“Si los periodistas hubiésemos hecho bien nuestro trabajo, no se habría hecho la guerra”

abril 11, 2011

Queremos mostrar otro punto de vista de las guerras. Ahora con imágenes que tal vez por sí solas desmienten muchas de las posiciones estéticas de quienes acusan a los pacifistas de ilusos.  La guerra es una realidad.  Lo es de muerte y destrucción.  Penosamente, nosotros colaboramos con ella permitiendo el comercio de armas, los ejércitos y los gobiernos militaristas.

La guerra es un negocio.  Hemos de saber que el Pentágono gasta 1.000 millones de dólares al año en publicidad de la guerra y de su ejército.  Si se gasta tanto en vender la guerra es porque se obtienen muchos más beneficios.

Hemos de saber que los periodistas embutidos en la unidades castrenses sólo muestran una parte de la realidad porque si fuesen críticos perderían sus privilegios para cubrir la guerra.  Hemos de saber que la falta de crítica de los medios deriva en nuestra desinformación total y en la imposibilidad de tener juicios certeros sobre la situación.  En principio la prensa debería controlar las actuaciones de los militares, pero ¿cómo lo pueden hacer si la prensa es previa y totalmente controlada por los militares?  Los periodistas embutidos en la unidades militares no son independientes y sin esa independencia, su información es parcial.

¿Qué le ocurre a la gente común, a la población, en las guerras?  ¿Qué les ocurre en esas guerras que tienen como misión oficial “protegerles”?  Mueren, son heridos, quedan viudas, huérfanos, pasan hambre, pierden el trabajo, la casa, la sanidad, …  Esta realidad existe y hemos de ser conscientes de ella cuando, alegremente, apoyamos las intervenciones de nuestros ejército en guerras.

La autocrítica que se hacen los propios periodistas a su actitud colaborando con la manipulación informativa nos hace albergar esperanzas de que la información sobre las guerras cambie y sea más objetiva.  Por ello recomendamos ver la película “La guerra que usted no ve” de John Pilger.  Los propios periodistas reflexionan que si hubiesen hecho bien su trabajo, no se habría ido a la guerra.


Acción directa contra la industria militar en Bilbao

abril 10, 2011

Fuente: Baladre

Foto acciónITP: “Estamos orgullosos de hacer aviones de Guerra”

El martes 5 de abril, miembros de Komite Internazionalistak, Kakitzat y KEM-MOC han llevado a cabo una protesta contra ITP (Industria de Turbopropulsores) y SENER en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao, durante una presentación que ITP estaba realizando en el centro, dentro de las Jornadas de Empleo y presentación de Empresas.

A las 12:00 del mediodía, nada más comenzar la presentación, varios activistas han desplegado una pancarta con el lema “ITP y SENER MATAN: lucro con la guerra” y banderolas de “Gerrarik Ez” y se han dirigido a los alumnos allí presentes con el fin de dar a conocer varios datos sobre los proyectos armamentísticos y de industria bélica en las que participan esas dos empresas.

Entre otros datos, han destacado la participación de ambas ingenierías vascas en los bombardeos a Libia, dado que ITP realiza el mantenimiento de los aviones de combate EF-18 (España ha enviado cuatro a la guerra en Libia) y SENER los equipa con tecnologías propias: los misiles Taurus PDTE 350, misiles IRIS-T y Sistemas de Reconocimiento táctico IHU/UPI, componente esencial de los “pods” de reconocimiento RecceLite de la empresa israelí de armamento Rafael. Estos sensores sirven para localizar y focalizar el objetivo a bombardear. Este dispositivo son utilizados por el ejército israelí en los ataques a la población palestina los cuales vende a la empresa de armamento Rafael y son utilizados por el ejército israelí en los ataques a la población palestina.

Los activistas han destacado que “aunque las bombas caigan lejos, la guerra empieza aquí cerca, desde la industria armamentística”. Tras dar las informaciones, han pedido la abolición de la industria militar y han abandonado la sala.

Durante el coloquio posterior a la presentación de ITP, los delegados de ITP han sido cuestionados desde el público sobre la falta de ética y escrúpulos de la industria armamentística. En un momento dado, el responsable de Turbinas de ITP ha llegado a decir: “fabricamos aviones de guerra, y estamos orgullosos.”

ITP participa, entre otros proyectos militares, en la fabricación del caza europeo de combate Eurofithter 2000 Typhoon, el helicóptero Eurocopter Tiger HAD y el avión de transporte militar Airbus military A440M. También realiza tareas de mantenimiento de los motores de varios aviones militares y fragatas.


La OTAN se carga a varias decenas de civiles de los que se supone que está defendiendo.

abril 9, 2011

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Fuente: El País.

La OTAN, de nuevo, ha masacrado el jueves 7 de abril varios grupos de civiles (al menos 50 muertos en Brega y 13 en Ajadabiya) en una de sus supuestas operaciones de paz.

Llama la atención esta curiosa manera de asegurar los derechos de la población civil que tiene la OTAN. Aunque nuestro mal inglés nos ha hecho difícil encontrar el punto exacto del papeleo donde la ONU legitimó la invasión libia, estamos casi por asegurar que en el mismo no se autoriza a la OTAN a masacrar civiles. No sería lógico y dada la decencia y el desinterés con la que occidente actúa en este tema libio, estamos seguros que alguien, en muy breve espacio de tiempo, llevará el caso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para exigir responsabilidades tanto militares como políticas.

Sigue siendo ineludible el alto el fuego y la desmilitarización de Libia para poder comenzar un camino de construcción de la paz y esto no será posible mientras la OTAN juegue su papel militar en la zona.


Las armas son el problema, no su escasez.

abril 8, 2011

Con+esa+corbata+no+asust%C3%A1s+a+nadieEn nuestra opinión, el problema de la guerra civil en Libia no es que los rebeldes tengan pocas armas, el problema es que los gadafistas tienen muchas armas.

Nos explicamos:

La situación actual es que el excesivo armamento de los gadafistas:

  • ha provocado que puedan reprimir a su pueblo durante años (antes con materiales antidisturbios, con unas fuerzas armadas que imponían miedo a la población ante cualquier protesta, un sistema organizado de represión, etc.;  ahora por que usan directamente contra sus ciudadanos las fuerzas militares y las armas disponibles).
  • ha provocado que Gadafi base su poder en la fuerza bruta, en la amenaza y en la violencia.  De esta manera obligan a que cualquier conflicto se trate por la vía violenta y buscan imposibilitar las protestas y propuestas noviolentas.
  • Lo anterior evidencia que con estos mimbres lo único que se fomenta es la espiral de violencia.  Violencia que crece hasta llegar a la guerra civil.  Es decir, las armas lo único que logran es polarizar el conflicto y enquistarlo, aumentar el nivel de odio y no permitir procesos de diálogo más creativos.  Ahora, lo más positivo y urgente es parar el uso de las armas, el alto el fuego.  De todos, también de la OTAN.  Tras ello vendrán las oportunidades de arreglar asuntos y de llegar a compromisos.
  • Los aliados con los que contaba Gadafi éramos los propios gobiernos occidentales, interesadísimos en continuar vendiéndole armas con las que sustentarse en el poder y en compartir clientelarmente con él las prebendas, incluido el petróleo y los asuntos migratorios donde libia tiene algo que decir.

Con todo esto pensamos que queda claro que, en muchos aspectos, el problema son las armas:  lo fueron para mantener a Gadafi en el poder, lo fueron para oprimir a su pueblo y lo son para intentar sofocar su lucha por la democracia.

Por el contrario, el escenario que se nos ofrecería si los Gadafistas tuvieran menos armas sería muy distinto:

  • Posiblemente, las revueltas pro democracia habrían triunfado o, al menos, habrían tenido un desarrollo más amplio.
  • La lucha entre opositores y gubernamentales (por que lo que está claro es que hay evidentes desencuentros en la población) se podrían realizar por medios noviolentos (negociaciones, consultas democráticas, protestas noviolentas, etc.).  Estas metodologías alejadas de la violencia son el objetivo que hay que lograr para poder reconducir el conflicto de manera creativa y positiva.

O es que acaso alguien duda de que en el actual conflicto libio existen dos bandos claramente enfrentados.  ¿Qué ocurrirá con la guerra, desaparecerá uno de estos bandos?  No.  Seguirá ahí, con más odio, más rencor, más deseos de venganza porque están educados desde el régimen y desde la ONU, la OTAN, los gobiernos occidentales, la televisión, etc., para el uso de la violencia en la resolución de conflictos.

Si no van a desaparecer los dos bandos, si van a seguir existiendo, lo que nos tenemos que plantear es que habrá que lograr una solución en la que ambos grupos puedan negociar y acordar una salida de consenso que convenga (en parte) a ambos bandos.  Y eso no se hace con las armas, sino con su abandono.

¿Por qué Occidente, en lugar de promover la intervención violenta, no ha buscado el alto el fuego como primer paso de una intervención pacífica en el conflicto?  Quizá porque con la guerra civil libia ganamos millones en la venta de armas, quizá porque así “justificamos” la existencia de nuestros ejércitos que no hacen más que malgastar millones de euros en actividades no generan ningún beneficio social, quizá porque así tendremos alguna oportunidad de “apropiarnos” de su gas vía nuestras transnacionales.

 


entre 1980 y 2005 Colombia gastó 140 billones de pesos en la guerra.

abril 7, 2011

La+teoria+de+la+moralidad+relativa+en+Colombia

Fuente: Radio Nacional de Colombia

El actual ministro de Hacienda Colombiano, el gasto en la guerra de Colombia entre 1980 y 2005 ha sido 140 billones de pesos. Esto es escandaloso, porque 140 bollones de pesos durante 15 años podrían haber cimentado un desarrollo con justicia realmente apreciable en Colombia.

Pero también es escandaloso porque marca las prioridades de un gobierno: la militarización social, y de una élite política que ha hecho de la guerra un negocio bien lucrativo.

Si tenemos en cuenta que Colombia es el primer país mundial por número de desplazados (por encima de Irak y otros países), que el índice de violencia en Colombia es de los más altos del mundo, que la desposesión de tierras por parte de los paramilitares a sus justos titulares sitúa a Colombia entre los lugares más arbitrarios, la penetración de la corrupción en la clase política durante el mandato del anterior presidente Uribe, la vigencia de grupos paramilitares, la existencia de una diáspora colombiana de mas de cuatro millones de personas que viven fuera del país y un sinfín de datos que son desobra conocidos, podemos comprobar para qué sirve un gasto miltiar tan excesivo y a quién beneficia.


Nuevo ejemplo de insolidaridad y egoísmo (ecológico) del ejército: usarán para maniobras el Parque Nacional de Cabrera

abril 6, 2011

El Grupo Ornitológico Balear, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO y WWF “piden al Patronato del Parque Nacional de Cabrera que rechace el Plan de Usos Militares presentado recientemente por el Ministerio de Defensa.  Las organizaciones señalan que estas maniobras tendrían impactos negativos en un área de alto valor ecológico“.

Nosotros nos sumamos a esta petición.

Los ecologistas argumentan que aunque el Plan de Usos Militares es conforme a la legalidad vigente, no parece que tenga ningún sentido hacer prácticas militares en pleno Parque Nacional.

Nosotros estamos de acuerdo.  Porque:

  • En los parque nacionales hay que cumplir muchos requisitos para visitarlo, así por ejemplo, las pernoctas para los civiles son muy poco amplias, 1 noche en julio y agosto, 2 en septiembre y 7 como máximo en el resto del año, esto es así para causar el menor daño ambiental. El Parqueconcierta visitas de hasta 60 personas, sin embargo, se prevé que serán 300 los militares que se salten la normativa y maniobres en este Parque Nacional. ¿Respetarán los militares en sus maniobras las redes de senderos habilitados para el tránsito y la prohibición de no salirse de ellos?
  1. Si la respuesta es sí, habría que preguntarse para qué van.
  2. Si la respuesta es no, habría que preguntarse por qué van.
  • También hay que cumplir unos rigurosos requisitos para realizar lo que se llaman “usos compatibles”, por ejemplo, en la pesca (que ha de ser artesanal) y como decíamos antes en las visita.  ¿Respetarán los militares la pureza de las aguas y la biodiversidad de las costas?
  • Los militares no están (o no deberían estar) por encima de todo.  Antes bien, deberían estar al servicio de todos.  Esta actuación suya nos parece egoísta e insolidaria (valores que les suelen caracterizar).  Como dicen los ecologistas:  ¿no hay otro terreno que no sea un parque nacional para hacer entrenamientos?, ¿no tienen suficientes terrenos militares para no respetar la máxima figura de protección del medio ambiente?  Hace tiempo explicábamos que el Ministerio es el primer terrateniente español en un artículo titulado ¿pertenece España a los militares?, del cual tuvimos que hacer una segunda parte ante la cantidad de datos
  • ¿Es compatible la figura de un Parque Nacional con la de un polígono militar para entrenamientos de guerra?

El colmo es que la gestión de la ministra Chacón parece ser bien valorada por la sociedad.  Pues con actos como estos basados en la falta de respeto y de solidaridad ambiental, parece que antes habría que pedir su dimisión.  Este es un nuevo ejemplo de la perversidad de los ejemplos, usan los parques nacionales sin importarles el impacto que provocan en ellos, es otro ejemplo de como el Ministerio externaliza los gastos de sus actividades a la sociedad española:  ellos no pagan lo que contaminan, lo hemos de pagar y reparar entre todos.



Detenido el mayor proveedor de armas a la guerrilla colombiana ELN

abril 5, 2011

Marcha+20+de+julio+-+Plaza+de+Bol%C3%ADvarFuente: emol.mundo

El traficante de armas apodado “El Estopín”  (nombre real José Eulogio Narcizo), máximo proveedor de armas del ELN, ha sido detenido en Ipiales, provincia de Nariño, junto a la frontera con Ecuador.

La detención de este traficante supone una interrupción (al menos momentánea) del flujo de armas de esta antigua guerrilla y, en nuestra opinión, tiene que ver con la creciente normalización de las relaciones institucionales entre Colombia y Ecuador, con la creciente deslegitimación internacional de la actuación subversiva de la guerrilla, y con el compromiso mutuo de estos dos países de dificultar el tránsito de las fuerzas militares  entre las fronteras de ambos países y de acelerar la desaparición de las guerrillas colombianas.

Al margen de todo ello, se nos ocurre señalar que, actualmente existen en el mundo varios polos de tráfico de armas, uno de ellos centrado en Colombia, muy lucrativos para los traficantes, pero también para los fabricantes de armas y para los países de procedencia de su fabricación (que suelen mirar para otro lado) sin que nadie se ponga a pensar las complicidades de esta situación tan nefasta.

Aunque se cuenta con pocos estudios actuales sobre tráfico de armas, se calcula que el tercer negocio más lucrativo del mundo, después de la venta de hidrocarburos y la droga, es el tráfico de armas, tanto ligeras como de cualquier condición. Para que este tráfico tenga lugar es necesaria, al menos, una cierta connivencia internacional  y militar.

En la actualidad se está luchando por un tratado internacional de control de armas que, en parte, ponga freno a estas situaciones. Aportamos el Informe de la campaña “armas bajo control” sobre el asunto.


Propuesta de líneas de actuación noviolenta ante el conflicto libio.

abril 4, 2011

Este texto se puede encontrar en pdf.

¿Es posible hacer algo desde el punto de vista de una alternativa noviolenta?

Lo primero que queremos tratar es el dónde, el escenario.

A esta pregunta casi todo el mundo respondería que en Libia. Esta respuesta nos llevaría a imaginarnos un escenario bastante complicado (por ejemplo, unas milicias noviolentas de interposición en medio del conflicto libio.  Seguro que estáis pensando que eso es algo tirando a suicida, imposible, que es una utopía.  Pensáis que nadie se presentaría voluntari@, que no hay tiempo para el entrenamiento, que no hay planes específicos de actuación. Además, sabéis que no sólo carecemos de todo ello en España, sino que en los demás países tampoco hay mimbres para dicho cesto.

Pues bien empezamos. Sin embargo, hay que ser conscientes de que sí existen actuaciones noviolentas en las zonas de conflictos o en sus cercanías: muchas organizaciones colaboran con otras de los países afectados por las guerra y/o con las personas, y lo hacen desde postulados que nada tienen que ver con la defensa militar, pero sí con la defensa social, con una defensa que busca defender lo que al ser humano le es importante:  la democracia, el empleo, la educación, la sanidad, etc.  Colaborar con dichas ongs, difundir sus trabajos con refugiados, heridos, desertores, etc., puede ser una labor que cambien la repercusión del conflictos en muchas personas.

Pero, además, queremos abogar por la existencia de otro escenario que es, también, una primera línea del conflicto: nuestro propio estado. Pensamos que es una primera línea porque es en el “primer mundo” donde se deciden muchos (o todos) los conflictos que se desarrollan en el tercer mundo. Como antes decíamos, nosotros somos con-causantes con la violencias directa, estructural y cultural que generamos de muchas de las facetas de los conflictos que sufren los pobres.

Abogamos por desvelar que realmente España es también parte del escenario de la guerra:  aquí se preparan los conflictos, se gestan, se miman, se les hace evolucionar una y otra vez para que nunca acaben y nos sigan dando buenos réditos;  aquí se toman decisiones relevantes sobre el futuro del conflicto, por ejemplo, quién va a ganar y en qué medida va a ganar.

Lo anterior implica que las sociedades de los países del “primer mundo” somos responsables de la parte de las guerras que aquí se deciden. Éticamente no podemos eludir esta responsabilidad de acción en nuestra realidad y por luchar desde aquí y contra los guerreristas que promueven o consienten las guerras desde aquí.

Además, pensamos, en este escenario cercano podemos tener mucha más libertad de acción, estamos protegidos por derechos, podemos ejercer la crítica, la difusión, la educación, las acciones de protesta, los boicots, etc.  Y con nuestras acciones podemos contribuir a mejorar la realidad de muchos pueblos actuales y del futuro.  Añadimos que en este escenario se puede actuar cotidianamente, de a poquitos, colaborando con amigos en grupos de base donde lucharemos políticamente y viviremos alternativas.

El segundo aspecto que queremos abordar críticamente son los actores. Estamos acostumbrados a asumir que los conflictos internacionales son cosas de gobiernos, de agencias multilaterales, de expertos y de militares: ellos tienen los medios y ellos saben (asesorados por los expertos en polemología, terrorismo internacional, temas militares, etc.) qué es lo que hay que hacer y qué es lo que nos conviene. Sin embargo, los intereses, la ética, los valores, las dinámicas desde las que se intervienen en los conflictos desde el punto de vista de los gobiernos o desde el punto de vista popular son muy divergentes. Este tema se puede ampliar un poco en “Los conflictos internacionales desde la perspectiva noviolenta”  del Colectivo Utopía Contagiosa.  Dado que estas actuaciones e intereses son muchas veces contrapuestos, es momento de autoreivindicar el papel de las sociedades civiles en los conflictos internacionales.  Con ello ganaremos pluralidad de perspectivas, concienciación, colaboración, compromiso y ayudas de gente a gente que se nos antojan mucho más efectivas que las de estado a estado.

Es especialmente sangrante la labor de los expertos. Tradicionalmente no han dado ni una. Ninguno predijo nuestra actual crisis económica, ninguno predijo la caída del muro de Berlín, ni la caída de la U.R.S.S., ni los atentados del 11-S, o los del 11-M, ni las actuales revueltas en los países árabes.  Nunca han acertado.  Nunca.  Pero siguen hablando sin parar y marcando las pautas de las informaciones de los medios de comunicación, de los políticos y de las sociedades.  Según ellos nunca hay que usar otro método que la violencia y lo militar.  Según ellos siempre estamos en peligro, siempre estamos sufriendo riesgos, pero nunca nos reconocen como los causantes de las violencias que sufre el Tercer Mundo.  ¡Basta ya de asumir acríticamente a los expertos y sus análisis serviles con el poder y con la violencia!  Es el momento de reivindicar que los conflictos internacionales son responsabilidad de toda la sociedad.

El tercer aspecto que queremos poner en debate es el cuándo.  Estamos hartos de que los medios de comunicación nos pregunten que qué hay que hacer en el peor de los momentos, en plena guerra.  En ese momento, con la retina llena de imágenes horribles, con la indignación corriendo por nuestras venas, con el deseo de solidaridad y, sobre todo, con la falta de informaciones y de formación alternativas, claro, aceptamos cualquier cosa.  ¡Es trampa!  En nuestra opinión es necesario difundir la idea de que los conflictos internacionales o nacionales tienen un antes, un durante y un después.  ¿Por qué no nos preguntan los medios de comunicación qué se podrían haber hecho antes, o qué deberíamos hacer después de la guerra?  El antes es muy importante:  podríamos prevenir muchos conflictos o, al menos, su estallido en guerras, si tuviésemos una política continuada, alternativa y noviolenta en nuestro escenario patrio. El después también es clave: podríamos evitar las dependencias económicas, tecnológicas, políticas, culturales; podríamos dejar de convertir las reconstrucciones en negocios para las arcas del “primer mundo”; podríamos respetar los procesos de los demás pueblos.  En este documento abogamos por iniciar estos debates porque estamos convencidos de que con ellos lograremos muchos éxitos a corto, medio y largo plazo.

En cuarto lugar, queremos, modestamente, proponer a debate algunas líneas básicas que pensamos que podrían modelar la actuación en esta crisis libia y en todas las porvenir, desde el punto de vista alternativo y noviolento.  Somos conscientes de que habrá que debatirlas y modificarlas, tanto en lo básico como en aquellos aspectos coyunturales que sean propios de cada de los conflictos, pero nos parece que el solo hecho de disponer de unas bases de actuación nos puede ayudar a orientar nuestras ideas y nuestras políticas.

  1. Dado que la violencia sólo genera más violencia, renunciamos a su uso.
  2. La solidaridad nos obliga a la actuación.
  3. Optamos por la metodología noviolencia como metodología de análisis y actuación política.
  4. Optamos por el trabajo conjunto en las zonas de conflicto y en nuestros propios países, donde desgraciadamente se originan muchos conflictos.
  5. La entidad de los conflictos armados nos obligan a que la actuación no sea individual, sino que debemos optar por agruparnos y organizarnos. Reclamamos el papel de la sociedad civil en los conflictos internacionales como contrapoder ante los “expertos” y los enfoques gubernamentales o supragubernamentales.
  6. Optamos por potenciar y colaborar con la actuación de las organizaciones sociales de base y sus labores en pro de una defensa de la seguridad humana.
  7. El escenario más cercano y en el que todos los ciudadanos españoles podemos ejercitar nuestra responsabilidad es nuestro propio estado y las instituciones en la que participamos activamente o por delegación (ongs, ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno, instituciones europeas, e instituciones internacionales como la O.N.U. y la O.T.A.N.).
  8. Sin olvidar la actuación durante las guerras, entendemos que los conflictos se generan y evolucionan antes de su estallido en guerra. También nos parece crucial la actuación que tengamos después del conflicto para asegurarnos que su resolución será lo más noviolenta y creativa posible.
  9. Dado que somos con-culpables de las situaciones en otros puntos del planeta en el actual mundo globalizado por haber ejercido durante muchos años violencia directa, estructural y cultural sobre ellos, nuestra principal obligación es acabar con todas las fuentes de dichas violencias.
  10. Lejos de los conflictos que en un momento u otro tienen prioridad para los medios de comunicación, son muchos otros los países con iguales problemas y en los que estamos actuando como generadores de violencia directa (por ejemplo, a través de nuestras empresas), estructural y cultural.  Esto implica que nuestra actuación debe orientarse a conseguir resultados generales y que debemos obligar a que nuestro estado se comprometa con políticas que no generen violencias.

Además de las líneas generales anteriores, queremos destacar algunas propuestas concretas.  Pensamos que en su conjunto pueden acabar con esa idea de que no hay nada que hacer que no sea el uso de la violencia y de los ejércitos.  Evidentemente el listado siguiente no tiene ambición de ser exclusivo ni único, somos conscientes de que hay muchas otras iniciativas que pueden tener un gran valor.

1.-  Cada vez pensamos que es más importante y necesaria la reformulación y reestructuración de un movimiento pacifista potente en el Estado Español. Son múltiples las causas de la guerra que se generan en nuestra sociedad y es necesaria la vinculación de muchas mujeres y hombres para relanzar esta lucha, otrora tan potente. Este fortalecimiento social a través de la reformulación del pacifismo nos parece cada día más necesario.

2.-  Hay que investigar la causas de este conflicto libio y de tantos otros conflictos existentes en el mundo y con peligro real de derivar en guerras.  Abogamos porque estas investigaciones han de ser globales, atendiendo a todo tipo de violencia (directa, estructural y cultural).  Además, ha de ser una investigación propositiva que idee alternativas con coherencia ética y con aplicabilidad práctica.

3.-  Se ha de buscar, como primer paso para poder transformar el conflicto de manera positiva,  el alto el fuego entre las partes en conflicto. Hemos de exigir a nuestros políticos e instituciones que los esfuerzos se encaminen a lograrlo con todo tipo de presiones diplomáticas, económicas, noviolentas.

4.-  Antes de seguir promoviendo intervenciones violentas, hemos de promover el desarme de las partes en conflicto. Esta será la vía más factible para luego implementar medidas de diálogo y negociación.

5.-.  Hemos de idear campañas para exigir responsabilidades a nuestros políticos españoles y europeos.  Hay preguntas clave que deben responder: ¿quién consolidó a Gadafi y a los otros dictadores?, ¿qué política exterior tenemos, qué política de cooperación al desarrollo que ha negociado sin rubor con éste y otros dictadores? Debemos coordinarnos para exigir leyes que castiguen con penas económicas y o de cárcel a aquellos políticos que fomenten el comercio o las relaciones diplomáticas de colaboración con las dictaduras.  Seguramente si existiesen dichas leyes se cuidarían muy mucho de traspasarlas.

6.- Un parlamento que no controla la política militar y la política exterior es un parlamento inútil.  Por lo tanto, también hay que exigir a “nuestros representantes populares” que hagan una verdadera política de control parlamentario en la que el gobierno deba explicar sus relaciones con muchos países dictatoriales. Hay que hacer política de control parlamentario de manera crítica y constructiva.

7.-  Debemos exigir que las políticas de defensa, de exteriores, de cooperación internacional queden claramente delimitadas y descritas en los programas electorales de los partidos políticos, no consentir que sean meras declaraciones vagas e inespecíficas de generalidades. Debemos saber quiénes apoyan la intervención militar, quiénes promueven la venta de armas a países en conflictos, quiénes proponen democratizar la toma de decisiones en materia de defensa, etc.

8.-  Hemos de luchar porque exista un verdadero debate social en España sobre qué política de defensa deseamos.  En concreto tenemos que elegir entre una política de defensa militar y violenta o una política social y noviolenta.

9.-  Se ha de luchar por la abolición de la fabricación y el comercio de armas.  Además, se han de exigir responsabilidades sociales a las empresas que han exportado armas o material de uso en antidisturbios.  Debemos promover una legislación que las condene a cooperar de manera desinteresada en promover los objetivos del milenio en dichos países como pago compensatorio por el anterior comercio de armas.

10.-  Pero no sólo son culpables de colaboración en la promoción de las guerras las empresas armamentísticas, muchas otras han contribuido en diversos países a generar violencia directa, estructural y cultural.  Se ha de exigir a nuestras empresas un código ético de conducta y una responsabilidad social y económica en los países extranjeros donde operan, para que antes de ser generadores de violencias fomenten el desarrollo humano.

11.-  Se ha de ir más allá en la presión económica:  no sólo se han de bloquear las cuentas de Gadafi  y los suyos, sino que se han de expropiar y se ha de dedicar el dinero a la reconstrucción sin contrapartidas económicas y/o políticas, a fomentar foros de diálogo y negociación entre los libios para que puedan construir su futuro sin violencia.

12.-  Optamos por la utilidad de desvincular los conflictos de los especialistas.  Nos venden la complejidad del problema como algo inabordable, sin capacidad de intervenir, desbordado y que necesitamos de expertos y de un plano estatal para ser eficaces.  Sin embargo ningún especialista pudo prever la caída del muro, la caída de la URSS, las revoluciones del Mundo Árabe.  ¿Quién exige responsabilidades a los “expertos” que sólo repiten machaconamente las mismas ideas?  Los conflictos internacionales no son coto exclusivo de los expertos y de los gobiernos.


Otro ataque de la OTAN mata a civiles en Libia

abril 4, 2011

Women-in-Uniform_GermanyFuente: El Pais

La coalición internacional en Libia ha hecho otra de las suyas. Ahora son otros siete civiles los que se ha cargado la OTAN en su  misión de proteger a los civiles de la barbarie de Gadafi.

A estas alturas no parece muy presentable la misión internacional, pues en sus bombardeos está causando precisamente el mal que pretendía evitar: la matanza de civiles.

Nos preguntamos si los responsables de esta misión no deberán ser también llevados a los tribunales internacionales contra los crímenes de guerra, pues en definitiva, empezaron siendo cómplices de fortalecer el militarismo de Gadafi y ahora, al igual que éste, mandan sus tropas contra civiles.

Nosotros nos preguntamos cómo es posible que la comunidad internacional esté preparando la persecución penal de Gadafi y ni siquiera se pregunte por la responsabilidad de los líderes mundiales que le ayudaron a construir su tiranía (por ejemplo, vendiéndole armas, negociando con él, dándole respaldo internacional, etc.). Al parecer, nuestros políticos y quienes diseñan la política de asuntos exteriores de los países no son responsables de sus malas políticas ni de sus actos y salen siempre de rositas.

En esto se parecen a los dictadores.  Éstos pretenden que sus actos no sean juzgados por ningún tribunal y nuestros políticos y militares parece que también son inimputables.  Pensamos que el movimiento pacifista debe hacer campaña para que acabe esta, a todas luces, injusta situación.

Es imprescindible exigir el alto el fuego total en Libia y el inicio de una fase de desmilitarización y reconstrucción en aquel país, al igual que aparece como una exigencia ética exigir responsabilidades de todos los que han intervenido en crímenes contra la población civil, incluidos los mandos de la OTAN y los políticos occidentales que los mandaron ir allá.


Las responsabilidades de la OTAN en la matanza de civiles en Libia.

abril 3, 2011

Fuente:  Público.

La denuncia proviene de fuentes del Vaticano en la ciudad de Trípoli.  Parece ser que habrían muerto 40 civiles tras el hundimiento de un edificio por un bombardeo.

La OTAN se ha comprometido a investigar lo ocurrido.  Nos parece bien.  Pensamos que, además, la OTAN debería compensar económicamente (ya que no puede de otra manera) a los familiares de los fallecidos.  Además, pensamos que se deberían depurar responsabilidades militares y los mandos militares que sean causantes de dicha decisión deberían ser juzgados.  Por otro lado, también habría que depurar responsabilidades políticas y aquellos líderes políticos responsables deberían explicar su actuación y ser juzgados por el Tribunal Internacional de Derechos Humano.

Si no es así, estarían confirmado que en la guerra vale todo, pero sólo para los ganadores o para los poderosos.  También que los que pagan las facturas de las guerras son siempre los mismos:  los civiles.

¿Es esta la defensa de civiles que promovió la intervención en el conflicto ligio?

O ¿es que pueden matar a civiles impunemente?, ¿es que nadie controla a la OTAN?,  ¿es que no hay leyes internacionales bajo las que tengan que someterse?, ¿es que la ONU mira para otro lado en estas violaciones de los derechos humanos?

¿En qué se diferencia la matanza de civiles de una acción terrorista?  ¿En la “supuesta legitimidad de la O.N.U.”?  Es muy discutible porque la O.N.U. y su Consejo de Seguridad tienen bastante de parciales.

¡No a la guerra!  ¡No a la violencia!


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