
Fuente: Público
La soldado israelí se llama Anat Kam y su crimen ha sido hacer prevalecer su conciencia y su idea de justicia sobre la opacidad terrorista del ejército israelí.
Durante su servicio militar estuvo como asistente de un general en la Jefatura Central del Ejército y en este sitio tuvo acceso a cientos de documentos secretos que demostraban las órdenes genocidas del ejército israelí.
Copió y trasladó esta información a un periodista y éste la contó al mundo.
Ahora quieren empurarla por traición y todas esas memeces que aparecen en los códigos militares.
Ella se encuentra en arresto domiciliario en Londres y los militares campan a sus anchas, como siempre.
