Según nos ha ido narrando a cuentagotas la prensa oficial, España ultima con otros “socios” militares europeos la invasión del norte de Mali.
Primero se reunió con el ministro de defensa alemán para escenificar el acuerdo de Alemania y España en invadir Mali. Mas tarde hizo lo propio con el ministro francés del ramo, monsieur Le Drian, llegando conjuntamente a la conclusión de que efectivamente hay que intervenir militarmente en Mali.
Las razones de Morenés (al menos las que han salido a la prensa) son bastante obscenas: El norte de Mali pone en peligro la seguridad española porque es allí donde tuvieron secuestrados a los cooperantes españoles.
Tal vez es precisamente la necesidad de construir una excusa social para la invasión la que motivó el paripé del ministro sacando a los cooperantes españoles del sahara, como si en realidad estuvieran en peligro inminente de secuestro.
Todo hace sospechar que en breve asistiremos a la intervención militar de Mali, donde la carne de cañón la pondrán los soldados de países africanos y el mando y la logística (también el beneficio) los justicieros ejércitos occidentales, con España entre ellos.

