
Fuente: BBC Mundo
En la estrategia de generar una verdadera escalada armamentista en el oriente medio, Estado Unidos ha diseñado una operación lucrativa tanto en lo económico como en su interés militar estricto, consistente en inundar de armamento a sus países amigos de la región.
En concreto, a Arabia Saudí le toca comprar a los yanquis aviones militares por importe de 60.000 millones de dólares. Israel, que tradicionalmente protesta la venta de armas a países de la zona, no ve en este caso ninguna objeción a la operación, pero ¿qué pensará Irán del asunto? ¿No intentará un rearme apropiado? Y si lo intenta, ¿beneficiará esto a la paz o a los vendedores de armas?
Estados Unidos con esta venta no sólo hace negocio en el corto plazo, sino que lo asegura para el largo. Pero además, no sólo exporta armas: exporta también conflicto, guerra e inseguridad global. Y como sabemos, las guerras de Estados Unidos exportan también bálsamo a su economía, porque sirve a la fluctuación de su moneda y a que acabe pagando el resto del mundo su economía agresiva.
Y en estas el rey de España haciendo de agente comercial para vender a los mismos saudíes aviones militares por 3000 millones de euros. Aquí el que no corre vuela
De modo que todos contentos.


