Activistas opositores a la construcción de muros fronterizos a lo largo de la frontera entre Texas y México se preparan para lanzar una campaña de desobediencia civil con el propósito
de frenar los trabajos de edificación de la cerca.
Los actos de desobediencia civil podrían llevar a los activistas a utilizar incluso sus cuerpos para obstruir el trabajo y uso de maquinaria en los lugares en los que se planea edificar la cerca.
¿Para cuándo una actuación similar ante la directiva de la vergüenza que ahora aprobarán los representantes de los estados europeos?