
Fuente: El País
La modelo se llama Bar Rafaeli y utilizó una argucia para no alistarse en el ejército.
No se trata, desde luego, de un modelo de lucha antimilitarista, el de buscar una argucia legal para librarse del reclutamiento, como pueden ser las presentaciones públicas y desobedientes de los objetores de conciencia y antimilitaristas israelíes, pero sí estamos ante una manifestación clara del rechazo al ejército.
Y el ejército, que encuentra en esta postura una propaganda y un ejemplo de “desafección” , no ha hecho esperar su respuesta. Un alto mando militar llama a boicotear en Israel los productos que anuncia esta modelo.
Y añade: “Nosotros somos una sociedad que tiene un ejército, y Bar Refaeli no tiene por qué participar en anuncios de moda”, para amenazar a continuación a las empresas israelíes que hagan publicidad de esta modelo.
Ojalá su caso sirva también para mostrar que el ejército es perverso y lo mejor librarse de él.


