
Con el fin de “civilizar” el ministerio de defensa, Lula ha creado 647 nuevos cargos de confianza en este departamento.
Con ello se pretende dotar de más estructura al militarismo brasileño. Ahora, junto a la apuesta por la tecnología militar sofisticada, por los submarinos nucleares, por la adquisición de enormes partidas de armamento, por la exportación de tecnología militar propia, por el incremento sustancial del gasto militar y la reordenación de la “doctrina” para pasar a ser una potencia emergente con pretensiones de injerencia regional y planetaria, los cargos de confianza pretenden dar un tinte de control político y burocrático a un ministerio hasta ahora gobernado por militares corporativistas poco dados a las sutilezas de la geopolítica y de tradición golpista.
Escrito por utopiacontagiosa 