Fuentes: Yahoo noticias y Hernán Zin.
Ambas fuentes se basan en un estudio del SIPRI en inglés.
El 90 por ciento de compañías de transporte aéreo involucradas en el tráfico ilegal de armas han sido usadas por la ONU, la UE, la OTAN y distintas ONG para llevar ayuda humanitaria a zonas en conflicto, según un informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). En algunos casos las mismas compañías llegan a transportar tanto armas o soldados como ayuda humanitaria a las mismas zonas de conflicto, principalmente África.
Se suele decir que cuando “acaba la guerra, empieza el negocio”. En este caso, parece que ambos conceptos se mezclan. El SIPRI parece que propone algunas normas éticas como contratos condicionados para que los transportistas aéreos adopten un código de conducta ética.
Nosotros, por nuestra parte, proponemos al SIPRI, a la ONU, a la UE, y a la OTAN, algo más útil todavía, la prohibición del comercio de armas.