En muchas ocasiones se suele usar al emigrante como chivo expiatorio de los problemas nacionales y gracias (o a pesar de él, sería más correcto decir) a ellos se aprovecha para exacerbar el nacionalismo y revitalizar las políticas de fronteras impermeables. Son ampliamente conocidos los manifiestos xenófobos de partidos de ultraderecha y derecha en las naciones de Primer Mundo. Pero, ¿qué hay de cierto en estos puntos? ¿En qué influyen las migraciones en las políticas de seguridad y defensa?
También pensamos que una alternativa de defensa noviolenta ha de contar con una postura elaborada y coherente en este tema, por ello las siguientes líneas son un intento de iniciar nuestra argumentación y el debate.
Muchos de los datos que vamos a manejar están basados en el informe sobre el Desarrollo Humano del PNUD del año 2009, que versa sobre las migraciones.
El primer hecho que queremos analizar es que, ciertamente, existe una relación entre migraciones y conflictos internacionales:
- Así, en los datos del PNUD, los países con muy alto desarrollo humano son países con una alta inmigración y una baja emigración. La situación es inversa, en la mayoría de los casos, en los países de desarrollo humano bajo. Esto indica que, en muchas ocasiones los migrantes huyen de situaciones de pobreza, escaso desarrollo social o político. Por ello, las migraciones están provocadas por situaciones de violencia directa, estructural y cultural en los países de origen. También sabemos que, como venimos denunciando continuamente, estas situaciones de violencia directa, estructural y cultural son generadas y exportadas en muchas ocasiones por los países del Primer Mundo. En conclusión, se produce una política en boomerang, en la cual la peor parte la llevan los países pobres y a los países ricos nos llega su efecto con el boomerang ya muy mermado en fuerzas.
- Congo, Burundi, Etiopía, Somalia, Rwanda, Pakistán, Palestina, Sri Lanka, Líbano, Colombia, Irak, etc., sufren la coincidencia de grandes migraciones y conflictos armados. Nuevamente, las migraciones son la consecuencia y no la causa de los conflictos armados, en casi todos estos casos. Se puede concluir que los conflictos armados agravan las situaciones de violencia de todas las clases y fuerzas a la población a huir en busca de mejores perspectivas de vida o, incluso, en busca de la mera supervivencia. Por ello, aquellos países exportadores de armas y de conflictos internacionales serían los que deberían ser considerados como causantes de estas migraciones no deseadas y de los conflictos políticos, sociales y económicos que originen.
- Algunos datos de los migrantes forzados por conflictos e inseguridad:
- En África: 2.859.000 personas en 2007, en Asia 10.552.000 personas en 2007.
- En los países con D.H. muy alto: 9.700 personas en 2007.
- En los países con D.H. alto: 828.800 personas en 2007.
- En los países con D.H. medio: 9.410.ooo personas en 2007.
- En los países con D.H. bajo: 3.827.100 personas en 2007.
Nuevamente, inseguridad y migraciones parecen relaciononados y el factor que los relaciona es la falta de Seguridad Humana. Recordamos que este concepto, acuñado por el mismo PNUD, en su informe del año 1994, define la seguridad como algo que tiene que ver con las personas y no tanto con las naciones y con sus fronteras.
La falta de seguridad humana provoca migraciones que son repelidas por los estados con muros, fronteras marinas, controles aeroportuarios, etc. Muchas de estas prácticas, lejos de darnos un mayor nivel de democracia, de libertad, suspenden las garantías de otras personas y, por lo tanto, son el inicio del cuestionamiento de las propias.

Escrito por utopiacontagiosa 
Escrito por utopiacontagiosa 
Escrito por utopiacontagiosa