El Movimiento de Objeción de Conciencia de Paraguay lleva más de un año promoviendo una campaña de lucha contra la ley 1413, que promueve un servicio civil sustitutorio al servicio militar para los jóvenes antimilitaristas que se niegan a participar del ejército y del servicio militar obligatorio.
Proponen que hacer la mili o el servicio civil sean opciones voluntarias; es decir, que vayan a estas instituciones quienes quieran ir, y que queden libres de la obligación de la conscripción, civil o militar, quienes no quieran participar del juego del militarismo.
Si, como quieren los objetores paraguayos, una ley admitiera esta posibilidad, en realidad, estaríamos ante la prueba más empírica y democrática de la aceptación social o de la denuncia social de los ejércitos. Si la ciudadanía decide, como parece más que probable, no participar de sus actividades, sean estas civiles o militares, quedará desvelado el papel real de los ejércitos y su indeseable valor en las sociedades democráticas.
De ahí la importancia de apoyar esta campaña disidente que pretende desvelar que el ejercito no se sostiene porque sea útil, ni querido, sino porque se impone por la fuerza bruta.
Que Paraguay, con menos de siete millones de habitantes, cuente con un número de objetores que se han negado en estos años a prestar el servicio militar, superior a 150.000 personas, más de un 2% de la población,sería, en una extrapolación, como si en España estuviéramos hablando de unos 950.000 personas sobre la población de 47.000.000 de personas.
La paz no se construye con ejércitos, como dice el video que los objetores paraguayos han elaborado en defensa de su campaña de lucha.
Chema Caballero nos lanza una pregunta acertadísima: ¿cuándo termina una guerra? ”Esta reflexión me surge a partir de la experiencia vivida en Sierra Leona, donde, tras diez años de guerra, el 12 de enero de 2002 tuvo lugar una gran ceremonia en la que se quemaron armas y municiones para simbolizar el final de la contienda. [Curiosamente, entre tantas noticias como hay sobre esa guerra, en muchos idiomas, cuesta encontrar alguna referencia a este acto; parece que la paz no vende]“.
Dice que muchas veces se festeja el fin de los enfrentamientos armados pero que tras ello sigue la violencia, la injusticia, las violaciones de los derechos humanos, etc. Se pregunta: ”¿Pero qué pasa con el dolor de las mujeres violadas, el de las niñas y los niños a los que se les ha robado la infancia, con la impotencia y la desesperación de los desplazados y los refugiados, con la frustración de los que han perdido sus casas, sus amigos, sus seres queridos…? ¿Pueden las compensaciones económicas, si alguna vez se reciben, paliar el sufrimiento o se necesita algo más?”. Tiene mucha razón, la guerra es un continuo, la guerra es permanente, parece que la guerra, como la energía sigue el primer principio de la termodinámica: no se crea ni se destruye, sólo se transforma.
Y entre transformación y transformación de una guerra en otra, de un tipo de violencia en otra, siempre pierden los mismos y también siempre ganan los mismos. Ganan euros o dólares, prestigio, reconocimiento; pierden la vida, la salud.
A la pregunta de Chema Caballero podríamos unir otra: ¿cuándo empieza una guerra?. No lo hace cuando se dispara el primer tiro. Lo hace mucho antes, cuando se ponen los pilares que van a acabar en el conflicto armado: la injusticia social, el hambre, la corrupción, el intervencionismo extranjero, la codicia, la xenofobia, el odio, la cultura violenta, el negocio de la venta de armas, …
Las guerras empiezan antes de su inicio, acaban después de su final, se transforman, se entrelazan, se dispersan, se mudan de ubicación, cambian sus tecnologías, pero mantienen sus esencias: la violencia, la codicia, el negocio, lo militar.
Fuente: Infodefensa. Nos deja alucinados el ansia con la que Infodefensa se ha lanzado a proponer candidatos “afines” a ministros de Defensa. Parece que le quieren marcar el camino a Rajoy y, como siempre, siguiendo los intereses de las industrias militares (algunas de ellas cuentan en su seno con ex altos cargos del departamento de defensa, incluido algún ministro, entre sus directivos y asesores, como el caso del ex-ministro de defensa Julián García-Vargas, actual presidente de la TEDAE, asociación que agrupa a las principales industrias de la defensa). Nos llama la atención que entre los múltiples nombres de perfil técnicoque propone la revista Infodefensa, muchos sean “investigadores” de la Fundación FAES y verdaderos halcones en política militar (y ser halcón garantiza a las industrias militares pingües beneficios añadidos):
Ignacio Astarloa Huarte-Mendicoa, Subsecretario de Justicia (2000-2002) y Secretario de Estado de Seguridad (2002-2004). Hay que recordar que Astarloa dimitió de la dirección del PP en el Congreso de Valencia y se mostró crítico con la gestión de Rajoy. Fue durante años mano derecha de Arenas en el Ministerio de Interior. Es un habitual en actos de la FAES en materia de seguridad y terrorismo y forma parte de la linea dura del discurso del PP en estas materias.
Rafael Bardají. Forma parte del Directorio de FAES, concretamente es su Director de Política Internacional y uno de sus colaboradores más ultras en materia de seguridad. A su vez es director del think tank GEES, uno de los centros que nutren de doctrinas militaristas a la derecha española en materia de seguridad, así como columnista de ABC, Libertad Digital, Intereconomia y otras revistas del ramo. Entre sus escritos señalamos algunos que muestran el tono del sujeto: Obama, versión europea, publicado en FAES enero-marzo 2009; La España que no cuenta, de enero marzo 2008 y bien trufada de píldoras contra la politica de exteriores que elude el uso de la fuerza, La España menguante … menguada, en Papeles de la FAES de febrero de 2007 y así un largo etcétera. También es profesor en materia relacionada con lo militar en ICADE, así como consultor deñ Institut for Foreing Policy Analysis de EEUU, en cuyo cargo ha realizado investigaciones elogiosas sobre la OTAN y su guerrerismo. Si queremos saber el enfoqu que daría a un ministerio de defensa podemos leer “defensa española en época de austeridad” publicado por Enrique Navarro en GEES el 7 de noviembre de 2011, o “el momento estratégico de España“, publicado por él mismo en GEES en octubre de 2011. Tambien el libro que ha escrito hace poco con el nombre “El reto de Rajoy. España ante los desafíos internacionales del nuevo siglo, que aparecerá en breve en la editorial Ciudadela.
Ignacio Cosidó, Diputado por Palencia en las últimas elecciones generales y es diputado de la Asamblea Parlamentaria de la UEO y con un amplio vinculo con los temas militares. Es diplomado del CESEDEN, como el anterior, profesor de ICADE. También del Instituto Universitario Gutiérrez Mellado. Fue Jefe de Gabinete Técnico de la Guardia Civil en tiempos del ínclito Aznar. También portavoz primero del PP en defensa en pasadas legislaturas. Es miembro de la junta directiva de la Asociación Atlántica Española (entre cuyos patrocinadores encontramos a Boeing, EADS, General Dynamics, Indra, Lockheed Martin, etc) destacado y fervoroso grupo de presion proatlantista y pro gasto militar, y colaborador del CESEDEN. Por supuesto, también un prolijo colaorador de FAES. También ha escrito el deprimente libro “España camino de libertad” (prólogo de Aznar) donde podemos atisbar sus prioridades ultranacionalistas en materia de defensa (y en otras) y de un texto algo más antiguo llamado “El gasto militar en España” en el que predica que es poco. AL igual que el anterior también escribe en Libertad Digital y forma parte del think tank GEES, del que es presidente Bardají.
Agustín Conde.También diputado y ex alcalde de Toledo. Es diplomado de la Escuela de Altos Estudios de la Defensa Nacional, y ha sido miembro de la asamblea de la UEO y de la asamblea Parlamentaria de la OTAN. Según sus detractores uno de los políticos más cercanos a la ultraderecha católica.
Fernando Navarrete Rojas, también cuenta con titulación superior del CESEDEN. Forma parte del Directorio de la FAES, concretamente es el director económico y de políticas públicas de esa egregia institución de pensamiento reformista. Escribe en la no menos encomiable Libertad Digital. Ha sido editor de la revista militarista Revista de Estrategia Global. Ha coordinado un libro de FAES ”propuestas para una nueva estrategia energética” que, para no defraudar al respetable, aboga por la energía nuclear a tope y donde se hacen incursiones sobre la relevancia de la energía para la seguridad nacional en clave militarista.
Beatriz Rodríguez Salmones. Ha sido vocal de la Comisión de Exteriores del Congreso y Portavoz en la Comisión de Defensa. Número 9 de la lista del PP por Madrid.
En la otra parte del ring se encuentran los ministrables de perfil político que serían:
Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid y que suponemos que acabará de endeudad al Ministerio de Defensa, que ya acumula una deuda de entre 23.000 y 32.000 millones de €, como hizo con el Ayuntamiento.
El empresario Enrique Navarro a los que el artículo de Infodefensa parece no tener tanta afinidad.
En definitiva, tantos nombres barajados parecen mas bien destinados a presentar groseramente candidtos del agrado de las industrias militares a Rajoy, pues estos tiburones del armamentismo saben bien del enorme peso que tienen en las decisiones sobre lo militar y pretenden situar uno de los suyos al frente de este departamento para que defienda sus intereses corporativos, en un contexto de quiebra del ministerio de defensa por el excesivo e impabable gasto miitar.
Como en años anteriores, el Ministerio de Defensa ha convocado sus famosas subvenciones para propaganda del militarismo.
La convocatoria puede consultarse en el BOE del pasado 24 de noviembre.
En esta ocasión el boletín saca más de 500000 euros de propaganda que externaliza por estos medios. Normalmente son las universidades las que se presentan a estos concursos y se dedican a distorsionar la realidad mostrado una imagen idílica y manipuladora del ejército y sus supuestas virtudes.
Estamos seguros que si alguna organización presenta un proyecto que cuente la verdad del ejército, por ejemplo cómo disfrazan el gasto militar, la realidad cruda de las acciones “humanitarias”, etc., no tendrían ninguna posibilidad de recibir el apoyo del ministerio de defensa, porque una cosa es decir la verdad y otra cosa es contar cuentos destinados a mantener a la sociedad en la minoría de edad en materia de defensa.
A nosotros nos horroriza que las universidades se presten a esta triste manera de obtener fondos, aunque bien mirado es lógico, dado el nivel de compromiso con la investigación independiente y la veracidad de nuestras universidades.
Los países de la Comunidad Andina de Naciones desembolsaron por gastos militares, en el año 2010, la cantidad de 19,811 millones de dólares.
Ahora les parece mucha pasta y piden reducir el gasto militar para combatir la pobreza. “No podemos entrar en una carrera armamentista en la región cuando vemos a diario a nuestros ciudadanos pasar hambre, faltos de una adecuada educación y con servicios de salud pésimos”, agregó el vicepresidente del Parlamento Andino, Alberto Adrianzén. “La integración, la paz y el desarme militar deben ser nuestros objetivos comunes y primordiales”, concluyó.
Parece claro que para estos parlamentarios está clara la vinculación entre pobreza y militarismo, lo que nos lleva a la conclusión de que a menor militarismo mayor reducción de la pobreza. Ahora es cuestión también de convencer a sus gobiernos de estos principios y de desterrar las intrigas de las industrias militares mundiales, que tienen especial interés (y a veces corrompiendo y chantajeando a los gobiernos de la región) en hacer también mercado de América Latina.
Como era de esperar, la escalada bélica y el auge de la industria militar y de la inseguridad global están servidos. ¿Estamos acercándonos a una nueva guerra fría?
Cuando Estados Unidos, tanto por intereses geopolíticos de corte imperialista, como por mantener los lucrativos intereses de su complejo militar-industrial y por desplazar el foco de atención de la grave crisis mundial hacia la idea de que tenemos un enemigo que nos obliga a defendernos y estar unidos, comenzó a materializar su loca idea del “escudo antimisiles” (59000 millones de dólares de gasto desde 2004 a 2009), emplazando en 2011 sus bases de cohetes en Rota, en Turquía, Rumanía y Polonia, entre otros.
Rusia se siente amenazada por toda esta propuesta. De hecho cuenta con misiles y tecnología para montar su propio escudo antimisiles y contra los misiles antimisiles que les apuntan a ellos. Desde hace ya más de un año propusieron a Estados Unidos realizar un escudo antimisiles conjunto, pero éstos no sólo no quisieron, sino que en el verano abrieron sus nuevas bases y sucursales “antimisiles”, aumentando el grado de desconfianza rusa.
Es por eso que el pasdo 24 de noviembre, el Presidente ruso, en un intento de frenar la arremetida americana, ha advertido de los nuevos planes rusos de apuntar directamente contra el escudo anti-misiles europeo y americano, afirmando que poseen un plan militar para frenar el escudo que Estados Unidos y sus aliados en Europa han desplegado, desplegando armamento y sistemas de vigilancia en Kaliningrado y señalando que si esto resulta insuficiente “desplegaremos en el sur y oeste del país sistemas de armamento de ataque modernos que garanticen el aniquilamiento del componente europeo del dispositivo antimisiles […] y emplazaremos además cohetes Iskander en Kaliningrado”.
De este modo pasamos de una doctrina de pura disuasión por parte de las dos grandes potencias tengo tantos misiles y con ello te disuado de atacarme, aunque no haya datos que idiquen que lo piensas hacer) a otra de destrucción mutua asegurada (tengo el potencial de arrasarte y destruirte si tu me destruyes a mi), lo que equivale a un incremento exponencial del gasto militar y un correlativo aumento de las políticas de militarización que incorporan también una especie de “lucha ideologica” y “Cultural” para imponer las ideas propias en las propias sociedades e intoxicarlas con los ideales belicistas.
Este cuento ya nos lo sabemos y también cómo acaba, principalmente para las aspiraciones de paz y de democracia de los pueblos, que quedan reducidas a la nada, y de gran enriquecimiento de las industrias bélicas y de sus cómplices políticos, y tal vez por eso vuelva a hacerse preciso levantar la resistencia de un movimiento por la paz que luche contra estos nuevos mecanismos de agresión sin freno, contra el gasto militar y el aumento del militarismo y que abogue por la desmilitarización de la defensa.
Recibimos la recomendación de leer detenidamente este libro por varias fuentes.
Es curioso que los autores hayan renunciado a publicarlo con una editorial como Aguilar y se hayan decidido a hacerlo en formato pdf de manera gratuita y con ATTAC a 10 €.
Los propios autores: Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón explican cuáles fueron las motivaciones para escribirlo:
“Los representantes de los grandes intereses financieros y económicos realizan un esfuerzo constante (a través de los medios de mayor difusión de España y sus comunidades autónomas) para intentar convencer a la ciudadanía de que no hay alternativas a tales políticas de recortes sociales!”.
“Su enorme poder impide que haya un auténtico debate”.
“Este libro cuestiona cada uno de los dogmas neoliberales”.
Sorprende comprobar que entre las alternativas se conceda tan poco espacio a la desmilitarización. Tal vez sigue haciendo falta mucha labor de análisis y de divulgación sobre el efecto nefasto del militarismo y de las políticas militares sobre las sociedades y sobre las oportunidades que abre a una verdadera alternativa de orden más justo la lucha por la desmilitarización. Este es nuestro reto.
Egipto era y es un país de una alto grado de militarismo y una de cuyas justificaciones culturales está impregnada de culto a los valores militaristas violentos.
El ejército era y es uno de los bastiones del poder con mayúsculas y fue uno de los baluartes de Mubarak, hasta que los altos mandos vieron que tenían que cambiar de chaqueta para mantener el poder omnímodo que siempre han tenido.
Cuando vieron al decisión del pueblo en conseguir mayor justicia social y menos autoritarismo, fingieron ponerse de su lado, una vieja fórmula que utilizan en todas las tiranías los que siempre mandan, los mismos perros con distintos collares.
Entonces algunos creyeron soñar en un cambio del ejército, en un ejército democrático. Creyeron que el ejército era su aliado, y no su mordaza.
¿Pero es que alguien se puede creer que un ejército puede ser democrático y no, como en todas partes, la última ratio y la justificación del poder y del status quo y la principal arma del llamado monopolio de la violencia estatal?.
En seguida el ejército, como en otros pueblos, y no queremos señalar y menos señalarnos, se amoldó a la situación y buscó su propio espacio de seguridad. Pretendió sustraer de la soberanía del pueblo los temas relacionados con la seguridad y la defensa, imponer el secretismo en estas materias, excluir de la toma de decisiones y de la deliberación pública la defensa, los presupuestos militares, etcétera. No quieren soltar el poder y sus resortes hasta que se les garantice todo esto y un poco más.
A nosotros nos suena eso: el ejército, una vez mas y en otro sitio mas, enemigo de las revoluciones y de la democracia.
Ocurre que en Egipto deben estar bastante hartos del ejército y del militarismo y se han resistido a estos chantajes. No queremos poner ejemplos más penosos y sin duda todavía vigentes en la memoria de más de un@. Aquí parece que se han plantado y que van a mantener contra viento y marea la lucha y la exigencia de que el ejército deje el poder. De momento se han convocado nuevas revueltas y manifestaciones que prometen brindar oportunidades de acabar con la dictadura militar y abrir paso a una sociedad con menos carga militarista encima.
A veces el monopolio de la violencia y los ejércitos demuestran su ineficacia ante la lucha pacifica de los pueblos, lo cual nos ofrece nuevos horizontes tanto éticos como de práctica política en los que hay mucho que aprender.
Un saludo desde aquí a la lucha antimilitarista de los egipcios y el deseo, también, de mucha suerte.
Ahora que España se sitúa en el disparadero del “rescate” a la griega, no está de más hacer algunas reflexiones de la hipocresía con la que se maneja la economía Mundial. Para ello nos vamos a valer de una intervención del eurodiputado Daniel Cohn-Bendit en el europarlamento denunciando la asombrosa confusión de intereses delos países que promueven los rescates y sus propios negocios lucrativos. En el caso griego, dice el eurodiputado, a Grecia se le ayuda y se le presta para que siga comprando armas a los propios países rescatadores. El caso francés era significativo: meses antes del rescate Grecia compró a Francia fragatas por 2.500 millones de euros, helicópteros por 400 millones, cazas por 600, y submarinos a Alemania por 1.000 millones de €. Total 4.500 millones de € en armas.
Dice el eurodiputado en este caso que cabe hacer otro tipo de rescates: Por ejemplo reduciendo el gasto militar; promoviendo políticas no belicistas (en el caso griego desmilitarizando el conflicto con Turquía).
En el caso de España, congelar los programas de inversión en armas proyectados puede ahorrar unos 1.5000 millones de euros y paralizar los ya comprometidos, ahorrar a las arcas publicas otros al menos 32.000 millones de euros mas. Si además reducimos, como están haciendo otros países del entorno, efectivos militares y dejamos de participar en absurdas guerras e intervenciones, tal vez podremos llegar a los más de 65.000 millones de euros de ahorro que pueden muy bien ser invertidos en verdaderas necesidades sociales y tal vez evitar la escalada de gasto innecesario que lastra nuestra economía.
Parece que Cameron está dispuesto a recortar 42.000 empleos en lo militar de aquí a 2015. De ellos unos 17.000 serán soldados.
También es de destacar que hace un año había propuesto reducir los presupuestos militares en un 8 % en 4 años. A finales del año pasado, como primer paso en la reducción de costes, se anunció que el portaaviones bandera de la Marina Real, el Ark Royal, su flota y más de 20 aviones Harrier iban a ser retirados del servicio.
Todo ello está provocando que empresas como BAE vayan a despedir a 3.000 empleados y Agusta Westland está despidiendo ya a 375.
Parecen cosas muy serias y profundas, pero no hay que olvidar que las fuerzas británicas cuentan con unos 192.000 efectivos y su presupuesto es de unos 46.000 millones de libras (71.000 millones de dólares). Es decir, aún queda mucho de donde recortar y también mucho en lo que se está despilfarrando.
El dicho “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, …” nos hace reflexionar que si el recorte británico es de más de un 8 % y nosotros estamos en una situación económica mucho más crítica y debemos ahorrar más, quizá deberíamos pensar en recortes de militares españoles superiores a un 10 % o en torno al 15 %.
Este planteamiento no es utópico ni extremista, sino muy pegado a la realidad de crisis y al nulo aporte de beneficios sociales que hace lo militar a la sociedad española. Hay que tener en cuenta que CiU en su programa electoral propone: ”La política de austeridad pública debe comportar también la reducción del contingente de soldados y marineros profesionales y racionalizar el número de mandos, desde la perspectiva de una mayor racionalidad del conjunto de efectivos de los ejércitos europeos“.
Tiene razón CiU, en España hay, más o menos, 83.000 soldados y 47.000 mandos. Un total de 130.000 personas. Reducir un 15 % daría como resultado 18.500 militares menos. Nada grave para nuestra “seguridad”.
Reducir el número de mandos es necesario porque los datos actuales nos muestran que hay un mando por cada 2 soldados, lo que se nos antoja una verdadera inflación en el escalafón de mando. El ejército español es, por lo tanto, y amén de otras cosas peores, macrocéfalo.
Esta desproporción, que responde a la estructura gerantocrática del ejército desde los tiempos de Franco, es necesario corregirla ahora que parece que el susodicho ha dejado de tener vigencia, pero ningún gobierno lo ha intentado en serio para no provocar malestar militar y ruido de sables.
Es necesario asumir que la mayor parte de los militares que se han de suprimir han de ser mandos para no seguir provocando un mayor desequilibrio en el futuro. En consecuencia, se ha de limitar mucho la entrada de nuevos cadetes en las academias de oficiales.
Sin embargo, los tiempos de crisis que corren hacen necesaria esta política de reducción del personal militar.
- "La otra historia de los Estados Unidos" de Howard Zinn, editado por la editorial Argitaletxe Hiru SL
- "Muhammad Yunus. El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo". Bolsillo Paidós. 2008.