Fuente: Europa Press
Una nueva muestra del militarismo grosero de Israel. Ahora despliega radares, similares a los que ya desplegó antes en Gaza y Cisjordania, alrededor de la frontera con Egipto.
¿No se considerará Egipto en peligro por la hostilidad israelí, que los trata así como enemigos?
La lógica militarista es aplastante y brutal: Como temo me prevengo con herramientas militares. Como las herramientas militares hacen temer de mis intenciones al vecino y se rearma. Como se rearma sospecho que está tramando agredirme y me rearmo más. Como me rearmo él se rearma a su vez, y así en una escalada de miedos, sospechas y agresiones que nunca acaba bien.
¿Pero Egipto no es su aliado? ¿No formó con ellos un tratado de paz? ¿No se ha renegociado y ratificado esta tras la elección del nuevo presidente egipcio? ¿Ha habido algún gesto hostil? ¿No es el presidente de Egipto actual fruto de una revolución democrática que ha dado pié a la asunción de valores que, supuestamente, comparte Israel?…
Nada de esto. Sólo prejuicios, polarización interesada de los estereotipos respecto del otro y exacerbación de una idea neurótica de enemigos que poco tiene que ver con la realidad.
Con ello Israel desenmascara su doble discurso y sus intenciones militaristas y sirve a la causa de polarizar un conflicto y de militarizar su solución, lo que es igual a decir que generará más desastre.

