El petróleo y la guerra de Irak.

Para comprender un poco más las argumentaciones que señalan que la guerra de Irak tiene como fondo el interés estadounidense por controlar el petróleo irakí, damos el siguiente enlace.  En él se desvela que:

  1. ya la región autónoma kurda (relativamente próxima a EE.UU.) ha hecho una primera concesión a la petrolera Hunt Oil Company, dirigida (curiosamente) por un magnate, Ray H. Hunt, íntimo de Bush, que forma parte del reducido grupo de asesores en política internacional, además presidió el lobby industrial que asesora a la Secretaría de Energía y, también, trabajó para Halliburton.
  2. Bush y el congreso estadounidense presionan al gobierno irakí para que apruebe inmediatamente la nueva Ley de Hidrocarburos, que lleva 7 meses empantanada en el parlamento irakí porque los sindicatos denuncian que la ley regala a los extranjeros la principal fuente de recursos del país (70 % del PIB del país y 95 % de los ingresos del estado).
  3. El borrador de la ley establece un modelo muy distinto al que rige en los países ricos en petróleo de los alrededores:  se limita la participación del Estado y se otorgan concesiones a multinacionales de 35 años,  mucho más larga de lo habitual, y se deja en manos de las multinacionales extranjeras la explotación de los nuevos campos que se descubran.
  4. Con estas políticas, Irak vería comprometido su desarrollo para las próximas décadas en beneficio de multinacionales.

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