Fuente: Infodefensa.
Todos sabemos los duros recortes que está promoviendo CiU en Cataluña. Parece que consecuentemente quieren implicar al Estado en recortes en aquello que le es específico: ”En concreto, los nacionalistas catalanes quieren que Defensa establezca el número de efectivos necesarios de las Fuerzas Armadas para los próximos 15 años, que, para CiU, debe ser inferior a las cifras actuales.
Igualmente, el grupo parlamentario catalán quiere una estrategia de “racionalización y reducción” de los bienes inmuebles de Defensa y una revisión de los programas especiales de armamento, que contemple la “eventual cancelación o reprogramación de algunos de ellos”, además de la renegociación de los contratos, para poder hacer frente a las “cuantiosas obligaciones contraídas” con las empresas“.
“Por el momento, la única reducción que se conoce es la de soldados y marineros, ya que el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado establece en 81.000 militares el límite máximo para tropa y marinería, que en 2011 estaba en 83.000. Según la Ley de la Carrera Militar, el número de miembros de las Fuerzas Armadas debe estar en una horquilla de entre los 130.000 y 140.000 militares“.
Por otro lado, también ERC se apunta a la reducción de efectivos militares porque “pretendía dejar el máximo de tropa y marinería en 50.000 militares, 31.000 menos que el límite máximo actual”.
Como vemos, todo el que habla de reducción lo hace fijándose exclusivamente en la tropa y marinería. Nadie se fija en los altos mandos: 48.000 actualmente y que consiguen que las FAS españolas sean macrocéfalas. En España hay más de 200 generales y más de 1.000 coroneles. Algún coronel sólo tiene mando sobre dos o tres funcionarios civiles y sobre objetivos operativos como una piscina militar, es decir, una locura.
¿Por qué no se entra a proponer una reducción de los mandos miliares que con sus sueldos son el principal problema de un Ministerio de Defensa que gasta el 74’3 % de su presupuesto en personal como ya denunciábamos hace unos días?
Parece que hay mucho interés político en mantener contentos y calladitos a los altos mandos militares aunque se vea bien a las claras que esto es antieconómico e insolidario en estas épocas de crisis.
