Según datos de Amnistía Internacional hay más de 500.000 niños soldado en el planeta y “sirviendo” en ejércitos de todo tipo: ejércitos estatales, guerrillas, milicias civiles, etc.
De ellos al menos 300.000 están combatiendo directamente en más de 35 conflictos armados. El principal método de reclutamiento de estos niños es el secuestro.
Existen experiencias de reincorporación de estos niños a la sociedad civil, pero aún son pocas en comparación con la dimensión del problema. Entre otros sitios, se señala que donde más se tiene datada la existencia de niños soldados es en Afganistán, Burundi, Chad, República Centroafricana, Colombia, la República Democrática del Congo, Myanmar, Nepal, Filipinas, Somalia, Sudán, Sri Lanka y Uganda. El mismo día 12 de febrero la alta representante de Naciones Unidas para erradicar este problema, manifestó que este problema no se resuelve por falta de voluntad política para ello, tanto de los principales países implicados como de las primeras potencias del mundo.
El pasado 12 de febrero, aprovechando el día mundial contra el uso de niños soldados (ahora hay día para casi todo), Amnistía Internacional y Save the Children presentaron en Madrid la Coalición Española para acabar con la utilización de niños soldados. Hay una coalición de estas que es internacional (más de 40 coaliciones nacionales la integran) que tiene el objetivo es acabar con el reclutamiento y participación en conflictos armados de niños menores de 18 años. Coomeraswamy, denunció ante el consejo de seguridad de Naciones Unidas la falta de actuaciones contra quienes usan niños en guerras y propuso diversas medidas que han pasado bastante desapercibidas y que es probable que no merezcan mayor atención de los estados y de los que deciden las agendas mundiales.