alemania harán, previsiblemente que se rebajen estos contenidos. Para más desilusión, EE UU, Rusia, China, India e Israel, los mayores productores, no participan en la reunión.
- "La otra historia de los Estados Unidos" de Howard Zinn, editado por la editorial Argitaletxe Hiru SL
- "Muhammad Yunus. El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo". Bolsillo Paidós. 2008.