Fraude fiscal: ¿violencia económica o terrorismo económico?

30 de septiembre de 2011

Excelente artículo el de Ana Flores en Público.

Por un lado, nos ofrece datos que son impresionates:

  • “En el país del ‘con IVA o sin IVA’, sólo 70 personas cumplen pena de prisión por robar a Hacienda”.
  • Hay 6.000 millones de € pendientes de cobro por la Agencia Tributaria.
  • En España hay 8.789 habitantes por cada empleado de inspección fiscal.  En Francia son 6.873, es decir, 2.000 habitantes menos, y eso que es el peor país de media tras el nuestro.  Nos sigue Portugal con 5.641 y Eslovenia con 5.538.  En el lado contrario se encuentran Alemania (1.131), Bélgica (1.303) y Austria (1.522).
  • En España, la deuda media descubierta por contribuyente inspeccionado ha pasado de 50.000 € en 1995 a 250.888 € en 2010.  Es decir, se ha quintuplicado.
  • En España, los contribuyentes inspeccionados en 1995 fueron 52.158 y en 2010 bajaron a 23.923.
Por otro lado, nos ofrece una batería de medidas que sólo depende de la voluntad política para aprobarse y lograr que los que defraudan, sobre todo las grandes fortunas y las grandes empresas, lo tengan mucho más difícil:
  1. Subir el periodo de prescripción de los delitos fiscales de 5 a 10 años.  El último intento fue abortado en el Congreso con una enmienda de CiU aceptada por el PSOE.  Los argumentos fueron entre pueriles y cínicos y quizá ocultasen intereses privados de sus señorías:  no se quería afectar a la competitividad de las empresas, que tendrían que conservar la documentación más tiempo, o se quería simplificar las exigencias a los contribuyentes.
  2. Contra los paraísos fiscales los expertos proponen que se exija a los bancos que no trabajen con ellos o que deban dar las mismas informaciones que la que se da sobre su actividad en España.  También se proponen impuestos, del 25 %, por ejemplo, a toda transferencia que se realice a un paraíso fiscal (como ya hace Francia), o implantar la famosa y reiteradamente postergada Tasa Tobin.  También se critica duramente lo que se ha hecho hasta ahora contra los paraísos:  ”Lo que ha hecho la OCDE es una pantomima.  Para ellos, ya no hay paraísos, porque basta, para dejar de serlo, con tener acuerdos de intercambio de información con 12 países”.  Los paraísos se saltan esta norma compartiendo la información entre ellos y con ningún país más.
  3. La agencia tributaria tiene 28.000 empleados, que en 2012 se quedarán en 25.000 por las jubilaciones que ahora no se cubren por los recortes.  Si nos atenemos a los datos previos habría que subir considerablemente el número de inspectores fiscales para llegar a la media europea.
  4. Prohibir las SICAV.
  5. Variar el sistema de módulos.
  6. Todo el que ayude a defraudar (bancos, abogados) debería ser corresponsable y todo el que ofrezca productos potencialmente fraudulentos, también.
  7. Endurecer las penas:  proponen multiplicar las sanciones por cuatro.
¿Provoca el fraude fiscal violencia?  Pensamos que sí:  por un lado es injusto ética y jurídicamente contra los que no defraudan, por otro lado se basa en el egoísmo y la insolidaridad, contravalores que son típicos de la violencia cultural, además, impiden solventar necesidades sociales a través de los presupuestos del estado, generan desigualdades sociales y económicas que promueven conductas violentas futuras, etc.  Podríamos catalogar al fraude fiscal como violencia económica y a ésta como un tipo de violencia estructural que acaba provocando violencia cultural y violencia directa.
Cuando hablamos de qué queremos defender para lograr una seguridad humana, tendríamos que incluir medidas que nos protegiesen contra el fraude fiscal y la insolidaridad y egoísmo de aquellos que lo practican.  También deberíamos exigir a los partidos políticos, en estas épocas de debate electoral que incluyesen en sus programas políticos las anteriores medidas.
Nos asalta también la duda de si el fraude fiscal puede considerarse un tipo de terrorismo económico, quizá al mismo nivel que el terrorismo económico que han supuesto los descalabros financieros que tienen a la economía mundial en jaque.  ¿Por qué no?  Provocan terror, mucha miseria, pérdida de derechos, paro, recortes sociales, …  Realmente sus consecuencias son violentas y terroríficas, pero si somos sinceros, habría que calificarlo, por dejación de funciones en su control, por consentirlo, como terrorismo económico de estado.

El decálogo del PP en materia de Defensa.

29 de septiembre de 2011

Hemos conocido las diez propuestas “eje” del PP en materia de defensa para las próximas elecciones generales. Sobre ellas descansará su oferta electoral. En realidad nos podíamos haber ahorrado el esfuerzo y haber contado de memoria lo que propusieron en anteriores comicios, remontándonos en el pasado hasta sus años mozos de afananza pandillar (que es como los llamaba Forges, no vayáis a creer que somos tan ocurrentes).

Parten los “populares” de a afirmación de que el PSOE ha frenado el proceso de modernización de los ejércitos y que lo único bueno que han hecho ha sido crear una unidad para situaciones de emergencia civil, situación, dicen, sin embargo discutible porque tiene dificil anclaje legal.

Para acabar con tanta blandenguría, proponen:

  • Dar más pasta (lo llaman sistema de bonificaciones) a los militares que participen en misiones exteriores y ofrecer a estos “mercenarios” incentivos para su reenganche y mejoras de sus cotizaciones al régimen de previsión de los militares.
  • Mantendrán las labores de injerencia en el exterior y gastarán más pasta en la seguridad y el armamento de éstas.
  • Mejorarán los recursos humanos de los ejércitos.
  • Modernizarán su infraestructura y sus armas para que seamos cola de león en el proceso geopolítico mundal y en las labores internacionales de injerencia militar.
  • Otra vez el cuatro, que ahora lo dicen de otro modo: modernizarán el ejército y su tecnología.
  • Apoyarán que Naciones Unidas logre un Tratado sobre el comercio de material de defensa y de doble uso.
  • Desarrollarán la Ley de la Carrera Militar que se ha aprobado en el Parlamento.
  •  Revisarán los procesos de selección de los militares profesionales para “hacer competitiva su dedicación militar” (osea que les van a pagar más para que se meta el número suficiente de gente a soldado y no se vayan a otras cosas).
  •  Van a crear una oficina virtual para las gestiones de los militares.
  •  Van a realizar un Plan de Asistencia Familiar para tener contentas a las familias de los “mercenarios” que se vayan a operaciones internacionales y van a incrementar las plazas de residencias militares.

Estos ejes no es que sean ni originales ni brillantes, ni tampoco especifican su modelo de defensa y sus características, pero permiten adivinarlo: un ejército de nueva ola integrado en el paradigma de defensa y en el enfoque militrarista de occidente. Esto equivale a más gasto militar, más intervencionismo, uso del ejército como un instrumento de la política exterior (tal vez porque no se tiene nada que ofrecer distinto a esto a la selección de fútbol), apuesta por la OTAN y militarización social.

No dicen nada de lo que van a hacer con los 26.000 millones de euros que el ejército y el gobierno del PP y del PSOE comprometió con la industria militar y no ha pagado aún, ni tampoco de si nos van a meter en alguna otra aventura militar, ni de lo que en realidad quieren defender, ni del papel que va a tener el parlamento y la sociedad en materia de seguridad.

Unicamente consolida un modelo militarista, intervencionista, con material militar sofisticado y peligros y agresivo de defensa de los intereses de occidente.


La ruina ecológica y el déficit ecológico nos obligan al decrecimiento y a la desobediencia civil.

28 de septiembre de 2011

Fuente:  Europa Press.

La noticia nos ha impresionado:  ya nos hemos gastado todo lo que la Tierra puede producir en un año.  Vamos a vivir 3 meses y pico de préstamos.  Suponemos que cada año será peor.  Salvo que lo paremos y optemos por un modelo de vida, de economía, de ecología, de sociedad, de cultura distinto.

El planeta entra este martes en déficit ecológico, tras haber consumido el total de su presupuesto de recursos naturales para 2011 en menos de nueve meses, según datos de la Global Footprint Network.  Así, desde el 27 de septiembre hasta el 31 de diciembre de 2011 los recursos que se consuman para satisfacer la demanda ecológica se deberán a la explotación de los recursos por encima de lo que pueden producir y acumulando gases de efecto invernadero así como otros contaminantes más rápidamente de lo que la Tierra puede absorber.     A partir de hoy la humanidad vive a crédito del planeta.  Esto conlleva problemas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la mayor escasez de recursos como agua, alimentos y materiales.  Vivimos por encima de las posibilidades ecológicas del planeta, degradando los fundamentos que sustentan nuestra propia existencia sobre la Tierra.  Sin estabilidad ecológica, la estabilidad económica no será posible.   Entre las razones que han llevado a esta situación, el informe acusa a que el sistema económico no cuenta la verdad ecológica y social de la actividad económica humana.  El compás económico que guía gobiernos, empresas y consumidores está estropeado. Nos presenta como beneficios lo que en realidad es una perdida de riqueza para toda la sociedad. Llevar un recurso natural al colapso como ‘stocks’ de pesca, acuíferos y bosques cuenta como positivo en el Producto Interior Bruto. Cambiar la forma en que medimos y describimos cosas en términos económicos es esencial para asegurar la buena gestión de nuestros recursos naturales y la provisión de bienes y servicios que nos proporcionan. El medio natural puede funcionar sin la economía pero no al revés.

En cuanto a los datos, el informe revela que el nivel de déficit ecológico se ha doblado desde 1961 y que al nivel de consumo actual, la biocapacidad de la Tierra únicamente cubre dos tercios de la demanda global. Por ello, a nivel mundial los humanos consumen los recursos equivalentes a entre 1,2 y 1,5 planetas y, de seguir al mismo ritmo, los humanos necesitarán dos planetas al año antes de 2050.

 El documento precisa que si la población global viviera como un ciudadano de la India sólo sería necesario un planeta, mientras que si todo el mundo viviera como un ciudadano español, se necesitarían tres planetas al año, y hasta cinco planetas si la población mundial viviera como un ciudadano estadounidense.

 Concretamente, España consume 3,35 veces más que su biocapacidad, por lo que “si España tuviera que subsistir con sus propios recursos, al ritmo actual, los agotaría a fecha de 19 de abril”. La biocapacidad del territorio español solo permite cubrir un 29,8 por ciento de su demanda de recursos“.

¿Causará esta situación violencia directa, estructural y cultural?  ¿Causará esta situación guerras?

Cuando abogamos que es necesario redefinir el concepto de defensa, redefinir qué queremos defender y cómo, nos referimos a esto.  Es necesario ser conscientes que los problemas no nos las fronteras o las nacionalidades.  Los problemas más graves son nuestro modelo de sociedad, de civilización.  Hemos de reorientar las miras de nuestra defensa:  debemos de defendernos de nuestro sistema económico, de nuestro sistema comercial, de nuestro sistema de relaciones internacionales, de nuestro sistema cultural.

La única salida es el decrecimiento económico y la desobediencia política y cultural.

El informe lo ha publicado el Global Gootprint Network, cuya página recomendamos vivamente que sea leída con atención.


La venta de armas mundial se redujo en 2010 por la falta de presupuestos de los estados

27 de septiembre de 2011

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fuente: Levante.emv

La noticia la ha dado a conocer uno de los lobby militristas más importante en el Congreso de EEUU, el Congressional Research Service.

Según el informe que han presentado la pasada semana, la venta de armas ha caído a 40.400 millones de dólares, desde los más de 65.000 millones de año anterior, lo que supone un tercio del total.

Esta reducción ha afectado sobre todo  a los países que están en puestos intermedios del ranking de vendedores de armas:  de este modo, Estados Unidos, el número uno mundial con una cuota del 58% del mercado, sólo ha reducido sus ventas en un 6%, y Rusia,el segundo del mundo con casi un 20% de la cuota de mercado sólo le ha supuesto un 5%.  Aunque la noticia no lo dice, España se sitúa también entre los ganadores, al haber ascendido a la 8 posición de vendedores de armamento.

No hay que hacerse ilusiones en cuanto a la reduccion en la venta de armas, pues ésta responde a que los Estados están sumiendo al pie de la letra los consejos del FMI de disciplinar sus presupuestos y reducir sus déficits, y no a que piensen, como nosotros, que comprar armas es inmoral, innecesario para una idea de seguridad efectiva y altamente peligroso para las sociedades y para sus derechos.

Por hacernos una mejor idea de la situación, los 65.000 millones de dólares invertidos mundialmente en comprar armas suponen 5.591.580.000.000 de pesetas invertidas en material potencialemente “a punto” para su uso en cualquier conflicto que estalle y, a su vez, que se dejan de invertir este dineral en el desarrollo de sociedades con urgentes necesidades para garantizar la subsistencia de millones de seres humanos y la viabilidad del planeta.

Si tenemos en cuenta que hay millones de personas que sobreviven con un dólar al día, los 65.000 millones de dólares invertidos en armamento supondrían que 178 millones de personas podrían recibir otro dólar y doblar su nivel de ingresos, dejar de pasar hambre, acceder, quizá, a sanidad, educación, vivienda dignas, …, es decir, serían bastante más felices.

Se puede acabar con el hambre, es sólo una decisión política.  La decisión consiste en suprimir el comercio de armas.


El BNG propone eliminar el gasto militar para ahorrar.

26 de septiembre de 2011

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Fuente: La Opinión Coruña

La pasada semana fueron los portavoces de Equo los que propusieron reducir el gasto militar. Ahora es el BNG el que va un poco más allá y propone eliminarlo, lo que, en realidad, y si las cuentas no nos fallan, equivale a suprimir el ejército.

Imaginamos que las propuestas de izquierda de cara a las elecciones, en esta liza, comenzarán a plantear medidas en cuanto a los ejércitos y el gasto militar y eso, en nuestro criterio, abre la posibilidad de un debate que hasta ahora los que tienen interés en que todo siga igual han conseguido apagar. Con ello, con que se abra este debate y se permita poner en juego otras ideas, ya salimos ganando. Más aún si conseguimos que alguna fuerza política varíe sus postulados y proponga opciones hacia un cambio de modelo de defensa no militarista y que rechace la injerencia, se arrope de humanitarismo o no, y la sustituya por la solidaridad y la aspiración de un desarrollo humano con justicia estructural.

El grave problema del militarismo en el Estado español es que es transversal y se encuentra, como tantas otras lacras sociales, extendido de forma muy mayoritaria en representantes de todas las fuerzas políticas y en las diversas ideologías, y por eso resulta tan difícil plantar alternativas a éste.

Desde aquí queremos animar este debate señalando que lo importante es, a nuestro criterio, debatir sobre el propio modelo de defensa y sobre lo que es necesario defender (¿los privilegios, el modelo de consumo, la noción de Nación, etc. o el trabajo, la justicia social, el reparto justo, la educación, la salud, etc?) y sobre la necesidad de avanzar hacia una transformación de la propia idea de seguridad. Ello equivale proponer estrategias también hacia el empoderamiento de la sociedad para ser el verdadero impulsor y “sujeto” de una defensa alternativa, estrategias para quitar poder gradualmente a los ejércitos y a las otras estructuras del militarismo, y de estrategias para dotar en paralelo de poder a un modelo alternativo de defensa basada en la noviolencia y la cooperación (entendida en contraposición a la actual idea de violencia y dominación y no como cooperación al desarrollo al estilo usual).

En breve analizaremos desde esta óptica las propuestas de las distintas fuerzas políticas y plantearemos una propuesta alternativa para suscitar el debate de una forma concreta y realizable.

Lamentablemente en la actualidad los partidos políticos que no comulgan al cien por cien con el consenso militarista, han mantenido en el parlamento un planteamiento ambiguo, un escaso control de las actividades del ejército y del militarismo y se han conformado con propuestas parciales e inconexas, pero ninguno participa hasta la fecha de un paradigma alternativo y antimilitarista ni se ha atrevido a plantear una propuesta global y alternativa.

Tal vez esto sea así porque creen en el paradigma militarista, porque piensen que proponer otra cosa abiertamente quita votos y posibilidades electorles, o porque, sencillamente, no ven creíbles o ven flojas nuestras propuestas. No entramos a valorar estas razones, pero sí a asumir como un desafío el participar del debate e intentar argumentar mejor por qué es preciso profundizar en un proceso de transarme hacia un modelo noviolento de seguridad de escala humana y planetaria y luchar por el cambio político cultural que este cambio exige.

Mientras tanto, esperemos a ver que dicen los otros partidos sobre el ejército, las operaciones con o sin mandato ONU en el exterior, lo que hay que defender, el gasto militar, las alianzas militares, la industria militar, las inversiones en armamento, la exportación de armas a otros países, las políticas de relaciones con otros pueblos, el secuestro actual de los temas militares en manos de expertos y fuera del debate social y hasta parlamentario, la educación para la paz, la objeción al gasto militar, la ONU, la cultura de paz, las luchas sociales por los derechos agredidos de las sociedades y tantos otros temas que afectan a la política de seguridad.


Chacón condecora al ejército del aire por servir a la militarización de la huelga de los controladores aereos

25 de septiembre de 2011

Fuente: El Mundo.

La ministra de Defensa española ha condecorado a su ejército del aire con una extraña condecoración que ignorábamos que existiera: la Corbata de la Orden del Mérito Civil.

Las razones de esta condecoración: tener el demérito civil de militarizar una huelga muy sonada, la de los controladores aéreos, la cual tenía dos condiciones especiales: una, el tremendo descontento social de las reivindicaciones de estos controladores y de su estrategia de amenazar con paros cada vez que se venían las vacaciones y los que tienen pasta y ganas para ello se querían ir de viaje en avión; y dos, que ha sido la primera vez en la que el Estado Español (desde que hay democracia representativa) ha hecho un decreto de militarización de una huelga.

Chacón, que se está especializando en naderías, ha dicho que el mérito del ejército del aire ha sido, nada menos “poner fin en pocas horas al chantaje de unos pocos contra los derechos de todos”

Caray, parece que se refiriera l aministra a la situación de los mercados y de los políticos imponiendo el malestar contra los derechos de todos, o la imposición de los diputados del PPSOE de una reforma constitucional contra los derechos de todos, o cualquier otro ejemplo relamente relevante.

La ministra ha impuesto la condecoración de una forma tan ridícula como la propia “corbata”, y es que en un acto en el cuartel del aire, ha colocado la condecoración pegada sobre el mástil de la bandera, encorbatándolo, mientras (es una suposición nuestra porque la noticia no lo explica) la banda de música le tocaba a la ministra un pasodoble torero.


El inmoral gasto militar español.

24 de septiembre de 2011

Radio Nacional de España emitió el día 2o de septiembre una noticia sobre la inmoral deuda de más de 26000 millones de euros que tiene e ejército con las industrias militres por la adquisición de armamento. Dicha deuda, señala el periodista en un exceso de sinceridad, es abusiva y además inmoral. Curiosamente el economista que intenta explicar la situación no niega la inmoralidad de la deuda, aunque aude a miles de lugares comunes para explicar lo bueno que es para la economía tener gasto militar.

Par juzgar, puede escucharse el podcasts pinchando aquí. La audición comienza en el minuto 33:37 del programa.


¿Romperá EQUO la uniforme oferta electoral del militarismo?

23 de septiembre de 2011

Hasta ahora, con muy pocas variaciones, todos los partidos políticos proponen en sus programas electorales los mismos planteamientos y similares medidas en materia de seguridad y defensa.  No hay críticas, no hay debates, no hay ideas.  ¿No es extraño?

Aferrados a un mismo pradigma los partidos justifican, sin ningún tipo de crítica, el mantenimiento de los ejércitos y del paradigma militarista como única respuesta a los problemas de seguridad, sin atreverse a cambiar la concepción de la defensa nacional ni a transformarla hacia la idea de la seguridad humana o del desarrollo humano.

Es por eso que confunden meros retoques del mismo modelo de defensa: ejércitos y armamentismo, con propuestas alternativas. Hasta IU, que se supone heredera de una tradición algo diferente, se conforma con pretender un ejército reducido para defender los intereses nacionales, a pedir la reducción de sus perfiles más agresivos y odiosos, a solicitar la sindicación de los  militares y la igualdad de derechos en el ejército, a exigir su modernización y a buscar la racionalizacion del mismo y su sumisión a normas de derecho internacional, sin atreverse a criticar la propia lógica del militarismo.

Las razones de esta uniformidad militarista de nuestro espectro parlamentario son muy antiguas y tienen que ver, sobre todo, con el caldo de cultivo cultural del que somos herederos y con el papel y la impronta que el militarismo ha marcado en nuestra vida social y política. Los políticos profesionales argumentan que esta materia es una política de estado inalterable de esas que exigen plena unanimidad y, tal vez por eso, en parte sustraída al debate social e incluso al control parlamentario (no en vano la Comisión de Defensa del Congreso mantiene materias reservadas y “secretas” de las que sus miembros no pueden desvelar el contenido y en dicha comision, en general, los militares se limitan a “informar”, sin que el parlamento estudie ni apruebe los principales documentos del planeamiento de la defensa, como por ejemplo la directiva de defensa nacional o el recientemente creado documento de doctrina de seguridad española).

Llama la atención que desde hace más de treinta años, todos los programas políticos nos informan de que en materia de defensa, es necesario modernizar las fuerzas armadas y profesionalizar el ejército, lo cual sirve para pedir más inversión y más  gasto militar, a pesas de que en principio España no cuenta con amenazas de índole militar ni necesita en realidad este tipo de estructuras.

Parece, por tanto, que el partido militarista se ha vuelto transversal y tácito a las diversas formaciones politicas en liza y no cabe hablar de propuestas verdaderamente alternativas en materia de seguridad.

Hace unos días, la portavoz provincial de Equo Málaga se atrevió, al hilo del debate sobre educación a señalar que se debe invertir más en educación y que si llega el caso, se puede sacar dinero disminuyendo o reconvirtiendo el gasto militar. A los pocos días fue el portavoz de esta formación, López de Uralde, el que insinuó esta misma idea.

Estamos a la expectativa (nosotros y muchos ciudadanos que provenimos de los movimientos pacifistas) de conocer las propuestas de Equo en materia de seguridad y defensa y de comprobar si también ellos se adhieren al partido militarista o si apuestan por una radical trasnformacion de las políticas de seguridad hacia la superación del concepto de seguridad militar.

Para ello sería necesario que se propusiera un gradual cambio hacia la transformación de la defensa, lo que, a nuestro entender, pasa por propuestas de verdadero control democrático y de debate social sobre el ejército y las alternativas a éste, por políticas de congelación (primero) y de supresión (después) de las inversiones militares, por propuestas de reducción paultaina y de reconversión del gasto miitar a gasto socialmente útil, por políticas de reducción de los efectivos y oficiales del ejército hacia su supresión,  por politicas de gradual abandono de las alianzas de índole militar, por políticas de cambio en materia de relaciones internacionales para privilegiar relaciones de cooperción entre los pueblos y de desarrollo humano, por el inicio de políticas de empoderamiento social y democrático de la población.

Equo tiene la oportunidad de plantear en materia de seguridad un verdadero proceso de transarme que transforme y sustituya la defensa militarista por una defensa social y de desarrollo humano.

¿Será uno (más) de los partidos militaristas que plantean que ofrecer alternaativas al militarismo resta votos o aprovechará la oportunidad de contribuir al cambio de paradigma en materia de seguridad?

Pronto saldremos de dudas.


Responsabilidad, autocrítica y cambio versus “ayuda humanitaria”.

22 de septiembre de 2011

Nuestros asiduos lectores habrán notado que son muchos los artículos en este blog que ejemplifican el círculo vicioso compuesto por:  explotación del tercer mundo a través de poderosas empresas, creación de violencia estructural, deriva de esta violencia estructural en violencia directa, salto del conflicto a las primeras páginas de los periódicos, análisis sesudos (o todo lo contrario) de los contertulios que de todo saben o de los periodistas del sistema, intervención militar, repentino y no explicado aumento de la complejidad del problema con la consiguiente sensación para el humano de a pié de que es imposible la solución y, por fin, lavado de imagen y de conciencia a través de la ayuda humanitaria.

Hemos ejemplificado y ejemplificaremos en el futuro mucho este círculo vicioso porque es necesario su conocimiento exhaustivo para poder entender las cutres interioridades de la realidad económica y política nacional e internacional.

De este círculo vicioso nada nos gusta, todo nos parece despreciable y mezquino.  Muchas veces hemos argumentado contra uno u otro de sus puntos, o contra el conjunto en general.  En muchas ocasiones hemos denunciado la perversidad de todo el engranaje y hemos explicado que es el engranaje económico y político que mueve el mundo.

Hoy la idea quiere ser otra: queremos cambiar el sentido de la circulación.  Queremos empezar por analizar la idea de ayuda humanitaria y plantear alguna alternativa que realmente lo sea, que realmente nos lleve a invertir el sentido de giro del círculo vicioso y a convertirlo en un círculo virtuoso.

¿Qué ocurriría si desterrásemos el concepto de “ayuda humanitaria” de los idearios y agendas de las ongs, de los estados e, incluso, de las mentes de cada persona?  ¿Qué ocurriría si cuando ocurre una hambruna (provocada también por el primer mundo y su especulación financiera sobre los alimentos), o cuando se destruye una zona del planeta, o cuando surge una guerra, no pudiésemos utilizar ese tónico de conciencia que es la “ayuda humanitaria”?

Lo primero es argumentar por qué la “ayuda humanitaria” habría de ser desterrada:

En conclusión, la “ayuda humanitaria” ayuda poco y antes es negocio, o preparación de negocio, o negocio que sustituye a negocio, o lavado de cara político o lavado de conciencia personal.  Desde el punto de vista de la utilización de la “ayuda” por parte de los estados no nos cabe ninguna duda.
Pero, ¿qué ocurre con las ongs, también son culpables de estas perversiones teóricas y prácticas de las “ayudas humanitarias”?  Aunque conocemos que muchas personas que trabajan en las ongs no participan de estos presupuestos violadores de la esencia humanizadora de las “ayudas” y que, incluso, luchan contra ellos con todas sus fuerzas, también nos parece necesario señalar que muchas ongs están metidas dentro del paradigma violento que hace que guerras y “ayudas” sean dos caras de la misma moneda.  Esta inserción en la “realidad” militarista, violenta y explotadora conlleva, lo queramos o no, ser parte del engranaje violento y guerrerista.  Ello inhabilita a la “ayuda humanitaria” desde las ongs para solucionar el fondo de las cuestiones en las que interviene:  es sólo un parche que nos perjudica al darnos tranquilidad de conciencia con la que olvidar las verdaderas causas de los conflictos.
¿Qué ocurriría si nos obligásemos a no poder utilizar las ayudas humanitarias en las guerras o en los conflictos que surgen como consecuencia de la explotación tenaz que ejecuta el primer sobre el tercer mundo?  No tendríamos la conciencia tranquila.  Nos sentiríamos culpables de lo que está ocurriendo.  ¿Seríamos capaces de soportar el tirón?  Evidentemente, los más cínicos y duros, sí, aquellos que sacan tajada de la miseria de los demás y que hacen negocio con los conflictos bélicos, sí.  Pero, … ¿qué ocurriría con la mayor parte del resto de la población, aquellos que son buenas personas pero que no se ocupan demasiado, o casi nada, de los temas de defensa o de política internacional, aquellos a los que les conmueve la miseria de gran parte de la humanidad, a los que les pone los pelos de punta la guerra?  Ya no tendrían cómo.
Con ello, quizá, no nos perderíamos en las divagaciones de los tertulianos y de los políticos echando la culpa a unas u otras cosas de la manera más enrevesada posible o de forma tal que no podamos hacer nada.   Ello nos llevaría a ahondar más en las causas profundas de los conflictos, nos obligaría a pasar de las causas más aparentes, la violencia directa, a las más escondidas, violencia cultural y estructural.  Esto sería un gran avance porque es en estas causas más hondas y ocultas donde, realmente, se puede llegar a soluciones reales y duraderas, soluciones que vayan a la base de los problemas.
También es cierto que la ayuda humanitaria soluciona situaciones muy graves y que gracias a ella sobreviven muchos seres humanos.  Pero, ¿qué ocurriría si no la pudiésemos utilizar?  Estaríamos obligados a buscar otra alternativa.
Y aquí está una clave de este conflicto:  ¿existe alternativa a intervenir en los conflictos si no es a través de la “ayuda humanitaria”?  La respuesta habitual es no.  Estamos acostumbrados a no analizar más los conflictos, nos hemos hecho a aceptar como buenas las “explicaciones” simplistas o complejas que nos dan, a pensar como inevitable la miseria, las hambrunas, las guerras, las violaciones de los derechos humanos, la degradación del medio, etc.  Ello nos lleva a ser compulsivos a la hora de pedir “ayudas humanitarias”:  no hay otra opción.
En nuestra opinión sí hay otra opción y es diametralmente alternativa a la de la “ayuda humanitaria”:  la responsabilidad.  El camino alternativo es  ser conscientes de que los conflictos lejanos que nos conmueven tienen su origen en nuestra riqueza, en nuestras estructuras económicas, en nuestras agresiones al planeta, en nuestra rapiña de las riquezas de otros países lejanos, en nuestro consumismo desaforado.  Es responsabilidad nuestra y de nuestra forma de vida.  Por ello estos conflictos son nuestra responsabilidad.
Si somos responsables, el enfoque correcto ya no es cómo aliviar nuestra conciencia dando dádivas a los damnificados, sino que lo imprescindible es la autocrítica y el cambio en nuestras estructuras políticas, económicas y sociales.  Estos cambios son los que van a acabar con las situaciones de injusticia estructural que son la base de la violencia directa que emerge en los telediarios en guerras y en muertos por hambre y sed o por falta de medicamentos.
Si impulsamos esta autocrítica y las acciones que provoquen el cambio en nuestra sociedad será posible que el círculo vicioso del inicio no tenga recorrido y, por lo tanto, serán innecesarias las “ayudas humanitarias” que son mera justificación de la violencia cultural y estructural que generamos en las sociedades del primer mundo y sólo serán imprescindibles las ayudas humanitarias que tengan que ver con el combate de  situaciones de catástrofes naturales de las cuales no somos responsables.

Acción noviolenta contra los ejércitos en Chile.

21 de septiembre de 2011

Fuente: La Gaceta

Cientos de antimilitaristas y estudiantes chilenos realizaron una acción de protesta en Chile mientras el Presidente Piñera presidía el desfile militar con el que secularmente intoxican de patrioterismo barato a los chilenos.

Los antimilitaristas realizaron su contraparada convocados por la Coordinadora Contraparada Militar 2011 e iban vestidos de payasos militares.

Se da el caso de que en Chile el ejército consume mucho más presupuesto nacional que la educación y supone un lastre innegable para la sociedad. No es cuestión de fastidiar con malos recuerdos, pero el ejército chileno tiene bien ganada la fama de golpista y ultraderechista, entre sus mandos principales está gran parte de la cúpula del golpismo de Pinochet y sus secuaces y no se conoce ningún mérito ni contribución de esta nefasta institución a favor de la paz o del bienestar de la sociedad.

Los antimiitaristas protestaban contra el gasto militar y la militarización social y exigían el fin de los gastos militares y su uso hacia necesidades sociales.

Los activistas iban disfrazados de “payasos” militares. La acción fue un verdadero éxito para la lucha por construir una conciencia crítica y noviolenta.


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