Alternativas a la defensa militarista. A propósito del debate sobre la defensa de Cataluña

17 de diciembre de 2012

Colours

En un reciente artículo publicado por Pepe Beúnza con el nombre de “Alternativas a un ejército catalán: la Defensa Popular Noviolenta” y que nosotros hemos leído en la página amiga del grupo antimilitarista Tortuga,  se propone una “Defensa Popular Noviolenta” como alternativa a las propuestas militaristas que ya han aparecido de construir un ejército catalán para cuando Cataluña consiga su independencia.

Comencemos por hacer un merecido elogio del autor, en realidad un conocido y activo militante de la objeción de conciencia al servicio militar y antimilitatista noviolento que abrió camino en tiempos de la dictadura y al que tanto debemos las generaciones posteriores, y de su intento de explicar que, frente a la visión tradicional de la defensa, basada en ejércitos con sus valores, estructuras y objetivos, cabe plantear otro modelo que no sólo no sea ni complementario ni un mero recurso de la táctica militar, sino alternativo, radicalmente alternativo, a la defensa militar y al sustento militarista que ésta viene a defender.

Nos gustaría, en este artículo, continuar la conversación con Pepe Beúnza y con todos aquellos que les interese el tema de las defensas alternativas.

La dificultad de ofrecer una visión alternativa de la defensa. La defensa social.

Es complicado hablar y popularizar la misma idea de que frente al apabullante imaginario militarista, cabe otro “desmilitarizado” pero que no sea puramente ilusorio e impreciso. O pensado para un mundo de ángeles (por tanto, fuera de nuestro mundo). Por eso, todo esfuerzo en esa línea es meritorio y, como tantas veces hemos comprobado en propia carne, poco agradecido.

En realidad, el planteamiento de una alterntiva a la defensa militar exige una mirada bien distinta de la propia idea de defensa y de lo que hay que defender. Como muy bien explica Pepe Beúnza, las cosas que deben ser defendidas poco tienen que ver con las cosas que son defendidas por los ejércitos y las patrias, con el territorio, con el status quo, …¡con la propia idea de seguridad militar!

Tiene que ver con la idea de seguridad humana, mas centrada en la dignidad de las personas, en los derechos humanos, en la lucha contra la injusticia y la violencia estructural, en la construcción de relaciones horizontales entre los pueblos, con la consecución de niveles aceptables de sanidad, educación, trabajo decente, oportunidades humanas de desarrollo y realización, respeto por el medio ambiente, etcétera.

Es por eso que el cambio de enfoque en el qué defender nos aleja de la idea clásica de defensa de las instituciones, del Estado, del territorio, y todas esas cosas y nos acerca más a la defensa de las relaciones sociales diferentes, fuera y desbordando el ámbito territorial, estatal, identitario,…

Y por ello es pertinente la reflexión que Pepe Beúnza pone en boca de un insumiso francés “explotado por el patrón, machacado por la policía, condenado por los jueces, he aquí mi patrimonio. Si se tata de hallar enemigos, a ellos los remito. La miseria es universal. ¿Por qué reivindicar una patria determinada?.”  Genial.

La construcción de un discurso alternativo en materia de defensa

Tradicionalmente el discurso “alternativo” y noviolento se ha quedado en estas preguntas básicas: lo que hay que defender es otra cosa, los que deben hacerlo somos toda la sociedad, las metodologías de la defensa deben ser noviolentas, … pero no ha sabido dar concreción a estos ideales y, creemos que por el peso del imaginario militarista que aún nos domina y se ha construido como una especie de paradigma global (nosotros lo llamamos paradigma “dominación-violencia”).  El hecho es que a la hora de concretar la defensa alternativa volvemos a pensar en términos de “defensa territorial, bajo una óptica militarista y a proponer la defensa de “lo mismo” que defiende el militarismo, pero buscando incluir en ello la noviolencia para diferenciarnos, sin tener en cuenta que la noviolencia no puede ser incluida en líneas políticas antagónicas.

La idea de defensa militar parte de un paradigma violento que promueve la dominación y la violencia como objetivos y como metodologías y, a la postre, utiliza de la organización de la violencia y de los ejércitos como instrumentos finales de este modelo.

Una alternativa noviolenta a la defensa militar debe promover un paradigma diferente y no sólo distinto: el paradigma cooperación-noviolencia.

Uno y otro son antagónicos, como podemos ver en un cuadro que entresacamos de nuestro reciente trabajo “Política noviolenta y lucha social. Alternativa noviolenta a la defensa militar”, publicado por Libros en Acción (2012):

Paradigma violento

Paradigma alternativo

Ideas fuerza

Violencia rectora

Dominación

Noviolencia rectora

Cooperación

Políticas

Leyes

Paz social

Nuevo orden: revolución

Justicia

Paz global

Desaarrollo respetuoso

Prácticas

Vigilancia

Castigo

Represión

Guerras

Premios y ventajas

Beneficios

Educación como adoctrinamiento

Cooperación

Promoción

Autogestión

Trabajo de base

Horizontalidad

Educación como aprendizaje liberador

Actitudes

Sumisión

Delegación

Representación

Pasividad

Pensamiento crítico

Activismo inteligente

Creatividad

Utopía

Márgenes

Reforma

Revolución violenta

Revolución permanente

Lucha social

Condiciones para una defensa popular noviolenta

Es aquí donde queremos ahora añadir algo al discurso de Pepe Beúnza, no tanto para enmendarlo, como para completar su brillante intervención y aclarar términos que, dado que partimos de una cosmovisión militarista, tal vez no han quedado claros en su exposición de la defensa popular noviolenta (DPNV).

1.- La Defensa popular noviolenta no es lo mismo que la resistencia civil. La resistencia civil puede tener lugar, y de hecho la tiene, en una concepción global de DPNV, pero no son la misma cosa.

2.- Se puede usar la resistencia civil en un contexto de defensa “militarista”. De hecho los múltiples ejemplos históricos de resistencia civil (tanto los conocidos y publicitados como lso cotidianos y silenciados desde los intereses del poder) son ejemplos de resistencia que caben dentro de la táctica militar, ya sea como “recurso”, “complemento” u “opción” a elegir para defender lo mismo que defiende el militarismo, pero una vez que se ve que el uso de las fuerzas de combate es inoportuno, inadecuado o ineficaz.

En cambio, la DPNV no pretende, lo dice Pepe Beúnza cuando se pregunta qué hay que defender, defender lo mismo que el militarismo.

Es importante, desde nuestro punto de vista, hacer esta aclaración porque, para la pretensión clásica de construir un Estado (por ejemplo, el catalán), aspirar a un modelo resistencia civil no es lo mismo que aspirar a un modelo de DPNV y, dado que la aspiración del antimilitrismo noviolento se enfoca más bien a conseguir lo segundo que lo primero, debemos profundizar en nuetra visión.

Resistencia civil es algo válido, en determinadas circunstancias, frente a intentos de invasión, de ocupación, de asimilación. Pero ¿que hacer frente a la violencia cultural interna, frente al machismo dominante en una sociedad dada (pongamos por caso la española, la catalana, la que se quiera), frente a la desigual distribución de renta y posibilidades, frente a la oligarquización del poder, frente a la injusticia estructural, frente al abuso de la naturaleza, frente a las relaciones de dependencia que condenan a otras sociedades a malvivir para garantizar nuestro progreso?

Es obvio que esto exige cambios y luchas de otra índole y que la resistencia civil no es, en estos casos, la defensa necesaria.

3.- La DPNV no es predicable sólo en una sociedad justa ni desarrollada. Es más, la estrategia de la DPNV no está pensada para un mundo imaginario de buenas gentes ni de ángeles, sino para ser operativa aquí y ahora, en un mundo tan contradictorio (y a veces terrible) como el nuestro.

4.- Lo mismo puede decirse de otras precondiciones que Pepe plantea, tal vez con la esperanza de cuánto podríamos avanzar si se dieran en nuestra realidad, como es el caso de una sociedad consciente y descentralizada, de una sociedad entrenada y con buenas prácticas en autodefensa, etcétera.

Todos estos requisitos, como puede verse, nos hablan de un punto de llegada, no de un punto de inicio, que es el de partir de nuestro actual mundo, donde no existe ni la suficiente descentralización, ni el entrenamiento y la preparación política y práctica, ni el empoderamiento social que serían deseables para un modelo acabado.

5.- Curiosamente, la práctica cotidiana enseña que todo ese cúmulo de prácticas noviolentas, ya sea las de resistencia civil y lucha social, ya las de abordaje alternativo de los conflictos, ya las de trabajo en la construcción de una sociedad desde otros valores y otras prioridades, no son algo que tendrá que aparecer en el futuro, sino que ya se están dando, día a día, en múltiples luchas sociales.

Miles de personas, miles de colectividades, miles de experiencias históricas, demuestan que la defensa “social” de “otras cosas” diferentes al militarismo, ya tiene lugar aquí. Ya se practica. No hay que construirla porque ya está entre nosotros a pesar de las fallas y fragilidades de conocimientos, de preparación, de recursos y un sinfín de otras condiciones deseables.

6.- La DPNV se plantea como un horizonte alternativo pero que necesita crearse, desarrollarse, gradualmente y en la historia, partiendo de lo que tenemos, pero transitando hacia otra cosa.

La idea de proceso lento de cambio de paradigma y de sustitución radical del modelo de defensa militar por otra defensa, tiene a su vez mucho que ver con la aspiración hacia cambios globales de nuestra sociedad en otras dimensiones fuera de la militar.

Desde la DPNV se habla de transarme para referirnos a este proceso gradual de quitar poder al modelo militar y empoderar en paralelo (no después) el modelo desmilitarizado de defensa social.

El transarme es, por ello, un tema de agenda y una Propuesta política de la DPNV que va más allá del desarme (seguramente quitando las armas no quitaríamos el militrismo si no variamos los valores violentos y de dominación vigentes) y que preconiza el ir generando estrategias de cambios (transarmes) en lo institucional, en lo social, en lo cultural, en lo ecnómico, etc. para ir desimilitarizando.

7.- La DPNV, como modelo de defensa alternativo, preconiza la desmilitarización de la defensa y propone doctrinas de lucha social noviolentas como por ejemplo la educación para la paz, la desobediencia civil, el transarme, el trabajo horizontal y de base en orgnizaciones emancipadoras y de lucha por los derechos, y la construcción de agendas de seguridad humana.

8.- Para el antimilitarismo y las propuestas noviolentas esta idea de alternativa de defensa conlleva tareas y responsabilidades:

Quitar poder a la Crear alternativa en paralelo
Escenarios del concepto de defensa Violencia directaviolencia estructural

violencia cultural

violencia sinérgica

En la lucha por los derechos.En lo económico.

En el comercio internacional.

En la salud

En la educación

En la perspectiva de género

En la ecología

En la lucha por la paz

En las relaciones internacionales

etc.

Trabajo y análisis del movimiento antimilitarista Reflexiones sobre la propia práctica y elaboración teórica de un nuevo modelo de defensa basado en éstaAnálisis de coyuntura y oportunidades para elaborar una propuesta de transarme y lanzarla a la sociedad Definir escenarios a abordarIdentificar actores de estos

Analizar los acontecimientos relevantes desde el punto de vista político

Definir prioridades estratégicas

Marcarnos objetivos a corto, medio y largo plazo

Diseñar campañas coherentes

9.- Si en Cataluña se aspira a una emancipación política por medio de la noviolencia, sería paradójico que más adelante se aspirara a construir una defensa de esa sociedad con mecanismos y aspiraciones que son los de mantener el status quo y las violencias internas de la sociedad catalana (como de cualquier otra sociedad).

Tal vez ahora se abre para el antimilitarismo catalán la ingente tarea de participar en la propuesta de otra defensa, de la defensa de otras cosas, de la desmilitarización de la defensa de esa Cataluña que aspira a autodeterminarse y no a ser otro estado militarista más en el rosario de estados que nos sojuzgan.


¿En las 10 empresas más importantes del mundo no hay ninguna militar?

8 de diciembre de 2012

Aero + L-39 Albatros + + +% 28Breitling Jet + Equipo 29%

Fuente.

Nos ha causado mucha extrañeza la noticia de que las 10 empresas más peligrosas son:

  1. Chevron (por sus múltiples vertidos, por pagar a milicias para proteger sus intereses de manera muy violenta)
  2. De Veers (esta empresa no escatima en gastos, y financia, apoya y crea autenticas guerrillas y dictaduras del terror para poder seguir obteniendo mediante explotación de niños y adultos, la preciada piedra, los diamantes.  No dejemos de lado su nula responsabilidad ambiental, sus nulos derechos laborales, las vidas humanas, y sus campañas rancias y machistas).
  3. Phillip Morris (mayor fabricante de cigarros del mundo, contaminando la tierra con sus extensos monocultivos, las aguas y la atmósfera).
  4. Coca-cola (por sus malas prácticas ecológicas, su mal uso del agua, …)
  5. Pfizer (por el uso masivo de animales en sus experimentos, también por el uso de niños nigerianos como conejillos de indias)
  6. Mc Donalds (muy activa en deforestación de selvas, explotación laboral y muerte de millones de animales, el maltrato a los animales de los que saca sus productos, etc.)
  7. Nestlé (por la deforestación masiva de Borneo para cultivar aceite de palma, Nestlé realizó esfuerzos mundiales para instar a las madres de países del tercer mundo a utilizar su sustituto de leche para lactantes en lugar de la lactancia materna, sin advertirles de los posibles efectos negativos)
  8. British Petroleum (entre enero de 1997 y marzo de 1998, BP fue responsable de una friolera de 104 derrames de petróleo, …)
  9. Monsanto (creadores y fomentadores de los alimentos genéticamente modificados, hormonas de crecimiento bovino y el envenenamiento por agrotóxicos. La lista de Monsanto incluye la creación de la semilla “exterminadora” , que crea plantas que nunca dan semillas para que los agricultores deban comprar cada año, …)
  10. La minera brasileña Vale (que está destruyendo la amazonía brasileña, …

Es estudio añade que existen lamentablemente muchas otras corporaciones que deberían estar presente en esta lista, algunas como Samsung, Tepco, Barklays, Microsoft, Intel, Sony…, etc.

Realmente estamos de acuerdo en todas y cada una de las apreciaciones que hacen, pero nos parece extraño que no se incluya ninguna empresa de la industria militar en este listado.  ¿Qué ocurre, que son ecológicamente limpias, son socialmente éticas y responsables, no contaminan a la naturaleza, no son, por definición, nocivas para el medio ambiente y las sociedades humanas, no generan las industrias de armas violencia directa, estructural y cultural, no provocan guerras y matanzas sus “productos”?

Nos parece necesario que el ecologismo incluya en sus análisis la cuestión militar y que dejemos de ser mundos separados.

¿Merecería la pena incluir a Lockheed Martin, 1ª fabricante de armas mundia, a la británica BAE Systems (2ª), a Boeing, Northrop Grumman, General Dynamics y Raytheon, EADS (7ª mundial), la italiana Finnemeccanica (8ª), L-3 (electrónica y servicios) estadounidense y 9ª y United Technologies (del sector aeronáutico y motores) y también yanki, que completa el top ten?   Entre todas facturaron 230.290 millones de dólares en 2010.


“Te llevo en mi corazón. Correo de gratitud”.

10 de noviembre de 2012

Nos ha sorprendido el sentimentalismo con el que el Ministerio de Defensa de Colombia intenta, sutilmente, militarizar aún más las cabezas de los colombianos y colombianas.

Vayamos al caso:

La mujer del Ministro de Defensa Colombiano, Doña María Pilar Lozano, en esa visión entre paternalista y familiar que impera en muchas de las instancias y organizaciones de colombianos, ha impulsado una campaña de amor y cariño hacia los sufridos militares. Esta campaña se auspicia con el sello del Ministerio de Defensa y con el dinero público.

Consiste, nada menos, en pedir a los colombianitos y colombianitas que tanto han sufrido en sus propias carnes al ejército, “llevar a los soldados y policías de Colombia mensajes de agradecimiento y reconocimiento, a ellos, los héroes de la patria, quienes día a día arriesgan su vida por proteger al pueblo colombiano“( lo hemos extractado de la publicidad del engendro).

El proposito actual es que se remitan al Ministero de Defensa  más de 100.000 cartas de agradecimiento a los militares por lo bien que defienden a la gente frente a las grandes necesidades sociales que padecen fruto de la violencia estructural.

El Ministro, en un memorable acto, entregará personalmente ests cartas en Navidad a sus destinatarios (imaginamos que su Señora tambien acudirá a los fastos castrenses).

¿Quién no verterá una lagrimita  por este acto solidario y patriótico?

Podría haberse hecho un gesto de agradecimiento más justo, por ejemplo, a los médicos que dieron lo mejor de sí por la gente, a los operarios, a los docentes, a los sufridos trabajadores, a los jueces que no se dejaron corromper, a la gente honrada que ha luchado por los demás,… ¡pero no!, toca reverenciar y sublimar a los militares. Toca resignarse a la guerra y al militarismo en vez de aspirar a la paz con contenidos y a la noviolencia.

Olvidemos el cúmulo de desplazados a causa de la guerra; olvidemos la huella ecológica que ha generado; olvidemos los falsos positivos o las torturas; olvidemos la destrucción, olvidemos las violaciones de derechos humanos; las muertes; los más de 140.000 millones de dólares gastados en la guerra  en la última década. Olvidemos las culpabilidades y la defensa de los intereses de unos pocos. Olvidemos los crímenes de estos tipos y de sus oponentes también militares. Olvidemos lo pésimo del militarismo, de todo militarismo y de todos sus partícipes.

Olvidemoslo todo y por navidad digámosles que todo está justificado, que el ejército está justificado, que la violencia organizada está justificada, que podrá tener un sitio sosegado e impune en la nueva sociedad por construir.

Si es sorprendente esta campaña de manipulación que golpea sobre la maltratada conciencia de la gente de a pié, más sorprendente es el despropósito del Ministerio de Relaciones Exteriores y de su plan para los colombianos inmigrados “Colombia nos Une”, que ha puesto en movimiento su maquinaria para involucrar en este acto navideño a los inmigrntes que tuvieron que salir de esa Colombia tan bien defendida por los militronchos. “El objetivo de la Cancillería será hacer llegar más de 10 mil mensajes de solidaridad y agradecimiento de los colombianos que residen fuera del país“, dice su publicidad.

Ya es buena cosa que el gobierno de Colombia se acuerde de sus inmigrados, de los expulsados por el fracaso institucional de Colombia, por su diáspora con la que deberían tener una deuda cuando mnos moral. Pero se triste comprobar que en vez de acordrase de su diáspora para aglutinrla en torno a la defensa de sus derechos pisoteados por malas políticas migratorias en Colombia y en los países de “destino”, se acuerde de ellos unas veces par ver si les puede vender algo, y otras para que manden cartitas de amor a unos militares que defienden precisamente aquello de lo que los inmigrantes salieron pitando.

Esperemos que esa difusa y maltratada comunidad colombiana en el exterior no atienda a estos reclamos de sirenas ni escuche a esos lideres de pacotilla que los engatusan con huevonadas.



Videos didácticos desvelando las mentiras del sistema

9 de octubre de 2012

fuente: Acampada Sol
Las mentiras de la deuda, Las mentiras de la vivienda, Las mentiras de la banca, Las mentiras de la UE, Las mentiras del sistema. Hasta ahora son cinco vídeos didácticos con los que podemos encontrar parte de las claves que nos permiten entender el momento social y político que vivimos y la necesidad de la lucha social contra esta situacion y para exigir sus responsabilidades a sus beneficiarios y culpables.

Acampada Sol anuncia y propone que aparecerán más videos, explicando otros aspectos de la crisis, a la vez que hace una llamada para que se les remita más material.

Nosotros esperamos que alguien pronto pueda proponer un material sobre la mentira del militarismo o sobre el gasto militar y la burbuja militar.


Rajoy homenajea a los españoles que no se manifiestan y se fuma un puro

2 de octubre de 2012

Mariaaaanoooooo

Fuente: Público.

Rajoy ha alabado a la España invertebrada que “no se manifiesta, que no sale en las portadas de los periódicos y que no abre los telediarios”. Están ahí, ha advertido, y son (somos, porque el tipo se identifica con ellos probablemente porque él mismo fue uno de esos que no salían a la calle tampoco cuando algunos cuantos se manifestaban para acabar con la dictadura de Franco y la aquiescencia y complicidad de las derechas) la mayoría.

Luego, para acabar de precisar su postura, se ha fumado un puro sin reparos (porque tal vez empieza a hacer guiños al dinero sucio que traerá desde Estados Unidos el tal Adelson que quiere cambiar las leyes antitabaco), como hacía cuando era ministro del interior y en un ataque de austeridad ejemplar mandó cambiar el blindaje de su cochazo oficial (varios miles de euros extra) para que las ventanillas se abrieran y cerraran automáticamente para dejar salir el humo de sus puracos.

Pero la admiración de Rajoy por los sumisos va mas allá, es parte de su ideario político. Es lo que los políticos extractivos, como el hoy Presidente, necesitan de la democracia: reducirla a un sistema de elección de una élite para que nos domine frente a otra élite durante un período de tiempo de cuatro años. La democracia como mero formalismo, como una plutocracia, para elegir amo, para que el amo, que siempre es el mismo, se sienta legitimado. Para darle una patente de corso por un período de cuatro años.

Rajoy sabe poco de democracia, porque todo lo que sabe lo aprendió en su manual de opositor a registrador de la propiedad (cargo del que por cierto ni ha renunciado aunque sigue cobrando por él).

A Rajoy no me gusta leer (salvo el Marca) y se pasó por alto eso de que la democracia no es sólo ni principalmente el sistema de votos que legitima al podercillo de turno (el iluso no acaba de comprender que el poder de verdad lo usa de títere), si no el sistema que quiere garantizar el pluralismo político y social, la participación real y proactiva de la gente en la toma de decisiones políticas, la lucha contra los privilegios y la injusticia, la ética, la dignidad de las personas y los derechos humanos por encima de  los intereses de los que mandan y de las razones de Estado, la igualdad efectiva y la libertad real.

Los silenciosos muchas veces lo son por fatalismo, porque viendo lo que hay, creen que no vale la pena aspirar a sus derechos. Otros lo son por miedo, porque viendo lo que hay temen que los que son como Rajoy acaben haciendo rufiandades, como las que practicó la pasma el 25S por orden del gobierno de Don Mariano el del puro. Otros muchos, muchísimos, lo son porque ya se encargó la derecha nominal y la que está emboscada en otros disfraces de inyectarles la bacteria del servilismo, de la sumisión, de la  obediencia ciega, de la delegación. Para ello degradaron la educación a adoctrinamiento, la ciudadanía a consumo, las metodologías de acción en la calle a autoritarismo y paternalismo.

Serán mayoría y serán silenciosos, pero también son la mayoría culpable del actual estado de cosas.  Es su responsabilidad, tanto el silencio como la sumisión.

Mayoría silenciosa fue la que alzó al fascismo y la que permitió sus desmanes. La que elevó a la categoría de ley el racismo en Estados Unidos y en Sudáfrica, del silencio de muchísimos en las dictaduras de Argentina de Chile, de Paraguay, de España.

A la tontería de Rajoy deberemos responder con otra frase de un célebre ciudadano de Estados Unidos (donde Rajoy ha ido a insultarnos), M. Luther King, cuando dio que “no me preocupa tanto la gente mala, como el espantoso silencio de la gente buena”.

Pues eso, el silencio de los pasivos, aunque se estén tomando un puro, es cómplice de la injusticia de los poderosos, cómplice de Rajoy y sus matones, aunque luego, cuando se recuperen los derechos, seguro que muchos de éstos se apuntan al carro y nos cuentan que ellos estuvieron en primera fila.


La desobediencia civil, el SAT y el 15M

9 de septiembre de 2012

Hiri+gerrilaren+dantzaFuente: Artículo publicado por Utopia Contagiosa en el periódico Es Hora del 7 de septiembre de 2012.

Hace unos días el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT) promovió una acción directa consistente en entrar en varios supermercados, llenar unos carritos de productos alimenticios y salir del supermercado sin pagarlos,  para  entregarlos a varios comedores sociales o a ONG´s.  La acción reivindicaba el rescate a las personas, y no a los bancos, según el comunicado de 8 de agosto del SAT1,   y el propio sindicato la ha denominado “expropiación solidaria de alimentos de primera necesidad”.

Anteriormente, el SAT había desarrollado otra acción directa noviolenta en su línea de desobediencia civil, que no tuvo tanto eco mediático pero que demuestra su actuación coherente: ocuparon la finca militar de Las Turquillas2, en Osuna, Sevilla, denunciando que sus 1.200 hectáreas carecen de uso productivo en manos de los militares y reivindicando que la finca pase a manos de cooperativistas andaluces. Poco después ocupó una fina de una prima del rey en Hornachuelos, Córdoba3.

Desde entonces, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en los partidos políticos y sindicatos, ha arreciado el debate sobre las acciones directas noviolentas y la desobediencia civil.  Incluso este debate y estas actuaciones han trascendido internacionalmente y el Guardian británico citaba a Gordillo, para enfurecimiento de nuestra derecha furibunda, como uno de los cinco ejemplos de desobediencia civil para recordar4.

Las respuestas oficiales y bienpensantes no se han hecho esperar: se trata, dicen, de un robo inadmisible y debe caer sobre los activistas todo el peso de la ley. Rechazo generalizado y predecible de los portavoces de los partidos políticos del régimen (lo que incluye en este caso también un moderado rechazo “a las formas” y no al fondo, del propio jefe de IU en Andalucía), opinantes y comentaristas variopintos de los medios de comunicación en boga (lo que incluye a los comentaristas de La Razón y otros especímenes de derechas ahora con mando en plaza en Radio Nacional y Televisión Española), sindicatos de los que frecuentan al Rey y hasta los principales portavoces del gremio de las grandes superficies y del Banco de Alimentos andaluz.

Incluso el Ministro del Interior, auxiliado por el intrigante Ministro de Justicia, ha ordenado la detención de los participantes de dicha acción del supermercado (de las otras no sabemos que hayan dicho nada), incluído  el Alcalde de Marinaleda y diputado autonómico andaluz, Sánchez Gordillo, que se ha caracterizado en su dilatada vida pública por el uso de la acción directa noviolenta para conseguir reivindicaciones relacionadas con los derechos humanos y las conquistas sociales como se demuestra en el artículo “La economía según Sánchez Gordillo”5

Por el lado contrario, también se han dado variadas alabanzas a la acción, ya sea ensalzando el coraje de plantar cara a la actual situación y de salirse de nuestro encorsetado modelo de participación, ya recordándonos el refrán exculpatorio de que quien roba a un ladrón cien años de perdón, e incluso recordándonos a Robin Hood o a nuestro Curro Jiménez, o haciendo llamamientos a las barricadas y al uso de la violencia en respuesta a la violencia estructural del sistema.

A nosotros, que reivindicamos la legitimidad de la acción directa noviolenta como herramienta política legítima y eficaz frente a la injusticia, lo cierto es que los argumentos que hemos leído hasta ahora, a favor o en contra de los hechos del día 8 de agosto, no nos acaban de convencer y nos parecen demasiado pasionales y poco razonados y explicados. Preferimos analizarlos desde la propia perspectiva de la noviolencia. Veamos:

A continuación queremos abordar el maremagnum de ideas y de sentimientos que a mucha gente les ha supuesto este cúmulo de acciones (que se suman a las del 15 M y a los bloqueos contra los desahucios, etc.) desde las dos perspectivas opuestas que se concitan:

  1. desde el poder y el status quo.
  2. desde la sociedad que sufre y se activa.

1.-  El debate desde el poder y el status quo.

1.1.-  Los intereses (que se pretenden ocultar) del poder.

En el argumentario formalista y leguleyo del poder, que una acción sea contra la ley implica su descalificación absoluta, la de sus actores y la de las propias ideas que la sustentan, salvo que la acción la ejerza el bando propio (ley del embudo político, muy al uso del cinismo político vigente). Por eso, bajo la acusación simplista de ilegalidad se esconde la anatemización de cualquier aspiración a preguntarse por el actual estado de cosas y, mucho más, de intentar cambiarlo.

El anatema hacia todo lo que sea desobedecer al sistema evita el análisis y el diálogo y sirve a los intereses (consustanciales al poder) de ningunear a todo el mundo.  Esta posición no es, por lo tanto, imparcial, sino muy parcial e interesada:  los poderosos defienden (con uñas y dientes disfrazados de legalidad vigente) sus egoístas intereses y privilegios y los problemas que ellos mismos provocan, pretenden eludirlos bajo una capa de silencio y mantenerlos como un conflicto “latente” o irreal. Sólo cuando saltan a la agenda mediática (provocando el escándalo) se ven obligados a abordar este conflicto.

Ahora bien, que una ley, o un conjunto de ellas, sea legal no quiere decir ni que sea la mejor, ni que sea justa, ni que sea legítima por el solo hecho de haber sido votada por el cauce legal. Hay una legitimidad “de ejercicio” que consiste en si sirve al bien común o no y en qué grado es justa o injusta y para quién o para qué intereses porque a todos no se puede contentar.

En nuestro caso, el poder pretende que se olvide o que pase desapercibido el verdadero trasunto de la cuestión:  las políticas neoliberales y las leyes que se aplican y perjudican a la sociedad, favoreciendo claramente a los poderosos económicos (banqueros, ricos, empresarios, especuladores, …).  

El poder pretende trasladar el focoen exclusiva en los jornaleros, en la supuesta violencia o ilegalidad de su acción, en la transgresión de las normas.  La estrategia del poder es algo así como mirar para otro lado (los jornaleros y sus actuaciones) para evitar que se mire a sus responsabilidades, incumplimientos e injusticias.  Si lo consiguen su victoria será doble:  por un lado la gente se olvidará de que ellos son los causantes de la violencia estructural que genera la situación, por otro, conseguirán culpabilizar a los que se mueven de manera noviolenta para culpabilizarles de todo.

El supuesto pacto constitucional (que nunca existió en la medida que nos quieren hacer creer) predica que el fundamento de las leyes y de la acción política son la dignidad y la igualdad de las personas, los derechos humanos, la justicia y el pluralismo y no otras razones.  Pero la ley la han hecho los de arriba para defender sus privilegios y les han blindado haciendo que el sistema de participación existente no permita los cambios que permitirían acercarnos a estos ideales. Es la violencia del cauce burocrático-institucional y formal establecido la que impone la noviolencia y la acción noviolenta como único medio coherente de cambiar las cosas.

El gobierno y sus partidarios pretenden eludir un conflicto real y que genera injusticia a millones de españoles, bajo la apariencia de que con el cumplimiento de la ley y el acatamiento del poder es suficiente, y la acción directa lo que busca es que  ese conflicto oculto y latente se haga visible y salte a las agendas mediáticas, políticas y sociales, desvelando que donde aparentemente no pasaba nada, sí que pasa y provocando un cambio de relaciones de fuerza e,  incluso, una dinámica en la que se pueden abrir nuevos escenarios de lucha social.

Por eso es comprensible que el poder reaccione bruscamente intentando apagar la llama del conflicto así encendida y amenazando con respuestas penales a quienes quieran llevar adelante actuaciones similares.

El verdadero vencedor de este pulso político será el que consiga que su enfoque sea aceptado por la mayoría de la sociedad y los medios de comunicación:  o el acto ilícito que reivindica el poder, o la violencia estructural subyacente que reivindican los jornaleros, los participantes en el 15 M, etc.

1.2.-  ¿Un delito u otra cosa?

En primer lugar no nos parece que los hechos puedan ser descritos, sin más, como un simple delito y, mucho menos, que tras de este argumento se intente silenciar y deslegitimar lo ocurrido, o eludir el asunto sobre el que la acción ha querido llamar la atención: la crisis y el rescate de las personas perjudicadas por las insolidarias medidas políticas impuestas por “los mercados” y sus cómplices políticos y privilegiados.

Menos aún que la invocación de delito se haga con la rotundidad similar a lo que pueden considerarse delitos graves, de alarma social y grave perjuicio a la sociedad, como puede ser un asesinato, un robo o estafar a miles de personas con la adquisición de “preferentes” de los bancos quebrados, pongamos por caso. Algunos ya han dicho que hay delitos y delitos y, desde luego, si estamos ante un delito, no podemos zanjar el asunto demonizando a los activistas y eludiendo su reivindicación.

En el presente caso, en el supuesto de estar ante un delito, lo cierto es que no estaríamos técnicamente ante un robo (que es de lo que se han aprestado a acusar al SAT el gobierno y sus auxiliares vocacionales), pues no ha habido ni violencia contra las personas ni fuerza contra las cosas (los rasgos que definen al robo) y la cuantía económica de lo que contenían los carritos, al parecer, es inferior a la que se considera incluso delito de hurto, con lo que, a lo sumo,estaríamos probablemente ante una mera “falta” que ni justifica las detenciones de los activistas, ni ninguna de las arbitrarias medidas policiales llevadas a cabo.

Pero, siguiendo nuestra argumentación, ocurre que un delito es un acto contrario a una ley que, en general, tiene algunas características diferentes a las del presente supuesto:

  • Persigue un objetivo egoísta, personal, de lucro.
  • Lesiona un bien jurídico esencial para la comunidad.
  • No pretende satisfacer un derecho propio ni ajeno.
  • El delincuente pretende quedar impune, pasar desapercibido, no ser sorprendido en su acción
  • No conlleva una actuación por convicciones
  • No se fundamenta en convicciones político-morales, no apela a los valores compartidos, no reivindica nada, ni aspira a cambiar nada
  • Su resultado querido es, sencillamente, aprovecharse ilícitamente de la acción realizada.
  • No es noviolento en su metodología, desarrollo y pretensión.

Sin embargo, el acto del SAT, siendo ilícito (es decir, contrario a una norma jurídica):

Persigue un objetivo altruista

  • Produce una lesión de un bien jurídico que en lo concreto es menor
  • Busca satisfacer un interés colectivo, comunitario
  • Los activistas actúan con absoluta publicidad, haciendo de su acto un acto comunicacional con el propósito de apelar a la sociedad
  • Además los activistas asumen personal y directamente el riesgo y las consecuencias de su actuación ilegal
  • Actúan militantemente y por convicciones político-morales
  • Aspira a un resultado: cambiar en este caso las reglas de juego injustas que condenan a la miseria a la mayoría de la sociedad y rescatan a los bancos, políticos y corruptos que nos han llevado a la actual crisis.
  • Su actuación es noviolenta en la concepción de la acción y el rechazo al uso de la noviolencia.

Mientras un particular que cometiera un delito o una falta de hurto (en este caso sería lo aplicable con nuestro código penal en mano y no un robo como pretende manipuladoramente el ministro del interior) intenta aprovechar en secreto su acción, los activistas aquí lo que han hecho es aprovechar el efecto publicitario de la ilicitud de su acción para reivindicar otro modo de repartir los costes de la crisis. El propósito es distinto.

De todo ello se desprende que aunque estamos ante una acción ilegal no estamos en principio ante el mismo tipo de ilícitos que constituyen los delitos o la consideración de los delitos usual.  Estamos ante una acción con otra naturaleza y ante una actuación que persigue otros ánimos que ha hecho uso de la infracción de una norma penal para conseguir indirectamente cuestionar una situación estructural injusta y reparable pero que la maquinaria estatal ha blindado para que no cambie y nos ha metido en la cabeza que no se puede cambiar.

1.3.-  Las exigencias del poder hacia los jornaleros y la complacencia con sus propias debilidades.

Es curioso el cinismo del poder que una y otra vez exige a los jornaleros o los activistas del 15 M una coherencia al 100 % y una noviolencia al 100 %.  Si no es así, y molestan en la plaza de Sol o producen un daño a los militares o a unas grandes multinacionales, les condenan categóricamente y les descalifican en lo absoluto.  Ya nada de lo que puedan proponer o hacer es válido.

A los activistas noviolentos se les exige noviolencia al 100 %, olvidando que las acciones noviolenta se desarrollan en una sociedad que es esencialmente conflictiva y en gran parte violenta, por lo tanto, la noviolencia total no existe.  Siempre habrá alguien que reclame que le han violentado sus intereses o sus ideas.  La humanidad nos desarrollamos en sociedades que siempre son conflictivas, siempre están en lucha y las diversas posiciones sociales, políticas o económicas se enfrentan.   No se puede comparar la violencia estructural que ejerce el sistema en todos los ámbitos con la ejercida por los activistas.  Tampoco se puede obligar que el sistema ejerce su violencia desde una postura de superioridad y fuerza, sin embargo, los activistas actúan desde una posición de inferioridad, desde el desamparo participativo en el que nos encontramos ya que se ven abocados por el propio sistema que les corta las vías para plantear sus reivindicaciones y que sean oídas y aprobadas con la actual democracia representativa y delegadora y con unos tribunales de justicias lentos y que juzgan con leyes impuestas por las elites.

Se pone, cínicamente, el grito en el cielo porque se han dañado los derechos de un tercero y la acción ya no es directa, en puridad, los derechos de un automovilista cuando se cortó una calle, o de un quiosquero en Sol, o de una cajera en Mercadona, o de la propia Mercadona.  Hay que respetarles, son sagrados.  Las protestas les deberían tener en cuenta y sólo se debería protestar cuando nadie sale perjudicado, nos dicen.  Entonces no se debería protestar nunca.  Realmente eso es lo que quieren, con el razonamiento anterior no buscan más que su propio interés.  Sin embargo, ¿qué ocurre con todas las personas forzadas al hambre, a la falta de medicinas, a pagar hipotecas que les impiden sobrevivir, a los engañados por los bancos, a sobrevivir con casi nada, a la exclusión, en definitiva?, ¿dónde quedan sus derechos?, ¿no es posible luchar por ellos ni que ellos luchen por lograr justicia?

No nos equivoquemos, no nos dejemos engañar, el poder pretende, con sus exigencias de coherencia total hacia nosotros, llevarnos a la inacción.  Buscan enredarnos en discusiones vanas para inactivarnos.

Es cierto que la coherencia medios/fines debe ser uno de los principales referentes de nuestra actuación, pero ello no puede llevaros a un purismo absoluto. Quien quiere cambiar el mundo debe mancharse los pies de barro, quiera o no quiera.

Sin embargo, los poderosos son muy permisivos con sus propias incoherencias: ¿dónde están los castigos a los banqueros que han hundido bancos, dónde el control a los especuladores que una y otra vez nos imponen sus intereses egoístas ante el bien común de países enteros, dónde el control de la corrupción política a nivel estatal, de comunidades o local, dónde las promesas de cambios en la ley electoral que hagan que la democracia deje de ser delegadora para ser participativa, dónde el reparto progresivo de las cargas sociales, …?

La estrategia del poder es clara, busca anatemizar a los que critican y, sobre todo, a aquellos que se atreven a actuar contra el sistema injusto.  Su objetivo es conseguir que la obediencia ciega sea el paradigma cultural que nos constriña a sólo pretender cambios a las inquietantes injusticias que vivimos día a día por medio de las votaciones cada cuatro años y la delegación permanente.

Alguna gente, descontenta, harta, aboga por las acciones violentas.  Y el sistema y los poderosos lo esperan como agua de mayo porque entonces todo sería meridianamente claro:  no se puede admitir la violencia en las calles, hay que reprimir.  Y lo harían con legitimidad legal e incluso con la que otorga una buena parte de la sociedad.  La violencia de los activistas sería la llave que dejaría paso libre a más recortes legales y de libertades.

2.-  Desde la sociedad que sufre y se activa.

2.1.-  ¿Dónde ponen el foco los desobedientes?

¿Alguien puede pensar que lo que pretendían los activistas era quedarse para uso propio los productos del supermercado, o que querían hacer daño en los negocios a los quiosqueros de la Puerta del Sol, o que querían que ciertas personas no llegasen a sus lugares de destino cuando se interrumpió la circulación en una calle o carretera?  No, ¿verdad?  Todos tenemos claro que los activistas desobedientes no pretenden aquello de lo que cínicamente el poder les acusa. Sin embargo, el poder busca, por todos los medios, desplazar a la discusión de estas cuestiones sin sentido el debate.

Entonces, ¿qué es lo que pretendían los activistas desobedientes?

Hemos querido dejar claro que la postura de los desobedientes es políticamente complicada porque la legalidad no ofrece ninguna opción de oposición a eso que llamamos realidad y que, sin embargo, los activistas se sienten legitimados para oponerse a esa legalidad y a esa realidad proponiendo debates y medidas políticas, económicas y/o sociales que les parecen imprescindibles:  en el caso del 15 M se proponía una lucha contra la corrupción, se pedía la reforma del sistema electoral, se aludía a la gente para convertir la democracia delegadora en participativa, etc;  en el caso de los jornaleros reclamaban la atención social a los cientos de miles de personas que se encuentra, por los recortes del gobierno, en exclusión social y con muy pocas posibilidades de futuro en cuanto a empleo y calidad de vida, reclaman que algo hay que hacer a su favor y que hemos de dejarnos de hacer cosas en su contra.  ¿Es esto incorrecto?  No.  ¿Es necesario?  Sí.

Los desobedientes ponen el foco en el meollo del conflicto latente que supone una salida injusta de la crisis, que reparte desigual y arbitrariamente beneficios y costes entre unas clases pudientes y unas élites cada vez más enriquecidas y beneficiadas por las políticas de ajuste de corte neoliberal en marcha, y una inmensa mayoría de la sociedad cada vez más perjudicada en sus derechos, necesidades básicas y expectativas de futuro.

No se trata de un desigual reparto fruto de la casualidad o la fatalidad, sino, y ese es el meollo del asunto, de un desigual reparto fruto de políticas certeramente aplicadas para provocar desregulación, precarización, desmontaje de servicios básicos y de lo que hemos conocido como estado de bienestar, empobrecimiento de amplias capas sociales y, en definitiva, violencia (sobre todo estructural y cultural) y dominación: una agresión contra la propia seguridad humana.

Los activistas desobedientes han pretendido, como en otras ocasiones:

  • visibilizar un conflicto latente y ocultado por los poderosos, que pretenden que el actual reparto de cargas es lo normal y que la sociedad está conforme con las políticas que ellos mismos aplican “en nuestro nombre” pero sin nuestro beneplácito. Un conflicto que enfrenta a unos pocos cada vez más  poderosos y una mayoría cada vez más desprotegida y sometida y que ya pasa, en muchos casos, por situaciones de vulnerabilidad y de hambre.
  • Apelar a la sociedad para que pidan mayor justicia a los poderes o, en caso de que sigan sin atender estas reclamaciones, para que se activen y apoyen a aquellos que tan mal lo están pasando.
  • Usar de la acción directa y su potencial mediático y simbólico como medio para mostrar las contradicciones del sistema que se dice justo, reivindicar otra salida y mostrar un camino de cambio que apunta a los culpables de la situación y a la alternativa de la solución que supone cambiar dominación y violencia por cooperación y justicia.

Cuando los desobedientes realizan su acción conocen la ilegalidad de la misma y la utilizan pra su reivindicación. Pero, por encima de ella, apelan a valores socialmente compartidos y obviados en la actual receta neoliberal, como son la seguridad humana, la respuesta solidaria y redistributiva frente a la vulnerabilidad y la precariedad, la justicia social y los derechos tomados en serio, las promesas de dignidad, justicia, igualdad, libertad, derechos humanos y efectivo pluralismo que constituyen el núcleo de justificaciones de nuestro peculiar sistema político y legal, y que, según la Constitución que blanden como un catecismo los de arriba, obliga a los poderes públicos a remover todos los obstáculos para que se hagan efectivos.

También deberíamos fijarnos en otras características de la acción de los desobedientes, que en nuestra opinión potencian las cualidades positivas para la sociedad de la acción directa y de la desobediencia civil:

  • Contenidos globalizados,
  • compromiso personal coherente,
  • objetivos revolucionarios o transformadores,
  • metodología participativa e inclusiva,
  • organización asamblearia
  • y desarrollo en movimientos de base.

Incluso más, parece que la acción desarrollada ha buscado y cuidado los aspectos pedagógicos y de diálogo con la sociedad, apelando a sus valores y aspiraciones, y ofreciendo un horizonte de aspiraciones y reivindicaciones indudablemente necesarios. También ha buscado mostrar una cierta ejemplaridad (servir de ejemplo) y eficacia para la transformación (de hecho uno de los centros comerciales ha aceptado entregar semanalmente productos gratis a los comedores sociales de varios municipios y para paliar la situación).  Y también, se han cuidado los aspectos de cohesión grupal y de cuidado interno del grupo, tan importantes como los objetivos políticos a conseguir con la acción.

2.2.-  La llama de la acción directa y el cambio del modelo de participación

Es posible que la acción directa emprendida sea incompleta e imperfecta, pero tal vez su mayor potencialidad es que, a la vez, abre la vía a un ejercicio del propio poder y a la participación política diferente y desenmascara el rígido modelo actual basado en el cauce institucional de unas instituciones ocupadas principalmente por una élite política poliárquica y blindadas por mecanismos poco imparciales al efectivo pluralismo y a los intereses de las mayorías.

Por supuesto que llevándose la comida de los comercios no vamos a conseguir cambiar la situación y que los cambios tienen que ver más con cambios estructurales profundos y distintos. Por supuesto que el contendiente no es Mercadona o cualquier otro centro comercial, sino los intereses creados de ese híbrido financiero-político-social-burocrático neocapitalista y de su programa de ajustes duros.

Pero la acción desarrollada pretende aportar un contenido simbólico de escenificación de otra metodología de lucha y de confrontación directa entre opulencia y carencia injusta.

Ello permite abrir el debate en los movimientos sociales y en la sociedad sobre las metodologías de lucha a desarrollar y, desde nuestro punto de vista reclama mayor debate, mayor coordinación y pluralidad de actuaciones tanto de lucha como de alternativas al modelo actual.

Tal vez se acerca la oportunidad de elaborar colectivamente una verdadera campaña de desobediencia civil que englobe acciones directas noviolentas, acciones formativas y pedagógicas, y otras luchas sociales.

2.3.-  La elección entre la acción violenta y la noviolenta.

En párrafos anteriores defendíamos que es imposible una acción directa noviolenta que sea al 100 % pura, que no contenga ni un miligramo de violencia.  Pero nos es sumamente agradable y habla muy bien de la coherencia y de la honradez de los principios de los desobedientes que optan por la acción directa noviolenta y que renuncian a la violencia como arma de acción política.

También es lógica esta opción porque ya se ha visto en muchas ocasiones que la opción por la violencia lo único que logra es dar más argumentos a la represión y a las políticas de recorte de las libertades.

Es de resaltar la coherencia y la honda implicación que está logrando la sociedad española en su lucha por las libertades y contra los recortes:  se ha optado por la acción aunque signifique desobediencia y se ha optado por la noviolencia.  Ambas son señales de que la sociedad española está logrando una mayoría de edad política muy interesante y esperanzadora.

2.4.-  ¿Con quién nos solidarizamos en el debate surgida con la expropiación-robo de alimentos básicos a varios supermercados para cederlos a comedores sociales?

Se están dando en dicho debate algunas de las claves para entender fenómenos como la desobediencia civil que supuso la objeción-insumisión hace años o lo que supuso tomar la plaza de Sol por el 15 M.  Por un lado está lo legal y por otro lo político:

  • En lo legal hay muchos que opinan que las leyes hay que respetarlas y punto.  Que sin leyes esto sería la jungla.  Que el que elige salir de la ley ha de atenerse a las consecuencias y la sociedad ha de penarle sin trabas de conciencia.
  • En lo político otros oponen que las reglas pueden ser justas o injustas y que toda ley es mejorable y se ha de adaptar continuamente a la evolución de los tiempos y de las sociedades.  Oponen que si una ley es injusta es legítimo desobedecerla, sobre todo si se hace de manera pública, sin esconderse, con motivaciones transformadoras, si no se saca partido personal de la acción.
  • En lo legal muchos opinan que sólo se puede cambiar la ley desde los mecanismos establecidos:  las votaciones democráticas para elegir a nuestros representantes.  Luego, durante cuatro años hay que confiar en ellos y exigirles, por las vías legales, por supuesto, que cumplan lo que nos han prometido.
  • En los político otros piensan que este modelo democrático “delegado” y borocratizado es imperfecto e injusto.  Porque la democracia es delegativa y una vez en la poltrona los elegidos se olvidan de que están al servicio de los electores y se creen los reyes de la montaña.  Porque el sistema electoral es injusto y privilegia a unos y perjudica a otros.  Porque las vías legales para hacer cumplir a los políticos con sus programas, no olvidemos que Rajoy ha incumplido reiteradamente el suyo, simplemente, no existen y, por lo tanto, la ciudadanía se encuentra indefensa ante los políticos.
  • En lo legal muchos opinan que el sistema económico es el mejor de los posibles y que la economía de mercado es sólo un dechado de virtudes, pero que los españoles no la sabemos hacer bien.
  • En lo político otros oponen que la economía de mercado beneficia a los de siempre y perjudica a los mismos una y otra vez (por ejemplo, si un diputado cobra 1.823 € al mes por mantenimiento y manutención, ese debería ser el salario mínimo).  Argumentan que estamos pagando la crisis los que no la hemos provocado (clases media y baja) y que los que la han provocado, no sólo no están pagando con recortes sino que, además, se están lucrando.  ¿Dónde están esas prometidas reformas de los mercados especulativos, de la tributación para que realmente sea progresiva, contra los paraísos bursátiles?  De ellas no ha habido nada y ahora nuestros políticos ni siquiera las mentan.
  • En lo legal alegan los centros comerciales que hay que proteger el derecho a la propiedad.  Se entiende que a su propiedad.
  • En lo político los expropiadores reclaman a estas empresas y a todas las demás que tengan, sobre todo en estos tiempos de crisis galopante, una clara e importante política de responsabilidad social corporativa.

Y ahora todos tenemos la palabra.  ¿Dónde se ha de situar el debate?  ¿Qué ha de primar, lo legal o lo político?

Por otro lado, cuando se opta por la desobediencia civil es, también, porque el Estado y la sociedad no ofrecen vías políticas para mostrar desacuerdos a una parte de la sociedad.  Pensamos que, entonces, la sociedad y la legalidad existente también son concausas de las actitudes desobedientes y que se les debe condenar en la misma medida.  Así fue con la insumisión, el Estado, los políticos del momento, no dejaron a los jóvenes más opción que desobedecer y a ella se aferró la juventud y con ella hizo política.  Ciertamente muchos fueron juzgados y condenados. Muchos cumplieron prisión, pero el movimiento buscó fuerzas y motivación en esos encarcelamientos y siguió en la lucha con ánimos y coherencia redoblada.  Lo mismo ha ocurrido y ocurre con todas las manifestaciones del 15 M.

Si encarcelan a los que han robado-expropiado comida, lo más seguro es que haya más que sigan la misma senda y roben más comida porque saben que es necesaria para mucha gente que ya no tiene nada de donde tirar ni ninguna ayuda estatal para subsistir.  ¿Preferimos el modelo de suicidios de Grecia?  Ahora la gente nos vemos obligados a posicionarnos personal y socialmente.  Muchos lo harán en charlas familiares, en debates de bar;  pero otros irán un poco más allá y darán algún paso en una u otra línea.
Si queréis leer un poco más sobre las características de la acción directa noviolenta y sobre la desobediencia civil, podéis consultar:  Manual de Acción Directa Noviolenta6.

2.5.-  ¿E I.U.?

Pues parece que la mayor parte de sus dirigentes han optado por situarse en la parte legal del debate.  

Pocos han entendido el verdadero y profundo trasfondo de las acciones del 15 M y de los jornaleros del SAT. Sus declaraciones así lo demuestran.  Pero no es sólo lo que han dicho lo que nos preocupa, sino que también, y mucho más, nos preocupa su forma de vivir y de hacer política:  en el fondo, muchos de los dirigentes se implican en el punto de vista legal y no en el légítimo y político.  

Nos parece un craso error porque es en la parte política donde se pueden lograr las transformaciones sociales que anhelan sus bases.  

Pero, ya se sabe, la poltrona apoltrona mucho y parece que a la mayoría de los diputados y dirigentes de I.U. les cuesta mucho entender y hacer suyas las ideas desobedientes y activistas  prefieren condenar las formas y aprobar el fondo de los debates.


Robin Hood contra Rajoy: ¿con quién nos solidarizamos?.

13 de agosto de 2012

¿Con quién nos solidarizamos en el debate surgida con la expropiación-robo de alimentos básicos a varios supermercados para cederlos a comedores sociales?

Se están dando en dicho debate algunas de las claves para entender fenómenos como la desobediencia civil que supuso la objeción-insumisión hace años o lo que supuso tomar la plaza de Sol por el 15 M.  Por un lado está lo legal y por otro lo político.

  • En lo legal hay muchos que opinan que las leyes hay que respetarlas y punto.  Que sin leyes esto sería la jungla.  Que el que elige salir de la ley ha de atenerse a las consecuencias y la sociedad ha de penarle sin trabas de conciencia.
  • En lo político otros oponen que las reglas pueden ser justas o injustas y que toda ley es mejorable y se ha de adaptar continuamente a la evolución de los tiempos y de las sociedades.  Oponen que si una ley es injusta es legítimo desobedecerla, sobre todo si se hace de manera pública, sin esconderse, con motivaciones transformadoras, si no se saca partido personal de la acción.
  • En lo legal muchos opinan que sólo se puede cambiar la ley desde los mecanismos establecidos:  las votaciones democráticas para elegir a nuestros representantes.  Luego, durante cuatro años hay que confiar en ellos y exigirles, por las vías legales, por supuesto, que cumplan lo que nos han prometido.
  • En los político otros piensan que este modelo democrático es imperfecto e injusto.  Porque la democracia es delegativa y una vez en la poltrona los elegidos se olvidan de que están al servicio de los electores y se creen los reyes de la montaña.  Porque el sistema electoral es injusto y privilegia a unos y perjudica a otros.  Porque las vías legales para hacer cumplir a los políticos con sus programas, no olvidemos que Rajoy ha incumplido reiteradamente el suyo, simplemente, no existen y, por lo tanto, la ciudadanía se encuentra indefensa ante los políticos.
  • En lo legal muchos opinan que el sistema económico es el mejor de los posibles y que la economía de mercado es sólo un dechado de virtudes, pero que los españoles no la sabemos hacer bien.
  • En lo político otros oponen que la economía de mercado beneficia a los de siempre y perjudica a los mismos una y otra vez (por ejemplo, si un diputado cobra 1.823 € al mes por mantenimiento y manutención, ese debería ser el salario mínimo).  Argumentan que estamos pagando la crisis los que no la hemos provocado (clases media y baja) y que los que la han provocado, no sólo no están pagando con recortes sino que, además, se están lucrando.  ¿Dónde están esas prometidas reformas de los mercados especulativos, de la tributación para que realmente sea progresiva, contra los paraísos bursátiles?  De ellas no ha habido nada y ahora nuestros políticos ni siquiera las mentan.
  • En lo legal alegan los centros comerciales que hay que proteger el derecho a la propiedad.  Se entiende que a su propiedad.
  • En lo político los expropiadores reclaman a estas empresas y a todas las demás que tengan, sobre todo en estos tiempos de crisis galopante, una clara e importante política de responsabilidad social corporativa.

Y ahora todos tenemos la palabra.  ¿Dónde se ha de situar el debate?  ¿Qué ha de primar, lo legal o lo político?

Por otro lado, cuando se opta por la desobediencia civil es, también, porque el Estado y la sociedad no ofrecen vías políticas para mostrar desacuerdos a una parte de la sociedad.  Pensamos que, entonces, la sociedad y la legalidad existente también son concausas de las actitudes desobedientes y que se les debe condenar en la misma medida.  Así fue con la insumisión, el Estado, los políticos del momento, no dejaron a los jóvenes más opción que desobedecer y a ella se aferró la juventud y con ella hizo política.  Ciertamente muchos fueron juzgados y condenados.  Muchos cumplieron prisión, pero el movimiento buscó fuerzas y motivación en esos encarcelamientos y siguió en la lucha con ánimos y coherencia redoblada.  Lo mismo ha ocurrido y ocurre con todas las manifestaciones del 15 M.

Si encarcelan a los que han robado-expropiado comida, lo más seguro es que haya más que sigan la misma senda y roben más comida porque saben que es necesaria para mucha gente que ya no tiene nada de donde tirar ni ninguna ayuda estatal para subsistir.  ¿Preferimos el modelo de suicidios de Grecia?  Ahora la gente nos vemos obligados a posicionarnos personal y socialmente.  Muchos lo harán en charlas familiares, en debates de bar;  pero otros irán un poco más allá y darán algún paso en una u otra línea.

Si queréis leer un poco más sobre las características de la acción directa noviolenta y sobre la desobediencia civil, podéis consultar:  Manual de Acción Directa Noviolenta.

¿Y IU?  Pues parece que la mayor parte de sus dirigentes han optado por situarse en la parte legal del debate.  Nos parece un error porque es en la parte política donde se pueden lograr las transformaciones sociales que anhelan sus bases.  Pero, ya se sabe, la poltrona apoltrona mucho.


En Somalia hasta la ONU incumple el embargo de armas.

12 de agosto de 2012

Fuente:  Defenceweb.

La ONU denuncia que las empresas privadas de seguridad están burlando el embargo de armas decretado por la ONU para Somalia de carácter general y completo y que incumbe a los Estados, pero que parece que a las  empresas privadas les trae al pairo.  Parece que los estados están haciendo la vista gorda y, por tanto, Francia, Sudán, Turquía, Estados Unidos, Sudáfrica, Uganda, Etiopía y Emiratos Árabes han sido señalados por la ONU porque habitualmente no cumplen con sus obligaciones “que les obligan a prevenir” el suministro directo o indirecto, la venta o transferencia de armas y el equipo militar y el suministro directo o indirecto de asistencia o capacitación técnica, asistencia financiera o de otro tipo a Somalia.

Hay empresas privadas de seguridad que  forman parte de una red cada vez mayor de contratistas privados que proporcionan detalles de seguridad para los individuos, las empresas extranjeras, misiones diplomáticas, organizaciones internacionales no gubernamentales y las organizaciones internacionales en Somalia. Ellos supervisan las milicias locales, proporcionar escoltas armadas y guardias estáticos, a menudo la importación de vehículos blindados, equipos de protección personal (PPE) y de operación de una manera podría decirse que los paramilitares, según el informe de las Naciones Unidas. Además de las organizaciones con sede en Somalia, las empresas privadas de seguridad también proporcionan protección a los diplomáticos, trabajadores de ONG internacionales, periodistas, contratistas y empresarios extranjeros que visitan Mogadiscio.

Pero, atención al dato, las mismas Naciones Unidas tienen el comportamiento irregular que están denunciando en otros:  desde noviembre de 2011, incluso las Naciones Unidas también se ha involucrado en una milicia privada local en Mogadiscio para proteger a los movimientos de su personal.


¿Con quien se codean los altos cargos de defensa?

16 de julio de 2012

José Cuervo +

Aunque no es nuestro fuerte, ha caído en nuestras manos en la peluquería (fumos a preguntar cuánto vale pelarse por lo civil por un apuesta que nos hicimos) una revista HOLA (Número 3.545, de 11 de julio), donde nos enteramos que el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles (anteriormente superrico y director de Boeing España), ha dado la primera fiesta de la temporada de la jet madrileña.

La fiesta ha tenido lugar en el lujoso chalet de Arguelles en una de las zonas más exclusivas de Madrid (osea, que este tío tiene un lujoso chalet en un barrio exclusivo de la jet, vayan anotando para hacerse a la idea) y a la misma acudieron gentes de mucha enjundia, como no podía ser menos, probablemente también residentes en barrios exclusivos de Madrid.

En el catálogo de invitados se encuentran, por ejemplo, Elena Cue, de cuya existencia no teníamos ni idea, pero que al parecer fue un escándalo en la fiesta y dió una lección de elegancia (osea, que debe ser una niña de Serrano del doce). Cue fue con su marido, del cual sí teníamos algo de conocimiento y que se llama Alberto Cortina (aten cabos de nuevo) el cual es el dueño de una de las mayores emprsas constructoras de Europa y tiene familia de alcurnia (por ejemplo su papá fue un ministro franquista) y que es la fortuna 828 del mundo según las malas lenguas.

También estaba Jaime de Marichalar, conocido rabadán (ex-grande de España, nieto de un ministro del ejército en tiempos de Alfonso XIII y sobrino del que ha sido hasta hace poco Jefe del estado Mayor del Ejército), y el príncipe o rey o algo así Konstantin de Bulgaria, tipo que se dedica a la banca especulativa.

El príncipe éste iba con su esposa, María García de la Rasilla, de quien el HOLA no da noticia alguna pero, dada nuestra malsana curiosidad, hemos encontrado en otro sitio que se llama Vanitatis , que optó por colores suaves, en concreto azul turquesa, a pesar de lo cual fue una de las más bellas de la fiesta (porque es posible, hemos deducido, que yendo de azul turquesa lo fácil es no ser de las más bellas de la fiesta).

También acudieron otros pájaros, como Juan Abelló, de nuevo una de las fortunas más importantes de España o el Ministro de Defensa y ex vendedor de armas Pedro Morenés.

Acudieron también las esposas de algunos de estos (disculpen que las pongamos al monton y emparejenlas como prefieran a riesgo de meter la pata), como una tal Blanca Suelves, de cuya existencia no teníamos tampoco noticia pero que debe ser habitual en estos saraos, y que, al parecer fue de túnica veraniega, o Myriam Lapique, igualmente anónima a nuestro conocimiento, que deslumbro por su espectacular vestido rojo.

Osea, que el tal Arguelles, que de casta le viene al galgo, dió la primera fiesturri de la jet madrileña e invitó a toda esta peste de amiguetes, negociantes y gentes a nuestro entender poco aconsejables.

Ahora bien ¿sólo una fiesta? ¿O entre los señores invitado había otros intereses comunes (pongamos por caso comentar el triunfo de la roja, ver negocios en común, recordar viejos tiempos, etc)?

En todo caso llama la atención el núcleo de gentes con las que pasa sus ratos de asueto el secretario de estado de defensa y el ministro del ramo. ¿Tendrá que ver con la deuda militar impagable de 30.000 millones de euros? No lo sabemos. Lo que sí podemos asegurar es que suele hacerse realidad el refrán ese de dime con quien andas y te diré quién eres y en este caso los dos políticos se han retratado para mal.

Y otra cosa más: en medio de la prédica de austeridad del partido popular, en medio de las reglas de disciplinamiento social, en medio de toda la farsa que se están montando para desbarajustar los derechos de todos, llama la atención el ejemplo de las fiestas del Ministro y su segundo: ¿Austeridad cuando en vez de predicar con el ejemplo se montan fiestas para la jet a todo trapo?, ¿Responsabilidad cuando se da el ejemplo social de despelote de una fiesta privilegiada?, ¿Ejemplaridad cuando los militares encuentran reducido el rancho porque no hay pasta y el secretario de Estado monta un fiestorro por todo lo alto?

Vivimos mundos diferentes: el de ellos, cada vez más guay, y el del resto de la gente, cada vez más sometidos. ¿Cuánto tiempo más vamos a aguantarlo?


¿Nuevo golpe militar en Paraguay?

30 de junio de 2012

Los + Nuevo + + Village People

Según informa Europa Press, la embajada de Estados Unidos en Asuncion informó en 2009 de la existencia de un plan para derrocar al presidente de Paraguay, Lugo, provocando un “error” que sirviera como excusa para su destitución por el Parlamento y colocando al vicepresidente Franco en la presidencia hasta las nuevas elecciones.

Este plan se fue retrasando, al parecer, porque Lugo no cometía el error suficiente para movilizar esta trama.

¿Quiénes estaban al frente de este plan? Según el cable desvelado por Wikileaks, Lino Oviedo, que asumiría el cargo de vicepresidente tras el triunfo de la destitución, y el expresidente Nicanor Duarte, junto con el vicepresidente Franco y dirigentes del Partido Colorado.

Ahora bien, ¿Quiénes son esos personajes?

Lino Oviedo: 

Actualmente es el presidente de la Unión Nacional de Colorados Éticos (lo cual supone una contradicción en los propios términos de la marca comercial). Anteriormente fue uno de los destacados militares que dieron primero cobertura a la dictadura de Stroessner, si bien, cuando ésta se hundió, participó en la detención del dictador y en promover su exilio a Brasilia.

Mas adelante tuvo todos los reconocimientos militares, dirigió la parte más operativa del ejército y, desde su cargo, extorsionó todo lo posible para lograr su gran ambición, mandar en Paraguay.

Fue el Comandante en Jefe del ejército paraguayo con el Presidente Rodríguez (colorado como él y familiar de Stroessner) y después con el presidente  Wasmosy (también colorado) quien mandó su destitución al darse cuenta de su peligrosidad.

A Oviedo se le acusa también de haber orquestado el asesinato del vicepresidente Argaña en 1999 con el fin de concurrir a las elecciones del 2000.

Oviedo se alzó en armas contra el presidente de la república en el año 2000 y, dado que no fue seguido en su aventura, se exilió en Brasil, desde donde siguió inspirando la insurrección militar contra el gobierno paraguayo, hasta el puto en que la desestabilización hizo al presidente González Macci decretar el estado de sitio y puso en guardia a Brasil por la actividad política tan peligrosa de Lino Oviedo.

Después de regresar a Paraguay en 2004 con vistas a intentar optar a futuro  la presidencia de la república, pero hubo de enfrentar cargos por intento de magnicidio y por la intentona golpista, de los que ha sido absuelto con muchas dudas sobre las irregularidades de los procesos. Más adelante el también presidente colorado, y aliado de Oviedo, Raúl Cubas, decretó su anmistía.

En 2008, tras su absolución, se inscribió en el padrón electoral y declaró el inicio de su campaña política

En resumen, el general Oviedo es, sigue siendo, el militar y guardián de los intereses militares que, con las herramientas propias del militarismo, lo que no excuye el uso de la fuerza, el golpe de estado ni cualquier otro método, pretende hacerse con el poder real en Paraguay.

Al parecer, en la actual conspiración contra Lugo, Oviedo aspira a la vicepresidencia de la república, paso previo a su asunción del poder absoluto.

Nicanor Duarte. 

Presidente de Paraguay desde 2003 a 2008, del Partido Colorado como sus antecesores, de los que además fue ministro. En las elecciones de 2003 se alió con el partido de Lino Oviedo, a quien había prometido exonerarle de sus responsabilidades penales y allanar el camino a sus ambiciones.

Se alió con Lino Oviedo, según informa El Mundo para derrocar al Presidente Lugo, como hemos señalado antes.

F. Franco.

Es el ambicioso líder del Partido Liberal Radical Autentico, partido de derecha que fue tolerado en la dictadura (lo cual ya dice mucho). Entre sus actos fallidos se enceuntra, ya siendo vicepresidente, el agradecimiento al general Stroessner por unas instalaciones que Franco ahora “re-inauguraba”.

Entre sus amigos se encuentra el embajador americano en Asunción.

Un interesante semblante del sujeto en rebelión.

¿Un golpe blando o un golpe militar?

Atemos cabos: un general que ha sido jefe de las fuerzas armadas y golpista, que mantiene una facción importante en el mando operativo del ejército, que pasó de colaborador de Strossner a su detractor, que ha pretendido la presidencia de la república por todos los medios y que no ha ocultado nunca sus ambiciones. Un ex-presidente que le amnistió y que ahora se alía con él y con F. Franco para despojar del poder institucional al presidente Lugo,  junto con un vicepresidente nostálgico de Stroessner, ambicioso y amigo del embajador americano. ¿No estamos ante una intromisión más del militarismo caudillista en la vida civi de un país latinoamericano? ¿No es la repetición “limpia” de lo sucedido en Honduras? ¿No es l vuelta al autoritarismo militar de otros tiempos en américa latina?

Baste leer el análisis el porqué del golpe de estado y lo desafios de 2013 de Baseis.org de Paraguay para tener más claros los hechos.

En Paraguay no pasa el tiempo y hay una especie de condena a su repetición. Los intereses de antes son los intereses de ahora y precisamente es cuando Lugo, que tampoco ha hecho los deberes en cuanto a la reforma agraria, por ejemplo, universaliza la sanidad o busca otras medidas a medias reformistas cuando se alza la intentona destinada a garantizar que nada cambie en Paraguay (para bien).


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