Antimilitaristas de diversos colectivos han conseguido entrar a la base militar de la OTAN en Bétera para realizar una inspección ciudadana a ese lugar tan opaco e indeseable, y exigir su cierre y la retirada de las tropas españolas e internacionales de Afganistán.
La inspección c0menzó con un pasacalle por el pueblo. Los paseantes llegaron a la base y se colaron dentro co bicicletas y juegos, convirtiendo por unas horas ese centro de odio en un espacio liberado y de juegos.
La concentración de Bétera no será la última y forma parte de una campaña de denuncia previa a la cumbre de la OTAN en Lisboa el próximo 20 de noviembre. A esta cumbre el pacifismo y antimilitarismo internacional responderá con movilizaciones en paralelo en Lisboa.
felicitamos esta iniciativa y las que vendrán después. La acción directa noviolenta de los antimilitaristas nos sigue mostrando los lugares “pacíficos” desde los que se preparan la guerras, como es el caso de Bétera, y la responsabilidad que los que vivimos aquí tenemos de parar las guerras en estos mismos sitios.



