80 días después se reune la Comisión de Defensa del Congreso para hablar de la venta de armas.

Fuente:  Diario de Sesiones.

Efectivamente, después de 80 días sin control parlamentario hacia el Ministerio de Defensa, se reunión la Comisión, a petición de la Secretaria de Estado de Comercio, Iranzo Gutiérrez, para tratar el tema de la venta de armas por parte del Estado Español. Tras la comparecencia hay 7 días para que los parlamentarios puedan presentar propuestas para el dictamen que deberá aprobar la Comisión.

El comercio de armas facturó 3.600 millones de € y “da” 17.000 puestos de trabajo, “contribuye a la investigación y desarrollo” y el 40 % de lo que produce se exporta.  Es el sexto año consecutivo en el que se produce un aumento en la exportación de armas.

En primer lugar se analizó el grado de transparencia de estas estadísticas españolas:  España es el país, junto con Suecia, más veloz en entregar estas estadísticas al Parlamento, se tardan 4 meses.

La segunda parte de la intervención la dedicó a hablar de la Ley 53/2007, sobre el control de comercio exterior de material de defensa y de doble uso, que establece el compromiso de informar semestralmente y la obligación de una comparecencia anual.  El Gobierno está obligado a informar del uso final del producto.  Además, en la ley se establece la posibilidad de que la Comisión de Defensa emita un dictamen sobre la venta de armas.  También, se amplían los controles para la comercio de armas la ley recoge los ocho criterios del código de conducta en materia de exportación de armas, así como los contemplados por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, la OSCE, para las operaciones de armas pequeñas y ligeras.

En la tercera parte se informó del monto de las ventas de armas.  De ello informamos más detalladamente en otra noticia.

En debate se produjeron las siguientes apreciaciones de importancia:

  • Rosa Díez:  le sorprendió que se sigan exportando armas a los siguientes países: como China, Colombia, Etiopía, Eritrea, Indonesia, Liberia, Sierra Leona, Israel o Nepal, lo cual supone, en criterio del propio Consejo, una flagrante contradicción con el contenido del código de conducta.  También le extrañó el caso de Marruecos (que ocupa militarmente el Sáhara).
  • Llamazares:  recalcó la contradicción de que aunque la ley pretende el control de la venta de armas, la dinámica es la inversa y ha vuelto a crecer el monto total.  Citó a Colombia, Marruecos e Israel como países a los que no debaríamo vender armas.  Reclamó información más concreta del tipo de armas que se venden.  Denunció que no coinciden las estadísticas de la Secretaría con las de Aduanas ni con las que se le dan a la ONU.
  • Beloki (PNV):  agradeció a algunos colectivos que, habiéndose tomado el trabajo de leerlo, han tenido la amabilidad de enviarnos sus reflexiones sobre esa lectura, en concreto: Amnistía Internacional, Fundación per la Pau, Greenpeace e Intermon.  Sin embargo, anunció que no tenía mucho que objetar a lo que estaba haciendo el gobierno.
  • Xuclá (CiU):  Aunque celebra las características de la Ley que buscan la transparencia en la venta de armas, recuerda que, por ejemplo, en EE.UU. el Congreso es quien decide sobre su venta.  También dijo que había que plantearse la venta de armas a Marruecos, Pakistán y Egipto.  Además preguntó si el Gobierno ha tenido y va a tener en cuenta que hay que consultar además de a Naciones Unidas si los países que reciben armas pueden hacerlo, a otras organizaciones no gubernamentales y de investigación sobre derechos humanos, paz y desarme.
  • Ignacio Cosidó (P.P.):  reslató el carácter estratégico que tiene la industria de defensa para nuestro país (con una facturación de 3.600 millones de € y que da 17.000 puestos de trabajo, contribuye a la investigación y desarrollo y el 40 % de lo que produce se exporta).  Resaltó que es el sexto año consecutivo en el que se produce un aumento en la exportación de armas.  También destacó que el actual gobierno está desarrollando una política continuista en este apartado con respecto a los anteriores gobiernos.  Denunció que hay graves discrepacias en los datos totales, por ejemplo, en el 2006 informó de 845′07 millones de € de exportación, mientras que la industria del sector informaba de 1.403′09 millones de €, una discrepancia exagerada del más del 70 %.  Su principal discrepancia política estriba en la venta de armas a Venezuela (también mencionó los casos de Irán, China y Cuba).  Comentó que de 1.375 solicitudes de ventas de armas al exterior, sólo ha habido 31 denegadas y pide aclaraciones sobre a qué países se han denegado.  Por último recordó que en el informe de 100 páginas no se da ninguna información sobre las donaciones de material militar que cada vez son más frecuentes a países del área subsahariana.
  • Jesús Cuadrado (P.S.O.E.):  señaló que en el 07 se produjeron autorizaciones de exportación de armas que no se ejecutaron por valor de 932 millones de €.  Defendió que el margen de aumento de la industria militar y de las exportaciones aún es muy amplio.  Cínicamente argumentó que en España no se está produciendo ningún proceso armamentista porque somos líderes en el control.
  • Réplica de la Secretaria de Estado:  le explicó a Rosa Díez el que las armas vendidas a todos los países cumplen los 8 acuerdos del código ético sobre venta de armas.  Se escudó, ante Llamazares, en que si se diese información del producto vendido, además de los países que lo reciben, prácticamente se estaría identificando a la empresa que lo produce y podrían perjudicarla.  Luego, con todo cinismo, reconoció que “podríamos darla perfectamente porque disponemos de ella; desde luego, cuando las operaciones han tenido eco en la prensa sí la damos”.  Respondiendo a Cosidó afirmó que no dan información sobre las denegaciones de exportación porque consideran que podría provocar algún conflicto diplomático.  A ello le contestó Cosidó que si no está sujeto a régimen de secretos oficiales, el gobierno debería dar la información al Parlamento.

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