Sumisión vs. insumisión

diciembre 12, 2011

Nos impresiona la lectura de un a frase del artículo de Wyoming:  ”Ante la perspectiva de cinco millones de parados y con un futuro incierto en el que un proyecto de vida parece alejarse como la ola que precede al tsunami, la sociedad se vuelve sumisa”.

No podemos leer más, se nos sublevan las neuronas.  Aunque sabemos que la frase de Wyoming no deja de ser objetiva y refleja no sólo una gran parte de nuestra sociedad, sino una gran parte de todas las sociedades, algo nos dice que no debería ser así.

¿No debería ser al revés?  ¿No tendríamos que rebelarnos, unirnos, ser más creativos, más solidarios y cooperativos ante las situaciones de crisis graves donde nos jugamos la calidad de nuestras vidas, las únicas que tenemos?

Es entendible la desmoralización de los parados de larga duración, pero también es necesario que miremos hacia los demás parados de larga duración y busquemos en la unión la poco o mucha fuerza que podamos tener.  Tiene una cierta lógica, perversa y traicionera, que la juventud asuma la imposibilidad de encontrar casa en un mercado donde abundan las desocupadas y con precios desproporcionados porque lo único que interesa es el beneficio de las inmobiliarias y los bancos;  pero también es necesario que nos miremos y nos preguntemos qué podemos hacer entre todos para crear alternativas teóricas y prácticas al problema.  Es entendible que nos citen para dentro de 6 meses para una prueba médica que es crítica para nuestra salud, lo asumimos como inevitable porque, además, sabemos que a todo el mundo le pasa igual (sólo al monarca, por problemas de seguridad nos dicen, le abren un hospital en fin de semana y en horario intempestivo:  lo hace por nosotros, solucionar rápidamente sus problemas físicos hará bien a la imagen de la sanidad);  pero también debería ser entendible que además de preocuparnos por nuestra salud (pre-ocuparnos), nos ocupásemos de mejorar el sistema sanitario entre todos los que esperamos y lo necesitamos:  reclamar más medios, más recursos, más sanitarios, mejoras en la administración y gestión, mayor implicación de los partidos políticos y los gobernantes, etc.

Sumisión:  obediencia, acatamiento, sometimiento, capitulación, rendición.  Las dos primeras acepciones son más o menos neutras, las tres últimas contienen una carga negativa de abandono, de entrega, de derrota, de imposibilidad de actuación.

Insumisión:  insubordinación, desacato, indisciplina.  Las tres acepciones tienen connotaciones negativas, dan la impresión de actuar con injusticia, de actuar contra lo establecido.

¿Actuar contra lo establecido es negativo?  ¿Actuar contra las costumbres, las leyes consagradas, las prácticas milenarias, la tradición,  las normas económicas, sociales, políticas, culturales ha de ser siempre negativo?

Parece que se nos ha metido en la cabeza con una alta efectividad que cualquier cambio significa peligro, tensión, violencia, riesgo.  Parece que hemos de vivir obligatoriamente como lo decidieron nuestros antepasados económicos, políticos, culturales.  Aunque si los pensamos más, tampoco fueron ellos quienes decidieron sino sus antepasado, o los antepasados de sus antepasados.  Pensarlo más todavía nos llevará a concluir que ni siquiera fueron ellos, al menos no todos ellos.  Quienes decidieron fueron los privilegiados de aquellas sociedades, los que sacaban beneficios (más o menos ocultos) por establecer así las normas.  Luego heredaron y volvieron a heredar.  Ahora heredamos y asumimos.

¿Por qué no tenemos derecho a crear nuestras propias normas, a debatirlas, a retocarlas, a cambiarlas, o, incluso, a decidir dejar las antiguas tras un proceso de análisis, reflexión y debate?  ¿Por qué hemos de asumir las leyes heredadas, la economía heredada, la cultura heredada sin análisis, crítica y aportaciones creativas?


Violencia estructural: multas por protestar contra la violencia policial.

diciembre 11, 2011

Emboscada+de+los+pacosFuente:  Público.

A varios participantes en una manifestación en Madrid para protestar contra la brutalidad de la policía, que previamente zurró a la gente por protestar contra el despliegue de la visita del Papa a Madrid, les ha notificado la Delegación de Gobierno de Madrid que les aplica la ley Corcuera, en su día conocida como “ley de la patada en la puerta”, que autorizaba a la policía a intervenciones hasta entonces sin cobertura legal (lo que no quiere decir que no tuvieran lugar) y una de las normas más retrógradas de la peor época del gobierno de Felipe González, hasta el punto de que una parte de la norma fue anulada por el Tribunal Constitucional que consideró un exceso el poder que se daba a la pasma.

¿Será que para el gobierno civil es sancionable protestar contra los excesos de la policía? Nos parecería razón suficiente para acabar con las delegaciones de gobierno y sus atribuciones de jefes políticos de la policía. Más le valdría depurar excesos que matar al pregonero.

Pero por otra parte, esta norma es la que ahora atizan en la cabeza de los indignados, a ver si a garrotazos paran el disenso, y amenazan con sanciones pecuniarias y otros males del infierno, en este caso, por manifestarse sin permiso.

No alcanzamos a ver qué busca la cesante delegación de gobierno de Madrid imponiendo sanciones absurdas por ejercer libertades constitucionales y hacerlo de forma pacífica, eso sí, sin pedir permiso a nadie, exactamnte igual que los que se manifestaron a favor de la visita feudal del papa y que, como es “lógico”, no han sido perturbados policialmente con amenazas por concentrarse sin permiso.

Un caso más, se nos antoja, de la violencia estructural, de la violencia que las estructuras que imponen al provocar la injusticia y negar con una mano los derechos que proclama con la otra. Un caso más a corregir y una reivindicación más de lugares obscuros a democratizar e instituciones perversas a superar.

En todo caso, parece que entre las excrecencias y obsolescencias que el sistema se empeña en desvelar con su pésima actuación diaria, también se encuentra esta de querer restringir el derecho de libertad de expresión y de manifestación a la previa autorización, como si los ciudadanos fuéramos críos que necesitan permiso para pensar o actuar. Ley Corcuera, policía con usos partidarios, delegados de gobierno que más bien parecen sargentos alféreces y otras estructuras han de ser, a nuestro juicio, arrollados por la democracia real y modificadas sus normas para ponerlas al servicio de la ciudadanía y no en su contra.


Record alemán en venta de armas

diciembre 10, 2011

Kanzleramt+in+BerlinFuente: dw-world.de

El Gobierno de Angela Merkel ha dado a conocer un informe que refleja el aumento de beneficios de la pujante industria de guerra alemana, que ha dado una ganancia de 2.100 millones de euros, pese a la crisis.

Entre sus destinatarios compradores se encuentran gran parte de los socios de la OTAN, así como países “equiparables”, un bonita manera de llamar a otros países occidentales que no están en la OTAN como Australia, Nueva Zelanda o Suiza. Sin embargo tiene otros compradores que podríamos llamar no equiparables por usar la misma terminología de Doña Angela, como Arabia Saudí, diversos países del Africa convulsa, como Egipto o Libia, e incluso del Golfo Pérsico.

Si nos preguntamos por algunos de los accionistas de estas industrias podríamos encontrar al Deutsche Bank y otros tiburones similares.

De todo ello podemos decir que Alemania, también, aparece como uno de los principales causantes de las guerras del mundo, dado que nutren de armas a sus contendientes y tienen intereses económicos para dinamizar las guerra mundiales y obtener beneficios para su economía.


Acuerdo militar Senegal-España.

diciembre 9, 2011

Fuente:  Infodefensa.

Senegal y España han llegado a la conclusión de que quieren mantener un buen nivel de cooperación mutua y unas relaciones bilaterales excelentes.

Esto de tener buenas relaciones bilaterales, que es un principio general de las relaciones internacionales, es mucho más evidente cuando se trata de pueblos que mantienen una gran cercanía, o lazos históricos hondos, o incluso intereses compartidos muy amplios, pero parece más sospechoso cuando, como ocurre entre ambos países, el contacto es infrecuente y los intereses en común mínimos.

Para poner algo de claridad a este inusitado interés, hemos acudido a las perspectivas que sobre Senegal tiene España, en la información oficial disponible y hemos conocido que España tiene una oficina comercial, dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en la capital senegalesa, y que según el Informe económico y comercial de Senegal elaborado por la oficina comercial española en Dakar, muestra un grado amplio de descomposición de Senegal (con un paro más subempleo muy extendido, superior al 60% de la población, una deuda externa exagerada y un nivel de flujos comeraciales bajísimo), ocupando Senegal el puesto 166 de 182 en el índice de desarrollo humano, el puesto 157 de 183 en el índice Doing Busines, que clasifica los países por el grado de fiabilidad para hacer negocios con ellos, y elpuesto 112 de 180 en cuanto al índice de corrupción.

Si miramos los flujos comerciales y los itnereses entre España y Senegal, vemos que son mínimos. Otro tanto podemos decir del contacto cultural y de cualquier otro factor que se nos ocurra.

Pues bien, dos países tan ajenos entre sí tienen de repente un gran interés “bilateral” que les lleva a hacer un acuerdo bilateral. ¿Por qué?

Quizás una clave se encuentra en el referido informe país de la Oficina Comercial española en Dakar, según el cual “El salto de la problemática de la inmigración clandestina subsahariana al primer plano de actualidad en españa y el consiguiente diseño por el gobierno español en 2006 del “Plan Africa”…dieron durante dicho período a las relaciones con Senegal nivel de primera propuesta política”.

Es decir, desde el interés de España es el tema migratorio el decisivo. Según los datos de la Secretaría de estado para la integración de los inmigrantes, el colectivo senegalés con 49.404 residentes legales en España, es el tercero por volumen de Africa, después de marroquíes (826.870 en el censo cerrado en septiembre de 2011) y argelinos (58.240).

Comenzamos a comprender: España tiene interés porque tiene una población de casi 50.000 personas senegalesas en España, pero eso no es todo: sobre todo, porque la cuestión de las pateras hizo al poder establecer un planteamiento de vigilancia y control de Senegal para evitar esta ruta de la inmigrción hacia España y, por eso, militarizó la relación con dicho país: Pasamos de cero relación a una relación policial y militar, donde España aporta “cooperación” militar a cambio de que Senegal, con su ramificado sistema de pobreza y corrpución, haga el trabajo sucio de barrera.

Eso explica el actual convenio de cooperación: NO es que Senegal quiera que cooperemos, es que España ofrece a Senegal en este convenio “facilidades” para adquirir de la industria militar española “capacidades” de defensa y vigilancia de su costa y su población y además les regala la patrullera “Conejera” (no va de coña). Toma ya. Les decimos lo que necesitan, les vendemos lo que queremos, les damos material de represión para fortalecer a sus poderes corrputos y, de añadido, les imponemos nuestros intereses más inmorales: que nos hagan el tarbajo militar sucio.

Otro análisis interesante es la comparación entre la biocapacidad (la oferta de recursos de un país, en verde) y la huella ecológica (la demanda de recursos, en rojo).

Senegal:

España:

Por un lado, España necesita muchos más recurso porque gastamos muchísimo más de lo que nuestro país nos puede dar.  Ello es la clave para una gran parte de la acción española en el exterior, buscar recursos a bajo precio, es decir, explotar al tercer mundo.

Sin embargo, penosamente vemos que Senegal ya no puede ofrecer tantos recurso, su biocapacidad ha bajado muchísimo en las últimas décadas.  ¿Qué podemos querer de Senegal?  Ya lo decíamos antes:  simplemente, que no vengan.  Que no se les ocurra salir de su empobrecido país a disfrutar de las ventajas del nuestro (conseguidas, en parte, esquilmando al extranjero).


España, un poco más corrupta. (¿Lo habíais notado?).

diciembre 8, 2011

Fuente:  Público, citando a Transparencia Internacional en su informe sobre el índice de percepción de corrupción de 2011.

El titular de los periódicos ha sido que España ha bajado un puesto en el ránking y que sólo 49 de 183 países aprueban dicho índice.   Podríamos considerar que la corrupción es algo sistémico.  Esto es bastante penoso, pero un repaso más pormenorizado de los datos, aún de los buenos, también nos deja preocupados:

  • Sólo 6 países están por encima del 9 (la nota máxima positiva es un 10):  Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Singapur y Noruega.
  • Sólo otros 9 países están por encima del 8:  Australia, Suiza, Canadá, Luxemburgo, Hong Kong, Islandia, Alemania y Japón.
  • España sólo tiene una nota de 6’2 y está en el puesto 31.  La nota nos parece muy escasa para un país con nuestro nivel de desarrollo y con nuestras supuestamente envidiables libertades y nivel de vida.  Sin embargo, bien pensado, nuestra nota podría ser excesiva si recordamos que periódicos, radios y televisiones, abren cada día sus noticiarios con constantes casos de corrupción.  Ciertamente el puesto de España es el 31 de 183, se nos podría clasificar en el pelotón de cabeza, pero nuestra nota es baja, más cercana al suspenso que a la excelencia.
  • Los países de relumbrón de nuestro entorno no tienen unas notas excelentes:  Reino Unido (7’8),  Estados Unidos (7’1), Francia (7).  Parece que el Primer Mundo tampoco se libra de ciertos niveles de corrupción.
  • Llama mucho la atención el caso de Italia (3’9), muy cercano al de muchos países del Magreb que han sufrido revueltas y derrocamientos de sus gobiernos.  Entre otras cosas por las cotas de corrupción inaceptables para la población.  ¿Debería aplicarse Italia el dicho de que cuando las barbas de tu vecino veas cortar, …?
  • Otros países que suelen marcar la agenda internacional tienen las siguientes calificaciones:  Israel (5’8), Kuwait (4’6), Arabia Saudí (4’4), Cuba (4’2), Sudáfrica (4’1), Brasil (3’8), China (3’6), Colombia, Grecia y Marruecos (3’4), India (3’1), Argentina y Méjico (3), Argelia y Egipto (2’9), Irán (2’7), Pakistán (2’5), Rusia (2’4), Libia (2), Irak (1’8).
  • Nos ha sorprendido no encontrar a el Vaticano en la lista.  No sabemos qué pensar.  Quizá es porque son incorruptibles por decisión divina o quizá es porque han comprado el silencio de los que hacen el índice.
  • 16 países no superan el 2 y dos países, Corea del Norte y Somalia, sólo llegan al 1.

Cuando al principio del artículo decíamos que la corrupción parece algo sistémico nos referíamos a los colores de este cuadro:

Imagen de Transparencia Internacional

Parece que la mayor parte de la población mundial vive en sistemas políticos, económicos, sociales y culturales que priman la corrupción.  La corrupción no es una anécdota, ni un dato más, es algo realmente definitorio de nuestra forma de organización.  Parece que la mayor parte de la humanidad no puede vivir sin corromper o ser corrompido.  De esta manera es muy difícil que funcionen las cosas, que las políticas de cooperación puedan llegar a buen término, que predomine la justicia y la transparencia.  ¿Cuánta gente sufrirá diariamente la vulneración de sus derechos humanos, políticos y sociales por causa de la corrupción?

¿Qué pensarán las ongs de esta situación?  ¿Es posible hacer cooperación para el desarrollo, para la promoción del medio ambiente, la salud?  Parece que lo primero que hay que lograr es que la cooperación pueda llegar a los necesitados y no que se quede por el camino o en las arcas de los oligarcas de turno.  Deberían la Unión Europea y España hacer programas de cooperación para lograr la transparencia y la no corrupción fuera de nuestras fronteras, como medida primaria para que el resto de la cooperación pudiese dar sus frutos.

Pero, claro, ¿qué vamos a pedir a los demás, si nosotros no damos ejemplo? Por nuestra parte, es sonrojante el mapa de la corrupción de los partidos políticos en el cual no se ve el terreno patrio oculto tras las banderolas de los partidos con casos de corrupción.  Parece ser que las movilizaciones del 15M tenía toda la razón al poner a la corrupción en la picota con sus lemas como “no hay pan para tanto chorizo”. Y en reclamar que no se les vote.  Más información se puede encontrar en el wiki:  ”Corruptómetro de NoLesVotes“.

¿Cómo se podría mejorar la transparencia y luchar contra la corrupción?  Transparencia Internacional nos ofrece un Decálogo de transparencia e integridad en el que se incluyen, entre otras, las siguientes propuestas:

  1. Tramitación urgente de una ley de transparencia y acceso público a la información.
  2. Creación de un portal nacional de transparencia pública,
  3. Exclusión de las listas electorales de los procesados por corrupción.
  4. Reforma de la legislación electoral para desbloquear las listas cerradas que presentan los partidos políticos.
  5. Compromiso de los cargos públicos electos de formular y hacer pública su declaración de bienes e intereses

Ninguna de estas ideas es irrealizable, antes bien, no deberíamos dejar que pasase otra legislatura sin que los partidos políticos, en pleno, se comprometiesen a ellas.

Además, si nos atenemos a las cuestiones de Defensa y a las alternativas noviolentas, es necesario decir que cuando hablamos de qué queremos defender es necesario incluir estas medidas contra la corrupción como uno de los aspectos que nos harán avanzar en el concepto de Seguridad Humana y hacia un Desarrollo Humano.  Sin ellas la gente no podrá tener un desarrollo vital con verdadera calidad.  Hemos de ser conscientes que si la corrupción es sistémica será posible atribuirle una cuota parte de la responsabilidad de los conflictos internacionales, además de una cuota parte de la violencia directa, estructural, económica y cultural, las cuales son cogeneradoras de una gran parte de las guerras.


Chacón pide prorrogar el expolio de los atuneros hasta 2014

diciembre 7, 2011

Pirates+in+tawny+watersFuente: Ministerio de Defensa

Doña Chacón, ministra en funciones de Defensa, imaginamos que con la aquiescencia del Silente de Pontevedra, Don Mariano, ha pedido en la última reunión de ministros de defensa europeos a la que ha asistido, en Bruselas, que se prolongue la intervención militar en defensa de nuestros intereses atuneros allende los mares, en el Cuerno de África, al menos hasa 2014, fecha en que se prevé que o habrán acabado con el método de expoliación de atunes actualmente en desarrollo, o por cualquier otra razón será preciso llevarse los barcos de guerra con sus músicas a otra parte.

Es de reseñar, y la ministra lo reseña, que España asume en diciembre el mando de la operación Atalanta de expolio y tententieso.

Doña Chacón además ha afirmado que la misión Atalanta es la misión de la UE que más éxito ha tenido hasta ahora, lo cual, en nuestro criterio, es un exceso de optimismo, porque parece que va mucho mejor la labor de la UE de autofagocitarse a sí misma y empobrecer a la población, donde el Ministerio de Defensa español está poniendo su granito de arena con la generación de un agujero negro de 36.000 millones de euros en inversión militar, que lastra nuestra economía, pero del que nadie habla.

Pero la doña, en un arranque de sinceridad, tambén nos ha informado que además, la UE está estudiando ayudar a mejorar su seguridad (léase venderles armas, tecnología militar, adiestrar ejércitos y policías, etc con pingues beneficios para la propia UE) a Libia, que al parecer anda hecha unos zorros por culpa del caos (no cuenta la minsitra la inestimable colaboración al mismo de la propia UE y, tal vez, el cálculo con el que ayudó a destruirlo todo para tener ahora excusa para su reconstrucción).

En fin que Doña Carmen ha aprovechado su penúltimo día de gloria para una de sus más ensayadas puestas en escena: el cinismo de contar como grandes proezas de la solidaridad entre los pueblos lo que no son sino las felonías de siempre en las que mete y ensangrenta sus manos la política doméstica española jugando a los soldaditos para prestigio personal de cuatro lerdos y beneficio de otros cuatro listos.


¿Debe Defensa aguantar a la industria militar?

diciembre 6, 2011

El+Presidente+Calder%C3%B3n+durante+la+Inauguraci%C3%B3n+de+la+planta+Biogas+de+Ju%C3%A1rezFuente:  Infodefensa.

El director de la empresa SENER, que además de aplicaciones civiles, fabrica misiles (y una gran parte los vende en el golfo pérsico) y sistemas de diseño de portaviones y buques militares (que vende a más de 150 astilleros del mundo) ha opinado sobre la industria de defensa y, como era de esperar, lo ha hecho desde las posiciones de siempre de los fabricantes de armas.

Nos hemos interesado de lo que dice en sí y también de lo que dice entre rengones. Veamos sus opiniones:

Dice que el ministerio de defensa no tiene por qué soportar en solitario la industria de defensa y que en momentos como estos, las industrias militares deben colaborar haciendo las dos cosas que las definen: invertir y exportar.

Pero lo que dice, y tal como lo dice, nos arroja más luces sobre la práctica y la realidad de la industria militar, porque entre renglones nos está diciendo que hay que meter más madera al horno pues con solo el soporte del minisiterio de defensa, la cosa está caldeada, pero no entra en ebullición.

También nos desvela una siniestra estrategia del ministerio de defensa cuando afirma que “no me parece justo que (el ministerio de defensa) tenga que soportar permanentemente esta losa de tener que alimentar en solitario la industria de defensa e, incluso, cambiar sus prioridades de adquisición para mantener con trabajo tal o cual empresa.

Osea, no sólo les parece poco que el ministerio se dilapide en solitario para mantener esta industria de ética cuestionable, y reclama más esfuerzos de otros sectores, sino que además nos dice que el minsiterio se dedica a mantener industrias parasitarias incluso desde cualquier lógica de eficiencia económica, sencillamente para tener a estos negocios a flote, lo que nos parece una pasada tanto porque condiciona la economía general, permitiendo este parasitismo en detrimento de sectores más útiles para el desarrollo social, como porque mantiene un sector inútil y subvencionado con el dinero de todos y sin habernos preguntado previamente.

Si a ello sumamos que el destino de los productos de estos tipos es la venta a países en conflicto y la exportacion de guerras, nos parecen motivos suficientes para cerrar este tipo de negocios, reciclar  sus trabajadores para tareas de valor social y dar la espalda a sus directivos para que de una vez por toda cambien sus vidas y se dediquen a negocios honrados.


Lucha contra el SIDA y seguridad sanitaria: ¿qué queremos defender?

diciembre 5, 2011

Fuente: El País.

El sida ha sido y es una gran preocupación mundial, sobre todo en países pobres de África.  Muchas personas y países le pondrían en uno de los primeros puestos si se les ofreciese la posibilidad de poder defenderse contra él.  No en vano, desde su descubrimiento ha acabado con la vida de 30 millones de personas.  Hoy por hoy, hay 34 millones de personas que viven con sida y en el último año se han producido 2’7 millones de infecciones nuevas.

La lucha contra el sida mejoraría mucho si:

  • hubiese más investigación.  Para ello se necesita que los recursos limitados de financiación se dediquen a este menester y no a otros menesteres improductivos como la investigación militar.  Sin embargo, los gobiernos españoles siempre han primado lo militar frente a la salud,
  • hubiese más medios económicos y una decidida apuesta internacional por fomentar organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y no otras estructuras como la OTAN,
  • hubiese una presión social clara y decidida para obligar a los gobiernos a que la política de defensa dejase de tener una orientación militarista, violenta y patriotera;  y cambiase hacia una orientación de seguridad humana que defendiese lo que realmente el ser humano considera digno de ser defendido:  enseñanza, sanidad, vivienda, etc.
Pero este cambio de orientación de la política de defensa no nos va a venir promocionado por las estructuras en el poder, sino que será algo que haya que luchar con denuedo.  El reto del pacifismo español e internacional es provocar este cambio de la idea de defensa desde posiciones militaristas y violentas a otras de cooperación y noviolencia.  Sólo así podremos dedicar los rubros militares a defender lo que realmente necesitamos:  educación, vivienda, medioambiente, libertades, solidaridad, …  Sólo así podremos avanzar, en serio, hacia el cumplimiento de los Objetivos del Milenio y hacia un mundo más justo.

¿Qué cualidades deben adornar al ministro/a de Defensa?

diciembre 4, 2011

Los+pedos+de+RajoyFuente:  Belt.es.

Nos ha llamado la atención el enfoque que, desde un portal dedicado a los intereses de la defensa, reclaman para el perfil del que debe ser nuevo ministro de defensa.

Parten de la idea de que, siguiendo al filósofo Marina como autoridad docta en la materia, hay tres modelos posibles de ministro. el ideológico, el tecnocrático y el empresarial (¿copia Marina aunque un tanto bastamente a Webber cuando usa estas desfasadas categorías?).

Para el portal referido un ministro de defensa no debe ser demasiado ideológico y sí más bien neutro y apartidario (¿tal vez para no remover demasiado el estatus quo militar y el microcosmos ideológico del militarismo, que se sobreentiende el único posible?  ¿Qué significa apartidario en materia de defensa, ser pro OTAN es ser apartidario, estar por las mal llamadas intervenciones humanitarias fuera de nuestras fronteras lo es, fomentar el comercio de armas lo es?  Nos parece que el portal citado tiene un concepto muy partidario del ser apartidario). Bastara con que tenga suficiente carisma y autoridad, porque los militares están acostumbrados a reconocer el liderazgo y a replicarlo. Tampoco hace falta un perfil tecnocrático, porque ya cuenta, nos dicen, con el auxilio de los expertos militares, que serán los que trasladen técnicamente los mandatos gubernamentales (¿No parece esto una delegación poco democrática en expertos obscuros e interesados y una llamada a que en realidad manden los de siempre?).

Piden, por tanto, un ministro empresarial. Es decir, con enfoque empresarial, aunque por enfoque empresarial definen tres atributos que a nosotros se nos antojan perogrulladas y no de las más necesarias: que tenga experiencia empresaral, industrial y conocimiento de inglés. Osea, quieren un ministro de pegote pero que se codee con el mundo de la pasta y las empresas y pueda hablarse con los grupos de presión en inglés. Nos dicen que es importante todo ello porque en defensa se mueve mucho dinero y muchos intereses industriales y de impacto en la industria (¿querrán decir acaso que prtenden que sepa de entrada que lo que hay que defender es este mundo del dinero y que además debe saber confraternizar con los grandes negocios y los grupos de presión que, por cierto, hablan inglés?).

Nosotros no estamos de acuerdo, a decir verdad, en ninguna de las caracterísiticas que explicita esta angélica propuesta ministerial de los interesados en que todo siga igual y proponemos otras bien distintas:

Primero, hablaríamos de una persona identificada con un proyecto y un equipo coherente de trabajo. No alguien que de pegote ni que se deje imponer criterios por intereses instalados. es más, hablamos de un persona permeable a la democracia y que sepa hacer equipo y no pretender ni delegar en otros, ni tampoco relegarlos.  Lo principal es que el ministro de defensa responda claramente a una pregunta:  ¿qué queremos defender?  Pero, claro, como esta pregunta ni siquiera se plantea a la sociedad española, es necesario que el ministro tenga cualidades de técnico, es decir haga muy bien el no sabemos qué.

Segundo, debe identificarse y ser sensible especialmente a las reclamaciones sociales y a las necesidades de la sociedad, no a las de las industrias del complejo militar industrial ni las de los intereses creados del militarismo. Se trata de diseñar políticas que sirvan para defender lo que la sociedad quiere y debe defender, no para conservar los aparatos anquilosados del militarismo.

Tercero, debe ser alguien que tenga claro que las urgencias de la política de defensa de nuestro momento son, precisamente, las que quieren ocultar los militaristas: acabar con la locura de un gasto militar insolidario y desmedido que amenaza partidas sociales necesarios; controlar y prohibir la investigación y tecnología enfocada a la muerte y la exportación de armamentos peligrosos a países susceptibles de usarlo contra las personas, los pueblos aledaños y los derechos humanos; resolver la deuda impagable que heredamos de los gobiernos de Aznar y de Zapatero de más de 32.000 millones de euros comprometidos para comprar armas innecesarias; prohibir la adquisición de programas de armamentos de agresión e invasión y que puedan amenazar a otros pueblos; reconvertir la idea de defensa desde la concepción militarista actual hacia la idea de seguridad humana; promover la reconversión de las industrias militares hacia fines socialmente útiles, dotar a la sociedad de una verdadera cultura de paz y al parlamento de protagonismo en la definición de las políticas de defensa y de control al papel de los ejércitos; acabar con los grupos de presión y lobbies miitares; prohibir cualquier mecanismo de participación en las operaciones de injerencia militar así como en el trapicheo de usar las ONG como parte del entramado de intereses militares, utilizándolos torticeramente para lavar la cara de los ejércitos; y, en suma, promover un plan de desmilitarización de la defensa y dotarse de estructuras y mecanismos alternativos a las actuales estructuras militares.

Para todo ello será preciso contar con un planteamiento estratégico complejo y profundo, para llevar a cabo planes de transarme a medio y largo plazo y empoderar a la sociedad para que se apropie del papel de quitar poder al militarismo y dotar de poder alternativo a la sociedad.

Tal vez para todo esto no se necesite un ministro ideológico, pero desde luego sí tremendamente político y tremendamente enraizado y apoyado desde la sociedad, un ministro que sepa, al menos, que hay dos opciones de defensa, la militar, violenta guerreristas, armamentista;  y otra que es noviolenta, cooperadora, que promociona la seguridad humana. No se necesita un tecnócrata, pero sí alguien con muchos conocimientos de seguridad y defensa y con verdadera solvencia en la gestión política de éstos. Tal vez necesitemos alguien que tenga enfoque empresarial, sepa o no hablar el lenguaje del poder, pero sobre todo sí alguien que sepa poner en su sitio a los intereses económicos ajenos a los de la sociedad y que apueste por una renovación social y económica profunda.

Neceistamos alguien completamente diferente a lo que nos ofrecen los que apuestan por los ministrables de Rajoy.


¿Por qué no se suprimen los gastos militares?

diciembre 3, 2011

Fuente: El Jueves.

Autor: Vergara.

Una excelente reflexión sobre el militarismo y sus gastos: Sobran los comentarios, …

pero faltan acciones en contra.


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