
Según indica La Jornada (México), un empresario de Miami, concesionario del Pentágono en municiones y pertrechos, está siendo investigado y se ha ganado la rescisión del contrato millonario que le unía con el Pentágono.
La empresa ha entregado al ejército municiones para usar en Afganistán, pero dichas municiones eran “deshechos” de hace 40 años que se encontraban en proceso de descomposición.
En otra operación se ha hecho con 100 millones de balas procedentes de la munición que Albania está destruyendo para poder entrar en la OTAN (la OTAN usa una munición con unos stands de calidad, calibre, etc. diferentes a los de la munición que hasta ahora tiene Albania) y con el fin de colocarla en otro lugar.
En una tercera ocasión ha intentado colar al ejército de Estados Unidos en Afganistán pertrechos chinos diciéndoles que eran de fabricación húngara.
Pero ninguna de estas cosas ha provocado la rescisión del contrato de 300 millones de dólares que tiene con el Pentágono, sino el intento de vender a China pertrechos (esta vez no sabemos bien de dónde los habrá sacado la empresa esa), lo cual es ya algo inadmisible para el Pentágoni. Bueno está que engañe a los propios, pero a los chinos. …