El senado de Estados Unidos ha aprobado el jueves 22 de mayo la partida de 165.000 millones de dólares suplementarios para las guerras que mantiene en Irak y Afganistán.
Aunque este tipo de excesos ya no son siquiera noticia, el coste actual de la guerra en estos dos países sería más que suficiente como para acometer y solventar algunos de los principales problemas planetarios pero, claro, si se arreglan los problemas nada justifica las guerras que nutren las arcas de los señores que las fabrican y la rueda del militarismo empezaría a funcionar peor.